Tuesday, February 09, 2010
Para conocer a mi mamá / Frag. de novela
a Sofía
¡Qué horror! Susana como fotógrafa, pendeja.
Ninguna de estas fotos las tomé yo, doctor, ¿eh? Van aparte... Unas son prestadas. Ella tomó las peores... And this picture, mmm... es foto, ¡uy, curiosita! Vea a la indita. Es Sofia, veinte años atrás.
Estoy más bonita que ella. Sofía es preciosa, ¿eh? no digo que no. Lo reconozco, pero soy más bonita... Aquí, mi madre, la que me dio el ser, mis genesitos chulos, está con su hermana mayor. Vea... Sí, obvio: yo estoy más slender...
Mire qué cara de nopal, ay... Es Gisela. ¡Tiene una millonada de espinillas!
Le dí cremas de las mías. Que las use. Mejor que las aproveche, ¿chido no?
En esta foto, Sofía está disfrazada de maría, o sea, de indita... Ah, yo tengo un traje de tehuana... me lo cosieron en Tlacolula para una Fiesta de la Guelaguetza donde fui a bailar y a cantar... porque yo soy artista.
Mamá otra vez... Esta foto se la regalaron a mi mamita porque quedaron impresionados (por no decir enamorados) con sus ojos verduzcos, claros, y sus trenzas... Gisela me dijo que fue la primera foto que ella vio en su vida. Nunca le tomaron fotos antes de ésta y menos dársela, así regalada... A veces yo me hago mis trenzas como ella. ¡Pero a Mamita, mi otra mamita que me criara, no les gustan! asocia las trenzas a la indiez, a la condición de criada, como en la pelis de la tele...
¡Mire ésta, mire, mire! Otra de mis hermanastras.
No... hermanastra se oye feo. ¿Cómo diré? Es hermana de Sofía, pero con otro padre. Es mi tía, ¿me cree? Y tiene 14 años y con dos chavitos, ¡ay qué cruz!... En realidad, no tengo muchas fotos de mis tías. Ni con mi mamá. Pero, poquito a poquito, sacaremos mejores fotos cuando nos instruyamos a tomarlas con una Nikkon... una buena cámara y que no salgan borrosas.
Tengo una filosofía de vida, ahora que vivo de mi look... Es deseable no estar muy gorda ni muy flaca. A los 14 años, por críos que ella parió, esta niña sobre que le hablé, hermanastra... ya está bodoquita... ¡Yo me suicidaría, ay, qué exageradota, si la carne se me llenara de celulitis! O de venas varicosas, ay qué horror... Yo no tendría ni escuincles por no verme fodonga, con las batas de maternidad y la mugre lloradera. ¡Ay, yo sería maricona para parir! de por si soy jetona, quizás por eso...
¿Continuamos con las fotos? O ya lo aburrí, eh... Esta es la tía que más se parece a mi mamá. A la que nos dio el ser, con sus genesitos... Se llama Eliana. Tiene 20 años. Es la que dice que iría a mi fiesta si yo la invito y le llevo su traje elegante.
«¿Es bonita, cree usted?»
¿Sí? Dígame sinceramente, a lo macho. ¿Está cuerito?
Eliana dice que no se quiere casar. Y yo dije: «Bien pensado. Los hombres son un fastidio»...¡Ay, perdón!
Eliana y mi hermano, el que es de sangre española por el baturro, exmarido de su madre y la Mamita que me crió, porque yo soy la recogida, no él... si mira la foto, de mi mamá... es como la mirada de él, tan limpia... parecen hechos el uno para el otro. El sí ama a mi mamá indita... Como él se cita de memoria el diccionario de Molina, hace reir a mamá, la que me dio el ser; harán buenas migas, porque se quieren compenetrar, utilizando el nahuátl y todo. Se identificará con ella. Van a platicar como dos aborígenes. Casi no sabe español, la pobrecita. Creo que platican en náhuatl o algún dialecto. Ojalá ella venga, se quede con nosotros, porque yo, por más que la quiera, ahora que la conocí y sé que es mi madre, la que me parió en verdad, aunque me separara de ella, le ponga esta condición. Yo del D.F. no me iré para ningún rancho, allá en la Sierra donde vives. Yo soy urbana, quiero una carrera, sacarle alguna laja a mi cara, porque soy linda, y mi cuerpo deja a los hombres echando babas... no creas que iría a ordeñar vacas, ni por tí... ya me hicíste llorar con ésto de saber 15 años después de haber nacido que eres mi madre real, fruto de una violación, o lo que sea. Tú sufriste, también yo...
Cuando este hermanito mío, que se prendó de mi nueva mamá, la que me dio el ser, alucina, me cago de la risa. Uy, perdón por la zurrada. Imagínate un muchacho güerito, blanco, como mi papé español, un hermanito lindo que dice que es indio, como mi mamá que me dio el ser. Oh, esa es una tragedia para la protectora de nuestra reputación, mi mamá blanca. Para él, una felicidad, hablar en nahuátl con un diccionario en la mano, ponerse plumitas en la cabeza y andar medio encuerado por la casa. Está loquiux, pero es todo corazón. ¡Cómo me he condolido. El en su familia tiene la triste condición de enfermo mental, esquizo, como usted lo diagnosticara, doctor!
Creerse indio, él que es blanco, y su madre una Niña de Morelia, como los que llegaron de España, por iniciativa de Cárdenas y el embajador Bassols... y las indias se pintan el pelo de güeras,> to be like blondies...¡Qué paradoja! Dios que le da peinetas a los pelones.
Mi miedo es que, al ver el parecido con Sofía y lo bonita que mi tía es, a mi hermano se le ocurra que la Gata Zarca ha resucitado. Digo Gatita Zarca con mucho cariño, ¿sabe? No crea que no... Es que gata decimos a la gente de servicio en México. Tienen mala fama, a veces por resbalosas y putitas...
¡Qué mucha pobreza vimos durante este viaje para conocer a mi mamá, la que me dio el ser! La casa es un jacalito. Me partió el corazón.
Te diré algo más sobre él. No quiero hablar de pobreza... Antes le digo que por eso me fui a estudiar a los EE.UU. y se me tiene como una reina... Por lo menos, la mayor parte del tiempo, este chico, paciente suyo, imagina que vive en la eternidad, la Edad de Oro. Cuando él se imagina que es Jean Pierre, entonces sí... Cambia su carácter. Se encierra y no platica con nadie. Teme a cualquier achaque que lo arrastre por las calles de la amargura y, curiosamente, es cuando más habla sobre la Edad de Oro, y es cuando más me quiere, aunque sabe que ya no somos hermanos como antes, cuando no se sabía que mi madre fue violada y era empleadita del servicio, una niñita en su casa...
Esto de la edad de oro, ¿le digo lo que es? ... cuando no se había inventado el trabajo y se vivía con inocencia, sin violencia ni codicias. Como inditos, ¿será?
Jean Pierre es muy remilgoso, hipocondríaco, neurasténico, ¿está bien dicho? Así dice que es doña Elvira, la sicóloga. ¿Qué importa? Jean Pierre dura tres días en la mente de mi hermano, se le va y se desaparece de su cabecita para que él vuelva a ser el indio que alucina, el hermano que me quiere, aunque sea con sus disparates. El no quiere ser el hijo de baturro, prefiere ser medio indio como yo; pero indios muy lindos, porque, a nuestra madres se las llevó La Chingada, violándolas, para dar una cultura, como la mía, mestizaje...
A veces, digo: ¡Ojalá yo pudiera ser como él!, alguien que no se preocupara tanto por la apariencia, el dinero, la vanidad y la realidad del sufrimiento, sino por mirar al cielo y dar comida a los pájaros. El es más indio que yo, si lo miramos desde ahí, aunque no tiene sangre indígena. Es blanco por padre y madre. Nosotras sí, digo yo, estamos fregadas, pero comprenda ... yo vengo de genes distintos. Hay un parte indita en mí, mas... Me gustan otras cosas. Mi padre es blanco y la madre, que me dio el ser, mezcla de franceses, con alguna raza india de esas que le gustaba ir a mezclarse, por rabicalientes... y ya no se sabe si son chicha o limoná...
Sofía, la que me dio el ser, tampoco se preocupó por verse bonita ni por cuidar de su cutis, y fue muy bonita desde siempre. Cuando ella llegó a la casa, a mis hermanas se les cayó la baba. No sabían que había indias muy lindas, o mestizas así. Y la cuestión es que la madre de ella, que aún está viva, también es bonita. Sólo que siempre está mugrosa... Usted sabe, por la pobreza... Claro, no son presumidas como yo. Ellas no. Seguro que van derechito para el Cielo... No se compran ropa ni joyas. Todo lo hacen con sus manos, hasta la tela y los tintes, todo... Con árboles y yerbas, tienen más riqueza a la mano que Pemex y su maldito petróleo.
Como dice mi hermanito loco, el que su padre fue un baturro hocicón: «La Naturaleza se lo da todo y, cuando se vienen al D.F., se lo quita todo».
Mi hermano el destrampadito, a los 24 o 25 años de edad que tiene, se ve como de 20. ¿Sabe por qué? Porque no se preocupa por las cosas materiales ni por las coqueterías, sino por los dioses... Yo creo que, por ser como es, Dios lo mantiene bonito, sin mucha barba, sin pelos en el pecho, suavecito como bebé, con músculos y salud. Bueno, usted es quien se sorprende. A mi también me gustan los hombres así, no de esos patas peludas, gritones. Me gustan como Luis Miguel o ese chavo, que dicen que es jotito, Ricky.
Perdone que sea preguntona, ¿su perfume es Drakkar Noir de Guy Laroche? ¡Lo sabía! El padre de mi otra hermana Cathy, con la que fui a conocer a mi mamita indita, la que me dio el ser, usa del mismo después que se afeita. Es su eau de touilette, y no huele a smog, pero casi... Al mezclarse el sudor y la colonia, la química es... plebita.
Porfirio Voisin, padre de Cathy, usa esos Drakkar. Pero yo, como mi hermanito, el indito chafa, de aparador, tengo una nariz tan padrísima para olfatear a 1,000 millas de distancia el perfume que llevas. Tanto que, a veces, cuando estamos en el gimnasio, él me dice: «Mi nariz tiene náuseas de Drakkar» y, entonces, apestilla la puerta de modo que Porfi no entre. No lo tolera. Lo odia, lo balconea. La distancia puede ser de kilómetros y él adivina que llegará y que pasará por el gimnasio a saludar. Y, de veritas, cuando don Porfi toca a la puerta, él no abre.
¿Será que tiene olfato de perro? O será que hay que tener alguna excusa cuando la gente no es buena y lo sabemos y decimos es el olor, ¿verdad que yo huelo bien padre? es algo que a la gente también le gusta de mí, que no tengo nada de indita al parecer, sólo la intuición y siendo india, por mi ser, huelo bonito, como si nada mugre del dolor me hubiese tocado... así yo digo que es mamá, la pobrecita que me dio el ser, y se regresó a la selva, al rancho...
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Estéticas mostrencas y vitales / Estéticas mostrencas / A Pitágoras y Orfeo / La prensa vendida y anestesiada / La dialéctica de la Sed / Francisco Ferrer i Guardia / Escuela Moderna de Ferrer i Guardia / Recordando a Ferrer i Guardia / Norman Bethune: Una vida dedicada a la lucha contra el fascismo/ Análisis de fondo / Pitágoras
Las estéticas mostrencas
Si usted, por amor al arte,
por ejercicio imitativo con recursos eróticos,
embellece la vida y recuerda motivos de Platón
en «El banquete», yo digo SI al simposio...
