Wednesday, October 21, 2009

En Memoria de Catana / Novela / 1


Uno
El gorrito de la burla



Recuerda que, por unas u otras razones, junto a otras niñas, fue transportada aparte, aunque su destino fuese el mismo. Irían a uno de los caserones, habilitads para dormitorios y comedores de la Escuela México-España de Morelia. Como era el caserón más pequeño, se dispuso para las niñas, la cocina, la escuela del taller de costura, una salita que llamaron la futura Biblioteca.

El camión entró por la parte oriente, donde está la Plaza de San Juan de Dios, al parecer, la que hoy se identifica como la Plaza Melchor Ocampo. No recuerda si la estatua que hoy honra al estadista se había eregido. Sí rememoró que un hospital tenía ese nombre: Melchor Ocampo. Y recuerda que bajó con las otras niñas y, según caminaban, el hospital iba quedando a sus espaldas.

La plaza tenía árboles sembrados en sus bordes. A la catalanita, le trajo vagas memorias de Barcelona. Sin embargo, cuando alcanzó con su mirada unos edificios, no tan distantes al fondo y hacia el Norte, a pesar de que le dijeron que yerguen los letreros: «Les daban la bienvenida», la pancarta semicaída y desdoblada por una violenta brisa, parecía como si, por enojo, la estropearan. O hubiesen decido que se cayera y se pierda. No se le quitó de la cabeza que en España se comparaba al grupo de niños que arribó, con el buque Mexique, con niños en campos de concentración en Francia.

Ana Catana leyó otra pancarta en el edificio, aún más grande y amarrada a una pared, sobre la altura de dos puertas, de un extremo a otro: «Todas las elecciones son una farsa: almanzista, únete al sinarquismo». Preguntó en voz alta qué significa el sinarquismo y qué es un almanzista. Sólo le dijeron que la campaña presidencial comenzó y será reñida.

A las siete de la noche, a poco de haberse servido lo que fue su primera cena en el centro, leyeron la cartilla a las niñas. —Darse su lugar, evitar irse a jugar con los varones, porque la edad no es garantía de protección ante «criaturitas perversas y lujuriosas», como son ciertos niños—.

Le mostraron una habitación. Había como diez camas; sólo dos habían sido ocupadas; las niñas fueron solicitadas por familias católicas y caritativas, que las adoptarían, en su momento. —Ahora ya son seis con ustedes—. Todas para compartir una sección, donde había una ducha, tres lavamanos, tres bidets, con su toilet al lado. Se habló sobre cómo no desperdiciar el papel de toilet, tras la limpieza post-defecatoria, porque «está tardando y dificultándose la compra del papel de China». Cuando eso sucede, aún las niñas educadas en las buenas costumbres y progresos, utilizan o un trapo, o papel de periódicos viejo.

El vestido que Ana Catana había elegido para estos primeros días en México lo cuidó celossamente dentro de un morral, muy distinto al que le dieron luego. Mas ella defendió estos vestidos, no más de tres, uno de los cuales eran su ropón de dormir y una enagua.

Ahora, para este paseo, vestía el mejor vestido, con fina tela y prendas interiores que delataban su clase social, hija de la burguesía más distinguida. En ningún momento, ella hizo aspavientos de serlo. Ser niña rica, o presumirlo, fue como inconveniente, o se supuso serlo. En España hay guerra y hambre.

A su padre lo asociaban con el Gorro Frigio. De hecho, así salió en una caricatura que un día, en Barcelona, vio en la prensa. Como pequeñita, