Thursday, February 14, 2008

Elsa, la pata


A Elsa Torres Rivera, M. D. (f. circa 2002)

Hija de Don José Torres y doña Milita, buena cepa, Elsa sufría por otros.

Decidió que estudiaría medicina. Se quemaría las pestañas, desafiándose a sí misma, pues hay aceite en su lámpara. Un sentido de misión piadosa, vocación de ciencia, dones escrutadores.

Tuvo por alma a Psique, curiosidad y belleza. Delgada, de 5.5" de estatura. Tiene su cara redonda, ojos orientales y labios finos, no bembos, que a muchos cautivaron de España a Puerto Rico.

Con senos túrgidos y grandes, en ese pecho, amplio regazo, latió la nocion de que las quimeras no existen. En materia de amores, no irá a buscar un monstruo mitológico. Ni el princezuelo azul de las cursilerías ni al cuaco americano que la pudra en dinero y confores. Mejor que ni se casa. Un tipejo colmillú dijo, tiempo antes, que Elsa es fea y, porque ella no es bobolonga ni sumisa, agregó que es pedante.

No hay esquemas [así quiere pensarlo] para las ilusorias y temerarias incongruencias, sólo unas tareas que cumplir. Ella las cumple. Las ha cumplido con dolor. Regresó de España con un título bien merecido. Venció a incrédulos facultativos españoles, neofalangistas que a las negras las observan con recelo, por prejuzgarlas estúpidas.

«Saben mover las nalgas. Huelen a sexo, ¿qué otra cosa?»

Se impuso, al fin, ante los fachos más pedantes del franquismo, su vocación apasionada, su intelecto superior para la ciencia.

En el Hospital de Distrito de Aguadilla, ella hizo su internado. Ya es ginecóloga… y, al parecer, se ha enamorado, aunque no vino a Puerto Rico por eso.

Su moral es natural y el mundo que la rodea, todavía es incomprensivo, chauvinista, prohibidor. Miran a lo externo. Una flor de castaño rojo está en su frente, como una marca, Caín / Eva / que sudan su pecado y los hombres mediocres lo comentan.

«Esa mujer es guevúa. Elsa es pata».

Tendría su encanto cuando se llevó para su primer amorío a una recién casada (Caqui Berríos, chaparrita de color de rosa, a quien llamó «Bonita mía»); encantadora tendría que ser quien otro segundo amor lésbico lo obtuvo con una mujer más madurita, ya parida con par de hijos.

«Soy así; ya puede que no cambie», perjuró.

Es una rescatista nata, como lo fue su madre, quien dijo que los dead-end kids / titerería y orfandad, sí, existen, pero bien que no los habría si fuesen más numerosos los seres altruístas. Esto lo acepta y lo lleva en el alma como el grato aprendizaje de sus primeros años.

«La vocacion de curar me viene de maita», dijo.

En unos cuarteles largos, en las esquinas de la Calle Guajataca y los caminos de salida que van para Hoyamala, desde mediados del '20, en Pepino, los desnutridos y remendados aterrizaban por un caldo de gallina, o por café y pan. En la tarde, se les sirvió su plato de viandas. Al enfermo, al recetar, lo que doña Milita dio fueron cucharaditas de aceite de bacalao. Al haraposo, entre esa gente pobre de las dos Hoyamalas, su donativo sería ropa y zapatos.

«Si, sin ese ejemplo de Maíta, ni yo sería médico ni Aníbal, boticario».

Elsa llevaba ya 30 años de carrera cuando volvió a los estudios. Esta vez en Puerto Rico. Nueva especialidad, radio-anestesista. Además de su práctica, la Dra. Torres Rivera teorizó, enseñó medicina y supo quiénes, en su pueblo natal y en Aguadilla, más que médicos fueron matasanos, intrusos en este sacerdocio.

Con títulos y reválidas compradas a la Junta Examinadora, el rico se burló del pobre y del enfermo. Esto la enfadó muchas veces. No es justicia para quien ha estudiado tanto. Se graduó con honores. Se explica, en parte, su desencanto con los truhanes.

Mayoritariamente, dijo ella, a la profesión lo que hoy llega «son hombres, lambiscones y arribistas».

«Isis va en aras de Osiris mutilado, pero, ¿quiénes van por la mujer, la parturienta en dolor, la mórbida, tres veces explotada en la sociología, quién que la saque del infierno, o los oprobios, con plena responsabilidad y rectitud?»

Mas bien, las maltratan en vida. Les dan golpes.

Elsa sabe amar, cosa difícil, ‘como Maita amaba’. Desearía que la amaran, no por frías demandas ni por lástima. Ni por conveniencia ni agresión coercitiva. Su amor, si es que es uránico, escorpiónico, serpentino como los flujos sanguíneos, algún día entregara su misterio. Ojalá sea pronto. De las honduras de ese amor tan venéreo, tan órfico-venusino, de las séptimas esferas del Infierno de Dante, que el celo de la bella Afrodita se transforme en compensación. Que sea grato cuando ella despierte. Como Esculapio, Elsa vive en aras de recobrar, no sólo el conocimiento que faltara, algo más alto anhela, la Sabiduría.

«Aprender más del arte de curar y del verdadero corazón y la rosa es lo que quiero».

«Búscate un hombre», le dijo su corteja. Está un poco enojada porque Elsa le ha pegado.

Alguna angustia, o frustraciones, la trigueña se las quita de sí con las cervezas. Otras veces con sexo. Es como una yegua que se chorrea de gusto, chocho con chocho, ombligo con ombligo. Con otra maricona, cachapea y orogenitaliza. Se imagina que es un varón centaurizado; pero, dentro de si, se preserva su ente humanizado, compasivo, que comprende al enfermo, a su pareja, a su mundo. Amar es ya un ejercicio más dificil. No es sólo sexo.

Ha vivido y vencido entre varones que compiten, pero que, desde un culto materno, aún parecen que están alejados del secularismo. Son dogmáticos. Ha nacido en un pueblo que es vitrina mimética de vicios y desastres. Es pepiniana.

La tierra que vio nacer a María Juana Beníquez, pianista virtuosa, también negra no le gusta; vio que María Juana sufrió por las calles del desprecio una vez se vio descompensada, cleptomaníaca e ida de sí misma porque, en justicia, a los dolientes de corazón no los proteje nadie. No se les acerca quien los comprenda y los apoye. Al visionario lo apartan.

Elsa recuerda qué realenga y miserablemente vivió la Dra. Marcianita Echeandía; se prefirió llamarla vieja loca. En este pueblo, a las energías creativas del pobre, o del rico, las desarticulan, las desarmonizan. A estos sujetos, a quienes son más brillantes, les aplican el ostracismo y, el destino de atruísmo de los corazones generosos, se dispersa en pobreza si son ricos; o con burlas de la novelería, si son pobres. La peor pobreza es verse solo / sola.

Se ha asustado de pronto.

Llevan seis años juntas; pero una víctima de sus golpes se ha quejado: «Te voy a dejar, Elsa. Te vas a quedar sola», la amenazó su corteja.

Alguien ya le dijo, al mudarse a Guaynabo: «No hagas eso. Te has vuelto maltrante. Son muchas pelas a la pobre de Esther, quien te ha querido por años».

De 1957 a 1974, por lo menos. La conoció, como enfermera, en Aguadilla y se la trajo consigo.

Elsa enfrentó por primera vez los celos.

La nueva anestesióloga, respetada nacionalmente por sus diagnósticos precisos, cambió. Protegería ese amor. Dejaría de beber tanto y de tundirla con palizas como se hizo costumbre.

Cuando todo parecía que iría bien y mejor organizada estaba su vida, vino el diagnóstico de cáncer.

«No sé si ésto es la muerte, Esther», le dijo. «Perdóname las pelas que te he dado. Siempre habrá una que no olvido. Heraclés flechó mi seno. La maldición se mudó hasta mí».

Su pensamiento fue al pasado más reciente necesariamente. No se lo dijo todo.

«También yo he sufrido y no me quejo», anticipó para ella.

No fue una muchacha del montón. Su inteligencia fue interrogadora. Un alto nivel de serotonina le dio memoria de elefante. Quiso olvidarse de algo. Es imposible. Fue cómplice. Acto indigno lo que hizo con un medio-hermano que, en colectivo, maldijo a toda la familia. Está al pendiente. Piensa en lo sucedido y en cómo se va cumpliendo todo como una profecía.

La mujer siente el dolor con más agudeza que los hombres. Psique pregunta por lo monstruoso, la morbidez, la enfermedad. Eros dice que entre la crueldad y el afán de perfeccion espiritual las distancias son cortas. Nunca ha temido perder la razón o el equilibrio, pero Elsa bebe mucho. Y lo sabe, no se lo justifica. Lo sufre. Mas su mente sigue lúcida, decenio tras decenio. Y todo lo recuerda. A veces piensa que tuvo carencias afectivas en la infancia, porque su madre fue de TODOS y ella habría querido, momentos más intimos, secretos particulares entre ambas.

Tiene la certeza de que dominará esta situación.

«Ha sido mucho mi egoísmo», lamentó Elsa.

Aunque no tiene un trapo rojo por lengua ni ganas de quejarse, la doctora Torres Rivera ha evaluado que el mundo todavía está acosado por dos pasiones imperiosas: la Virtud (que sugiere, házte eterna, soporta, calla, no devuelvas los golpe, sufre) y la Líbido, que preanuncia los placeres de la carne, delicias a veces inmorales y que se callan. No se comunica el placer, de todo a todo, pues, el poder tiene para ofender a propios y extraños. La dicha venérea estigmatiza, irreconcilia. Ronchas levanta. Callejones tiene para que se cumpla, con carcajada o violencia, la experimentación con la psiquis.

El amor es un derecho natural. Es el por qué del misterio por el que hemos nacido. El amor organiza el caos y, sentirlo como Elsa, es reorganizar su mundo y el de otros. No hay criterio ético que a ella diga: Ama de este modo; no hay otro modelo.

Cuando bebe, cerveza tras cerveza, lo confiesa:

«Nada es mas bello que la mujer desnuda. Su rosa, su lirio abierto. Su pezones hinchados. Y pegarle la boca a sus senos y mamar en su raja, la viscosidad, el sabor lactoso, la acritud…. Subirse a ella, como se encima, se adhire el macho, lleno de comezones».

Ella lambisquea, succiona, mete los dedos. Explora vulvarmente como experta, besa y ama por la energía erótica que regula y recula sus hormonas para que el amor surja del Caos. Ama por lo mismo que ama el varón: razón de hormonas: oxitocinas, química de la testosterona, erotismos de la serotonina, sustancias sedantes y antidepresivas. Fraternización bioquímica que inunda la sintáxis recursiva, el lenguaje.

Se ha despertado de un sueno. La golpean. Y es gente neptuniana, criaturas de mar. Dicen que no salga de cierto lugar. Que no vuelva a su casa. En su casa, no existe ni el dolor ni el karma. Hay una cruz cardinal que su madre adoraba porque significaba la Puerta Final. Saliendo por ella, no se vuelve al mundo del sufrimiento para reencarnadas almas en pena.

Ahora ve los rostros, entes que visten de púrpura y parecen toreros y rejoneadores a caballo en la Gran Fiesta del Vigía de Oriente y sus emperadores. Quisiera ver a quien descansa sobre un trono y, por desgracia, es Franco.

Esto carece de sentido. Elsa desconoce que sueña. Se ha metido en otras lógicas del alma y, al final, los detalles oniricos mientan a España. Toros. Establos de caballos. Espacios abiertos de Domecq y Andalucia. Ha visto una mujer que se cubre el rostro con un mantón. Ha de ser ella, se imagina. Lo descifra gracias a dificiles asociaciones. Elsa no quiere estar allá.

¡Volver es lo que quiero, volver!

Piensa que está muy lejos de su tierra y de su autoctonía. Desespera. Su misión ha querido que sea en el pedacito de Caribe en que ha nacido... Ahora, por fortuna, se suma otro destello. Un detalle le revela el Campo de Tiro, un mojón del camino permite que ella lea «Bahomamey: 2 kms.» En la todfavía confusa secuencia, observa a unos hombres. Arqueros. Como indios o moros, o griegos o neptunianos, disparan flechas y a ella le duele el busto, porque también amarra un arco a sí. La correa cruza donde tuvo un seno como si fuese una amazona, con el pecho cortado.

«Despierta», implora Esther. Besa con delicadeza su busto, pero, en el pesadillesco tramo de este inconsciente exaltado, ya Elsa no es Diana, la Cazadora ni siquiera es totalmente hembra. Es una centauresa. Su cuerpo es mitad yegua y el rostro, un motivo arabesco… Quiere entender si ha regresado. Otros detalles la hacen consciente de un dolor en sus senos.


«¿Qué pasa con mis senos?»


Siente que la rearropan con una frazada. Interpreta la sensación de que penetra en una cueva. Es la vulva de Esther que la protege. Allí se quiere amparar, con miedo al mundo, hasta que le abran esa puerta, con la Cruz Cardinal, dibujada por los sacerdotes de la Mar, conocedores del misterio de Neptuno…

«Abran esa maldita puerta», grito Elsa. Oye gritos internos.

«No. Desmembrarán a Osiris. No lo veas», alguien le advierte.

Y no sabe de quién es la voz y ni desde dónde se lo dice.

La luna se volvió roja sobre el barrio Bahomamey. Una emoción de hastío se vuelve muy viva.


«Abre esa maldita puerta», grita Elsa.


Un nuevo viso del pasado se asoma. Rememora. Su hermanita, amante de Tommy, se había encerrado en el auto.


Es muy linda, pero no cree en los espirales del karma. Tendrá un bebe en días de mucho vicio y violencia entre los hombres. Se ha dejado seducir por centauro de la canalla salvaje.


Alguien abrió al fin. Esther la desarropó y la sensación fue grata. También juntaron los sexos. En el sueño se sintió mitad caballo, de la cintura hacia abajo; pero redescubrió sus pechos. A medida que Esther se los besaba, la doctora, fuera de sí, como si no tuviese un cuerpo, decía más incoherencias…

... Volvamos al Aeropuerto, no tardará en que veamos la otra Puerta Abierta, y pediremos que se nos abra, mujer... Vamos volando… olvídate de Tommy. A él le corresponde navegar, a gatas hasta El Barandillo, pero tú y yo volaremos… se están matando los centauros, en España y Tesalia, en Pozas y en Juncal, en Bahomamey y Guacio… pero Quirón es bueno, abre puertas que estuvieron cerradas, abre el amparo… él nos daría la vida si pudiera, no merece la agonía, pero nos daría la vida y la paz, su amor infinito por el género humano…

Ahora, con el placer de volar, sentía las secreciones…

Por la misma razón, en España, se enamoró. Alla voló por primera vez. Aprendió a beber vino, a darse a la bohemia, a combatir el estrés con voluntad de su sangre, a manejar ciclos de sueño al asomarse la noche. Y un dia, con una bruja, aprendió a volar y descubrió el pequeño falo de la amiga, y como se agigantó al contacto con el aire y la altura, porque volaron de Tesalia a Madrid, de Sevilla a Barcelona… y una escoba estaba bajo la pelvis de ambas. Una escoba para las dos.

Hoy fue una sensación distinta.

Al amanecer, Elsa bajó de la cama. Buscó la escoba que no existe. Una Puerta Cerrada que no existe. Osiris con el cuerpo desmembrado y no existe. Tommy que no existe; duele calladamente porque ha muerto. La familia Rivera-Bourdón se va haciendo pedazos, paulatinamente.

Elsa estó triste. Y ya sabe por qué.

Tiene ya la serotonina en sus raseros y, con cierto pavor, ya controlado, la sospecha del cáncer. Duele uno de sus senos. No es que lo sueñe. Y el sueño trajo a Tommy a su memoria.

Y ahora la tristeza es más que triste. Es culpa.

Para comenzar el día besó a su amada, Esther, la enfermerita y, en vez de ir a su consultorio, notarizó su testamento. Todo como herencia sería para Esther, pero un carabalú se formó en su casa. Un egoísmo dualístico espera que reparta con los suyos.

«No se casó esta pata».

Esther no vivirá en desamparo ni en miseria moral por ser lesbiana.

El dolor moral de todos que alguna vez provocó Doña Milita ya no será en vano, aunque ya no se trate de su hermano.

«Querrámonos más que antes, ¿me lo prometes?», propuso a su corteja.

A Esther no le dijo la razón. La muerte de la doctora y el obsequio de su herencia, en pocos años, vino por sorpresa.

Wednesday, February 13, 2008

¡Aquí viene Oppenheimer!

«Northeners came to view slavery as the very antithesis of the good society, as well as a threat to their own fundamental values and interests»: Eric Foner

Víste de blanco quien es más negro que las mismas tinieblas. Es más que una moda en el pueblo. Hay quien se pregunta por qué. Vestir de blanco da status. Observan a Oppenheimer. Seis pies al menos de estatura. Ciento ochenta libras acomodadas en su altura. Su carne maciza se entalla al inmaculado traje, de níveo lino, con que se adereza una vez que sale de la Central La Plata y le sonríe a la gente con dentadura de oro. Tiene la boca reluciente, mucho sol de oro con que anuncia que es hombre bueno y trabaja muy duro. Es un hombre que sabe y cita a Henry Clay y James Monroe. Habla mucho sobre el Norte. Valores fundamentales. Una buena sociedad idealizada, donde el color de la piel es lo de menos.


Los negros no se deben ir al Africa. No deben ser devueltos. Es un error. No es justo que los manden a Liberia. Sin embargo, el ideal de Clay y Monroe es que se larguen. Se vayan al lugar de su ancestral procedencia. Oppenheimer guarda un héroe en la cabeza: el negro libre y rico. Uno será como James Forten. Uno de Baltimore. Uno que él mismo, si se esfuerza, puede llegar a ser.

En ocasiones, cuando Cheo Padró, el socialista, da sus discursos en el pueblo, él va y lo oye. Después, de regreso a La Plata, los comenta y les dice a los ingenieros: «¡Padró, ese aprendiz de comunista, no me gusta!»

Hay gente que en el Pepino de los Treintas ya lo percibe por su espíritu de contrariedad. Le dicen:

«¡Carajo, nada que sea negro a tí te gusta! y Cheo por tí saca la cara».

«No es él a quien necesito que me eduque», dice Oppenheimer. Comienza una insolícita justificación que raya en la jactancia. Que gana buen dinero y que le sobra para tener muchas cortejas. Cree ser afortunado. Vive en los rumbos de Piedras Blancas. Sus amistades, con la cuales ensaya la poca amabilidad que algunos creen que tiene, se concentra en los alrededores de la Farmacia Echeandía.

Con el paso de los años, su actitud comenzó a cambiar. El tema de sus conversaciones dejó de ser la identidad de negro y sus ideales de éxito personal. Sin duda, se entretuvo con el orgullo de satisfacer mujeres en la cama por los litorales, donde hizo rumbos. Se volvió muy gritón y se autoanunciaba, con voz estentórea, por cualquier lugar donde pretendía su asomo.

«¡Aquí viene Oppenheimer!»

A partir del día que perdió su trabajo, se convirtió en el terror del pueblo. Atacaba a la gente sin motivo. No soportaba una alusión a su vida de don Juan. Supo que contrajo una sífilis y la frustración se tradujo en odio por el sexo femenino. Sin trabajo, descuidó el esmero que celaba para sus blancos vestidos.

Los vecinos ya lo consideraban uno más entre los «locos» y «pordioseros» del Pueblo. Sólo que él no sabía mendigar. Era un loco violento. Echaba bofetadas a quien él interpretara que lo miró con malos ojos y golpeaba muy duro. El pirotécnico Augusto Torres fue uno de ellos. Quedó tendido en el suelo en una tiendecita que ocupaba el terreno, donde se construyó el Teatro Gloria. Aquella noche Augusto charlaba con amigos y le escucharon, sin preocuparse mucho, cuando gritó, desde lo lejos:

«¡Aquí viene Oppenheimer!»

Ninguno esperó que con un flashlight, sin mediar aviso, Oppenheimer diera aquel golpe que puso a Augusto a ver las estrellitas de los sesos.

En aquellos años del decenio del ’30, Pepino no contaba con más de tres o cuatro policías y, en vano era decirles, que Oppenheimer ya no era el mismo. Ya no hablaría sus temas del Norte progresista americano ni haría sus críticas contra Henry Clay. Su cerebro se había deteriorado. De hecho se le dificultaba reconocer a los hermanos Padró Quiles, de quienes llegó a dar elogios como negros buenos y que todo el mundo quiere. De Pueblo Nuevo, Oppenheimer recuerda a Lola La Colorá y, allá en los congales, han de estar los policías, ligándosela, como él antes de la sífilis que contrajo y lo apartó de los centros de entretenimiento.

«¡Ahí viene Oppenheimer!», ahora es el pueblo quien lo dice. Vendrá a golpear a alguien y cometer un robo. El paga la mercancía, pero en billetes de miedo. El toma lo que quiere cuando entra a un negocio. Impone el pánico. Hay comerciantes que se esconden debajo de las fanegas, bajo sus mostradores, o salen por las puertas traseras antes que él entre a sus establecimientos. Cuando el negro forma sus garatas, alzando la voz y poniéndose bravo, hay que darle dinero. Es la única manera de calmarlo porque, si no se hace, no se va. Asusta la clientela. Desata líos. Reparte puñetazos.

Toribio Hernández tiene una tienda de mercancías frente a la Iglesia Católica, o más bien, en los predios de la Plaza del Mercado. Se fue a ver una novia que vivía en el barrio Pozas, mas olvidó llevarse su revólver Smith & Wesson 32. Acaba de acordarse que, en la tienda está su hermano Horacio, de 15 años de edad, y que le advirtieron que Oppenheimer va en camino hacia la Plaza del Mercado. Toribio quiere desandar la ruta y posponer el viaje a Pozas. Oppenheimer, según dice, es ya un loco peligroso y tan joven encargado de su tienda, como es su hermano, puede que sea víctima fácil del tunante.

Toribio no llegó a tiempo. Horacio se estremeció de pies a cabeza cuando el negro gritó: «¡Aquí llegó Oppenheimer!»; pero, una hora antes, con curiosidad de muchacho, el adolescente se entretuvo con la fascinación del arma descubierta, guardada en un armario. A solas, aprovechó la soledad y se llenó la mano con ella, se imaginó portándola en la cadera como un vaquero del Oeste. Se figuró, en su fantasía, como el valiente Marshall Dillon que quitaría fantasmas criminales de su paso. Horacio se aproximó a un taburete de la tienda, donde colocó el Smith & Wesson, pues, por el entusiasmo de tenerlo entre sus manos, no lo había guardado. Precisamente, por la cercanía del arma a sus rodillas, desde el lugar en que estaba sentado, cuando oyó:

«¡Aquí llegó Oppenheimer!»

sin pensarlo, casi por instinto, recogió el arma del taburete e imitó la voz de quien amenazaba:


«Aquí està Bueyón» [Bueyon, su sobrenombre], gritó Horacio, apuntándole.


La reacción fue inesperada. Al negro se le puso el rostro blanco. Lo estaban apuntando con un arma por primera vez, por lo que, entonces, salió como una bala del negocio. Tan histérico y aterrorizado estuvo por verse encañonado que no reparó en el jovenzuelo, sino que gritaba por la calle en su corrida que alguien lo quería matar.