Si por amor a la teatralidad de los egos
provoca purificaciones, catarsis pública
del prójimo, yo estaré AHI
como Aristóteles, aún cuando difiera
por amor a la estética socrática...
Si usted se entretiene con fantasmas
que portan algo de la belleza trascendental,
que retrotraen a catedrales medievales,
o al mito del Grial, o a las extrañas
cosas de la pintura de Giotto,
yo digo: NO ES MALO,
me entretengo, pero si acaso
me construye cuentos de hadas,
mundos color de rosa, para que viva
el hombre submitido en la inacción y el miedo,
abocado a sus monstruos,
vampiros interiores que no tienen sentido,
que prohijan el hermetismo traicionero, evasivo,
mi pregunta será:
¿dónde quedó la bondad y el consuelo?
¿Qué circula como sangre para una profunda estética
que me sirva para imaginar lo necesario,
aunque haya que ir a escarbarla
en lo oculto, proveyendo esfuerzo y amor
en el trayecto?
Seguramente, no querré
estar ahí, ni hablarle, ni ser cómplice.
... porque hay gente que construye esos mundos
con ilusiones insensatas, gente que está
vacía, o tal vez harta y ni siquiera
se aman a ellas mismas,
se sepultan en sus mundos sutiles
para que el vecindario externo se siga jodiendo
y nadie vaya y se atreva a pedirles socorro,
«dáme una mano, amigo, consuélame».
06-07-2000
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A Pitágoras y Orfeo
... la música de los hombres no es más que un eco de la Música de las Esferas, pero su instinto innato que hace que su alma resuene con la música, le proporciona un indicio de la naturaleza de las armonías matemáticas que se hallan en su fuente cósmica: Pedro Miguel González Urbaneja
una cuerda rota? ¿Para qué a la canción
del infinito? ¿Para qué a la armonía de las esferas?
¿Por qué se ha cansado la humanidad que vivo
de buscar un acorde perfecto para su metafísica?
¿Por qué no dicen ya, como tú, Maestro /
Pitágoras / de finísimo oído, que los planetas cantan
y que el Cosmos guarda, como secreto
para quien oye, con corazón discernitivo,
proporciones aritméticas de fascinantes
concordancias que son los movimientos
de los cuerpos celestes, con tonos esparcidos,
melodiosos, porque cantan a la vida
y vibran en el universo entero
como si fueran un coro para el Himno de Ares?
Ahora que sé, semicautivo en esta coordenada espacio-temporal
de mi Tierra, que mi voz es guitarra y mi pensamiento
el orden mismo de la música, me obsede preguntar,
Pitágoras, ¿qué haré cuando falte una cuerda
a mi guitarra, qué haré cuando en Tracia
la desesperación me lleve a destrozar mi lira
como Orfeo, qué haré cuando Eurídice me falte
o digan que me parió una perra,
no la musa Calíope?
los Cerberos del mundo, qué cuando el barrio
por el que vaya sonriendo sea selva de cemento triste,
catábasis inframundana, donde todo es discordia,
crímenes, peligros y me pidan como a mariachi loco
que venda mi alma o mi decencia básica
¿Para qué me sirve la boca que quisiera
cantar, amando el Monte y Pangeo
desde el despuntar mismo de los amaneceres,
si desvirtuada está / pobre mi boca
y el viejo Patrón Dioniso, amado por la chusma
de sus avataras son amantes de castigo
y represalia, milicos de la antropofagia
y el nihilismo? ... En vano, iré con tu canción,
Eurídice; en vano que hable de la armonía del mundo
y del amor sonoro como las propias fuerzas
que mantienen en equilibrio el Sistema Solar,
todos sus hijos-ondas, porque todo es energía,
todos sus hijos, como salmos, todos nacidos
para el mismo abrazo que armoniza
aunque en geometrías parezcan divididos,
Todo: ondas de Luz y Sonido.
¿Qué haré cuando la chusma en Tracia
diga que son los dioses lo que imponen castigo
y como Orfeo me vea en la tristeza de la ira,
sordo para oír desde el silencio
el canto de los cielos y me tiente golpear
lira o guitarra sobre la roca, reventar
cada cuerda y el ruido sea la herencia del pueblo
que me pidió cantares y sólo tuve odio
en mí, o desaliento? ¿Para qué sirve,
para qué en la guitarra del futuro,
en la esperanza del presente,
el corazón marchito
en tumbos sobre la cuerda floja?
08-07-2000 / Estéticas mostrencas y vitales
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La prensa vendida y anestesiada / La dialéctica de la Sed / Francisco Ferrer i Guardia / Escuela Moderna de Ferrer i Guardia / Recordando a Ferrer i Guardia
Contundencia / Una pregunta para Colin Powell
«In January 17 1987, U.S. President Ronald Reagan signed a secret order permitting the covert sale of arms to Iran»: The Washington Post
Quien no quiera entender, pudiendo hacerlo,
teniendo evidencias objetivas a la mano,
¿qué putas tiene que hablar conmigo?
No hay diálogo posible con un cínico
que toma la subjetividad como trinchera.
Lo primero que hay que tomar por perspectiva
es el reconocimiento de los hechos.
Yo le dije, el 17 de enero, para ser exactos:
«Tu Presidente adorado está mintiendo.
Ha negado que vende armas a Irán
y lo ha hecho»: la orden secreta, con su firma,
ya no es secreto. La prensa ha sacado a la luz
ese hecho. Norteamérica USA vende armas
a quien llama «el enemigo», realiza
operaciones encubiertas y está armando
una guerrilla «Contra».
Así de simples son los hechos.
Acéptelo o niéguelo. Llame como le dé la gana
a Reagan, defina la democracia y el bienestar
(la santidad del Presidente
como le salga del ano); pero no me quite
el tiempo. Los hechos son los hechos
y, desde este momento, usted y yo
posiblemente no tengamos NADA de qué
hablar por el resto de nuestras vidas.
12-05-1987 / Libro de anarquistas
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Una pregunta para Colin Powell
Como creo que, siendo hombre en el poder,
usted piensa en el beneficio de su pueblo
y del planeta, se me ocurre que preguntaría
si alguna vez fuese posible entre nosotros
algún diálogo, quizás reunirnos y conocernos,
si realmente el Pentágono es serio
al hablarnos del peligro de una habilidad iraquí
para fabricar armas de destrucción masiva.
Lo que sucede, señor Powell,
es que acabo de leer a mediados de enero
(de este año, 1993) sobre el ataque de misiles
norteamericanos contra un almacén nuclear
en las afueras de Bagdad.
El gobierno justificó su lluvia de misiles,
el violento bombardeo, como evento necesario
y me pregunté, ¿qué si allí hubiese bombas
de fácil detonancia, qué tal si el resultado
hubiese sido una fisión nuclear indetenible,
holocausto de filtraciones de uranio,
contaminación por daños que arropara
Bagdad de una esquina a la otra,
qué tal si por evitar que se manufacturen
más armas y peligros, las bombas del Pentágono
trajesen la hecatombe, o pusiesen el mundo
en más peligro?
Se me ocurrió pensar que este operativo
del 17 de enero, no es más que un show
de propaganda, un juego de marinos y milicos
irresponsables, temerarios, una superficlal visión
sobre lo que es la vida y la misión
de una nación poderosa, como la de nosotros.
22-04-1993 / El libro de anarquistas
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La prensa vendida y anestesiada / La dialéctica de la Sed / Francisco Ferrer i Guardia / Escuela Moderna de Ferrer i Guardia / Recordando a Ferrer i Guardia / Ferrer Guardia y la pedagogía moderna
Monday, February 08, 2010
La dialéctica de la Sed
a G. W. Federico Hegel
La salida de lo universal y vacío hacia lo exterior y particular, y la negación de la particularidad, y la vuelta a lo universal. En ello consiste el regreso de la Idea a su hogar (bei sich). El espíritu pasa así de la sustancia, de lo que es en sí y abstracto, hacia la condición de sujeto capaz de ser conciente de sí: G. W. F. Hegel
En el Comienzo era una sed,
una sed sabia, pero salvaje y ciega.
Una sed que no sabía de sí
todo lo que es el agua,
una sed que no sabía del todo
cuán bello es el desierto,
pero una sed de anhelo,
y en el anhelo estaba su sabiduría.
Estaba En Sí como si fuera cautiva
y sólo, por estar En Sí metida, no saltó
al seco, escueto, hecho del Para Sí anhelado.
Parecía una Sed árida, desértica,
sed con raíz en el yermo de la Nada,
inhóspita sed boqueando por las aguas,
reclamando el aire húmedo, verse en raseros
de Tierra y en cúspides de montañas.
Mas era el suyo momento potencial
antes que pudiera reclamarse a sí
como sujeto, porque se sabía En Sí,
pero digna de desarrollos consumados
e incesantes. Tenía la vibración interna.
Ella era sabia, pero aún
no PARA SI. No respiraba
en devenires todavía, no sabía actuarse
ni romper las indeterminaciones
y lo quería, porque era una Sed sabia.
Y la exterioridad de la naturaleza,
quizás porque la compadecía, dijo a la Sed:
Véme, palpa, échate en Mí, yo te navego,
yo soy el río, yo lamo el sabor de la Tierra.
Y la sabia Sed quiso la Tierra para sí,
pero comenzó con el Agua
Tenía mucha sed, sed tenía sed,
sed estaba seca y quiso beber
concreación de potenciales
y no tuvo miedo del Todo cuando se dispersó
y se alienó a si mismo y le rompió
las cadenas y, así Sed cayó en el agua.
El agua le bautizó el gaznate de su ser
y la hizo odisea de espíritu,
pujado inicio de las realizaciones
y la sed se dio un nombre concreto de bautizo:
Realisierung, oh, este es el nombre
de mi sed, ser real concreto,
ser no escindido, ser recuperado
para las totalidades...
... y fluyó en las aguas y dijo: Buenos días,
agua amada, y bebió el sabor de la tierra
y la sal de los mares y la arena
y le dijo: Buenas tardes, amado suelo,
y miró arriba el aire cuando se puso oscuro
y le dijo: Buenas noches, amado aire.
Y la sed hizo hogar y se supo Sed de Idea,
por eso era sabia, aunque estaba
a solas con la asfixia
y herida en su garganta seca.
23-08-2004 / De Estéticas mostrencas y vitales
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La prensa vendida y anestesiada /
En la espera / Los herederos de la tierra

Transportamos un nuevo mundo, aqui, en nuestro corazón.
El mundo está creciendo en este minuto: Buenaventura Durruti
No estamos temerosos de las ruinas
ni de los agujeros en paredes sucias
ni de los barrios donde el ser destartalado
cruje, gime, se arropa de ira mientras,
por un rato, se acomoda y sobrevive.
No es el trabajador el que carcome
y agujera el horizonte para hacer
un rincón de ratas, nido de amarga podredumbre.
Es el trabajador quien edifica el palacio
en que viven los parásitos, el poderoso indiferente,
el codicioso que deshumaniza el panorama.
No estamos temerosos del mañana
y mucho menos del presente, somos dueños
del minuto; el hoy cabe en el corazón
con muchas mañas, el ideal lo organiza
y lo mantiene vivo, salvajemente
como espontáneo fruto y redivivo proceso.
Pero estamos resentidos de que no se vuelva
a dar por el momento la oportunidad
de construir con la plena vehemencia
y dejar una tierra florecida
y una ciudad más hermosa y justa
que la que conocimos.
13-04-2006 / El libro de anarquistas
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Los herederos de la tierra
Aquel que tuvo cuerpo hercúleo,... a legion of Durrutis’ to spring up behind him:
Hugh Thomas, poeta al vaticinar lo que acontecerá
tras la muerte de Durruti, en 1936, tras lo que llamara
el fin de la Era Clásica del Anarquismo español
«Vamos a heredar la tierra, de eso no hay la más mínima duda. La burguesía puede destruir y arruinar su propio mundo antes de abandonar su momento en la historia»: Buenaventura Durruti
ojos de niño y rostro semi-salvaje según
lo describiera con amor Frederica Montseny,
no morirá, sin fruto. Llamado se vio para heredar
la tierra, no para sí. Quiso fructificarla
para más compartirla, hacerla riqueza para todos
los tiempos, las gentes, multitudes hermanas.
Aquel, hijo del obrero ferrocarrilero,
marchó junto a sus 3,000 anarcos fieles
y dio batalla en Caspe y sangrienta en Aragón
se pospuso el asalto en Zaragosa
pero la Columna Durruti es valiente
y lo sabe ya el enemigo en la Piña de Ebro.
Con su milicia va Madrid Durruti,
aquel que, por defensa de la ciudad
daría la vida, en Casa de Campo
es la batalla; por la avenida de la Reina Victoria
lo persigue la muerte y es Franco quien lo tiene
en la mira y el camarada Ascaso,
más que amigo fue preámbulo.
En las barracas de Atarazanas dio la vida
y sobre el FAI y la CNT son todos los disparos
y para resistir Durruti tiene pecho,
Para heredar la tierra, por la avenida
de la Reina Victoria avanzó Durruti
y el hospital que tomara la Guardia Civil
lanzó fuego, rompe el paso, una bala
se encrustará en su pecho,
no se la piensan sacar, no habrá autopsia.
Habrían querido que muriera como un perro.
Aquel, el camarada de Los Solidarios,
aquel, cómplice de aventuras con Ascaso,
en París, o la Argentina, en Cuba
o en los entresijos de los Pirineos,
aquel que no pudo asesinar al rey
de los archireaccionarios, Alfonso XIII
en ruta va hacia el cementerio de Montjuich,
tierra de Barcelona será la tumba,
el cálido agujero; en medio de los días
amargos de la Guerra Civil, medio millón
de voces lo claman heredero,
serán como los hijos y los deudos.
Aquel que siempre dijo 'yo me puedo alojar
en un minuto intenso de los días hasta que venga
el momento', aquel anarquista del proletariado
se fue, cerró la época dura
con la actividad idealista, tesonera,
de morirse y sus ojos son los de un niño
y su rostro, como la perseverante y tenaz furia,
de Anselmo Lorenzo.
14-04-2006
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La Naranja de OC / Durruti, Buenaventura, 1896-1936 / Durruti / El libro de anarquistas / Porque no somos libres ni el Sur ni el Norte / La prensa vendida y anestesiaad / Liliana Varela: Entrevista / Cuaderno de amor a Haití / El perro que enamoraba las hormigas / San Sebastiám del Pepino / Meiker del Mapoe / Cartas de los lectores a la Página sobre Historia Pepiniana
Sunday, February 07, 2010
La anulación de la confidencialidad
«Quien revela sus secretos, pierde su libertad»:
De la sabiduría popular
a Albert González, procurador de Justicia
de la Administración Bush y defensor del espionaje doméstico
la adúltera sociedad en que yo vivo
es el silencio; ya es tan difícil vivir con las lealtades,
difícil esconderlas, protegerlas, perpetuarlas.
Ya para el acceso a lo que llamaste lo confidencial
con rigor de alma fraterna, te lo extraen.
Te lo quitan, te vuelven uno más desposeído,
desposeso de tí: de tus secretos.
El Estado ya no tiene el mínimo respeto
por tu vida, por tu privacía.
Poco falta para que se metan en tu cama
y quieran dormir contigo
los funcionarios del ultraje de vivencias.
Si tu secreto es tu sangre, te desangran.
Otros viven de que sueltes la sopa y no tengas
una vida que llamar el 'ser libre',
la identidad privada.
En el reino del choteo, cada sombra que a tí
pertenezca es interpretada. Te asocian
a cualquier color de culpa, o delito,
o capricho, utilizando un detalle que es tuyo
pero no está completo. Es una pieza
interconexa, hoy aislada, pero, por ella
te condenan. Y después hablan sobre respeto a la persona,
individualidad, el derecho a quedarte callado
para que no te impliques y, sin embargo,
el Estado está lleno de espiones:
el cura espera que tú confieses los pecados,
los tabloides esperan que resbales
para tomar una foto de aparato
que agigante tu caída.
Se vive ya de complicidades enlazantes,
del morbo de traiciones; ya no se sanciona que violes
confidencias; se castiga que no vivas
para las traiciones, que no burles al amigo;
que tengas la noción de autonomía,
de serte voluntario a tus propias protecciones.
Se vive con el reino de los divulgadores.
Tienes que vivir echándote la culpa
para que no te torturen, o pongan
en tu casa vigilancia, o vayan los tabloides
a siquitrillar dizque el sensacionalismo
del que sólo goza el voyerista y el desvergonzado.
Tu vida es alimento de rumores.
A tu privacidad, por bribonadas, la harán pedazos
o carroñas de puercos. Diseñan show en la tele,
o la radio, para que te asumas el peor
de los payasos, hazmeir de las chusmas
en un circo romano y te dén unos pesos
y luego te vayas al carajo,
porque, en la sociedad capitalista,
todo es política de dímes y direte,
lucro por lo sucio, el crimen, las disfunciones.
El SIDA de Rock Hudson vende
y si es Gay, vende el doble,
y lo triste es que la mayor parte de lo que de tí
se husmea no sirve para nada, no protege
ni tu vida ni la ajena. No da ejemplaridad edificante,
sólo humilla y duele a quien lo sufre.
Vale lo mismo decir una mentira.
30-09-2003 / El libro de anarquistas
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La necesidad de ser honesto
Cuando vengan con coacciones a tu vida,
si te tocara revelar tus secretos,
abre la boca bien como una O de infinito
y sé honesto porque la honestidad
lastima, revienta, humilla
a los intrusos, a los grandes valemadres,
a los mentirosos. Dáles guerrilla y terror
con las bombas exterminadores,
tira verdades contra sus muros de atropello,
sus paredes de artilugios.
Las verdades matan más que los balasos.
Dílas con la elocuencia de su preciso argumento.
No añadas adornitos, subterfugios.
Házlas proyectiles, con consecuencias
expansivas, dolorosas. Súrtelas valientemente.
Esta sociedad envilecida ya no merece
mentiritas piadosas y solemnes baratijas
de sutil retoricismo. Es la hora
de las verdades, porque ya no puede
estar más jodido el mundo con tanta hipocresía
y sueñito americano de pendejos.
Es hora de hablar y acabar de una vez
y para siempre el hermetismo.
12-01-2004 / El libro de anarquistas
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La muerte del Diablo
«El diablo está aquí muerto por la lucha entre el bien y el mal»: Alberto Thirion, pintor mexicano
y no les gusta, piensen que el Diablo no existe.
Al demonio lo estamos matando diariamente.
El problema es (ésto es lo que temo que no les agrade)
que el Diablo / el Cuco / el Adversario / Satán
somos nosotros mismos.
Respiro... somos ese diablo que matamos,
somos lo que debemos asesinar de una vez y por todas.
A veces nos equivocamos y matamos a Cristo
(queremos un Dios / un Cristo / un Demonio
para con gesto maniqueo, tener que matar a alguien).
Ya hasta nos da lo mismo: en la lucha entre el Bien y el Mal
que caiga alguno, sea el quien sea, pero nos gusta
el ritual del verdugo, del Sacrificador con el hacha
en la mano, con su Gran Cuchillo.
Y siempre en guerra y delito, o buscando
su enemigo en la sombra.
Digo estas cosas, tan burdas como parecen,
porque alguien tiene que morir, de todos modos.
Yo digo, como Thirion, el pintor,
«El diablo está aquí muerto por la lucha
entre el bien y el mal» y si no está muerto ya,
lo estamos matando, día a día:
El diablo, en definitiva, somos nosotros mismos.
Pero estamos desesperados; no queremos
ser el diablo en el cuchillo y hay una impotencia
para construir una identidad, para decirnos qué somos,
si diablos o cristos, si vasijas para el bien
o vaciadores de todo lo malo, si luz o sombra
no lo sabemos, si construcción existencial
de un presente o futuro, o destino biológco,
si materia mala o espíritu bueno.
Digo estas cosas, tan burdas como parecen,
porque estoy hasta la coronilla
con este cuento de comadronas
sobre un sentido original del pecado,
si es una cosa de herencia o un deber
que tenemos de sanar el individualismo culpable
que nos ata a los mitos en vez de hacer
un compromiso definitivo, personal y comunitario,
por definir que somos simplemente unas vasijas
de sangre y hueso, apetentes de recibir
un alma, que no sea una razón estructurante,
simplificadora, universalizadora de una logicidad
de pacotilla... no, perdón...
por eso matamos,
por logificar demasiado
y estrangular sin piedad, como asesinos,
esa esencia útil, necesaria,
que es la singularidad que reestructure
la imaginación con la esperanza...
Yo estoy dispuesto a seguir matando
el diablo que me toca y hacer un Cristo,
con razón metafórica, una identidad
que sirva a una ética
y deje de matar para que como dice
Thirion, el pintor, declare al fin:
ví en Mazatlán «el espinazo del diablo»
«petrificado por los siglos»
«El diablo está aquí muerto».
12-01-2009 / El libro de anarquistas
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Porque no somos libres ni el Sur ni el Norte

General Stonewall Jackson
Confederates attacked a plantation and army training center run by former slaves. They destroyed the plantations and captured over a hundred former slaves before disengaging in the face of Ellet's Marines. Confederate raids such as these were disruptive and caused damage, but they were only minor setbacks: John Y. Simon. (ed.), The Papers of Ulysses S. Grant
en rigor, no implicará que un esclavo es libre
y se siente como tal. Los confederados se declararon
su enemigo y los marines de Alfred Ellet fueron testigos
durante las capturas de las plantaciones.
Desde el alma, aunque el negro salga a la calle,
él y nadie, en el Sur o en el Norte, asegura:
«Escucha, negro, sóis libres». Ellos mismos
no acaban de creerlo. Libre, mentira.
En Mississipi, sólo piensan en la guerra y el sitio
de Vicksburg; más de diez mil unionistas,
muchos con sus esclavos, tuvieron que morir
(más muertes y heridos que del lado confederado)
antes que Pemberton reconociera
su derrota y entregara 50,000 rifles
para no seguir matando negros
0 172 cañones para no seguir sangrando
gente inocente en las ciudades.
Es cierto. No sólo en el Sur confederado
Jefferson Davis tiene un viso fascista y hitleriano
y Robert Lee lo secunda como espejo de Rommel
en ese sur que tendrá sismos depredatorios,
secuelas de fauces kármicas, colpasos de Tercer Reich.
E irónicamente: hay, en esa porción de Norteamérica,
quienes aún buscan el inmenso encanto, la gracia,
el mérito del Sur Profundo y la Causa perdida.
Esa es la raíz de amargura: la Gran Mentira pervive.
Pero, sea blanco o negro, no tienen una moral sólida.
Matan y se rinden; hacen daño y ante la victoria,
son llorones. En las batallas de Vicksburg,
mucho alarde de arrojo y después, por el asedio,
a llorar por el hambre, a enviar mensajitos
desde Fort Donelson: «¡Nos rendimos!
Unconditional surrender!»
porque su moral y su causa es un estómago lleno
y un negro dando tumbos con un disparo en la espalda.
Véalo: 29,495 confederados se rindieron,
a final de cuentas, ante el General Grant
y eran 32,600 más o menos, a los que Grant diría:
«¡A sus casas!
No quiero prisioneros que alimentar
y tenerlos de güevones en los campamentos.
En Mississipi, ya hicieron suficiente daño.
Mataron casi diez mil de los nuestros».
Para que luzca el corazón de los red-necks
o guerreristas, estos confederados, parto de Jefferson Davis,
hambrientos sureños, divisores, cizañeros,
sí que convino que, en la Batalla de Champion Hill,
Grant les diera una prueba de su propio caldo,
derrota decisiva... pero, ahí están los buscadores
de una justificación esotérica de sus desvergonzadas,
de su falta de espíritu de Estado...
entonces, hallan lo que hallan
y echan una prudente caca encima a generales del Norte,
comenzando por aquellos ambivalentes
ante la causa del negro, como son McLellan
y Sherman... y suponen que, durante el sitio de Vicksburg,
se vuelve a la Edad de Piedra, no se sabe qué bando
tiene el corazón más endurecido; matarse
y hacerlo con indiferencia a todo valor civilizante
fue el objetivo, la única noción en esas almas
que parecen plasmadas con granito.
Es verdad. Puede que la causa, en 1863,
no haya sido que el negro sea libre
y que en Mississipi, con el Sitio de Vicksburg,
se haya batallado por aventurerías de claques militares
y ricos cazadores de fortuna que aman sus rifles
más que lo que aman sus ciudades, pero
los negros se han puesto a meditar
sobre el por qué
en el sur hay algunas familias que les abren
sus escuelas en domingo, sí... les enseñan
a leer como el amo Stonewall Jackson,
escuelas para el esclavo... imagínese usted
la ironía del Sur Profundo.
¿Por qué un general confederado como él
(ese que llaman el Viejo Jack, el Tonto,
Old Jack, Old Blue Light, Tom Fool)
Thomas Jonathan Stonewall Jackson
tiene al negrito leyendo, en los domingos,
no ordenándoles a la misa, ni al licor ni al descanso...
¡a leer y aprender con los maestros!
No todos, en el Sur son unos canallescos esclavistas.
A Stonewall Jackson, sus esclavos, o negros libres,
pardos de todos los colores, lo llaman
con cariño Marse Major.
Y a los negros, él les dice mis amigos.
Con la Guerra Civil, el general comprendió que algo malo
habría en ésto de tener servidumbre y comprarla
como si fueran reses; pero, no hay encanto ninguno,
ni mérito ni cosa profunda ni gracia mística
en no saber si hablar en favor del esclavo
para que sea libre; no hay mérito en pensar que Dios
santificó este yugo para que aprenda
el buen cristiano y esclavista
a tratar humanamente a su siervo
y enseñarle a leer, no tanto a ser libre,
a ser eficiente, a ser útil en todo al patrón
que le toca... y es que Jackson, después de matar
mexicanos en el Sitio de Veracruz,
de conocer a racistas de hueso colorado
a los Robert E. Lee que arman a los esclavos
para que sean ellos los que vayan a perpetuar
sus propias opresiones,
tuvo que repensar todo y comenzar
a reconciliar el Sur con el Norte,
volver a aquel origen cuando la Nación
era un Una, un Todo orgánico y comprender a Lincoln
pese a que, con la Proclamación de la Abolición,
no se implica que se acaba la desigualdad,
o el hábito de mirar al prójimo
por encima del hombro...
16-07-2003 / De El Libro de Anarquistas
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Friday, February 05, 2010
Homenaje al Ché...

De ImageCaché
a Ernesto Guevara de la Serna (1928-1967)
dos términos distintos: guerrillero y revolucionario,
revolucionario y homicida. Entienda...
un guerrillero como el Ché no es un asesino;
aunque cargue un fusil y haya matado.
Hay quien matará por vicio, por ventaja,
por lucro, o porque le fue dada una orden
y en obediencia, ciega obediencia, ejecuta.
De cierto que hay mentes que ya no funcionan
con amor ni ética social, y este tipo
de mente es enferma.
Sabrá usted que todas esas categorías
sirven como adjetivos, o califican
al criminal que delinque y nada cambia.
De la masa anónima se han burlado
por 500 años en América
(los que esa mente tienen y cultivan) y no es
hasta hoy que la masa reescribe su historia
y su sangre la ofrenda voluntariamente.
Ahora, ¡qué tristeza! hay guerrilleros
que sólo sirven para cuidar
los sembradíos de amapola de los narcos
y hay uniformados en la Policía, lo mismo
que en los ejércitos y las guardias nacionales y civiles,
que son unos matones, gérmenes y voceros
de imperios genocidas, la anti-patria armada
que marcha con permiso y pagada del Estado
(haga lo que haga) y en ceremonias de sangre
como Ejército Patrio, incuestionada
por la gente tonta, invoca a Dios y al pueblo
al que oprime, reprime, sofoca.
Pero ésto no quita, que sean homicidas
y opuestos a otros hombres especiales,
prácticamente nacidos para el martirilogio.
El revolucionario no busca ni quiere
holocausto de mártires, sólo aspira
a cambios, a transformaciones,
a catalizar las fuerzas vivas
en la historia. El homicida no.
Su violencia alimenta y preserva
el Orden Establecido; le sirve de discurso
al Establecimiento llorón y chantajeante.
Tarde o temprano, los fanáticos muestran el cobre
y se descubre qué realmente ambicionan: Ser asesinos.
Y el revolucionario también se confirma; pese a tanta
desinformación y propaganda en contra, como el oro
reluce, su brillo desafía al fango, a las mentiras
y su idea renace, se crece.
Pero, aclaremos de una vez, ésto del Ché,
o Sandino, o Cienfuegos, o Fidel mismo.
Ellos, antes de salir a la manigua,
a forjarse en selvas como guerrilleros
y antes de sufrir la hostilidad
de todo el sistema establecido,
fueron pensadores. Examinaron cuidadosamente
al enemigo y el por qué tendrían que combatirlos.
Los riesgos los tomaron en cuenta;
supieron que lucha será evento fácil ni breve
ni con saldo feliz para ellos mismos.
Las fuerzas son desiguales; el enemigo
tiene muchos frentes. Los traidores se infiltran
y el cansancio, el desgaste, el miedo
en esa soledad de clandestinaje carcome,
prosterna y el más valiente puede
que se vea desmoralizado, vencido..
Se mancharían las manos con sangre;
un triste triunfo será que se mate, no a inocentes
(que es humano equivocarse); el objetivo
que sean los rivales, esbirros, gente equivocada
con cerviz dura, que vino a ellos
no a cantarles las mañanitas ni surtirlos
de bendiciones; a surtir de balas es que llegaron,
pero, en este irse matando uno a otros, hay sacrificio
y el principio que Martí llamó la «guerra justa»
y San Pablo, la «buena batalla».
El Ché era de esos. Y lo fue Martí en Dos Ríos.
El no mató / supongamos que lo hizo,
para robarse un paquete de cigarrilos,
o una vídeo-cassetera, o una botella de licor
de algún supermercado; no asesinó del mismo
modo desesperado y turbio del bandido
o del pistolero, sin escrúpulos
que se ha visto fracasar en mil chantajes
y ahora asesina para asegurarse
que no haya testigos y el lucro de su cohecho
valga cada escrúpulo moral que lanzó a los puercos.
Hay formas revolucionarias de acabar a un enemigo
(que es siempre uno institucional, estructural,
el sistema injusto de dominio, o distribución de bienes
y servicios, ideologías perversas). Este combate
no es asunto de disparos logreros y personalistas,
no cosa del apretar un gatillo
y llamarse héroe o valiente por haberlo hecho.
No todo el mundo mata ideas de engaño.
No todo el mundo, al disparar, apunta directamente a la injusticia.
No todo el mundo tiene la explotación por mira
y la opresión por cadáver.
No todo el mundo entiende los vaciados de residuos tóxicos
en la Amazonía o la selva ecuatoriana
como una tropa armada camuflada y aprieta
un gatillo y dispara y libera, para que no los alcance.
La Chevron dice: «Soy tu amiga», pero, te dejan
sin sangre y sin pulmones, te vuelven el vertedero
con tus propios cadáveres; no todo el mundo lee
toda esa malddad de los «Reagan blue dog Democrats»
y los Republicanos que sisean, más demónicamente serpentinos,
«freedom-loving Americans», nunca son tan amorosos
como para evitar que se premie con un tiro en la frente
a aquel que se dice Camarada / Socialista / Disidente.
Son siempre la Derecha que dice:
«Usted defiende al Ché, usted merece la tortura
si lo atrapan, usted tiene un Guantánámo
como su solo paraíso merecido».
No todo el mundo examina el «Divide y vencerás»
con que el imperio tiene al pobre absorbiendo ideologías
que no le pertenecen; no todo el mundo entiende
el siniestro significado del Destino Manifiesto
y cómo cualquier filibustero busca las alas imperiales
para dar el servicio de los William Walkers
como si Centro Amérca fuese tierra de nadie,
o de cobardes, o de sabandijas.
No todo el mundo, sólo el revolucionario, entiende(n)
cuando cerca del Río Nanay, departamento de Iquitos,
el yanqui pone bases, se burla del peruano
con el pretexto de guerra contra el narcoterrorismo
y la intención es desplazar las poblaciones,
ponerlas en control de militares, seguir esparciendo
bacterias en plantaciones, armas biológicas,
erradicar coca y vidas por parejo
y que no se organicen ejércitos populares,
que no haya opciones,
que no retoñe el que entienda cómo
el imperialismo quiere control del Aire, la Tierra,
los Ríos, las selvas, lo que en derecho no es suyo.
El revolucionario comprende y, en su protesta,
es la crítica, lo que mata. No es la bala
(las guerrillas siempre han sido pequeñas
y sólo el terror de prensa y gobiernos en alianza
las agiganta, con el fín de justificar represiones,
caros operativos, descaros reclamos de plata de la CIA
o los gobiernos imperiales, y las finanzas a las cuentas
de banco; total, es fácil matar a 4 gatos,
torturarlos, desaparecerlos, aunque sólo hayan sido
obreros, estudiantes, niños que gritan consignas
o tiran una piedra, o rompen una ventana
ardidos por coraje)... Siempre son tan pocos los Ché
y me alegro; sería horroroso perderlos, del modo
con que lo perdimos en una selva boliviana.
Siempre en la Bolivia del presidente Barrientos,
me imagino la muerte del Ché y ese momento
en que el sargento Mario Terán, alcoholizado,
se aproxima ante quien con sólo verle
sabe que es un ladrón y un cobarde.
Un asesino de esos que sólo obedece.
Lo mismo haría, si le tocara matar a su madre.
El asesino ejecuta sus planes. Es un cómplice
y un esbirro pagado en servicio a la matrix
que ordena, el vendepatria, el entreguista,
el que se limpia el culo con la democracia,
la igualdad y los derechos humanos.
No todo el mundo entiende y no que sean sutiles
las diferencias; asunto es de valor,
honor y compromiso; es que primero
uno tiene que definir dónde carajo es que cimenta
sus lealtades; porque, guerrilleros como el Ché
no faltarán nunca, van a nacer y validar
el principio. A veces hay que eliminar al matapueblos
frontalmente. No es tal vez lo que se quiera.
