Tuesday, August 12, 2014

ESENCIA EPOCAL, AñORANZA Y EXISTENCIA

Los tipos folclóricos de Pepino y la cultura popular e histórica


ESENCIA EPOCAL, AñORANZA 

               Y EXISTENCIA

La esencia epocal del Ser es inherente al oculto carácter temporal del Ser y caracteriza la esencia del tiempo pensada desde el Ser. De la época del Ser viene la esencia de un destino en el cual es la propia historia universal: Martin Heidegger, en Esencia de la verdad
Las definiciones de tipo y tipologías para referirse a la criatura humana y sus actividades son tan contradictorias y diversas que con tales términos es posible aludir a la raza, carácter y género, y lo mismo a los modelos ideales que reúnen los caracteres esenciales de un individuo o grupo, incluyendo figuras y tallas, es decir, cuantificaciones. O se evoca despectivamente su presencia o ausencia como, por ejemplo, cuando se dice: «Ese fulano tiene mal tipo»,«el tipo es sospechoso», «esa tipa o tipo no me agradan», etc.

Desde el enfoque que aquí se propone para el estudio de los tipos populares (o todavía designados como personajes típicos, o tipos folclóricos y pueblerinos), aprovecharemos esos términos, con ciertos reparos, aunque hayan sido admitidos como útiles por la convención del uso. [1]

Enfatizaré que, por encarnar precisamente su unidad esencial y existencial y su historiarse intramundano y manifiesto («Varhandenkeit») en lo real, el tipo pueblerino no es lo que es llamado personaje por la comprensividad vulgar. Tampoco es lo que está definido como modelo ideal en la noción de tipo que se ofrece en los diccionarios.

El ser que tiene la esencia pensada en el ser solve las posibilidades propias, toca su destinación(«Schickung») y, por tanto, no es un personaje en el sentido de quien representa un papel que no es suyo como lo haría el actor o intérprete de un drama o una farsa. La verdad del ser mismo es la destinación del mismo ser. Quien llama personajes un ser epocal (sea del tipo campesino o pueblerino), a expensas de su propia comprensividad vulgar actúa, restándole a su aludido la dignidad y autenticidad que le son propias. Quien lo enjuicia como quien lo viera en un teatro del ridículo o de las rebambarambas oscure su propio comprender. Martin Heidegger escribió en suCarta sobre el humanismo (1947) que «el Ser es esencialmente más amplio que todo ente porque es la luminosidad misma», mas, entra en el asunto que él estudia bajo el concepto fenomenológico de cuidado de sí mismo. [2]

Al aducir que el ser epocal es personaje, se infiere que no porta en sí ninguna luz, que se apropia de una obra que no es suya, que vive meramente con lo que otros le han dotado. Se infiere que personifica, atribuyéndose una vida y acciones que, en cuanto tales (seres, textos o cosas), no son suyas y no han surgido de su proceso creador personal.

Se personifica, para decirlo aún más concretamente, a lo que todavía no tiene directamente la esencia de una vida realmente humana. Un actor puede personificar a un perro; un escritor dejará en un texto la personificación del Universo tal vez transmitiéndola con la metáfora de su humanización: los ríos-dioses, los árboles-hombres, la roca que tirada por encima del hombro se vuelve una mujer... Pero, obviamente, los tipos populares o folclóricos son gente, personas humanas y, en la idea de estereotipar, aunque sea benévolamente, hay una pérdida. Como dijera Valerie Menard, los «negative stereotypes can tear at the heart and soul of an individual». [3}

Aún así, en cuanto a lo que queremos estudiar, la vida / «ser-en» de un personaje folclórico o popular no tiene que ver con un «Yo puro» de la consciencia místico-religiosa: «El yo puro es protoconstitutivo, es primariamente la protoforma de la apertura a lo valioso en general, y con ello de una nobleza eterna». Y, siendo así, «La vida genera sólo vida, pero no la intuición absoluta como tal; un contexto objetivo enteramente original y poseedor de su propia legitimidad». Bástenos la vida emocional y la inmanencia del pensar y el querer del sujeto estudiado. Y si considerado personaje, porque la vida tiene mucho de teatral.

No son de índole similar el tipo-intérprete del arte histriónico que, en el antiguo mundo latino, arrancara de los versus fescenini, que el tipo real del folclor, ya que este tipo del Fescennium tuscano constituyó una tradición de comediantes por sueldos en las bodas, otra instituición que lo describe y la función de tales comediantes fue el choteo pesado, el vacilón agresivo: «As performers at merry-makings, (they) used to extemporize scurrilous jests of a personal nature to amuse the audience» (Ronald Boal Williams). Desde muy remotos tiempos, en la tradición literaria, carnavalesca y teatral, se ha utilizado al histrión; pero éste no se ha articulado necesariamente como persona, sino como intérprete momentáneo de su papel escénico asignado.

Los personajes-tipos (José L. Canet Vallés) son adiciones a la literatura, nacidas de la crítica-social de un autor o creador individual. Son parte de los géneros de fabulación y farsa que evolucionaron como intenciones y acciones burlescas al teatro; [4] pero el tipo que buscaremos definir es, sobre todo, humano y se inserta en el hallarse comunitario.

La sutileza con que definiré a la persona del tipo popular es necesaria porque la personalidad humana es una totalidad y, separada de sus posibilidades totales, la persona (Ego) puede desplegarse como máscara (Gustav Jung). Es puesta o referida en el contexto desfigurador del personificar deficiente. A menudo las formas más comunes de desfigurar lo humano se presentan como aversión y personalismo.

En el primer caso, la aversión es uno de los modos cotidianos de solver y comprender lo que submite al mundo, lo que angustia y ataca desde él; es, pues, uno de los modos del hallarse en el temor y la angustia. Hay tres momentos del temor, su ante qué, en torno a quién y el temer por, que es «un modo de cohallarse con los otros, aunque no necesariament un atemorizarse juntos y menos aún un temer-uno-con otros». [5]

En la aversión del piensa «contra los valores» que no es desvaloriza «lo que usualmente consideramos como bueno: cultura, ciencia, arte, mundo y Dios», sino más bien miedo al ante qué de lo perverso, inverso o trastocado y lo incomprensible de la conciencia trágica. [6] La aversión de este ante qué se observa de la mirada y por la mirada, en cuanto «la mirada perversa es aquella que mira de través y no de frente. Aquella que anda por lugares oscuros y lo perverso desordena y echa por tierra. Mas en la aversión, en torno a los eventos irracionales y escandalosos, hay un temor en torno a algo más terrible, asociado al orden cósmico y lo divino, «como si la esencia de lo divino fuera más cercana a nosotros que lo chocante extraño del ser-viviente» y el sentimiento trágico pareciera «el más conveniente para contener... la idea de lo inalcanzable», así como «la relación entre el amor y la muerte». [7]

Como el tomar 'Cuidado' con los modos de la aversión son históricos y cotidianos, se graban en la memoria. Los vecinos pueden atestiguar señales en el sujeto que cuidado y solve este temor. Un caso donde no hay un atemorizarse juntos ni un temer-uno-con-otros, es el de Rafael Mayol Navas, memorable tipo pintoresco. En mi libro Epica de San Sebastián del Pepino, lo rememoro con el siguiente texto que explica sus rasgos y la razón por la que se le conoció pueblerinamente como «Rafa Te Ví»


Un día te ví agravado en tal silencio,
cuando más necesitaba de tu voz y tu relato,
que te acusé, viejo Don Rafa.
Chotié tu ombligo hondo, inmenso, profundo.
Divertidamente me burlé de tu panza.
A medias verijas usaste tus calzones,
a media nalga, de tu narria silueta, gordiflona,
llevaste el secreto a tus espaldas.

Sí, al fin te ví y me llené de tu miedo,
¡por tu origen, tus palabras,
mallorquinamente descaradas!
Agarraste las piedras del camino,
guijarros que a tu paso estaban
y me lanzaste el desprecio de tu estirpe.
Me apedreaste.

Te vengaste de repente.
Me díste todo, cada verbo
paranoicamente provocado
y confesado con insultos
sucios, execrables, canallescos,
tus ruidosas rabietas,
tus pedradas.

Siempre gozaban de tí, con algazara,
los vecinos de la calle, tus amigos,
aún los buenos que llegaban a tu casa.
Rafa te ví, te gritaban, un poco
para quererte, adivinarte, descubrirte,
aunque tú te enojaras,
te escondieras como niño temeroso
o corrieras, agresivo y descocado,
a esa plebe tan traviesa,
tu gente novelera de la Plaza.

Tú nacíste arrojado, caído,
accidentado; cayó tu madre María Luisa
aquella noche que las partidas del '98
atacaron tu casa.

Te bajaron por una escalera
protectora del traspatio, a toda prisa,
se quemaba tu casa. ¡Se quemaba!
Ella estaba contigo pero tú...
dentro de su vientre todavía,
indefenso, sintiendo el siglo
desde lo oscuro del alma.

¡Rafa, te queman, vimos
quemarse tu casa!

Navegabas en placenta, Rafaelito,
y la hermosura de tu madre,
atribulada, a reventar por aquel grito:
Vienen a quemaros, María Navas,
las partidas que violan a mujeres,
los alzados, tiznaos y comevacas.

Y nacíste prematuro, quejica bueno,
noble Rafa, sin culpa, casi boscuno,
a flor del frío, brisa de la madrugada.
El monte te escondió por varios días
y tu padre lo supo:
¡Nos quemaron la casa!

Fue tu padre Juan Mayol Castañer,
gran propietario, asociado a las familias
de abolengo: a Castañer, a los Márquez,
a Rita Navas, al doctor Navas Fraille,
a Isabel Angela,
cepas de Iriarte y Echeandía,
cepa peninsular y hacendataria.

¡Rafaelito, ese año metido está
en tu alma! Aún no desaparece.
Has crecido, te has vuelto viejo
delante de mil ojos y otras generaciones
y el advenir roto, traumante, se ha quedado.
¡Cómo pulsa por salir de ese ombligote!

¡Tienes la tristeza y rabieta de los tuyos,
apenas en asomo, en porvenir en flote!
¡Eres espejo oblicuo de los viejos días,
eres folclor que grita sus clamores!

Rafa Te Ví»: Epica]

Contrario a otras familias vinculadas a los Mayol, como los Iriarte Echenique y Castañer, la familia Mayol-Navas, Don Juan y su esposa María Luisa Navas Iriarte, permanecieron en Pepino, a pesar de la quema de su casa en el sector urbano durante unos episodios de violencia por turbas campesinas en 1898.

El mencionado Antonio Mayol fue comerciante, líder cívico, fundador y asambleísta del Partido Popular Demócratico en Pepino y, desde siempre, persona muy querida en el Pueblo, como su hermano cariñosamente recordado por «Rafa Te Ví», por su curiosa reacción paranoica al oír ser llamado de este modo. Por la caída de su madre, desde la escalera, nació prematuramente con algún trauma. [8]

Hasta donde hemos podido investigar, esta familia de mallorquines estuvo muy interesada en la política, siendo conservadores por tradición. La misma rama utuadeña de la familia dio un Alcalde (Bartolomé Mayol) durante el período de 1894 a 1895. Bartolomé Mayol retomó el mando alcaldicio durante los momentos más cruciales de la invasión norteamericana en 1898.

Al intentar escapar por una ventana de la planta alta, María Luisa, la esposa de Guillermo, se accidentó. La caída tuvo, al parecer, la consecuencia de su parto prematuro, donde el niño nacido cuyo nombre fue Rafael, fue el recuerdo, ingrato y permanente, de la experiencia. La caída no permitió el sano desarrollo neurológico de este crío. Rafael Mayol se convertiría con el tiempo en personaje pintoresco del pueblo («Rafa Te Ví»). Creció con deficiencias mentales.

El personalismo se alimenta de habladuría (o de escribiduría), con lo cual el habla se hace impropia. Se cree haber obtenido una comprensión acerca de lo percibido, escuchado y verbalizado en toda ocasión y ante todo prójimo. Y se reacciona así no siempre por pretender un engaño consciente, sino porque, como Heidegger concluyera, se arriba a una comprensión que ha perdido su raíz y las referencias acerca del ser que «son primarias y originales hacia el mundo, hacia el Dasein-acompañante, hacia el ser-en (In-Sein) mismo». [9]

Al caerse en el personalismo, se alude satírica u ofensivamente, ya sea velada o expresamente, a una persona determinada. Se juzga a un tipo popular en un marco de prejuicios, con la pretensión de haber ya agotado el saber que él presenta. El estereotipo juega aquí un importante papal. Entre la gran cantidad de personas pintorescas que ha dado El Pepino, con alusiones estereotípicas, se encuentran las que se mencionan por un rasgo particular de su fisonomía o atributos físicos o tachas morales, e.g.:

Pelo 'e Rata (por la índole del cabello)
Cheo el Oso por su pelo
Moncho Prieto por su color o raza
Goyo, el Negro
Gringo Cubero por su apariencia asemejada a estadounidense
Sopanda (Cosme Acevedo) por su cojera
Cuatro De'os por haber perdido un dedo en la mano
Mano manca
Carlos el Soco, pirotécnico que perdió un dedo
Polo el Ciego
Catín La Coja
Bernardino el barbero (Bernardino Sánchez Méndez) El barbero del los ricos]
Juana La Muda, esposa de Marcelo La Daga
María Culito
 por su exuberante trasero
Ana la Boba por su condición mental
Loco Wilson por su condición mental
Marco el Loco por su deteriorada salud mental por el alcoholismo

Por factores circunstanciales, relacionados a un hallarse en una determinada época que se termina por añora en cuanto su esencia epocal e idiosincracia de sus personalidades es menos obvia:
Moncho Lira (Ramón María Torres) por poeta y bohemio
Don Mingo, el Farolero por su oficio cuando no había alumntado eléctrico.
El héroe (Rodrigo Font Román), veterano de la Primera Guerra Mundial y fallecido como héroe en 1918; a diferencia a Sinforoso Arocho, el primer puertorriqueño seleccionado en el sorteo para la misma guerra, se le nombra como Sinforoso, el Soldado [El héroe]
Don Lino el Maestro, o El masón (Lino Guzmán) por su oficio
Primo El Caballero (don Victor Primo Martínez) por recibir una distinción como total de las Cortes de España y su hispanismo.
El Italiano (Eleuterio Bottari) por su origen nacional
Monsa La Comadrona por su oficio cuando fue usual que se naciera a domicilio con la ayuda de una partera.
Don Lion, el Levitante por brujo
Anacleto Cuatro Esquinas (Anacleto Alvelo)por comerciante con 4 puntos de comercio
Mayito y Lano, zapateros
Moncho Botella por su oficio de botellero
Yayo el Turco, veterano, por haberse «perdido» en Turquía
Padre Aponte, Fiera santa por sacerdote libidinoso
Guardia Belén / Cascarrabias por policía abusador
Chila Cubero, la Camarona
Chencho el Abejón, 
Sandalio La Yegua
Chilín el Malo (Echeandía)

Por virtudes o peculiaridades personales:

Jimmy Meneíto
Guillé el Loro por su gusto por hablar y exhibir su memoria portentosa para recabar datos como una «Enciclopedia Ambulante»
Moncho Bonito
Toño Palomo
Cosa Bella
Pedro el Bujarrón [Pedro el bujarrón]
Cheo Pelao por gustarle pelear a puño pelado
Cheo Pitirre por su afición a cantar
Nico Chavito (Nicolás González)
Marcelo La Daga cuyo mote viene por una canción popular en su época
La Carlita, primer travestí y «gay» del Pueblo, en allcanzar notoriedad [La Carlita].


___

Bibliografía 

[1] El método de la hermenéutica fenomenológica existencial que aplicamos en este ensayo (para definir la «originariedad» del hallarse americano, o encontrar su ser epocal y más ímtimo, así como para definir la esencia de lo autóctono y la adecuación del pensamiento europeo a la realidad hispanoamericana) ya ha sido utilizado por el filósofo Ernesto Mayz Vallenilla en su ensayo El problema de América: Apuntes para una filosofía americana, en la revista Episteme, Anuario de Filosofía, 1957).

[2] Martin Heidegger, Carta sobre el humanismo (1947), p. 24

[3] Valerie Menard, Foreword (by Cheech Marin), The Latino Holiday Book (Marlow & Company, New York, 2000), p. xiv.

[4] J. L. Canet Vallés, Introducción a los Pasos de Lope de Rueda (Editorial Clásicos Castalia, 1992, Cap. 2. Ver también: Ronald Boal Williams, The Staging of Plays in the Spanish Peninsula Prior to 1555 (University of Iowa, Studies in Spanish Language and Literature), 1935, Number 5, y W. S. Hendrix, Some native Comic Types in the Early Spanish Drama (The Ohio State University, University Studies, 1925), vol. Y.

Una clarificación adicional: rechazo la teoría comunal del folclor que explica a los grupos folclóricos y a los tipos populares como portadores de cierto saber primitivo («unsophisticated peasants») que se elabora en base al esfuerzo grupal; también rechazo la teoría de la sobrevivencia, o remanencia del folclor que explica que la protoerudición proviene de un estado primitivo de la humanidad, «a savage state of civilization».

[5] Martin Heidegger, El Ser y el Tiempo (Fondo de Cultura Económica, México, 1951), ps. 42 y 170.


[6] Cristóbal Holzapfel: «El pensamiento a-valórico heideggeriano», en: Aventura ética. Hacia una ética originaria (Universidad de Chile)

[7] Heidegger, Carta sobre el humanismo, p.17

[8] Esta familia prosperaron con trabajo honesto en el comercio. Don Guillermo Mayol Castañer,mencionado en una décima de castigo de las Partidas Sediciosas en 1898, sufrió la quema de su residencia, y se casó el 26 de octubre de 1896 con Rita A. Navas Iriarte, hija del Dr. Antonio Navas Fraille. Su hermana María Luisa Navas Iriarte, casada a los 21 años con Juan Mayol, el 16 de marzo de 1890, permaneció en Pepino, con sus dos hijos, Rafael (n. 1898) y Antonio Mayol (n. 1895). Una descendiente de la familia de Antonio, María Mayol, fue una de las primeras mujeres pepinianas en ocupar un cargo público, al ser electa por el Partido Liberal, el 8 de noviembre de 1932, como asambleísta municipal en la administración alcaldicia de Manuel Méndez Liciaga.

«Guillermo Mayol Castañer fue uno, entre dos hermanos llegados de Soller, Palmas de Mallorca. Estaba recién casado desde 1896 con Rita Andrea Navas Iriarte. Su hermano Juan Mayol, casado con María Luisa Navas, se había refugiado en su casa del Pueblo, por temor al ataque de las partidas sediciosas. La casa de dos plantas fue quemada. Contrario a lo pensado por tales familias, la ubicación urbana de una residencia sentenciada, su proximidad al cuartel de Arocena, no detendría a los alzados para cumplir con la agresión. Guillermo Mayol fue visto como cobarde inquilino de la Casa del Rey y cobarde inquilino de la casa de su hermano Juan en el sector Pueblo. Se quemó a la propiedad Juan, su hermano, por cómplice». [Carlos López Dzur, Comevacas y Tiznaos, Las Partidas Sediciosas en el Pepino de 1898, 2005]

[9] Heidegger, op. cit.

Saturday, August 09, 2014

LAS SIETE EDADES DE LA HISTORIA / LA REALIDAD EXTERIOR / LA ESENCIA DE LA NATURALEZA


LA REALIDAD EXTERIOR 

«El amor es lo primero que enseña al hombre a creer en el mundo objetivo fuera de él»:Carlos Marx

Ama para que puedas ver
si es el saqueador quien viene.

Ama como un husita que en su programa
para el milenio interacciona lo espiritual
y las prácticas y factores sociales del mundo.
Dispone que ya esta época no es
la Era de la Misericordia.

Y que para el malvado que asesina y reprime
al creyente del espíritu, hay que sacar la espada.
Cuando invada y sepa cómo piensas
te quitará todo y degradará lo que tengas
oculto e invisible.

A tu mundo interior, si acaso lo manifestaras
(porque realmente lo tienes),
lo reducirá a silencio y miedo y angustia.
No le importará quemarte vivo.
O sacarte los dientes uno a uno
Como con Apolonia, Santa de Alejandría,
alguna vez se hizo. Murió martirizada..

Cree en el mundo objetivo, soñador,
en lo fáctico, en el paisaje que ves
y la boca que comes.

El saqueador ya supo que no comes espíritu
Ni deglutes tus propios interiores.
Aprende a detectar huellas,
firme tus pies en tierra. Baja de la nube
y ama como el husita o el radical de Tabor.

El reino del Espíritu no se origina a menos
que se acabe con tantos sinvergüenzas:
Los piratas que no permiten que
un mundo interior se manifieste:
el mundo de ciudadanos educados, altruistas,
libertarios, amorosos, no violentos,
anti-autoritarios.

Ama y,si puedes con un garrote
a la mano, ten voluntad férrea y no cedas
a negar la realidad del mundo material,
sea o no la única realidad que existe,
a más de «la que tenemos dentro».

Del mundo exterior es del que comes
y fundas tu patria y tu lenguaje.
Por esa realidad es por la que uno vela
su mundo y el miundo vela…

Un ser que no es de por sí objeto
para un tercer ser. no tiene un ser por objeto,
ni se comporta objetivamente.
Su ser no es un ser objetivo.

Y hasta Marx lo dijo:
«Un ser no-objetivo es un no-ser».
El saqueador no va por él
Ni lo cree. Ni lo mata de hambre,
Ni lo explota. Va por ti porque te ve
y no sabes esconderte.


*

LA ESENCIA DE LA NATURALEZA

«Un ser que no tiene su naturaleza fuera de sí, no es un ser natural, no participa de la esencia de la naturaleza. Un ser que no tiene un objeto fuera de sí, no es un ser objetivo»: Carlos Marx

1.

Desde que Polibio de Megalópolis dejara
su Historia Universal escrita, la más antigua de su tipo,
y centrada en el imperio universal de Roma,
nadie ha podido desmentir lo que anima
la esencia de lo humano: poder sobre el mundo externo.
Poco o mucho, aunque el universo sea más que infinito
y con la energía libre /o los secretos de la psiquis
en espíritu / se viaja por lo eterno,
por otras dimensiones. ¿pero quién que sea
un mago, un sabio, o buscador, digno
y capaz de hacerlo?

No. Mejor centrarse en un planeta de siervos.
Tierra es lo que ha llenado de ambición al hombre,
latifundio, esclavismo, explayarse en lo ajeno,
exhibir con escante la violencia, adquirirse dominios
y macro fronteras hasta forjar macro imperios.
Este es el mundo que les gustó a los persas
hasta hallar los límites de Asia
y los lacedemonios disputaron el mando
sobre Grecia. Y los macedonios fueron
dueños de Europa, empezaron por el Mar Adriático
y avanzaron para quedarse con el Danubio
y a los persas le quitaron el Asia…
pero ninguna nación tan temible y ambiciosa
como Roma. Se quedaron con todo.
Con casi toda la redondez de la Tierra.

23-02-2000

*

LAS SIETE EDADES DE LA HISTORIA
«Ahora nuestro conocimiento es imperfecto,e imperfecta la profecía. Cuando llegue lo perfectodesaparecerá lo imperfecto»: 1. Corintios, 13: 9-10

¿Qué en siete edades puede dividirse
la historia? ¿Qué San Agustín vaticina la eterna felicidad
y bienaventuranza en alguna de ellas? ¿Una ciudad
de Dios con Sábado de Reposo y delicias perpetuas?
¿Cómo ha de ser la organización en tal Ciudad de la Utopía
y qué la precede en tres edades hasta que venga
el Cristo o el llamado Mesías, qué hay por diferencia
tras 14 generaciones, qué tal del Santo Perfecto
que regrese en la carne y un mundo de invasores
cada vez más canallas y homicidas se decida
a matarlo otra vez por hablar de justicia?
¿Vendrá para venganza? ¿O qué piensas, Mateo?
¿Y tú qué piensas, Joaquín de Fiori,
que son los Tres Estados del Mundo?
¿Qué dirá el cisterciense que ya no haya dicho
Elías, Daniel en la alegoría de la sucesión
de Cuatro Imperios o Pablo,
o Mateo, o ahora tú, Joaquín de Fiori?


CARLOS LOPEZ DZUR

Del libro inédito METONIMIAS / Parte 8. La Intrahistoria / de CARLOS LOPEZ DZUR

8. LA INTRAHISTORIA / METONOMIAS Y ALUCINACIONES

8. La intrahistoria


            DE LOS 500 AÑOS DE SAQUEO 

De la memoria de 300 o 400 
o 500 años del saqueo que conmovió tus ojos 
y se internó en tu playa, guarda escena 
en oídos de tu alma, con imágenes 
que a la voz acudan y al recuerdo 
despierten para el
 areito... 

... pues a hombres que llamaste Gigantes, 
varones excelentes, casi dioses 
domadores de fieras, 
que son sus perros servidores, 
demonios predatorios de montería 
y perros de caza 
y caballos que jalan hasta darse rodaje 
a cualquier ruta, sea mar o arena, 
o montañas o lodazales, ten memoria 
y no sobrevalores a tal gente 
porque 5,000 y 10,000 de los tuyos 
—con justicia / y rito / y amor 
a nuestro modo 
fuimos los «benditos» y más peste 
había en el lodo de París, 
más hambre y codicia en los inviernos 
de Londres y eran menos en sus ciudades 
que nosotros en nuestros yucayeques 
y Madrid no existía 
y teníamos el múcaro para darnos 
secretos de la noche y ojos al entendimiento, 
conocimiento tal vez menos útil 
pero más generoso que el de las anillas 
que sujetan piezas de duros metales, 
o piñones y poleas, más duros 
que lanzas y espadas de 
guamikenas 
cuyos artilleros de obús echaron fuegos certeros 
hasta vencer a la mejor de nuestras tropas, 
meras flechas y macanas vivientes 
que ellos destasajaron impiadosamente. 

De ellos aprende, Taíno, hasta que, 
en areito se asome el múcaro. 
Cuando prometan la Edad 
de los Metales, Democracia, Libertades 
desde España, Portugal, Inglaterra, 
medita y aprende si dejarás 
tu dios Güey / Sol / con sus Yocajúes 
de sustentación, por el evangelio 
de sus crucifijos... 

Decide si habrá trueque, si vale la pena 
que se copien sus instituciones 
o si ya sabes qué significa 
que nazcas en una isla 
y lo que constituye 
el capital de la identidad. 

*

               LA REALIDAD EXTERIOR

               «El amor es lo primero que enseña al hombre
               a creer en el mundo           objetivo fuera de él»:
                Carlos Marx

Ama para que puedas ver
si es el saqueador quien viene.
Ama como un husita que en su programa
para el milenio interacciona lo espiritual
y las prácticas y factores sociales del mundo.
Disponen que ya esta época no es
la Era de la Misericordia.

Y que para el malvado que asesina y reprime
al creyente del espíritu, hay que sacar la espada.
Cuando invada y sepa cómo piensas
 te quitará todo y degradará lo que tengas
oculto e invisible.

A tu mundo interior, si acaso lo manifestaras
(porque realmente lo tienes),
lo reducirá a silencio y miedo y angustia.
No le importará quemarte vivo.
O sacarte los dientes uno a uno
Como a hizo a Apolonia, Santa de Alejandría.

Cree en el mundo objetivo, soñador,
en lo fáctico, en el paisaje que ves
y la boca que comes.
El saqueador ya supo que no comes espíritu
Ni deglutes tus propios interiores.
Aprende a detectar huellas,
firme tus pies en tierra. Baja de la nube
y ama como el husita o el radical de Tabor.
El reino del Espíritu  no se origina a menos
Que se acabe con tantos sinvergüenzas:
Los piratas que no permiten que
un mundo interior se manifieste:
el mundo de los ciudadanos educados, altruistas,
libertarios, amorosos, no violentos, anti-autoritarios.

Ama y, si puedes con un garrote
a la mano, ten voluntad férrea y no cedas
a negar la realidad del mundo material,
sea o la única realidad que existe,
a más de «la que tenemos dentro».
Del mundo exterior es del que comes
Y fundas tu patria y tu lenguaje.
Por esa realidad es por la que vela
tu mundo… Un ser que no es de por sí objeto
para un tercer ser. no tiene un ser por objeto,
ni se comporta objetivamente.
Su ser no es un ser objetivo.
Y hasta Marx lo dijo: «Un ser no-objetivo
es un no-ser».
El saqueador no va por él
Ni lo cree. Ni lo mata de hambre,
Ni lo explota. Va por ti porque te ve
y no sabes esconderte.

*

            LA ESENCIA DE LA NATURALEZA

               «Un ser que no tiene su naturaleza fuera de sí, no es un ser natural, no           participa de la esencia de la naturaleza. Un ser que no tiene un      objeto    fuera de sí, no es un ser objetivo»: Carlos Marx

Desde que Polibio de Megalópolis dejara
su Historia Universal escrita, la más antigua de su tipo,
y centrada en el imperio universal de Roma,
nadie ha podido desmentir lo que anima
la esencia de lo humano: poder sobre el mundo externo.
Poco o mucho, aunque el universo sea más que infinito
y con la energía libre /o los secretos de la psiquis
en espíritu / se viaja por lo eterno,
por otras dimensiones. ¿pero quién que sea
un mago, un sabio, o buscador, digno
y capaz de hacerlo?