Santo remedio. Jamás volvió a entrar al negocio de los Hernández.

Los comerciantes vecinos supieron del incidente. Roque Vélez López, Ney Hernández, Pablo Quiles, los gemelos Maso y Manolo Rosa, el viejito José Gonzalez [Chavito], en fin, gente que testificaron las tropelías del loco y la hazaña vivida que lo apartó de los alrededores.

Desde entonces, al verse a Horacio Hernández y recordar al energúmeno, zurrado de miedo, lo saludan diciéndole: «Ahi llegó quien le puso vergüenza a Oppenheimer».

* Este cuento se basa en una historia aportada por Horacio Hernández Campán y de la que él mismo escribió un relato recordando el incidente y al pepiniano Oppenheimer, loco violento del decenio de 1930.

Friday, February 08, 2008

La pérdida del arte en la educación

Por CARLOS LOPEZ DZUR


CONDADO DE ORANGE: Durante los pasados seis años, el 16% de los programas de instrucción de música en las escuelas públicas de los EE.UU. ha sido eliminado. Cuando ésto se hace a niveles de educación primaria, se lesiona terriblemente a la niñez. The National Schools Board Association y la Americans for the Arts en un informe reciente han dicho: «Las artes han sido un componente crucial para completar la educación y han probado que aumentan el aprovechamiento académico del estudiante», de modo que los niños y jóvenes que participan consistemente en programas comprensivos de arte tienen (y cito del informe «Art Education in Public Schools»):


4 veces más probabilidades de ser reconocidos por sus logros académicos

3 veces más probabilidades de ser promovidos para una posición u oficina por elección dentro de sus escuelas

4 veces más probabilidades de participar en ferias de matemáticas y ciencias

3 veces más probabilidades de ganar un premio por asistencia a la escuela

4 veces más probabilidades de ganar un premio por escritura de un ensayo o por una pieza de arte, incluyendo la creación de un poema

Otro informe titulado «Arts and academic achievement» [Las artes y el logro académico] concluye: «La educación en las artes, bien diseñada y ejecutada, lleva a una mejora general del desempeño académico, edifica las destrezas necesarias para el éxito en el empleo y tiene una influencia positiva en la vida de los estudiantes. En adición, la investigación y la evaluación formativa de programas exitosos de artes han demostrado que el acceso y la participación en las artes ayuda a reducir y eliminar la conducta negativa de la juventud en riesgo».

Estas observaciones pueden parecer muy generales, por conclusivas que sean. Les daré un contexto más relacionado a un salón de clases. En los frágiles años de la infancia, la escuela puede ser «aburrida» a menos que allí, en la escuela, el arte tenga un rol activo al dar su deliberación de alegría y amor.

Hay dos destrezas cognitivas que el arte puede ofrecer para alumnos de las primeras edades escolares: enseñar a escuchar y enseñar a ver. Ambas intenciones pedagógicas se resumen en habilitar, reorientar y fortalecer la «atención deliberada» de los alumnos. J. de Goncourt escribió: «El más largo aprendizaje de todas las artes es aprender a ver»; más tarde, agregaría, «y a oír». El arte como metodología de apoyo en el largo aprendizaje que espera a niños de múltiples edades debe prolongarse de la primaria a la preparatoria. Mas no sucede así: la educación en las artes se posterga, se abandona y es una de las víctimas preferentes de los recortes presupuestarios.

Los recortes y supresiones se realizan, por razones fiscales y por otras consideraciones de filosofía educativa, a las horas invertidas por el sistema educativo público para impartir alguna instrucción en áreas como Bellas Artes (de la pintura al diseño gráfico, la escultura a la fotografía). En fin, se ha condenado a los alumnos a que aprendan cada vez menos de las expresiones imaginativas, innovadoras y técnicas, de lo humano que se expresan a través de las artes, incluyendo la música, el teatro y la escritura creativa.

Aquí una frase clave es identificar las «expresiones imaginativas» del arte con algo no carente de significado profundo y de naturaleza cognitiva, cuando tales expresiones son instrumentos válidos para capturar la atención deliberada del alumno, cuyo entrenamiento básico y más urgente es que aprenda a oír y ver, en suma, la habilidad cognitiva de la percepción. Enseñar las matemáticas y la gramática, o leyes de razonamiento superior, a quien ni sabe oir ni escuchar y, peor aún, quien no se siente poderoso ni en confianza en su pupitre, es una pérdida de tiempo.

Por el contrario, las artes en la educación temprana despiertan el deseo de aprender más y agudizan la atención deliberada en tres áreas de adquisición cognitiva del conocimiento: la percepción, la intuición asociativa de ideas diversas sobre lo concreto y la deliberación o gracia esencial para el disfrute de algo que puede comenzar a plasmar de inmediato, poniendo sus manos en ello. Si bien el fondo esencial de cualquiera de las artes es el deseo de comprender y sacar a flote aquello que es desesperadamente necesario, una tarea de arte es un proceso activo, realizable como «manos a la obra». El fruto será visible.


Con las artes integradas al currículo general, es posible salvar la educación, imprimiéndolo calidad y humanismo. Los estudios evaluativos sobre escuelas que integran las artes a sus currículos han concluído que los niños, antes de aprender a leer y escribir, necesitan del aprendizaje del arte que afianza sus destrezas cognitivas y los hace dueños de sí mismo, al desatar sus potenciales.


Esto lo dice el Dr. James Catterall, de la Escuela Graduada de Educación de UCLA: «El estudioo de las artes promueve el pensamiento crítico, el proceso de solución de problemas. Las artes relaciona a los estudiantes con diferentes áreas de aprendizaje y anima a una mayor asistencia a la escuela y baja los índices de ausencia a las aulas. La instrucción en las artes ayuda a cerrar la brecha entre estudiantes de los más altos antecedentes socioeconómicos y aquellos de los más bajos».

¿Puede explicars en términos prácticos el por qué? Pues bien, estos jóvenes, involucrados con las arte, ven menos televisión, se exponen menos a la distracción, el vicio, la apatía, la violencia y, en cuanto tales, exhiben una tolerancia mayor hacia otros grupos étnicos.

Según estos niños avanzan dentro de su educación en las artes, se les prepara adecuadamente para tareas más determinadas y deliberadas, es decir, más complejos y armonizadores propósitos. Las escuelas elementales que utilizan programas de arte, como apoyo, obsevan como resultados una mayor confianza entre los niños en transición hacia la educación intermedia y mejor desarrollo en sus destrezas sociales y liderazgo. Las artes no son meramente «juegos», aunque no hay nada malo de aprender al mismo tiempo que se disfruta lúdicamente. Séneca mismo decía que el arte hace la persona poderosa y lo logra cuando, ésta se hace dueña de sí misma y lo sabe («qui si habet in potestate»).

Lo que no se entiende ni acepta aún por unos pocos administradores fanáticos es que la educación artística no es simplemente un quehacer con los sentimientos, o con una imaginación desbordada, sino que su aprendizaje y desempeño tiene una naturaleza cognitiva; provee las herramientas de pensamiento que son necesarias para entender muchas materias académicas, al tiempo que expone a quien aprende y practica las artes a canalizarlas hacia necesidades sociales. El arte no es sólo un compendio de la naturaleza, no sólo una cosa. Es un camino y una crítica de la realidad que busca una adecuación y propiedad expresiva, no sólo para deleitar a otros, o despertar entusiasmo, sino que muestra el empeño de la inteligencia «por comprender y hacer comprender el mundo». El escultor francés August Rodin y el fino crítico inglés John Ruskin concedieron a las artes en general, como su misión más sublime, «penetrar dentro de la naturaleza», «observar las cosas con justeza, viéndolas totalmente», haciendo que «la cabeza y el corazón marchen juntos».

Los políticos y legisladores instruyen a los administradores educativos de que, en una economía crecientemente global y en la sociedad industrializada que vivimos, los cursos que preparan a la juventud sean «prácticos». El currículo ideal que sea, únicamente, el que prepara para una actitud de éxito en los campos de verbalización en el idioma dominante («literacy») y matemáticas. El sistema educativo advierte, como su misión, que la enseñanza se canalice a lo que «sea necesario para construir una fuerte fuerza laboral y una vibrante ciudadanía».

No creo que la educación artística se riña con la necesidad de proveer oportunidades de servicio comunitario a los estudiantes. Ni que la experiencia del proceso de arte y las técnicas de enseñanza [con que éste desarrolla destrezas cognitivas] se riñan con otras pedagogías que enfatizan que la educación debe responder a destrezas académicas técnicas («non-art standards») requeridas o prioritarias en el mercado.


En conclusión, si el propósito de las escuelas en fomentar un carácter moral y una participación ciudadana del alumno hay que romper esa dicotomía opositiva que insinúa que las artes, sean música o poesía,la composición pictórica creativa o las artes liberales, son inadecuadas para crear un estudiante competente y motivado, y que sólo la ciencia lo es. En verdad, ni ciencia ni arte deben estar reñidos. Si hubiese una razón para ello, ¿por qué las grandes figuras del arte clásico fueron a su vez geniales científicos y, al mismo, tiempo filósofos y artistas?

Sequoyah 1 / Revista de Literatura

Monday, January 21, 2008

Nuestras Estampas (16)

Estas personalidades, de ancestro latino, han sido heroicas e importantes para la nación y el progreso y prestigio de nuestra comunidad. Sus luchas y talentos en distintas áreas de expresión cultural, social y política, beneficiaron al mundo y son los temas reseñados en Nuestras Estampas.





Julián Samora: pionero de los Estudios Chicanos

En los primeros años del decenio del '20, por varias ocasiones, Julián Samora, nacido en Pagosa Springs, Colorado, hijo de inmigrantes mexicanos, tuvo que darse vuelta y regresar a su casa con sus padres porque, además de un letrero que lo advertía: «Prohibida la entrada de perros, indios y mexicanos», los empleados de parques públicos, cines y restaurantes, les negaban la admisión. El mensaje discriminatorio no podía ser más claro: No son nuestros iguales. Son inferiores. Los queremos lejos y aislados. Fue demasiado para el niño y el adolescente que fue Julián conformarse con esa actitud tan ignorante de quellos que mostraban su hostilidad por motivos raciales y étnicos.

Esto que ocurría en Colorado se repetía para otros mexicanos / latinos en general, en otros estados, principalmente, Texas, California, Arizona, Nuevo México y Wyoming, donde la tradición mexicana e indígena fue parte de la herencia cultural de todo el Suroeste de la nación estadounidense, pero, donde como grupo se convirtieron en gente menospreciada, olvidada, despojada y desconocida por la ley.

El mexicano cayó en las garras de un sistema que duró más de 120 años, antes de cambiar, que los despojó de la tierra, privilegió a ganaderos anglosajones, a Rangers, especuladores y agricultores, que tuvieron el acceso a fuerte capital por parte de instituciones de crédito, que no cooperaban con los grupos étnicos despojados y, en las escasísimas excepciones, si lo hacían cobraban intereses exagerados.

Precisamente, ese proceso de pobreza inducida, criminalidad y racismo fue lo que, superado el trauma del desprecio a su persona y a la comunidad, el prejuicio anti-Chicano, Julián Samora se puso estudiar. Un ejemplo del impacto del descontento con el proceso se expresaría en la ciudad de Omaha, Nebraska, donde la tasa de crimen del decenio del 1930 fue mayor que la de cualquier otra clase inmigrante en la ciudad. Los investigadores atribuyen ésto a la pobreza inducida, las barreras de lenguaje, las actitudes de la policía y la falta de representación política.

En adición, Samora y su grupo de investigadores trazan los hechos en cómo los angloamericanos impusieron contribuciones excesivas sobre las tierras de los mexicanos después de la guerra de despojo de 1846 al 1848. Tierra que se perdían en las ventas de remate, cuando los agricultores no podían liquidar los impuestos.

Desafiando la pobreza de muchos modos, inspirado por el deseo de educarse, obtuvo un B. A., una Maestría en Sociología y, en 1953, se convirtió en el primer mexicoamericano que completó un Doctorado en Sociología y Antropología en los EE.UU., concedido por Washington University en St. Louis. Con estas credenciales de sociólogo e investigador, pudo al fin organizar los primeros centro de investigación. En la Universidad Estatal de Michigan (MSU), se creó uno de los primeros centros de estudio de los asuntos latinos y el mismo lleva su nombre. Para él, los despreciados del siglo XIX y de los años '20, como lo fue él mismo, son los «americanos olvidados», que no han recibido crédito, por sus aportes y sólo han sido empujados a la desigualdad.

Entre los temas que el Dr. Julián Samora investigó hay que mencionar: ¿por qué los mexicoamericanos, o los «americanos olvidados», como los definía en su libro La Raza: Forgotten Americans [1966], han contribuído tanto a la sociedad blanca y reciben tan poco? ¿Por qué faltó un espíritu compasivo a la adviniente sociedad angloestadounidense al entrar en las tierras que los mexicanos poseyeron ante de la Guerra de 1846 y prefieron sujetarla a la vulnerabilidad e ínfima participación en los círculos de poder? Samora fue unos de los primeros en estudiar la inmigración mexicana y presentarla como uno de los grupos minoritarios de más rápido crecimienro, tema de su libro Los Mojados: The Wetback Story [1971].

Samora fue confundador del Concilio Nacional de La Raza . Se retiró de su cátedra en la Universidad de Notre Dame en 1985, después de convencer a los círculos académicos de toma de decisiones y grupos de acción política de la importancia de conceder becas y reclutar alumnos latinos para la educación superior. Murió a los 75 años de edad.

Nuestras Estampas (15)

Elaborados por CARLOS LOPEZ DZUR


Estas personalidades, de ancestro latino, han sido heroicas e importantes para la nación y el progreso y prestigio de nuestra comunidad. Sus luchas y talentos en distintas áreas de expresión cultural, social y política, beneficiaron al mundo y son los temas reseñados en Nuestras Estampas.


Walter Mercado: el místico latino

Apartándolo del verdadero ambiente al que pertenece, que es el del actor y el sicólogo, es difícil que se evalúe con justicia la personalidad y la actividad de Walter Mercado. No me gustan las doctrinas ocultas, las dizque sabidurías reservadas a iniciados. Simpatizo más con quien expone los hechos o experiencias concretas y confirmables con el máximo de claridad y sin secretos. Lo misterioso debe salir a la luz y explicarse contundentemente, de modo que no se perpetúe la superstición, la mentira, o las pretensiones de conocimientos especiales, reclamados por engañadores profesionales o ignorantes, buscándose la vida mediante la estafa.

¿Es Walter un estafador o un artista? Si es lo primero, ¿tiene Walter Mercado necesidad de ésto? Por muchas razones, él merece el margen de la duda. No creo que sea un hombre deshonesto. El es simplemente una figura del espectáculo que ha sabido conducir su carrera por el rumbo de la evocación mágica, los rituales, la vestimenta llamativa y su conocimiento riguroso de tradiciones y doctrinas esotéricas. Ciertamente, conoce sus temas. Ha escrito libros en la línea de su heterodoxia religiosa.

Las lecturas del Tarot, la práctica de la Magia y la Astrología, como ya han dicho Antoine Faivre y Jacob Needleman, en su libro Espiritualidad de los Movimientos Esotéricos Modernos, publicado en el año 2000, «son ejemplos de elementos originalmente esotéricos que se han comercializado e incorporado a la vida cotidiana occidental y que a menudo se encuentran integrados a múltiples supersticiones, con propósitos que difieren en parte a los originales, tales como la obtención o conservación de la salud, el dinero y el amor».

Sin embargo, ¿no son tales necesidades [salud, dinero y amor] motivos genuinos de quien desea ayuda, consuelo, esperanza y un consejo de fe? Pues, Walter Mercado lo da. Su arte es orientar en tales direcciones, animando a la fe y la autoestima. El es el Místico, Astrólogo y Consejero, de los latinos en los Estados Unidos y, curiosamente, se ha atrevido a hacer predicciones. De cada mil, pega una.

Se dice que predijo la muerte de la Madre Teresa de Calcuta, el papel protagónico de Madonna en Evita, la llegada a la presidencia de Bill Clinton, el nacimiento del primer hijo de Xuxa y del último bebé de Julio Iglesias, por decir algunas.

Walter Mercado estudió Farmacia en la Universidad de Puerto Rico, después estudió Sicología y, finalmente, danza y teatro. Todas son carreras respetables y, evidentemente, ha destacado en las últimas tres. Muchos de sus estudios los hizo en Nueva York y su interés en las religiones, la antropología y la mística, lo han llevado a países orientales. Por breve tiempo, se estanleció en la India para estudiar astrología y su relación con la medicina.

Proviene de una familia cristiana; pero, por sus viajes a Tibet y Nepal, en 1969, se le considera un «Chela» o discípulo del hinduísmo, el sufismo y el budismo; en la India, fue reconocido como un Maestro Universal y varias universidades le han concedido Doctorados en Divinidad, incluyendo un doctorado en Curación Divina de una universidad budista japonesa.

Este interés en las religiones, su respeto por cada una de ellas, revela una sensibilidad espiritual, un deseo de ayudar. Combina la Sicología jungiana o de la Profundad con los símbolos y su valor terapéutico y religioso, en cuanto a la orientación de las persona. Hecho que es consistente, en algún punto, con lo que es su personalidad: un entretenedor, un profesional que destacó como bailarín en sus comienzos, actor de teatro y telenovelas en su natal Puerto Rico y, finalmente, desemboca en el astrólogo que anima y aconseja. Con sólo 15 minutos en la sección de un programa televisivo cautivó las audiencias, desde 1967, y se fue colocando en una categoría internacional de astrólogos profesionales como Sydney Omarr y Jean Dixon. La diferencia con ellos fue que él si fue un actor, ex-galán televisivo, y el poseedor del histrionismo singular, la simpatía y la pasión que sólo los intérpretes teatrales y bien entrenados tienen.

Walter no es la cara sombría del brujo. Es conversador, sencillo, nada solemne. Convence a la gente de que lo misterioso, lo esotérico y lo mágico, se relaciona al amor y a Dios. El misticismo de Walter, sea o no teatralizado, como el verdadero misticismo, se relaciona a la santidad. A lo milagroso y las experiencias espirituales.

En fin, pese a que no comulgo con los horóscopos de prensa, ni con las alegaciones de síquicos ni advinos, advierto que Walter tiene dos cualidades especiales: el carisma de una celebridad y el don de la palabra. Esto de que sea considerado «uno de los síquicos más poderosos del mundo» es subjetivo, cuestionable y, a falta de evidencias universalmente verificables, me permito dudar. Sobre lo que sí haré un juicio en Nuestras Estampas, es que el conocimiento y la ideología de la mística existe y representa un «deseo de síntesis, o de unión sincrética, de todos los saberes de la humanidad».

Cuando un productor televisivo, Paquito Cordero, lo convenció de interpretar personajes de astrólogos para una sección de El Show de las Doce para WKAQ-TV de San Juan de Puerto Rico, en 1967, él puso resistencia, pese a que ya se le conocía por su naturaleza muy inclinada a las humanidades y lo espiritua y se le llamó un «Niño Milagroso», pues tenía dones de curar animales (su amor inspiró una cura al menos). Y él, por su nacimiento en un barco que viajaba de España a Puerto Rico, es pisciano. Alega que trajo dones espirituales y un conocimiento nato de la reencarnación y la visualización espiritual.

Nacido el 9 de marzo, a la 6 años de edad, según cuenta una maestra, predijo la caída de una campana, lo que sucedió al darse un temblor de tierra un día después de haberlo dicho. Mas la conciencia de sus habilidades suprasensibles fue desatada por dos momentos de intensa depresión en su vida que originaron su despertar espiritual. La muerte en un accidente de aviación en la República Dominicana de una modelo a la que se vinculó románticamente. Ese accidente, ocurrido en febrero de 1970, fue el mismo en que se mató el boxeador Carlos «Teo» Cruz y los miembros del equipo nacional de volleyball de Puerto Rico. A partir de tal depresión y, a fin de salir de la misma, se dedicó a la meditación, adoptó la filosofía oriental y un estilo de vestir, con capas «a lo Liberace», que lo distinguen hasta hoy.

La honestidad financiera de Walter, en sus momentos de boom económico, se ha cuestionado y, en parte, por su carácter de celebridad en el mundo farandúlico. La década del '80 lo proyecta en Miami y Brasil, donde una línea telefónica de consejos horoscópico, en tan sólo dos años y medio, utilizando su nombre, produjo gananciasde aproximadamente 30 millones de dólares y produjo más de 100 comerciales del servicio. Brasil lo hizo millonario en esa época; pero, en 1990, desmanteló todo.

El animador radial Howard Stern, quien se burlado de Walter Mercado intensamente, así como lo hizo con Selena y todo latino, entrevistó al artista. Mercado lo enfrentó, sin temor y lo trató amistosamente. Stern cuestionó su orientación sexual, a fin de provocarlo y Walter le dio lecciones de paciencia, caballerosidad, elocuencia espiritual y no le dio detalles de su vida personal; Stern rabió aún más y comentó que la educación de Walter es más grande que su pretensiosidad. Walter Mercado ha incursionado en el cine [un papel breve en Chased Women] y en el mundo de los DVDs, con una serie titulada Las Maravillosas Recetas de Walter Mercado, de Universal Picture.

Al actor puertorriqueño se le puede ver ofreciendo el horóscopo en una sección del show Primer Impacto de Univisión.

Sunday, January 20, 2008

Nuestras Estampas (14)

Elaborados por CARLOS LOPEZ DZUR


Estas personalidades, de ancestro latino, han sido heroicas e importantes para la nación y el progreso y prestigio de nuestra comunidad. Sus luchas y talentos en distintas áreas de expresión cultural, social y política, beneficiaron al mundo y son los temas reseñados en Nuestras Estampas.




Don Francisco: fenómeno televisivo

Hay un dicho popular que mienta que «sin diversión la vida sería intolerable» y que «olvidarse de sí mismo y sus problemas», de la amargura y del disgusto, es necesario. Esto alude al origen mismo de los pasatiempos y del entretenimiento.

Claro está, el entretenimiento institucionalizado como industria requiere de un poco de disciplina y responsabilidad de quien se convierte en su consumidor. También se dice, con razón, que la mucha diversión conduce al vicio, al escapismo, a la «felicidad falsa» y sustituyente del que no sabe pensar, sin extraer alegría de su propio trabajo.

La industria del entretenimiento es pequeña comparada con otras industrias y en el contexto de una industria mayor que la incluye, las telecomunicaciones. De hecho, la gente está más interesada en la comunicación que en el entretenimiento mismo.


Alguien que entendió este concepto, el formato televisivo ideal será combinar, lo educativo y lo artístico, el juego competivo y el lucro del participante, la información y los negocios, fue Mario Luis Kreutzberger, popularmente conocido como Don Francisco.

Para él, no hay fórmulas mágicas para el éxito de audiencia y la viabilidad económica de su teleproducción. Combinará la necesidad de diversión con otras necesidades que corren parejas: la de educarse, estar orientado o informado. El mismo es un ejemplo de la importancia de varias cualidades. Habla, al menos, cuatro idiomas: español, alemán, inglés y francés. Su curiosidad intelectual es algo que sorprende a quien tiene la oportunidad de conocerlo no como el personaje «Don Francisco», sino como el ser humano, sin máscaras, que halla algún tiempo para estudiarlo todo.