Tal vez no es lo más civilizado ni lo más sublime,
pero es tristemente, a veces, lo necesario,
porque hay quien no entiende
y se arma y es narco,
y se arma y roba un banco, o una joyería,
o va y se roba un six-pac, y da un tiro
a cualquier inocente, puede que sea una niña,
o colegiala que cruza la esquina.
Hay gente armada en la calle,
en las mansiones, en los barrios, en la iglesia,
dondequiera, y quiere paz, orden, seguridad
y placeres, gozo de ingresos, pero va y sale
y se arma, no necesita un revólver hurtado,
él puede comprar las armerías, él tiene vínculos
con quien diseña, manufactura y vende
desde un obús a un misil,
hay que gente que mata por cualquier motivo
frívolo, estúpidamente, y no tiene que dar explicaciones,
no tiene que estudiar economía ni sentirse
sociólogo ni poeta ni nada. Es sólo a secas
el asesino, el vale-madre
y sale y va, vende la guerra, vende violencia
en los barrios, alicienta que haya feminicidios
u orgías sexuales, coloca a las adolescente
entre los millonarios,
con el puto homosexual, practica odio o le come
finalmente el culo después que lo saca del closet
y él hace lo mismo con una doncella,
las vuelve putas, les quita el país,
la cultura, los sueños, el honor, la decencia
las moviliza lejos, él comprende el clandestinaje,
no para lo noble, sino para lo tenebroso,
para el terrorismo.
Y se arma, siempre en vigilia, matará al que proteste,
o husmée sucios negocios suyos, él es un asesino
y siempre le sale un Ché con otra idea,
el valiente que lo contradice y dispone
como un programa o evangelio social:
que no se perdone al que practica la explotación
del niño y la burla de la chamaca vírgen,
que no se perdone al que tortura y envicia juventudes
para que no sirvan al futuro de la patria ni aprendan
a valerse honestamente por sí mismos,
que no se perdone al que mata a estudiantes
(con el cuento de que son comunistas, o pagados
desde Rusia, o Cuba, o China, o Bagdad,
o puta sea la tierra que lo pagare),
que no se perdone al que cree que sólo el rico
se merece lo que come, o el confort que disfruta,
que no se perdone al que ve enfermedad
y deja que la muerte azote en la casa del pobre,
que no se perdone al que pone su nalgatorio
sobre una banca y se llama diputado o funcionario
en la cúspide de los poderes nacionales
y es sólo un ladrón que roban un sueldo,
conspirador de ultrajes a las arcas,
vendedor de su país a las transas internacionales,
cómplice de Asesinos Invisibles, poderes en lo alto
de cesarismo global, neocolonialista
y se va, con carita sonriente
y habla sobre la paz en la nación que ama,
así como hace Uribe y posa de ser ultra ultra ultra democrático,
conservador, pro-libre empresa, pro-Vida, pro-diálogo,
pro-Occidente, pero es un Pro-Mierda, pro-traición,
protervo hijo de la apatía, la oquedad, la bala cómplice
que mata al Ché que en turno ni nueva sangre
lo apunta frontarmente con el dedo y le dice:
Cochino. Hijo de Mala Puta,
indigno de una madre,
y se va, fresco como una lechuga,
con esa cara sin pudor, sonriente de cinismo
cara que tienen los Fujimori, los Pinochet, los Galtieri
y que antes los Somoza, los Trujillo, los Machado,
los Batista, los Balagueres, los Duvalier,
los Duarte, los Romero Barceló,
cuando tienen que dar cuentas a las marionetas
que Reagan o Bush han movido con hilos
en la historia reciente.
16-10-2005 / El Libro de Anarquistas
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De Estéticas mostrencas y vitales / Los giros serpentinos de un poeta / La muerte de Nano Ortiz / Poeta Chakaloso: C. López Dzur / Memoria del ultraje de Floris / La prensa vendida y anestesiada: ArgenPress / Antología poética: En Charkito / CLD: Pantaletas Azul Celeste / Dossier: Carlos López Dzur / Haití: Círculo de amigos / Sarnas de la ira parda / El Cristo Comunsta / Carlos López Dzur /
Thursday, February 04, 2010
Como una lavandera
Todos los poetas están infectos
y contaminados por un afán de palabra,
calados por la sífilis temprana de la aventura
de abrir la boca y sacar el primer vocablo
que les da la gana y no saben
que las enunciaciones están llenas de morbo,
que el discurso suele ser una epidemia
y que la vacuna ha de ser los pies ligeros
y el camino, sangrandor, a la meta de lavarse.
No se puede ser poeta sin silencio,
sin ir al río profundo e internarse
en la gruta, allí lavar, lavar, lavar
como una lavandera, allí el cepillo
y un jabón y mucha higiene
hasta la sangre, si es preciso,
allí con pies ligeros hacia los manantiales,
a los chorros furiosos de las cataratas,
allí dejarse callar por los torrentes
y volver, ensordecido, humilde a la ciudad,
de los necios, con sólo las palabras
imprescindibles y una clara memoria
del odio diluído en la lavaza.
14-11-2004 / De Estéticas mostrencas y vitales
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Como un expiador
Desde que anduve en la inocencia
de arrojado hasta el mundo, sin hallar
la cancón de mi contento, tiemblo
ante el hacha; yo no sé quién es llamado
a romper mi lira, o despedazar mis manos.
Yo tiemblo ante quien me da la vida
y me pregunto para que son las piedras
ante que surja el templo, ese poema
que apiadará mi nombre y devolverá
mi risa de Isaak, sin arrancar mi lonco
y vaciar mis yungulares
¿Quién me enseñará a espiar
mi culpa nata, quién le dará estrofas
a mis huesos? No sé, yo aún tiemblo.
Yo recojo leña en versos
para mi sacrificio y subo al monte
de la mano de mi padre,
el mundo.
15-11-2004 / De Estéticas mostrencas y vitales
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De los niños de mi barrio
This necessity for social approval is a need, not a desire. If the infant is not confirmed in its social persona, its ego will become fragile and unstable: R.D Laing, Self and Others. Pelican Books, 1988.
Reflexiones de un maestro: Para Gustavo
porque no siempre lo que dicen acude a las palabras.
Ellos no saben suficientes frases / semantemas / para decir
lo que sienten; hablan entonces con códigos
de gestos, con los comportamientos.
Sus manos hablan más que la suma y multiplicación
de muchos labios y lenguas de adultos, significan
su decir por el modo en que caminan.
Cuando pausan, quietos en sus dos pies, habla su postura.
En el silencio, siempre están delatados.
Conversan con la mirada. No son, en rigor,
distracciones. Están juzgando el mundo,
la clase, cada vecino, cada alumno.
Cuando agachados están soltando la sopa;
en ellos todo conversa multiformemente
(hasta un pañuelo, un lazo, una papirola
que lanzan al aire, o un sonido de trompetilla
o de pedo)... habla ropa y gesto
sobre necesidades, o insatisfacciones.
Y no tienen que gritar algo, apalabrándose,
para comunicar qué intensa dicha, al fin y al cabo.
le propuso un apretón de manos.
O una noticia que es consuelo, o una estretegia
que los condujo al asombro, o la noción
de que son especiales, amables, dignos
de una misión de futuro. Que ellos tendrán
que ser los salvadores, no los salvados.
Cuando los abrazas, éstos niños discursan su gratitud
en silencio, les bailan los ojitos. Saben que los confirmas.
Pules sus egos. Batallarás junto a ellos,
contra esa amarga, traidora, subterránea
invasión de los complejos, la inferioridad, la exclusión,
el que no se les haya sonreído cuando así lo esperaban.
En este lenguaje con rituales de mano, brazos
alrededor de sus cuellos, el verbo se llama consistencia.
El sujeto es lealtad, la conjugación es gerundio
de siempre,
ahora es cuando,
juntos estamos CAMINANDO,
confirmando, queriéndonos
en la escuela y el barrio.
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Aquí los niños tienen un Yo / un Alma / el ego
que no cesa, que lo pregunta todo,
a veces sin palabras
pero con trámite inmediato que vive
husmeando. Viven a prisa y hay que aprovecharles
el mímimo momento, sin subertir su ocio,
su lúdico contento, donde su libertad
se apertrecha.
Con el rabillo del ojo están mirando al adulto,
si valida o valoran la valía de sus yoes o, por el contrario,
los van poniendo en menos, porque hubo días
que orinaron la cama, o días de coraje y de rabia
y nadie se interesó en el por qué. Ni dijo
ésto es lo que pasa, no es la culpa de nadie.
Los niños de mi barrio aprenden.
Nunca dejan de decir lo que saben, pero a menudo
es con la conducta que lo dicen: «Todo anda mal
en casa»; y es que su padre alcohólico golpea,
o es que su idiota y tonta madre, sisea como serpiente,
maneja el insulto como arte, no sabe poner fin
a lo intempestuoso, la neura siempre arriba
y la hormona endiosada en su carácter.
Entonces, tiene la autoridad en la chancleta
y quiere golpear más que un marido malo
y la víctima la queire chantajeada e inocente.
Y los niños de mi barrio lo saben. Odian el lenguaje
que se oye; porque son los hijos de la alborotadora
cuya lengua es más sucia que un culo cagado
y por eso, en la escuela, nunca hablan,
¿para qué tiene que ser eco de sonido
el hijo de dos padres reculeros?; pero, no es un capricho
que él, allí en medio del salón de clases,
quiera aprobación social, él necesita otro niño
que le diga, «no hagas caso», «vente conmigo»
y se van a vagar y, a escondidas,
se fuman un cigarro...
<>
¡Qué triste es también lo contrario!
Un niño que sabe mucho y lo guarda.
El que quiere ser líder; pero su sentido de ego
en su casa es ignorado.
No lo quiere oír. Es invisible.
No lo será en la escuela. Aquí el rechazo social
no lo permite... aquí sabrá confirmarse como sea.
Yo le hice de mi sonrisa cómplice; quiero que descubra
simpatía en cada uno de su grupo y que la ofrezca
a todos, tal como yo lo hago; él es el niño listo
de mi barrio, él sabe de los golpes ocultos
que se les pega a la estima, simplemente
diciéndole que calle, que no es el momento del tema
porque el momento es nunca.
Entonces, él se viste de vampiro con señales
que hablan en las penumbras; tiene sus aretes
en la lengua, en las orejas, en los ojos
y se pinta de oscuro los párpados
y yo entiendo si luto, el desierto emocional
donde vive y no le dré que su auto-imagen es pobre
ni su conducta agresiva, que vista como quiera
(pero le digo: no dejes de confiar o amar a otros;
no humilles al que exhíbe su comportamiento retraído,
ayúdalo tú, el líder, quien juegas intutitivo
con símbolos pues nacíste
con mayor sutileza que ellos).
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Y SON CUANTIFICADOS COMO CIFRAS
Y los niños se comparten tristezas entre ellos,
no las lloran con palabras conocidas;
no las toman en cuenta ni los programas escolares
ni gestores de currículo; la burocracia no sabe
cuando los jóvenes hablan; apenas cuantifican
fracasos o deserciones o en si eladooescente
trae una pistola o el guardia
sorprende a algunos en malabar de droga,
o sexo, o cualquier otro evento en lo ilícito.
Pero yo veo, oigo, me inmiscuyo
dulcemente espiante en síntomas de depresión
de esos niños que a veces me parecen más viejos
porque creen que el mundo es una guerra
en la que no ganarán ni naciendo de nuevo
y es que a vece vienen con ojeras,
y los problemas al dormir hablan sobre angustias
indisciplinas irresueltas, desapegamientos...