No. Mejor centrarse en un planeta de siervos.
Tierra es lo que ha llenado de ambición al hombre,
latifundio, esclavismo, explayarse en lo ajeno,
exhibir con escante la violencia, adquirirse dominios
y macro fronteras hasta  forjar macro imperios.
Este es el mundo que les gustó a los persas
hasta hallar los límites de Asia
y los lacedemonios disputaron el mando
sobre Grecia. Y los macedonios fueron
dueños de Europa, empezaron por el Mar Adriático
y avanzaron para quedarse con el Danubio
y a los persas le quitaron el Asia…
pero ninguna nación tan temible y ambiciosa
como Roma. Se quedaron con todo.
Con casi toda la redondez de la Tierra.

                    23-02-2000

*

            LAS SIETE EDADES DE LA HISTORIA

               «Ahora nuestro conocimiento es imperfecto,
               e imperfecta la profecía. Cuando llegue lo perfecto
               desaparecerá lo imperfecto»: 1. Corintios, 13: 9-10

¿Qué en siete edades puede dividirse
la historia? ¿Qué San Agustín vaticina la eterna felicidad
y bienaventuranza en alguna de ellas? ¿Una ciudad
de Dios con Sábado de Reposo y delicias perpetuas?
¿Cómo ha de ser la organización en tal Ciudad de la Utopía
y qué la precede en tres edades hasta que venga
el Cristo o el llamado Mesías, qué hay por diferencia
tras 14 generaciones, qué tal del Santo Perfecto
que regrese en la carne y un mundo de invasores
cada vez más canallas y homicidas se decida
a matarlo otra vez por hablar de justicia?
¿Vendrá para venganza? ¿O qué piensas, Mateo?
¿Y tú qué piensas, Joaquín de Fiori,
que son los Tres Estados del Mundo?
¿Qué dirá el cisterciense que ya no haya dicho
Elías, Daniel en la alegoría de la sucesión
de Cuatro Imperios o Pablo,
o Mateo, o ahora tú, Joaquín de Fiori?

*

               MI LIBRO DE LAMENTACIONES

               «Además de los sacerdotes, los guerreros eran los únicos egipcios    
               que con la prerrogativa y privilegios especiales, integrar por turnos
               cada año la guardia personal del rey. Además, se les concedía
               diariamente una medida de cinco minas de trigo cocido, dos minas
               de carne de buey y cuatro aristeres de vino a cada uno»: Heródoto
               de Halicarnaso (c. 485-425 a. C.)

En mi Meguilat Eija / o Libro de Lamentaciones,
Yo hago mi propio recuento, doy la intrahistora
de cómo percibo este proceso de realidad
de guerra, angustia mundanal, lo fáctico y externo
que lleva atropellándonos de milenio a milenio.
Tengo la osadía de mirar a Egipto
Y el sistema de sus castas y traiciones
tan elegantemente descritas en su crueldad
por Heródoto. El nos hace la historia
de los nomos y las castas guerrera /
calasirios y hermotibios / son como 170,000
ácaros / chupasangres / parásitos
y me cuenta que «ninguno de ellos
ha aprendido oficio manual alguno,
sino que están consagrados a las armas».

En mi Libro de Lamentos, yo les llamo
parasitarios, hordas de improductivos,
la gente tradicionalmente innecesarias,
no importa su fama, sus títulos,
sus privilegios, sus riquezas.
Son personeros de la Desdicha
y explotación de las naciones.

Sean calasirios en los nomos de Tébano,
Mendesio, Onufita, Anitio, o el mejor
de los cuarteles para el cuarto de millón
de tropas que tengan asociadas,
activas o militantes. son lo que son,
buitres, chacales, bárbaros homicidas
y  tan viles como fueron los tracios,  escitas,
persas y lidios, en el mundo griego.

Sí, yo lamento que existan y hayan sido
lacras entre las siete castas del Nilo
y otros pueblos que en Mediterráneo Oriental
tomaron sus costumbre e imitaron
su militarismo. Ellos no fueron mejores
que el más humilde de los boyeros,
porquerizos, aprendices de mercaderes,
o intérpretes. En fin, que ni fueron
artesanos, ni pilotos en barcas,
nada útil, pero se les tuvo por nobles
o distinguidos por despreciar artesanos
y labriegos que si sabrían utilizar doce arurai
de tierra libres de impuesto que se daba
por prerrogativa / solo por ser guerreros.
Tierras que trabajadas por esclavos
dieron mejor provecho.

Yo soy como el cronista de Halicarnaso,
mi amado y lamentoso maestro,
no puedo escribir esa historia,
pero la infiero y la incluyo en la ira
y la memoria de mi En mi Meguilat Eija…

*

            ELOGIO A CIRO, EL GRANDE

               «Soy el Señor que habla de Ciro: El es mi pastor y habrá de cumplir todo lo     que me plazca'; él dirá de Jerusalén: 'Reconstrúyase'; y del templo 'que se  pongan sus cimientos'. Esto es lo que el Señor le dice a su ungido, a Ciro, cuya mano derecha levantaré para que las naciones se sometan a él»:                                                                                                                         Isaías 44: 28; 45: 1
 
No te elogiaré por sobrevivir a tres potencias
del Oriente antiguo, te digo Gran Rey y Poderoso
por tu sabiduría. En el Cercano Oriente,
eras único como 'humano' viviente,
digno en la guerra por sofocar a Cresos
y la voracidad con que este rey de Lidia
acumulaba riquezas abundantes
y el pueblo hambriento, postrado,
sin beneficios... entonces,
¿para qué sus guerras?