No es un ser ocioso, sino que administra su tiempo genialmente. Con ingenio propio y ajeno se las agencia para divertir a los demás; con las gracias de su corazón fortalece la energía que no lo aburre en la privacidad y le permite saltar de lo artístico-histriónico a las finanzas.

Todo los elementos de lo espectacular y lo circense se integran en su formato: bellas modelos, parodia y comedia, concursos por dinero, entrevistas confesionales sobre asuntos amorosos, familiares y la chismografía farandulera, conducidas con humor y picardía, competencias de talentos y apoyos para otros profesionales desde una plataforma obviamente influyente, como es la suya en el mercado del entretenimento.


Obviamente, las ofertas televisiva como la suya requiere de un mercado y ese mercado existe. El presidente de la Academia Nacional de TV, Peter Prince, dijo durante una ceremonia de premiación a lo que llamó lo mejor entre los programas en lengua española de la televisión que, en los Estados Unidos, únicamente, hay 40 millones de fieles televidentes y que la cifra en ese mercado crece. Esa noche se dio homenaje a figuras como Cristina Saralegui, Fernando Arau, María Elena Salinas y, por supuesto, Don Francisco.

La televisión comercial está disponible desde 1930 y el aparato televisivo casero es uno de los más comunes artefactos en el hogar de las familias para captar noticias, información y entretenimiento. La presencia de un televisor en los hogares latinoamericanos, así como en los hogares de los hispanohablantes en los EE.UU., a partir de los años que van de 1950 and 2000, los últimos 50 años, ha hecho pensar en los beneficios de lo que fue llamado antes la «cajita idiotizadora». El alfabetismo global ha aumentado del 52% al 81% en el mundo.

La industria del entretenimiento es, de por sí, una fuerza del fenómeno de la globalización cultural, siendo que el proceso de la globalización aproxima y unifica mundos, culturas y sociedades que parecían irremediablemente separadas, así como es un proceso que combina fuerzas económicas, tecnológicas y políticas.


Aunque el término globalización comenzó a utilizarse ampliamente entre las décdas de 1981 y 1990, los comunicadores y empresarios del entretenimiento lo predijeron como realidad mucho antes. Los gigantes corporativos lo acuñaron en 1897. Un pensador teórico, en torno a los medios de comunicación, habló sobre una Villa Global, materializada a través de la información, según rompiera las fronteras y cuajara transnacionalmente the mass media.


«Sábado Gigante» es un fenómeno multicultural y publicitario tras el cual hay un hombre excepcional, nativo de Chile y, hoy por hoy, por producir ese programa televisivo desde Miami, una celebridad influyente en Norteamérica con la misma fuerza, o más, que la que origina en América Latina, donde le sintonizan más de 300 millones de televidentes de habla española. En Nuestras Estampas se le dará un vistazo crítico a Mario Kreutzberger y su programa, cuyos contenidos se venden a diferentes televisoras de 44 países.


El ha utilizado su imagen y poder en el mercado para lanzar cruzadas necesarias y solidarias, como es la Campaña de Beneficiencia del Teletón que se origina, desde Chile, destinada a los niños minusválidos y hoy ya imitada en otros países latinoamericanos.

Como forjador con éxitos duraderos y trayectoria consciente, su vida persona da un ejemplo y es de contínuo aprendizaje. Trabajó para su padre (Erik), que fue un inmigrante judío que huyó del Holocausto y la guerra. Superó una timidez acentuada que, en algún momento, lo forzó a abandonar sus estudios en un Liceo Comunal de Educación primaria. Vendió como comerciante viajero ropas en las provincias.


De su madre, Anna Blumenfeld Neufeld, heredó sus cualidades histriónicas , quien lo animó a la actuación en sus ratos libres y participó así en piezas teatrales, auspiciadas por el Club Israelita Macabbi, del cual era miembro. En este lugar nace el personaje que, con el tiempo, se convertiría en Don Francisco y es donde conoce a Teresa Muchnick, con quien se casaría y tendría tres hijos.


Un viaje realizado a los EE.UU. y cuyo propósito fue estudiar Corte y Confección de Vestuario le dio la oportunidad de entrar en contacto con lo que fue la corriente programativa de la televisión estadounidense. A los 21 años de edad, decidió que la TV sería su medio de expresión y vida. Para ese entonces, la TV chilena estaba en pañales. La transmisión de la Copa Mundial de Fútbol en 1962 hizo que, pacientemente, esperara por una oportunidad en el Canal 13 y Eduardo Tironi, el director ejecutivo de la cadena chilena, se la dio con la conducción del Show Dominical, el que estuvo al aire menos de un mes, tras lo cual fue despedido.


Algo de simpatía tendrí que regresó con un show de variedades, concursos, entrevistas y humor, bautizado como «Sábado Gigante». Tuvo que aprender de las críticas y aprender con asesoramientos. Puso oídos y dejó sus salidas socarronas, inspiradas en la ingenuidad y torpeza de muchos de sus concursantes.

En mayo de 2007, Kreutzberger firmó un acuerdo con Univisión que le permitiría percibir percibir $12.7 millones de dólares por conducir y producir por un año ese programa desde Miami. En Chile, el programa tenía una sintonía mayor al 85% del público televidente. El éxito se repetió con «Don Francisco Presenta», por el que percibe $2.8 millones de dólares adicionales al año. Desde 1994, radica en los EE.UU. donde sus proyectos no cesan y «Sábado Gigante» goza del prestigio de alta audiencia y el Récord Guiness que lo registra como el programa de variedad con más horas de transmisión (más de 14 mil horas) en sus más de cuarenta años de vida.

Un compositor y productor, lanzó un disco con música regional mexicana. Escribió cinco temas en el renglón y se lo intepretan grupos como Los Tigres del Norte, Los Huracanes del Norte, Liberación, Rafa Urea, Polo Uría, Jenny Rivera y Graciela Beltrán. Empresario, creyente en la globalización corporativa, en unir a toda América mediante el lenguaje español y, en cierto sentido, en la eliminación de fronteras para el libre movimiento de las personas creativas y productivas, integra a «Sábado Gigante» las secciones como la Cámara Viajera y de búsqueda de soluciones a los casos más desesperados y humanos de legalización del estatus migratorio. Cree en la unificación de las familias y los valores de tolerancia multicultural.

A los 63 años de edad, otras de sus metas se cumplió. "Un vino gigante ha llegado desde Chile", se importa a diferentes países desde Don Francisco Wines, de Chile. Desde 1970, tiene viñas en su ciudad natal. Está a punto de lanzar su propia línea de productos para caballeros: artículos como relojes, carteras, sombreros, portafolios y corbatas. «La globalización premia el trabajo y la creatividad con un nombre de marca. No hay nada malo en beneficiarse de ello. Soy también un empresario», dijo.

Nuestras Estampas (13)

Elaborados por CARLOS LOPEZ DZUR

Estas personalidades, de ancestro latino, han sido heroicas e importantes para la nación y el progreso y prestigio de nuestra comunidad. Sus luchas y talentos en distintas áreas de expresión cultural, social y política, beneficiaron al mundo y son los temas reseñados en Nuestras Estampas.

Geraldo Rivera, periodista televisivo

Una de las primeras personalidades latinas o hispánicas de la televisión, como animador de «talk-shows», reportero bilingüe y periodismo televisivo fue el puertorriqueño Geraldo Rivera, nacido en 1943 y criado en Brooklyn (New York) y Long Island. Antes que surgieran celebridades, hoy prestigiosas como Cristina Saralegui, Sally Raphael, Jorge Ramos, por mencionar algunas, el modelo fue dado con él. Y, desde sus inicios, tenía ese estilo que caracterizó su periodismo de «defensa, protesta, agresividad y entrometimiento que lo hizo una estrella aclamada en el medio televisivo».

Sus comienzos en la TV parten del 1970 a 1975 como parte del plantel de reporteros de «Eyewitness News» (WABC-TV de New York), siendo sucesivamente anfitrión de «Good Morning, America», animador de sus propios teleshows, «Gerarldo Rivera: Goodnight, America» y, más tarde, como productor y corresponsal de «20/20 Newsmagazine», entre 1978 a 1985.

Se ha observado que su nombre ha venido a ser sinónimo «de las formas más sensacionales de conversaciones telesivas» por un causa de su «distintivo estilo, a su vez tentador, agresivo e íntimo, que le ha conducido a puntos de parodia en la prensa escrita y otros medios de difusión». Su carrera parece impredecible, siendo que es criticado; pero también admirado. A pesar de ser haber ganado diez Premios Emmys y numerosos galadones periodísticos (incluyendo el prestigioso Peabody»), Rivera es principalmente conocido, además de la naturaleza agresiva y provocadora de sus «talk-shows», por su vida personal. Presumía de cifras récords de mujeres involucradas en su vida amorosa o sexual.

De adolescente estuvo más interesado en los deportes que en los mismos estudios. Necesitó mucha ayuda con el aprendizaje del inglés y las matemáticas antes de ser admitido a un colegio del Estado. Sirvió en la Marina Mercante por dos años. Su inteligencia fue excepcional, pero su vida su carácter bronco, enérgico y protestador, como un joven formado en pobreza, desafíos y conflictos, que fueron la resonancia de la contracultura de los Sesentas y Setentas.

Algunos libros escritos sobre su persona y su labor no le son fiesles. Por ejemplo, un libro publicado en 1995 por Jeanne Albronda Heaton y Nona Leigh, Tuning In Trouble: Talk TV's Destructive Impact On Mental Health, lo critica. Un artículo del 14 de noviembre de 1988, con el título, «Sex, Death, Drugs and Geraldo», sirve para Charles Leershen, haga papillas de su vida personal.

Mas Geraldo Rivera sabe defenderse de sus críticos y en su autobiografía, titulada Exponiéndome [Exposing Myself, 1991], si bien revela sus numerosos romances y fornicaciones, advierte que él ha sido un periodista serio para la CNBC, no un vaquetón descarado, aunque, en su época haya abundado por audiencia, «no la que está deseosa y hambrienta por conocer realidades» para que la sociedad sea mejor, sino una de feministas misofálicas («misophallic feminists»), «estadounidenses derechistas», cuya pensamiento y reacción se sobreactúan hipersensitivamente, padres sin sentimientos («unfeeling dads») y mujeres que rechazan a los hombres confesionales, sensibles a sus propias deficiencias. La América sajona que él observara y quiso y quiere llevar a la televisión reniega de la sinceridad y franqueza que conquistó una década antes; no reconoce sus propias culpas generacionales e intenta tapar el cielo con un dedo. Es a generación en denegación («in denial») que no quiere dejar sin revisión los crímenes corporativos («unchecked corporate crimes»), su abandono del pobre y de discriminado, su guerrerismo en Vietnam e Indochina y la inducción al consumismo que patrocinó entre los jóvenes, que consumen más de $70.6 billones de «junk foods» y «juguetitos electrónicos idiotizantes» del mercado.

En 1993, en una entrevista con «The Seattle Times» Rivera hizo un análisis de su lugar en la vida estadounidense, diciendo: "Soy en gran medida una parte de la cultura popular. Lanzo puñetazos directos cada noche en los show de transmisión nocturna… A mucha de la gente que me vio y comenta en libros y revista lo que hago, puiede que yo no les guste; pero siempre interesados en verme, porque Norteamérica se ha convertido en una cultura verbalmente hostil, confrontativa, una cultura imparable, siempre lista para la pachanga («ready to boogie») y que por dinero viola su propio sentido de justicia y decencia. Ningún periodista en la TV hizo eso tan obvio».