Los niños de mi barrio a veces parecen
tardos, pasivos, autodestructivos
(algunos, he sabido, se han matado,
no hallaron a nadie socialmente aprobativo
que le dijese: «Alma sintiente» y le sacara
de la lástima y el celo con que se compara
ante otros; nadie que dijera
«Ven por tu recompensa»:
una palabra amable, un consejo sincero,
una muestra de lealtad, una sonrisa,
un estímulo... ni todos ni ninguno son /
para mí / cifra del ghetto.
De El libro de anarquistas
De El hombre extendido
Estado de alma
a los inmgrantes indocumentados en los EE.UU.
La tensión es entre el alma y el cuerpo.
El alma se despasea dentro de él
y provoca la zozobra caminera.
Si no sale a la calle, se lo traga el desvarío,
pierde control de la vida.
Tiene que abrir la puerta prohibida
hacia la calle, integrarse a ese mundo
con el riesgo de que lo vean, en un lugar
y en otro, y lo cepille un extraño con preguntas
en boca, o un colmillo acusador y atediante.
Un guardia de la Patrulla no será
el que diga el pollo, alma de indocumentado.
Lo que hacen es apuntar con un arma
y enseguida vestirlo con cadenas
con las manos arriba de las nalgas,
esposadas, como si fuese un bandido.
Esto no es sólo su doméstico drama,
va como narrativa al hueso de su sobrevivencia,
angustia al alma como un cuento
de misterioso homicidio
o fábula metafísica sobre el dolor inmenso
y él no quiero esta reclusión.
Se enloquece en las cuatro paredes
en estos días que persiguen a inmigrantes
y el vecino pide, como si fuese un funcionarios
pagado como chota, que muestres
un permiso, un pasaporte,
una prueba de legitimidad para la vida.
Y, antes que más confusión y dudas se acumulen...
por la nariz se sale el alma para ejercer
olfato, por la boca se escapa por añoranza
de ser libre, por las orejas salen
para largarse cantando consignas
de Tierra Libre y el poder oírlas
afuera y desde la calle,
aunque le echen el guante...
... pero no mientan: ¿no le dijeron antes
que esta tierra es más libre que ninguna
que aquí se puede soñar?
Entonces, el corazón sale como un pedo,
o como una voz triposa del ombligo,
donde haya un agujero,
aunque se guinde de un moco, el alma
sale, abre la puerta prohibida
hacia el mundo...
<>
El hombre extendido / Indice
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Wednesday, February 03, 2010
El vampiro y la hembra tracia

ah, qué maravilloso ha sido que me invitaras a tu espacio
e hicieras una hora cronológicamente virtuosa de mi caos;
sólo con el tiempo me organizas para la delicia
crearás dirección para urdir el agua y la tierra
a la que seguiré su rumbo,
yo no ví el Eter, ví solo la noche y no metí
en mi memoria más sonido que el corazón
que palpita y su ruido es monstruoso
no fue hasta que llegaste que dije Yo;
tú me trajíste el aliento para emitir el sonido
(del yo que me hago cargo e imito como eco)
con el meneo de tu cadera, con el revuelo de tus cabellos,
me trajíste el movimiento, garganta que quiere
gritarte, nariz que quiere tu aroma
yo era un huevo de muerte,
autoengendrado a solas, yo no sabía que el beso existe,
yo era como el fango del abismo, ser perdido
en el oscuro huevo de la Noche, en el silencioso Caos
que no canta contigo,. yo era un mal en el cuerpo
y no me llamaba trascendente, no conocía
qué suaves y frescas son las bocas de las hembras
de Tracia, aquí me trajo el mar, donde no sé
mi origen; pero el destino ha de ser más dulce
que el pasado eterno de la cáscara
y la dicha será blanda como las nalgas de tales
caminantes, tribus de mujeres de Tracia,
más sabrosa que los pechos que ellas exhiben
para erótico asombro, o nutricia leche
ay cómo la ansiedad llena la mano,
cuando está vacía,
yo quiero el torso que ella tiene,
ojalá sea de fuego y me queme...
porque yo ví el azul de sus miradas
y cómo apuñala, sin querer, las sienes
2.
alguna vez yo fui todo lo que está aprisionado
y todavía está caliente,
antes de venir a estos ríos, yo era
como volcán de lava. Fui la piedra
que los Titanes se tragan y cautivo estuve
y fui como bestia dormida, incapaz de ver el cielo
uno fui como la nube seca
y el pene tenía su dureza promisoria
pero no había estímulo, faltaba la añoranza del deseo
tampoco la inteligencia, vómito estéril,
vio la mano puñetera, no respondía
al por qué de las urgencias, no preguntaba
en su escenario mudo, qué vibra, que roza
la piel con las serpientes
uno siquiera comprendió sus brutos apetitos,
al mismo tiempo cada ser presupuso inocencia
inocuidad inanidad la pulsión pura
uno retuvo en cárcel a Metis;
fue el pan quemado de Phanes,
fue del horno esofagario y dioses
lo comieron y lo sepultaron
y se estaba vivo y no vivo
en la Nada-del Todo
... pero un día se dejó el Caos
y se abrió paso una luz, una grieta, sendero
hacia la gruta que nos lleva a la luz
y la mujer entonces vino, se asomó a la penumbra
y, sea lo que sea, el vampiro se despertó
como lo mejor del protógono monstruoso
ella vendrá a morder las yugulares y proveerá libertades
si primero es ayuda el escape,
uno para salir de este ataúd de la noche,
de esta sábana nupcial de la Nada, la necesita
imprescindible es el beso femenino
y por su beso con todo mi colmillo, la espero
la llenaré de sangre, pondré
mi lengua como una soga al cuello,
restregaré sus nalgas, hasta que vea
que chispa y es una estrella para el malkut
de mi cuerpo, pero imploraré ... sácame
de esta bragueta del Tártaro, sálvame
de los monstruos del Erebo y los eternos ritos
de la antropofagia.
3.
ah, ¿cuándo será que venga la hembra tracia
a agujerar lo inútil de mi huevo en sombras?
¿cuánto esfuerzo requiere para que rompa
el rencor protógono del monstruo? o que yo tenga
afilado al máximo para sus incisiones el diente
y la quijada y el hocico agudo
y si la beso, ¿qué será, víctima-amante?
¿O se hará vampiro, murcielaguina colgante
de mi huevo? ¿será quien me liberte
y entenderá que fui nacido vampiro
del Vientre de la Noche?
ay, que maravilloso será que necesite
una hembra de Tracia y ella lo entienda
una que sepa las artes de la Amante mágica
una que quiera que se despedace
la soledad de mi gruta poque el huevo
aisla su ternura, ay, qué maravilloso
que venga ella y me coma como al pan,
no quemado,
no pan duro, que vea blanda mi cáscara,
la masa de lo interno y de este huevo,
órfico mundo,
ay, que saque yema y albúmena
y me libere
y se cultive para la pinga humana
y la ciencia diploide de mi sexo.
4.
porque no hay inteligencia donde estoy
no hay programa de progreso con el cuerpo que tengo,
el mal de soledad que nadie cura, es seguir aquí
sin que no venga, sin que Ella se apiade
compañía quiero, ahora soy el bruto elemento vibrante
y nada más, sostén vampírico de urgencias
y nada más, sin ella, mi hembra de Tracia
5.
ah, qué maravilla cuando mi mano se llenó de ti
había mendigado este pan y ahora es un trozo
del más curvo pezón, das un planeta a mis labios
te extiendes como si fueras cinco puntas
de estrella para mi Malkut y con humedecidos dedos
me visitas la espalda, me abrazas con anillo
de muslos y uñas que no hieren, amar es más delicioso
que lo que creía, Tracia peluda, me tienes encantado
a mis costillas y a mis sombras les díste enredaderas
como arañas me suben tus dedos como si fuera
yo el lomo de mar que te golpea dulcemente
con agua; es que mi desnudez salta
como voz de las peñas, como vértigos internos
del abismo y viene / vengo / vengador por tu forma
mi labio acariciará tu boca de manzanita,
siempre quiso besarte, atacará tus descuidos
por la espalda, me repego a tu nalga
mi labio quiere ser también culebra y tortuga
para ser lenta lengua y limpiar de sal
misterios de tus crustáceos, bravos celos de jaibas
cómo se quiere vengar el bengalí
cuando se viene por tu indoeuropea hermosura,
hembra de Tracia...
De Teth, mi serpiente / Indice / Teth
___
Historia de amor en Irlanda
Love (understood as the desire of good for another) is in fact so unnatural a phenomenon that it can scarcely repeat itself, the soul being unable to become virgin again and not having energy enough to cast itself out again into the ocean of another's soul: James Joyce (1882-1941)
Cuando ví aquella mujer, a quien llamé Amor,
«amor mío», ya había un océano de odio
conspirando para que no nos buscáramos
y de mi boca no saliera este deseo
de hacerle bien con mis besos,
de atarme a su energía vikinga que bendice.
Por eso siguió de largo. Caminó.
Hizo que no me vio. Por la calle de Lower Gardiner
la ví y en la Esquina de Talbot desapareció.
Es que, en encuentros de amores,
ha de tocarme ser el cruel, dirus Ulixes,
el villano, el falsificador, pero yo la ví
cuando fue fenómeno hermoso.
Se había perfeccionado con virtud,
pero escasamente mis ojos la alcanzarán ahora,
repitiendo el milagro de verla sonreir y tomar
su mano frente a esa estatua del vengativo Cromwell
que me barrió de su lado. La ví cuando fue
fenómeno hermoso y una brisa impudorosa
alzó su falda al viento y me dejó su desnudez
por hado, abrió lo profundo de mis ojos
y me enamoró de su silueta,
sus suaves muslos, con sus vellos dorados,
y de sus glúteos, su vientre, su ombligo.
Una fecha allí, 1650, la prohibía
con decreto del Monarca Inglés:
«No se busque e más a la mujer católica
porque la Nova Inglaterra ha nacido en Irlanda».
2.
Entonces, me llamaron Pellacis, fandi fictor,
Odiseo engañoso que te busca, pene Lope
que a tu belleza / tu virtud / o tus alimiares
a entrar se antoja / por causa de ese viento que separa
y más se para el Lope, terco Pene
para que tu Dublín sea mi Itaca.
¡Qué recursividad tiene tu amor y qué astucia!
Camino a la luz de tu trasero, no hay más candil
en calles nuevas, no otra historia, Penélope.
Movíste las tabas, horizontes de las calles,
y con artimaña de amor galopó
mi Caballo de Troya, sólo porque creo
a diez años de verte que en mi regreso
creíste y te llamo Amor, Elena, todavía, mi amor,
nalgamía para mi Pene Lope.
Todavía por las calles estrechas y ventosas,
rastreo tu caminar y consulto el viento
que te vuela la falda para exhibirme
ese misterio jorgiano de tu Inteligencia Astuta
(imfauno que es prudencia que otros han venido
a quitar; a quitarnos, para que el amor muera).
3.
Por eso ya no se te ve, amor mío,
por Aunger Street, Mountjoy Square
y ni siquiera Capel
Por eso sigues de largo. Caminaste.
Haces que no me viste. Por la calle de Lower Gardiner
te veo y en la Esquina de Talbot te desvaneces.