Acullá el rey medo, Astianjes. Hazlo
sátrapa, mas  advierto que no lo merece,
y yo te elogiaré, Ciro, Grande, Rey de Todo,
Rey de  Akkad y Rey de la Tierra de Sumeria.
Se necesita un distribuidor y administrador de justicia
en mundo de invasores. Al pueblo no reparten
otra cosa que luto y del trabajo paciente,
tesonero y libre, todo lo quitan.
Los arrebatadores no te dirán 'justiciero
y misericordioso', eres demasiado Grande
para que te comprendan.

               2.

Yo sí te encomio, como el más hermoso
y valiente Guerrero de Persia.
Ven y toma a Sardis, la capital lidia
de Cresos. Asatrápalo, no que lo humilles
al oriente de las aguas de Río Halys.
No es que lo humilles y mates.
Muéstrate tan solo en cercanías
de las costas de Jonia y anuncia que das fin
a las formas tributarias, a las dictaduras,
a reyes que son ilícitos ladrones,
tiranos de poca monta y sus leyes,
sangre estanca da y larvarios
de podredumbre política.

Rey de las Cuatro Cuencas (de la Tierra),
hijo de Cambises el Gran Rey,
Rey de Ansham, Ciro el Grande,
en tus manos pondría a Egipto,
por ahora te elogio cuando tomas
a Babilonia; detén la destructiva obra
de Nabónido, restablece templos
donde los humildes adoran, haz correcta
la visión de Marduk. Los sanguinarios
y sacerdotes farsantes la blasfeman.
Libra de coyundas y persecusiones
a los judíos que Nabucodonosor maltrató
en Jerusalén, reemplaza con bien el mal
que azota a Babilonia...

               3.

No te elogiaré por sobrevivir a tres potencias
del Oriente antiguo. Desde Lidia, Babilonia
y Egipto, ganas lealtad y se te halaga,
Ciro tolerante, Gran Rey y Gran Guerrero.
Ta elogian los súbditos de tu Imperio
cuando se te llama «el Padre».

Eres quien proteges a naciones
del embate de nómadas y  el asedio de bárbaros.
Te llaman Unificador y uno de los Grandes Reyes
de Persia, el más grande y el más eficiente.
No es por militar que te esperan
los babilonios en la Puerta de Ishtar
y te llaman el Liberador.
En el Camino Triunfal se abre senda
a la Sabiduría de Marduk.

En el elucidario general de tus Gestas,
custodio eres del respeto
por las Antiguas Civilizaciones,
les reconstruyen sus palacios
y pones a los ojos de tu Protección
a cuidar los legados; en las satrapías
tiene a un mensajero, a un celoso inspector.
Todo pequeño rey / o sátrapa / suma
al Gran Rey / al imperio mundial de Ahuramazda,
del Sabio Señor y el Ungido.

¡Salve, Ciro, controlador del perverso
Ahirimán, instructor sobre la lucha cósmica
entre el bien y el mal, y quien a tal lucha
representa encarna y da Guías en el Hogar del Canto
o Reino del Pensamiento Recto!
¡Salve, Ahuramazda, creador del libre albedrío
porque en Ciro lo encarnaste y en la historia
lo llenaste de Buenas Intenciones!
¡Salve y elogio a los que entienden
'Ahuramazda es el único dios',
y entre 'otros dioses que son'
lo elijo, pero a ninguno hago preponderante
porque, adorarlo en acorde a naturaleza
de rasgos particulares, en naciones del mundo,
no me compete!
Cada viviente sabrá quién fue
el primer padre de justicia y quien sostiene
la Mitra de su Único Dios justo
y la deja caer y se maldice con ella!

               4.

No te elogiaré por sobrevivir a tres potencias
del Oriente antiguo. Bendigo en tu Imperio
que haya mantenimiento continuado
a los caminos y del Camino Real hacia Susa
otras sendas a caminos troncales.
Bendigo que ninguna ciudad esté aislada,
en riesgo, sola, en virtud de Tu eficiencia
que es grande como la potestad inspiradora
de Tu Nombre, Ciro, y así fuiste
más justo que Darío, el Gran Rey,
quien sostuvo su báculo de poder en una mano
y una flor de loto, con dos brotes, en otra,
símbolos de la realeza que emana
de Persépolis y más tarde de Susa.

Los judíos te elogian tanto como los griegos.
Medos y babilonios te llaman el Legítimo
y te valoran como un Ungido
hasta Isaías, el profeta, y los humildes hebreos.
¡Salve, Ciro el Grande!
El que unes a todos a Persia,
Rey de Todo, pero
con justicia y misericordia.

                    05-03-2006


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