A mediados de 1996, Rivera rediseñó sus programas, reduciendo los elementos explosivos y provocadores que le dieron un tono controversial; no obstante, sus imitadores (a veces viejos detractores) son los que lo utilizan.

En sus programas se discutían los temas de la adicción a drogas, alcoholismo, los problemas de los veteranos de Vietnam, los trabajadores agrícolas e indocumentados, el maltrato en las oficinas de Beneficencia Pública, la brutalidad policíaca, el racismo, la delincuencia juvenil, la pena de muerte y otros.

Para hablar y exponer con autoridad lo que expresa, la biografía de quién es reveladora. Obtuvo un diploma de B. S. en la Universidad de Arizona en 1965; se hizo abogado en una Escuela de Leyes en Brooklyn. Hizo estudios y trabajo postgraduado en la Universidad de Pennsylvania, en 1969, y estudió en la Escuela de Peruiodismo de la Universidad de Columbia, en 1970. Ha sido miembro activo del Fondo Puertorrriqueño para la Defensa Legal y la Educación. Ha recibido el Premio de Periodismo JFK y realizado documentales, con su Grupo Noticioso de Investigadores, con base en Nueva York.

Ha hecho películas para la TV que incluyen su propia parodia de Perry Mason, Miami Vice y los misterios de Al Capone y la Mafia; pero, las más significativas han sido «American Vice: The Doping of a Nation», «Innocence Lost: The Erosion of American Childhood» y «Sons of Scarface: The New Mafia».

Ha estado casado y se ha divorciado 4 veces. De su cuarto matrimonio, tuvo 4 hijos

Consejos kantianos

Nuestras Estampas (12)



Elaborados por CARLOS LOPEZ DZUR

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Dr. Manuel Patarroyo, inventor de vacuna contra la malaria


Cuando el Dr. Manuel E. Patarroyo, nacido en Colombia, descubrió la vacuna contra la picadura de la hembra del mosquito anófeles, cuando unos 300 millones de personas estaban infectadas de malaria, un mal que afecta los glóbulos rojos y produciendo los síntomas conocidos de la anemia: dolores de cabeza leves, problemas de respiración, taquicardia), agravados progresivamente por fiebre, escalofríos, náuseas y achaques similares al flú que, en casos severos, cuando la salud no es buena, llevan al estado de coma, vómitos, convulsiones y aún a la muerte.


Entre los tipos de malaria, ocasionadas por los parásitos protozoarios, del tipo plasmodium, cuatro tipos pueden afectar negativamente la salud humana.

En consecuencia, en Africa únicamente 3 millones de niños murieron. En la actualidad, la organización, «Freedom from Hungry», cosocia de «Glaxo Smith Kline», calcula que. en las áreas tropicales de los países pobres, la malaria ha matado a más de un millón de personas cada año, entre mujeres y niños. Por lo general, origina y ataca sus víctimas en los países pobres, afectando a 515 millones de personas aproximadamente. Una enfermedad asociada a la pobreza es también una causante de pobreza; los pueblos, con trabajadores, anémicos, no pueden trabajar, obstaculizándose su desarrollo económico.

La malaria ha infectado a los seres humano por más de 50,000 años y, en la Italia de la Edad Media, se le dio su nombre con la frase «Mal Aire», que es lo que significa mala aria — "bad air"; antes llamada «ague» o fiebre de los pantanos. Los estudios científicos sobre ella avanzaron hacia 1880, gracias al médico militar francés Charles Louis Alphonse Laveran, quien observó los parásitos dentro de las células rojas de la sangre por primera vez en personas que sufrían la malaria e identificó los protozoarios como sus causantes. Por sus descubrimientos posteriores, se le concedió el Premio Nóbel de Medicina en 1907. Los científicos italianos Ettore Marchiafava y Angelo Celli, siguieron estudiándola. El doctor cubano Carlos Finlay, al tratar pacientes con fiebre amarilla en La Habana, sugirió que la malaria pudiera ser una enfermedad transmitida por mosquitos a los seres humanos.

Sin embargo, la primera vacuna desarrollada después de muchos experimentos fue la SPf66, inventada por Manuel Elkin Patarroyo en 1987. Consistía en una combinación de antígenos tomados la esporozoita y merozoita de los parásitos. Durante la primera fase de experimentaciones y aplicaciones, la vacuna tuvo una tasa de eficacia del 75% y evidenciaba ser bien tolerada por los sujetos; en afán de perfeccionarse, sucesivas fases fueron menos prometedoras, decayendo su tasa de eficacia entre 38.8% y 60.2%. Fue probada en Tanzania in 1993 con el 31% de eficacia. No obstante, la Vacuna SPf66 confirió immunisas; por lo que todavía permanece con la mejor hasta el momento solución to malaria. De todos modos, el científico colombiano la donó a la Organización Mundial de la Salud.

Si bien es una vacuna sintética «controversial» y no del todo efectiva (sólo en un 30% de los casos), no es, por tanto, una cura, y sólo una base sobre la cual se han realizado estudios.

Nacido el 3 de noviembre de 1946, el patólogo colombiano Patarroyo con esta vacuna pudiera haber salvado alredeor de un millón de personas cada año, en países como Gambia, Tanzania y Tailandia, donde se ha utilizado en pruebas clínicas. Todavía es considerada la vacuna más efectiva.

Saturday, January 19, 2008

Nuestras Estampas (11)


Elaborados por CARLOS LOPEZ DZUR

Estas personalidades, de ancestro latino, han sido heroicas e importantes para la nación y el progreso y prestigio de nuestra comunidad. Sus luchas y talentos en distintas áreas de expresión cultural, social y política, son los temas reseñados en Nuestras Estampas.

Francisco Ramírez, pionero del periodismo en español

En California, a pocos años de la guerra entre mexicanos y estadounidenses, se publicaron al menos 132 periódicos en lenguaje español y en versión bilingüe. Tal guerra, si bien terminó con el Tratado Guadalupe Hidalgo, hizo la vida histórica de California, de 1846 a 1848, muy traumática. La miseria e incertidumbre avanzaron como nunca antes por los próximos 50 años. Advino la horca, el vigilantismo, la imposición del inglés como nuevo lenguaje, una cultura legal y materialista distinta a la prevaleciente e impuesta de golpe y porrazo. Entre las clases más bajas y pobres, menos articuladas en una ideología, el resentimiento. Esta información, dolor e historia, frustración privada y pública, necesitaba ser dicha. La ansiedad colectiva se canalizó con la creación de la prensa del californio in shock.

Los habitantes pioneros de California, sus familias y generaciones, fueron el blanco de los nuevos «vigilantes» o asaltantes provenientes del populacho anglosajón que, con violencia y clandestinaje, en aras de beneficiarse de la riqueza minera del Estado, llegaban en tropelía y se quedaban con las casas, tierras y posesiones de poblador étnico, hispano-mexicano o indígena. Sumado al saqueo, caricaturizaba al californiano mexicano, desprestigiándolo con su prensa tendenciosa y sus propagandas impresas en el Este. Richard Henry Dana, en su libro de 1840, titulado Two Years Before the Mast, describir a los mexicanos de California, como «demasiado haraganes» para desarrollar sus propias tierras; nada, excepto el carácter, «les impide progresar». Otro cronista de viajes y, más tarde abogado, Thomas Jefferson Farnham, tras visitar California, cuando opina se creerá tremendo experto. «The Californios are an imbecile, pusillanimous race of men, and unfit to control the destinies of that beautiful country».

Para corregir a tales opinantes y señalar, surge una prensa apasionada. Había una gran necesidad de hablar, escribir y comunicar, el terror que se estaba viviendo. Más allá del tiempo en que duró la guerra. Según diría un editor y reportero en aquellos tiempos, Francisco Ramírez: «California había caído en las manos de los Hijos Ambiciosos de Norte América, quien no pararán sino hasta ver satifechas sus pasiones, al sacar a sus primeros ocupantes fuera del país, arruinando de paso su religión y desfigurando sus costumbres».

En un columuna editorial del periódico El Clamor Público, al referirse a la crisis de post-guerra de1856, al arribo de multitudes del Este atraídas por la Fiebre de Oro, escribió: «¡Oh, fatalidad! Los mexicanos han sido las víctimas de un pueblo de furia insana. ¡Los Latinos americanos han perdido California!».

Había escrito un año antes su opinión de los angloestadounidenses con palabras estridentes: «World history tells us that the Anglo-Saxons were in the beginning thieves and pirates the same as other nations in their infancy … [but] the pirate instinct of old Anglo-Saxons is still active» [La historia mundial nos dice que los anglosajones fueron en sus comienzos ladrones y piratas, tal como otras naciones en su infancia; pero el instinto de los viejos anglosajones todavía está activo].

Desde la edad de 15 años, el jovencito (nacido en Los Angeles en 1830) se convirtió en el vocero de la resistencia y el rechazo a los dominadores anglosajones que habrían de quedarse con California. Escribirá con elocuencia, en el peródico de Los Angeles que fundó y llegó a ser leído ampliamente por la gente mexicano. Lo que afectara al Estado en ese tiempo, el cambio de jurisdicción étnica y legal del poder, el robo de tierras y la frecuencia de los ahorcamientos (o linchamientos de mexicanos). Rodolfo Acuña, Coya Paz Browrigg, Félix Gutiérrez y otros, en sus artículos sobre Historia de California, han llamado este proceder político y militar de mal gobierno como la «linchocracia», «las ejecuciones ilegales de Latinos» en el contexto de sus luchas por defender sus títulos de propiedad y derechos de tierra, con recursos limitados ante la fuerza de políticas expansionistas de los EE.UU. y jueces federales, déspotas, codiciosos y ladrones.

Coya Paz explica que Francisco Ramirez «entendio la violencia de los linchamiento como una diseñada específicamente para distinguir entre Americano [Anglo] y otros sectores raciales».

Los editoriales de Ramírez condenaban los ahorcamientos, denunciaban el filibusterismo político, pedían amplias reformas, animaban a los «Californios» a emigrar a la región de Sonora, en el Norte de México, para mejorar sus vidas, publican poesía en español y reseñas de oposición a la esclavitud negra. Diseminaba los puntos de vistas de pensadores muy liberales. Abogaba por la educación para todos, incluyendo las niñas para que «no fuese como juguetes, por infantil e ignorantes, en mano de sus maridos». Aconsejaba que se leyera en inglés y en español a los niños. Alentaba la inmigración de mexicanos a otros países, antes de verse sujetos a esclavitud y extremo empobrecimiento.

De 1855 a 1859, Ramírez fue un republicano antiesclavista motivado por los principios del liberalismo mexicano. Creía en la igualdad racial para indífenas, chinos y afroamericanos. En 1859, compitió por un escaño en el Ayuntamiento de Los Angeles.

El Clamor Público fue uno de los primeras publicaciones «republicanas» que rechazó las actitudes raciales de los caballerangos «Demócratas sureños» del Reino del Algodón cuando migran hacia California y se opuso a l;a extensión de la esclavitud en California y las leyes que limitarían los derechos de los negros libres en el Estado. Derechos. Muchos mexicanos, cultos y de la élite, adoptaban las tradiciones de los Anglos y su cultura, mientras echaban pestes contra «the lower-class cholos and mestizos» quienes a menud preferían la retención de sus tradiciones ancestrales hispánicas.

Los mexicanos de la élite («Elite Mexicans») pensaban que Ramírez era «demasido radical». Las clases trabajadoras recelaban de él porque era «muy educado» para sere uno de ellos y les exhortaba a votar y defender sus derechos; mas, por otro lado, quedaba en medio, sin la aceptación incondicional de todos. Como un «permanente intruso».

Cuando se crea una Comisión Federal especial para ventilar los casos de propietarios mexicanos expropiados, en 1851, es difícil no verse extorsionado por causa de los procedimientos costosos, abogados inescrupulosos y despojadores de las tierras de los Californios.