Todavía me llamas Odiseo / Oulixes /
odussomai / zarza ardiente del odio
y la iracundia que acosa, cuando te mira que pasas
con tu vetutez de amor, viejo amor primario
de Eros / hermoso duende desnudo / átomo antiguo
con olores a falda y menstruo y tú,
mueve que mueve las nalgas en ese Campo
del Castillo Superior Jorgiano de Dublín
y yo el nuevo odio, asociado a la Nova Inglaterra,
enamorado del cuerpo del Castillo,
tu nalga, tu pecho, tu esqueleto, Elena,
fantasma sobre tus adoquines incendiados
como el amor en mi alma.
Desde el Puente Essex (hoy Puente Grattan)
grabé mis ojos en tus senos, quiero verlos
desde arriba y besarlos, lengua abajo.
A orillas del Río Liffey desde la calle Capel,
te ví. Vas camino a lavarte las piernas
y hundir tu sexo en el agua. Yo siempre he querido
ser pez, o mar que te visite y oírte cantar,
Sirena, por mi regreso.
En lo alto de Parliament Street, cuento mis días.
Tú dices que yo no puedo ser amor ni dártelo
(por protestante, por ésto y lo otro)
porque consiento a sacrificios, así como dijera
a Agamenóm, «si Artemis te pide la sangre de tu hija,
sacríficala, si Jehová te pide a Isaak como ofrenda,
pónlo en el puñal y dedícalo, ¿qué se puede esperar
desde el City Hall en la Calle Parlamentaria,
en la Calle de Royal Exchange en Dublín?»
4.
¡Ay, tu amor Helena, mi Pena, Lopetroyana tristeza
que se ofende por nociones de honor y deber!
¡Qué poco amor nos queda, qué difícil es
entrar a inspirar otras almas y quererlas!
Desde Sackville Street (allí, borrosa esquina O'Connel),
pasé por verla, me comí la calle desde la mañana.
Me disfracé de pordiosero para ver su amor y belleza
y si de veras es fiel desde que Cromwell
nos cambió los parámetros.
Ahora nadie dice que es virtuosa, la católica, la leal.
Observan que entra a hoteles y la buscan
como a etrusca malviviente del Dublin jorgiano
y ella es quien examina qué le ofrece cada uno
porque el amor ya no es natural, yo no nace
sino con artificio, y ya no puedes agitar alas, Amor,
«amor mío», como aquella vez; ahora preguntarás
¿qué tienes para darme, además de placer?
¿qué tamaño tiene tu pene?
¿cuánto te dura una erección o el acopio
de marmaja, o de futuro, o de ocio?
Por la calle de Lower Gardiner ví que desaparece.
Ahora deshace el amor, lo desteje.
No hay energía suficiente para que gane ternura
con impulso, no hay entrega; es más engañosa que yo
en la guerra; desteje en la noche su propio amor
y el amor mío y el amor de todos los enamorados,
puros e impuros. El amor es el fenómeno
menos espontáneo, menos natural,
desde aquel día de guerra en nuestras almas
y del Viento fuerte que nos sacó de rumbos,
pero ví, cuando se alzó el vestido
y mostró el fondo y estaba
oscuro y ajado.
14-03-2006 / El hombre extendido
___
Liliana Valera / Sequoyah 53 /
Lágrimas
Por Manuel Vicent
Mi habitación en La Habana daba a un patio interior que tenía mucha resonancia.
El ama de casa me advirtió que hacia la medianoche oiría el orgasmo de la mulata del primero derecha; luego, al amanecer, me despertaría el canto de una docena de gallos que los vecinos criaban en las terrazas y enseguida, abajo en el solar, comenzaría a llorar Camilito, el hijo de la negra Teresa.
Todo se producía según lo esperado cada noche, aunque el llanto del niño parecía no tener fin cuando empezaba a llorar después de que cantaran los gallos. Camilito berreaba sin parar, a veces se encanaba y al quedarse más de un minuto sin respiración yo creía lleno de angustia que había muerto, pero ese silencio sólo era un punto de apoyo para redoblar el sollozo con más fuerza todavía. En medio de su berrinche, que podía durar una hora o más, se oía la voz melodiosa de la negra Teresa , que decía: "Camilito, mi amol, qué te paaasa". Al final el niño conseguía ser atendido y su llanto había tenido un sentido.
Los bebés lloran como un mecanismo de defensa cuando sienten hambre, sed, frío, calor u otra molestia. Basta un mínimo problema, el biberón, el chupete, los pañales, para que el bebé llame la atención. Madres amorosas, niñeras solícitas, criadas cariñosas o enfermeras profesionales acuden a la cuna tan pronto como oyen que un niño mimado emite el primer vagido.
Camilito lograba que su madre le atendiera después de desgañitarse durante una hora seguida; muchos niños afortunados lo consiguen en menos de un minuto, pero hay millones de niños que no obtienen nunca una cosa ni otra. En el campamento de refugiados ruandeses en Tanzania me di cuenta de que los niños no lloraban. Sólo miraban fijamente a sus madres. Un médico me explicó que allí los niños no lloraban porque su cerebro ya había codificado a través de su larga miseria heredada que el llanto no les servía de nada.
El dolor estaba asimilado al silencio.
En la tragedia de Haití se ha visto en una foto famosa al bombero Óscar Vega con un niño de dos años en brazos, rescatado de los escombros. El niño tiene lágrimas en los ojos, pero tampoco llora. Sin duda ha aprendido bien la lección mucho antes de nacer. Sabe que al final del llanto no hay nada ni nadie.
Sólo parece asombrado de seguir vivo.
___
Cuaderno de amor a Haití / El soplón más grande del mundo: En: El Librepensador / Los giros serpentinos: Entrevista en El Librepensador Viau: poeta haitiano / Paul Laraque: poeta del amor y la revolución / Estética / Ladrón bajo el abrigo / El perro que enamoraba las hormigas / ArgenPress
Sunday, January 31, 2010
La prensa vendida y anestesiada
La libertad de prensa, lo mismo que todas las libertades, tendra sus inconvenientes, tendra sus peligros; pero con todos ellos es preferible a la tranquila placidez del despotismo, como decia tacito: Jose Maria Vigil
El derecho de libre expresión cuando nadie contradice al gobierno, la libertad de prensa cuando nadie está dispuesto a formular las preguntas importantes, el derecho de reunión cuando no hay protesta, el sufragio universal cuando vota menos de la mitad del electorado, la separación de la Iglesia y el Estado cuando no se repara regularmente el muro que los separa. Por falta de uso, pueden llegar a convertirse en poco más que objetos votivos, pura palabrería patriótica. Los derechos y las libertades o se usan o se pierden: Carl Sagan
a las ondas herzianas y dejan en ellas su eléctrico veneno.
Son falsas golondrinas. Desde el aire sueltan las cagadas,
pero sus nidos son billetes extranjeros, pajas de ocultas intenciones.
Limpia esos canales de agua sucia que fluyen con antenas
para vender la patria. No son patriotas; pero hay que escucharlos.
Los verás ante las cámaras del canal que los infla y les construye
un modelo de drama para aumentar el rating de sus propios info-artilugios.
Sana las tintas, mas no se las niegues a los impresores, aunque sepas
que cae sobre rollo de papel y graba, no lo que debe escribirse, mensaje
que libera, sino aquello que desinforma y brota del capricho
o una estrategia de dominación neocolonial, ideología insincera.
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Para liberar la prensa de malos servidores
Líbranos de periodistas con trabajo sucio y los perfeccionadores
del chantaje en la hora crucial, cuando el lucro debe echarse a un lado.
Quienes dan a los explotadores el derecho a mentir,
con la libertad de expresión, como pretexto, se limpian el culo.
Solicitan su impunidad cuando el traidor delinque, lavan
la cara cobardemente a la mala consciencia, al canalla.
Sus empleos de gacetilleros / radiobembas / los defienden con uñas y dientes
y, por conservarlos, son capaces de todo. Besan los pies al tirano.
Hacen pasar por opresor a quien libera. Se inventan crmenes y demonios.
Diseñan y reditan por encargo. Callan lo bueno para nombrar lo malo.
Discursan con toda hipocresía y alevoso sentimiento.
Se designan patriotas, aunque son cobardes cartón,
con lenguas y prestigios de trapo, escondidos en el ala americana,
entre sus reaccionarios. Esperan que venga su aliado y ponga un orden
en que tengan SUS prebendas, privilegios, notoriedades.
Ya verás cómo han de ser los soplones, los verdugos,
los oportunistas, cautelosos hijos de los despropósitos
porque saben cómo tirar la piedra y esconder la mano.
Serán voceros de quienes mejor les pague, azotatarán panderetas
para que venga la CIA y les ponga emisoras, periodiquillos
canales, revistas, instituciones, fundaciones, tanques de cabildeo
donde echar verborreas, clamar por derechos que ellos
... sí, derechos y democracias que ellos no respetan,
porque el deber que se asignan es su estómago lleno
y que el pueblo se joda, que venga el yankee y se quede
con todo, que organice la muchedumbre, armada de colmillos
con arbitraje yakee, o vecinos aliados. Cualquier facineroso
sirve siempre, máxime Luchador por la Democracia (de mentirijillas).
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Prensa para empresarios y políticos
En nombre de la Libre Empresa, la democracia burguesa del 50 más 1
se da todos los derechos, todas las legitimidades, y a la democracia directa
opone la que tumbe gobiernos, electos o no electos
por el voto popular. Evita que no haga de mis soberanías, papalotes,
que no asigne a sus sátrapas de turno, los muy queridos, serviciales
hijosdeputa que, para mayor engaño, hablen requetebonito y parecen
artistas de cine, se educan en universidades inglesas y americanas
y sobre la Libertad de Expresión y de Disenso parecen que saben como nadie.
Cuida a quien defienda las izquierdas, las luchas por soberanía
y justicia que merece el pobre y el indio. De él ya no habla ninguno.
Hoy remozadas entelequias claman el Derecho a Hablar, a Disentir,
a Preservarse y son las sabandijas que siempre han tenido ese derecho
aunque siempre lo han usado para quitarlo a otros o ver
que se les quite y quedarse callados, cómplices, incomprometidos.
La burguesía quiere ser Dueña de los Medios, intérpretes únicos
de su uso, usufructo, quiere farándula, telenovela, la comedia en bruto,
la escuelita de Jorge, chimoltrufias sentimeales y el pueblo
creciendo pendejo como el Chavo del Ocho y el poder echando reglazos
como la Maestra Canuta del comedión de Ortiz de Pinedo.
Entonces, líbranos... Dios o Diablo, cualquiera sea el primero,
líbranos de los mercaderes de la prensa libre y el canal exitoso.
Sana las dirigencias de los noticiarios de tanto empresario incomodado,
<><><>
Cuando intereses multinacionales son carceleros de los medios
El empresario se enoja cuando la multinacional no suelta los billetes,
o la agencia intermediaria no completa los trámites oscuros,
o el político o partido vendepatria, el civilismo inconsecuente,
pierde escaños, voz que lo represente y una revolución sigue vigente
y revuelca las memorias de sus cohechos, sus alianzas
con su sucio quehacer sin la globalidad de hienas que puedan defenderlo.
LíbraNos de la cháchara sin contenido, el comediante
que se cree muy listo, o risible al menos, pero que no da gracia.
Es humana y socialmente, no un payaso, un pendejo y no quiere
aceptarlo. El necesita autorio de prensa que lo compre.
Líbranos del que vende el prestigio de su nombre, la dignidad de su arte
para servir a ajenos cometidos y se excusa en el derecho a ser libre
y a hablar como libre y reunirse como libre,
sin pagar un precio o siquiera entenderlo.
Hay libertades de conspiradores, traidores al obrero y cómplices
por consentimiento y la expresión de libertad, en ley, es la misma
que aquella del luchador patriota que la entiendide y la sufre
siempre a riesgo de la muerte, o muchos sacrificios y persecusiones
... porque la libertad es tan generosa que se emputece
con alguien que la vende y la administra para sí como hace el chulo
que regentea a las putas y la viste bien para que se ofrezca
al quien tiene capital para acostarla, o quien por urgencia de sexo,
suelta en el calzón el alma y los principios, desciende, se subyuga ante la hembra
(que es la Libertad como doncella, como Juana campesina de Orleans).
Bendice la Libertad, sálvala de las Derechas Cristinas,
siempre urgidas de verborrea para mentir por Cristo,
para vender a Cristo a los Pilatos, a los Césares, a los asesinos
de Sandino, del Ché y de Gaitán, a los emboscadores y torturadores.
Libra la Libertad de Expresión de las imágenes nihilistas,
las derechas cínicas, líbrala, consciencia, sea en radio,
TV o satélite, para que sea franca, en su noticiario responsable,
en el editorial valiente y que un semanario, no merezca ser papel higiénico;
líbrala y sánala tanto en el corazón de los revolucionarios
como de sus enemigos. Mira que el dinero compra, seduce, prostituye.
12-05-2006 / De El libro de anarquistas
___
Frases anarquistas / The Anarchist Encyclopedia: A Gallery of Saints & Sinners / Anselmo Lorenzo / Anselmo Lorenzo / 2 / A. Lorenzo / 3 / Gilles Deleuze / Apuntes sobre el pensamiento libertario español
De mi homenaje a Anselmo Lorenzo
El internacionalista
El era un internacionalista madrileño,
uno de aquellos cuatro
con Francisco Mora, Julio Rubau
y Tomás González Morago
que pusieron a temblar y por parejo
la burguesía española y los politiqueros.
Con sólo abrir la boca y anunciar las palabras
trabajo libre e internacionalismo
el revuelo se hizo espanto; Sagasta
se imaginó la Comuna, los empresarios
huelga, intervencionismo, el jornalero
exaltado, azuzado desde Francia;
perros bravos que ladrarán al amo...
pero el pueblo entendía, no así
los mismos republicanos....
Fue en 1869 en el Salón de la Bolsa Mercantil.
La burguesía, presente, muy atenta, escuchándolo.
Pero la palabra sindicalismo internacional
fue demasiado nueva, peligrosa
e indignados salieron del salón
los propietarios y los nacionalistas.
Así nació la A.I.T., conjurada, maldecida,
atacada por la prensa, blasfemada,
pero la clase obrera inscribiendo
su entusiasmo por la idea.
17-08-2003
<>
La Commune de Paris
a Louis Auguste Blanqui, presidente electo
del Concilio Comunal de París
ése es tu pecado, Pueblo,
ese experimento que unos llaman socialista.
Otros, el primer gobierno paradójicamente anarco.
Nunca antes la autoridad municipal
fue tan auténticalmente vigorosa en primavera;
nunca antes un obrero hilvanando su opinión
de clase, junto a médicos, periodistas,
jacobinos, diversidad de gente que no desea
ser llamada muchedumbre, desperdicios
de un poder, o un ejército, rodeados de adversarios
e invasores, desalmados vividores de un Estado...
pero por dos meses
la inmensa multitud de parisinos dijeron:
«Estoy repersentado», «este sí que es
un estado de mi alma colectiva».
En medio de un asedio militar
el 28 de marzo se declararon la Comuna Libre
(la que supo, en un momento decír
al general Claude Martin Lecomte,
¿cómo que disparar contra muchedumbres desarmadas»,
y le bajaron del caballo y junto a otro antiguo militar
de los que sólo son comandantes asesinos,
lo fusilaron, para que sepan honrar el uniforme
y la misión de una Guardia
y no repitan represiones como aquella
de junio de 1848).
En el General Clément Thomas, treinta años
de su historia se tuvo en la memoria
porque no puede prevalescer las Comunas
en las manos sangrientas y el ejército
que no esté por el pueblo, que por el pueblo muera.
Aquello sólo fue un experimento de Comuna
y nadie, ninguno imaginó que el final
sería sangriento, que el Poder minoritario
sea tan criminal, que nunca aprenda
y que aún, después del bombardeo prusiano y declararse
la República francesa y que, en París, fuese electa
una Comuna, con los votos del hambriento,
el jornalero, el históricamente, descontento,
venga el desastre, el asesino se aúpe
y que la adición de la palabra et sociale
al lema «la république démocratique»,
sea una sentencia de muerte.
<>
Anselmo Lorenzo habla de la Comuna
De ésto se trata ser internacionalista,
dijo un obrero en El Imparcial, uno que vela
con sueldo por el bienestar de su madre y una hermana,
uno que sacándole retazos al tiempo
ha organizado La Solidaridad, órgano
de la AIT. Es Anselmo Lorenzo;
él dice que la suerte el obrero de Francia
es la misma del obrero de España.
En cada pueblo del mundo, somos la misma sed
de aspiraciones; son comunes nuestras necesidades.
El descontento de la pobreza, la invasión
que llega, con fines opresores, se siente
como una. Discernirlo es consciencia de solidaridad.
Es internacionalismo, instinto de justicia.
Los primeros dos meses aquella Primavera
(1871) en París, mucho debe enseñarnos,
ha dicho Anselmo Lorenzo, y los enemigos
del Pueblo, que siempre oyen, se enojaron.
«No mencione más en España
la Comuna de París; no escriba más
sobre federaciones regionales»,
Madrid no será como París
ni París como España.
Y era Práxedes Mateo Sagasta
aquella oreja amarga, aquel esbirro enemigo.
Y la emprendió primero contra Angel Cenagorta
y, seguidamente, con Lorenzo cuando viajó
desde Madris al primer Congreso Obrero
en Barcelona
Y después pensó en Tomás González Morago,
en Enrique Borrell y en Francisco Mora.
Y los mandó al exilio, o escapaban
por las buenas, o mandaría a matarlos.
<>
Abdón Terradas
«Acerquéme con timidez y respeto, anunciándome como delegado de la Federación Regional Española, y aquel hombre me estrechó entre sus brazos, me besó en la frente me dirigió palabras afectuosas en español y me hizo entrar en su casa. Era Carlos Marx»: Anselmo Lorenzo
de las manos al Tirano establecido.
Es Anselmo que viene y va, siempre luchando.
Hijo de campesinos de Toledo que nunca abandona
el surco donde quiere echar semillas
Es el mismo que dice que una semilla,
si es buenamente libertaria,
en toda tierra crece.
A Portugal escapó un día y, a las orillas
del Tajo, echaron un semillero
de Pensamiento Social y los jóvenes
labraban el internacionalismo y en Lisboa
fue lo mismo, Lorenzo estaba sembrando,
mejoramuientos para las clases laboristas
y lo escuchaban José Fontana, Eduardo Maia,
Antero de Quenta, el poeta, Batalha Reis,
Nobre França, e hicieron una AIT como en España.
Y, después de estos frutos, ninguno supo
cómo vovió Lorenzo. Es como una lagartija
que sube a las ventanas, penetra camaleónico,
se inmiscuye en Valencia, salta a Londres,
Marx lo abraza, le besa la frente
y le habla en español, diciéndole:
«Hijo mío, bendito entre las masas»
y lo lleva consigo y lo hospeda en su casa.
Y vuelve, siempre vuelve, como una lagartija
que trepa, se cuela dentro de la casa.
Anduvo recorrendo Sevilla, Utrera, Jérez,
Cádiz, Puerto Real, Málaga, Loja, Linares...
sigue leyendo a Fanelli, reprochándole a Lafargue,
más cercano se siente a Bakunin,
pero no es para siempre, ni con Marx,
ni con nadie... él muda lo malo de su piel,
busca algo puro, realmente anti-autoritario.
Está escribiendo con su nombre Abdón Terradas
pero es él mismo y quien dice que una semilla,
si es buenamente libertaria,
en toda tierra crece.
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El masón, en los días del Corpus, 1896
Es el mismo que una vez se le escapó
de las manos al Tirano establecido.
Y Josep Llunas lo presentan en el Ateneu Barcelonés
como el Hermano Masón en conferencia
e indica que escribe sobre un proletariado militante.
Desde 1883, es un masón creativo y hoy, 1887
tienen que oírlo. Es el mismo, el camaleón,
el amigo en casa de Manuel, el líder confundador
de la FRE de Vitoria.
Regresó a Madrid, pero es él mismo
(el que anduvo en Burdeos y lavó platos
y recorrió, con la bolsa vacía, contando céntimos
de su sustento, toda Francia hasta llegar
a Marsella, lo cuidan las colectas de los obreros
de Le Sémaphore, pero quiso volver a Barcelona.
Anselmo Lorenzo no se rinde.
El Abuelo de la anarquía española sigue vivo.
Y aunque ahotra es masón es él y el Tirano Establecido
no le pierde la pista, sigue sus huellas como un sabueso.
Por está con 43 hombres, reos de Atarazanas,
víctimas de acusadores malvivientes
en esta ola repersiva ocasionada por los sucesos
de Corpus en Barcelona. Allí está hambriento,
sólo caben 14 hombres en la celda,
pero hay 43 desesperados, robando aliento
al aire, hediondos por sudar la angustia.
A él lo van a trasladar all Castillo de Montjuich
(donde hay publicitadas ya torturas)
y están orando, los que creem, por él
por si Abdón Terradas no vuelven a verlo nunca.
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EL LIBRO DE ANARQUISTAS
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El Domingo Esplendoroso
En este Domingo Eterno, de momento,
recibo tu consejo de procurar siempre los espacios
apolíticos del alma. Seguro que, por buena fe,
me aconsejas desvincularme de todas las malaventuras
de la cosa social, la res publica, y refugiarme
en días como éstos, cuando salí a la mañana.
Y el firmamento estaba esplendoroso
y ví lo puro y definido que es el trecho
entre la Tierra y el sol, la azul magnificencia
del cielo y una luna tenue y blanca
como por única nube en el espacio.
Desde el balcón, ví árboles cantando primavera
y pequeñas niñas que jugaban el salto de la cuica
y cada salto, inocencia; igual regocijo
hay si miro al cielo que si miro abajo y las veo.
Todo mi corazón quiso dar gracias
de la forma que sé, por medio de poemas;
se recitaba una oración de esperanza
por cada poro mío; mi lengua iba cantando
todo lo que podía, se me olvidaba todo
por un cada vez nuevo sentido de silencio
como si ninguna frase valga que se ofrezca impresa
con los signos de lenguaje que tenemos.
Es como la plenitud de una ataraxia,
imperturbable dicha, durante la cual todo
tiene un poco, o el todo, de las inmensidades
y el único sustatintivo que pudiese nombrarse
fuese Infinitud, infinitud desde la conciencia.
Y así pasé la mañana, en ayunas,
comiendo un amor que existe con su paz imperturbable
y así llegó la tarde, la noche, la madrugada
y a levantarse, irse al trabajo diario,
hacerte un alimento de rutina
(escabullirse de las rabias ajenas) e improvisar
consuelos para otros con palabras, porque él te jala
hacia tí, con mil enrosques de culebra
y tienes que evitar que te asfixie y darle
su discurso, uno que mata tu silencio
y no puedes hacerte invisible
ni darte a tantos
apetentes en pedazos.
No sé cómo sobreviví después
de mi Domingo esplendoroso.
23-03-2003 / EL HOMBRE EXTENDIDO
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