Al cerrarse el periódico, Ramírez se mudó a Ures, Sonora, Mexico, y editó La Estrella de Occidente. Dirigió la imprenta pública del Estado. En 1862, regresó a California como editor de La Voz del Nuevo Mundo de San Francisco. En Los Angeles compitió sin éxito por un escaño en el Senado.

Trabajó como traductor , empleado postal, asociado al periódico La Crónica de Los Angeles en 1872 y practicó la ley antes de establecerse en Ensenada, Baja California, en 1885. Murió en 1908.

En fin, la existencia de la imprenta de Augustín Zamorano, desde 1834, y su deseo de ofrecer buenas tarifas de costo de impresión a las pulicaciones periódicas que surgieran, tras la guerra mexicoamericana, ocasionó una explosión de revistas. Dio las bases para el periodismo en español. Francisco Ramírez lo hizo en ambos idiomas y fue la voz más liberal y valiente de su tiempo. El Clamor Público fue el primer semanario impreso principalmente en español. La suscripción se vendía a $5 al año.

Nuestras Estampas (10)


Elaborados por CARLOS LOPEZ DZUR

Estas personalidades, de ancestro latino, han sido heroicas e importantes para la nación y el progreso y prestigio de nuestra comunidad. Sus luchas y talentos en distintas áreas de expresión cultural, social y política, son los temas reseñados en Nuestras Estampas.



César E. Chávez, organizador campesino

Desde 1942, a la edad de 15 años, César Chávez piscaba lechugas y remolachas en los campos agrícolas. Había dejado la escuela durante el octavo grado y empezó a trabajar en los viñedos de Oxnard, California, después que su familia su estado natal__. Por su condición de jornalero agrícola, había estado matriculado en 36 escuelas diferentes. En los años de la Depresión, su familia creyó lo que se decía en esos tiempos: Que las mejores condiciones de vida y salario serían posibles trabajando para las grandes fincas y viñedos de California. Fue así que él y su familia se mudaron a California, donde se hallaría en una gran barraca, sin agua y sin electricidad.

El estallido de la segunda Guerra Mundial lo motivó a enlistarse en la Marina Naval y, al fin de su servicio militar, regresó a los campos agrícolas. Sin embargo, su evaluación de la vida y el trabajo había cambiado.

A mediados de 1945, forma una organización pionera que llamó Unión de Trabajadores de la Agricultura. En 1948, él su familia se unen a la National Agricultural Workers Union. El entra en contacto con Pete Fielding, quien lo educa y entrena como organizador sindical para la Community Service Organization (CSO), un grupo de derechos civiles que urgía los mexicoamericanos a registrarse para votar. Es cuando, desde 1952, César Estrada Chávez comienza a viajar por distintos puntos de California, dando discursos en apoyo a los derechos de los trabajadores. Su talento para la tarea es indiscutible y se convierte en el director nacional de la CSO en 1958.

Lo que Chávez discursa y pone en acción es un marco teórico muy simple, pero poderoso políticamente. No sólo los jornaleros campesinos de origen mexicano, cada sector pobre y étnico en la nación, ha sido excluído por los intereses económicos y el gobierno. Al no participar en el sistema político, la maquinaria de los partidos y, por lo menos, la mitad de los funcionarios elegidos, apoyan los grandes intereses de las minorías millonarias, llevando la democracia capitalista a la crisis, al pensar que las masas son estúpidas, carentes de educación, cohesión y propósito. No pudiéndose esperar una opinión razonable y articulada de esa mayoría, tonta y pobre, hay que excluírlas e ignorarlas, convirtiendo al gobierno en una clase especializada de administradores sociales. De esta es la forma que el gobierno funciona: esos administradores sociales, los especialistas, controlan cada aspecto del proces de toma de decisiones y evitarán que las clases jornaleras, los campesinos y obreros pobres, utilicen sus libertades y derechos.

Las ideas federalistas tienden a gobernar al país al enfatizar en su oposición y su temor a la democracia popular. «Los intereses de los ricos y explotadores», como decía Chávez, «publictan y perpetúan la idea apatía y obediencia de la gente. La convencen de que ellos, como comunidad o grupo organizado, no sirven para nada. Ellos son los que condenan a los demás con la prédica de que NO SE PUEDE, pero el mensaje nuestro es lo contarrio: SI SE PUEDE. Nuestros intereses no son los de la corporaciones que nos piden aislamiento. Que nos destruyen las organizaciones populares y sindicales y nos niegan el acceso a la información que necesitamos y obstruyen el que se nos ofrezca apoyo en el sistema de partidos».


Después de cuatro en esta prédica Chávez dejó el CSO. Cofundó, junto a Dolores Huerta, la Asociación Nacional de Trabajadores Campesinos que más tarde se llamaría la Unión de Trabajadores Agrícolas (UFW). Ambos dirigentes, con grupos campesinos que superaron el miedo y la pasividad, adoptaron un lema que había dormido en ellos. Con el grito «Sí, se puede» y «Unidad», energizaron el movimiento obrero. Se unieron a los trabajadores del campo de los filipino-americanos e iniciaron la Huelga de la Uva, en Delano, California, que el 8 de septiembre de 1965 se manifestó en petición de mejores Salarios. Seis meses más tarde la NFWA, liderada por Chávez, inició una marcha campesina desde Delano al Capitolio Estatal de Sacramento.

La Huelga que duró seis años atrajo la atención nacional. No había mucha fe, en particular, cuando se tenía la impresión de que Chávez pudiera ser un activista radical al estilo de los afroamericanos; máxime si acusaba frontalmente a los líderes de los partidos políticos de ser «anti-pobres, anti-campesinos y dar su lealtad a guerras extranjeras [como Vietnam] que sólo derrochan los recursos que deben invertirse en el país; partidos que son los partidos de los grandes negocios y de especialistas, sólo interesados en la gran industria y las corporaciones».


Un subcomité del Senado Federal escuchaba palabras como las dichas por Chávez y, al menos uno, en tal comité lo comprendió y le dio su total apoyo. Ese hombre fue Robert Kennedy. Al verse con ese apoyo, el esfuerzo huelgario fructificó u fue la primera victoria laboral del movimiento campesino. Con acciones similares, el movimiento de Chávez dio frutos en el Sur de Texas en 1966, donde la UFW apoyó a los trabajadores de la fruta en Starr County, Texas, marchándose hasta Austin en apoyo a los trabajadores de la UFW.

El movimiento de César Chávez inspiró que se fundaran dos uniones independientes en los Estados del Centro Oeste: Obreros Unidos en Wisconsin (1966) y el Comité Orgarnizador de Trabajadores del Campo (FLOC) en Ohio en 1967. Ex-organizadores de la UFW fundaron la Unión de Trabajadores Campesinos de Texas en 1975.

Durante la administación de la UFW Chávez y Dolores Huerta, ellos combatieron el Programa Bracero que existía desde 1942 a 1964, pues, éste explotaba a los jornaleros migratorios, al tiempo, que el arribo irrectricto de otros campesinos, sin documentos, disuadía y escindía el poder organizativo que se estaban dando los campesinos nacidos en EE.UU.. La posición de Chávez en este punto contribuyó a que el Congreso termina el Programa Bracero en 1964. La UFW se opuso a que se aplicaran sanciones a los empleadores, por cuanto una ley federal —prohibía la contratación de campesinos indocumentados en 1973. Durante esa misma época, la UFW pedía salarios más altos para los campesinos, especialmente, para los jornalero que cosechaban la uva y la lechuga.

Muchos enemigos del sindicalismo, han intentado crear cierta rivalidad entre la labor de los miembros de la UFW y los inmigrantes indocumentados de nuevo arribo, alegando un favoritismo racista en cuanto a lo que ha sido la estrategia de lucha. Sin embargo, hoy se entiende que las ideas de Chávez y Huertas fueron muy claves para la aprobación de las provisiones de la amnístía contenidas en la Ley Federal de Inmigración de 1986.

Desde 1969, lo que Chávez y miembros de la UFW intentaron, a través de marchas realizadas a través de los Valles de Coachella e Imperial fue crear consciencia de que los agricultores, prepotentes y antisindicales, utilizaban y animaban el cruce ilegal de trabajadores para utilizarlos com rompehuelgas y reemplazo de trabajadores unionados. Esta misma visión la sostyuvieron el Reverendo Ralph Abernathy y el senador Walter Mondale.

Durante el decenio de 1980, Chávez condujo un boicot en protesta del uso de pesticidas en los viñedos. En esa ocasió, se sometió a un ayuno de 36 días. Poco después se hicieron visiblemente comunes e influyentes los «bumper stickers» o etiquetas vehiculares con las leyendas NO GRAPES / NO UVAS, hecho que llamó la atención y produjo una reducción de ventas al producto del 15% , suficiente para que el margen de ganancia decayera y termina en la firma de acuerdos entre el sindicato y el productor.

El legado de Chávez es obvio: fuerza clave para mejorar las condiciones de vida y trabajo de los campesinos de los EE.UU. El enseñó, con su ejemplo, a que otras fuerzas vivas de la nación mostrasen su solidaridad y comprensión hacia la gente que pone las frutas, vegetales y otros alimentos en la mesa de los consumidores y que ni estudiantes ni profesionales pueden estar exentos de los obreros, peor pagados y que laboran en las condiciones de mayor peligro e inseguridad, en el país, sean indocumentados o no.

En 1973, la facultad del colegio Monte Angel, de Oregón, primera institución universitaria de cuatro años, formada por mexicoamericanos, eligieron a Chávez como su figura inspiradora y simbólica y le cambiaron el nombre colegio en su honor. El colegio duró hasta 1983 como el primero, «sin paredes» y dedicado a la educación de los adultos, con una estructura normativa no tradicional.

Su última marcha por el Valle de Salinas poco antes de1992 convocó más de diez mil personas, número que da idea del poder de convencimiento y movilización que él tuvo.


En vida, el Comité de Amigos Americanos del Servicio (AFSC lo nominó en tres ocasiones como un candidato a recibir el Premio Nobel de la Paz. Después de su muerte en un apartamento rentado de San Luis, Arizona, ciudades californianas tales como Modesto, Sacramento, San Diego, Berkeley, San José, Los Angeles, Oakland y Santa Ana, le han dedicado parques, centros estudiantiles universitarios, avenidas, blevares, bibliotecas, escuelas y edificios. Los homenajes en estructuras físicas en su honor se repiten en diferentes estados como Nuevo México, Wisconsin, Michigan, Texas y, finalmente, con una estampilla postal emitida por el Correo Federal, se dio reconocimiento en 2003. Una estatua suya fue develada en la Universidad de Austin, Texas.

En 1992, el Presidente Bill Clinton le concedió la Medalla de la Libertad. Un año después, mientras dormía y haber ayunado por tres día, muere el 23 de abril.

Un ícono de campesinos y estudiantes progresistas, profundamente cristiano y pacifista, se le reconoció por su pasión por la educación. «Esta es una de las puertas hacia una vida mejor y para fortalecer los vínculos armoniosos entre clases de diferentes niveles de interés y producción. La carta de identidad de una persona educada no es necesariamente un diploma, sino una actitud de colaboración, sensibilidad, interés en el bienestar del prójimo y, sobre todo, un carácter generoso, sin egoísmo y malas intenciones».

La oficina que ocupara Chávez en la UFW, quien fue esencialmente autodidacto, contenía cientos de libros relacionados a filosofía, economía, cooperativismo, sindicalismio y escritos biográficos sobre Gandhi y los Kennedy. Fue la idea de la resistencia pacífica y la desobediencia civil las que, emulando a Gandhi y Martin Luther King, Jr., César Chávez utilizó en sus luchas, ayunos y protestas.

Nuestras Estampas (9)


Elaboradas por CARLOS LOPEZ DZUR

Memorias y quehaceres de personalidades, de ancestro latino, que han sido heroicas e importantes para la nación y el progreso y prestigio de nuestra comunidad, por sus luchas y talentos en distintas áreas de expresión político-social y cultural, son los tema de Nuestras Estampas.



Henry G. Cisneros, político y empresario

Nunca antes un político mexicoamericano, el ex-concejal más joven en servir en el Cabildo de San Antonio y, tras sus seis años en servicio, el Alcalde de tal ciudad, donde animó el turismo, la celebración de convenciones y el establecimiento de industrias de alta tecnología, llamó hacia sí tanta atención nacional. Un político moderado, pero capaz de apaciguar las tensiones étnicas en su ciudad y atraer nuevos empleos a su área, Henry G. Cisneros atrajo a más del 90% de los votantes de San Antonio en su respaldo. Y su carisma parecía tan incuestionable que se le consideró un posible candidato vice-presidencial. Walter Mondale, el candidato presidencial nominado, le consideró el compañero ideal de papeleta.


San Antonio, en el tiempo en que fue Alcalde (1981-87), se clasificaba como la novena ciudad más populosa de la nación. En 1982, fue seleccionado como uno de los Diez Jóvenes Sobresalientes de la Nación por la organización U.S. Jaycees. La revista VISTA, pese a un escándalo amoroso, muy publicitado con Linda Medlar (alias Linda Jones) y que terminó en 1991, con una demanda de divorcio interpuesta por su esposa María Alice Pérez, le designó Hispano del Año / Hispanic Man of the Year.


Nacido en San Antonio, el 11 de junio de 1947, hijo de Elvira y George Cisneros, Henry Cisneros es uno de cinco hermanos / as. Educado en escuelas católicas marianas, recibió un B.A. y la Maestría. en Planificación Urbana y Regional de la Universidad de Texas y una segunda Maestría en Administración Pública de la Escuela de Gobierno JFK de Universidad de Harvard. En la Universidad de Georgetown obtuvo un Doctorado, Ph. D., en la misma materia. Sin duda, fue uno de los administradores más preparados.


El Presidente Bill Clinton lo nombró en 1992 el Secretario del Departamento de la Vivienda y Desarrollo Urbano. Cisneros había sido presidente de la Liga Nacional de Ciudades. Sin embargo, cuando dejó la Secretaría de la Vivienda, donde fue jefe de 1993 a 1997, admitió la culpabilidad de haber hecho declaraciones falsas a oficiales federales sobre una controversia sobre pagos en una asunto personal.

Algunos hechos y detalles, casi siempre extrapolíticos, explican el por qué este dirigente demócrata se eclipsó antes de seguir creciendo como una estrella polítca de estatura nacional cuando en 1984 parecía que tenía las cualidades requeridas.

Un hijo suyo, John Paul, nacido en 1987 con un defecto cardíaco, tuvo que someterse a una cirugía correctiva. La salud de su hijo se hizo su prioridad y se retiró de la vida pública, rechazando su designación como Senador federal por Texas en sustitución de Lloyd Bensen, nominado para la Secretaría del Tesoro.


Adicionalmente, a los amoríos que ocasionaron su divorcio, la investigación sobre sus declaraciones falsas al FBI, una ex-funcionaria del Tesoro, Catalina Vásquez Villalpando, se refirió a Cisneros y Clinton como «dos rabos-calientes en pos de faldas» («two skirt-chasers»); hubo mucho de rebatiña politiquera en el desprestigio de Clinton y Cisneros. A éste último se le investigó por 3 años, obligándosele a muchos sacrificios en su carrera y al pago de una multa de $10,000.

La amante (Medler o Jones) que chantajeaba a Cisneros se compró una casa lujosa y participó en un fraude bancario, con una hermana y hermanastro, a fin de ocultar la fuente de su dinero. Más, en enero de 1998, admitió su culpabilidad a 28 cargos de conspiración para cometer fraude y obstruir la justicia.

Cisneros sirvió muy bien como funcionario público. Durante su administeración, reformó el sistema público de vivienda y se opuso exitosamente a los esfuerzos de la oposición que pedían la eliminación de ese departamento. Cuando lo abandona, por presiones y necesidades familiares, en 1997, todavía está bajo una nube de escándalo político.

En la escena profesional privada, Cisneros también es exitoso. Se convirtió en el presidente de Univision, el sistema televisivo más importante de la comunidad hispano-hablante y miembro asesor de «Latino Public Broadcasting», «American Democracy Institute» y «Live Nation».

Por lo aprendido como secretario de la vivienda, junto a K. B. Home, formó en el año 2000 la firma inversionista American City Vista con el propósito de edificar hogares en las áreas centrales de las principales ciudades. Actualmente, es presidente de CityView, nuevo nombre de la constructora, cuyos cuarteles centrales están en Santa Mónica, California, y Santa Antonio, Texas.

En 2006, la publicación Builder Magazine designó a Henry G. Cisneros como el #18 en su Lista de las Cincuenta Personas Más Influyentes en la Industria de la Venta y Desarrollo de Bienes Inmuebles.

Nuestras Estampas (8)


Elaboradas por CARLOS LOPEZ DZUR

Nuestras Estampas incluirá, semana tras semana, una sinopsis biográfica e informativa sobre los aportes de los más importantes artistas, literatos, educadores, funcionarios públicos, empresarios privados y líderes, de ancestro latino, porque sus memorias y quehaceres han sido heroicas e importantes para la nación y el progreso y prestigio de nuestra comunidad.


Guillermo González Camarena

El invento de la televisión a color está asociado a una familia mexicana, natural de Jalisco: Guillermo González Camarena (1917-1965). No es correcto que se diga que inventó la TV que tiene una historia más larga y distintos científicos que unen conocimientos; mas es innegable que el Guillermo fue el primeró que ideó, patentó e inventó un «sistema secuencial de campos» (1940) y el «sistema bicolor simplificador» (1960), sin el cual la TV a color no sería posible.

Desde muy pequeño, una vez se mudó su familia al Distrito Federal, el niño Guillermo se entretenía confeccionando juguetes, movidos por electricidad. Formó un laboratorio en el sótano de su casa. Se fue definiendo en su persona un futuro ingeniero elécrico, amante de las comunicaciones, además de su talento natural para la composición de canciones.

El término televisión se utilizó por primera en 1900 durante el Congreso Internacional de Electricidad de París. Antes de la televisión se inventaron las «telefotos»; primera forma de transmisión de imágenes a distancia. Estos aparatos se inventaron para 1884. El sistema se perfeccionó y en 1926 ya fue posible un servicio regular de transmisión de telefotografías entre Londres y New York.

Dar movimientos a las imágenes, así captadas y perfeccionar las células fotosensibles de selenio y el impacto de la electricidad en ellas, fue el segundo paso. Los primeros desarrollos de la técnica que dieron a una matriz de células fotosensibles una capacidad de reportar imágenes en movimiento se debe a los franceses que, desde 1906, trabajaron hacia ese fin. Fueron Rinoux y Founier. En 1925, el inventor escocés John Logie Baird efectúa la primera experiencia real y se transmitió una cabeza de un maniquí, con definición de 28 líneas y una frecuencia de cuadro de 14 cuadros por segundo.

Baird ofreció la primera demostración pública de un sistema de televisión a los miembros de la Royal Institution en 1926 en su laboratorio de Londres y transmitió una señal a 438 millas, a través de una línea telefónica entre Londres y Glaskgow. Se estaba ya en los albores de producir una televisión mecánica, con el llamado disco de Nipkow y la rueda fónica. El disco mencionado fue diseñado y patentado en 1884 por Paul Nipkow.

Hay en México un joven que está interesado en todo ésto.

Se empleó en una radioemisora de la Secretaría de Educación Pública, mientras se educaba como estudiante desde 1930 en la Escuela de Ingenieros Mecánicos y Electricistas (hoy en día, ESIME, por sus siglas) en el Instituto Politécnico Nacional. Además de su interés en la radio, fabricó su propia cámara de televisión y sólo contaba con 17 años de edad al hacerlo. A los 23 años, ya tenía realizadas muchas mejoras para su equipo de televisión y la idea de cómo darle color. El sistema que desarrolló fue un sistema Tricromático Secuencial de Campos que recibió la patente número 40235 del Gobierno Mexicano. Con el sistema, aplicado al blanco y negro, partiría a producir imágenes en los colores primarios.


El 17 de agosto de 1940 tambiém Guillermo González Camarena hizo la patente en los EE.UU. y a ocho años de haberlo hecho, la empresa Goldmark la utiliza, la combina con la de Baird, desarrollando un sistema similar. Para esos años, a las ideas e invenciones de González Camarena se les da mucho seguimiento en Los Angeles, Chicago y New York. Su hijo, del mismo nombre, ha dicho con razón que «todos los sistemas de TV a color que están trabajando, hoy en día, se basan en los principios que él [su padre} descubrió y por lo que es justo llamarlo el Padre de la Televisión a Color… El sistema Trinitron de Sony está basado, concretamente, en el segundo sistema de televisión a color que inventó mi papá, que es el Bicolor Simplificado… Sin embargo, é nunca obtuvo dinero por sus patentes. Nada. La única ganacia que obtuvo de su invento fue que exportó tres o cuatro equipos a Estados Unidos para instituciones de investigación o académicas».

Guillermo González, Jr. recuerda que el Columbia College de Chicago, en 1950, le solicitó a su padre la fabricación del sistema de televisión. El inventor mexicano quiso que sus inventos se vincularan al campo de la medicina como un medio de enseñanza.

Para 1951, la Radio Panamericana, S. A. comisionó al Ingeniero González Camarena para que ubicara la primera estación repetidora de la televisión mexicana en el lugar conocido como Paso de Cortés, entre los volcanes de Popocatatépetl e Iztaccíhualtl. Muchos de los inventos del fueron en el campo de la radiodifusión y el gobierno lo autorizó para que empleara «globos meteorológicos» en la Ciudad de México, con que subía sus equipos de radio a la estratosfera para estudiar sus señales. Fundó los Laboratorias Gon-Cam, al que se adscribieron de forma espontánea otros radio-experimentadores, desde 1948.

La década del ’50 en México implicó el auge en la compra de televisores. Nombrado asesor técnico del Telesistema Mexicana, Camarena se fusionó con el Canal 2. Fue en 1960 que se realizaron las primeras pruebas en Guadalajara para la transmisión de imágenes televisivas a color. En 1963, se hizo por el Canal 5 con la serie «Paraíso Infantil». Dijo su hijo: «Quería que la televisión por las tardes debía sirviera principalmente a los niños y fue otras de sus preocupaciones que sus inventos pudieran ser disfrutados por el público en general, incluídas las personas de escasos recursos».

En 1964, salió el primer modelo de fabricación a gran escala. Al año siguiente estableció un convenio con la fabrica propiedad de Emilio Azcárraga Vidaurreta, y en mayo de 1965 se inició la venta de aparatos de televisión a color ya hechos en México.

También le interesaba que su sistema se utilizara para alfabetizar y en coordinación con la Secretaría de Educación Pública (México), proyectó lo que más adelante se conocería como el Sistema de Educación de Telesecundaria.

«Su curiosidad maravillosa lo llevó a incursionar en el campo de la astronomía, fabricó su propio telescopio lo que le valió su ingreso como titular a la Asociación Astronómica de México», agregó su hijo, pr lo que, en 1941, fue nombrado jefe de operadores de las radiodifusoras XEQ-AM y XEW-AM.

El 18 de abril de 1965, este genial inventor mexicano falleció a los 48 años de edad en un accidente automovilístico en Veracruz.

La echada y el amor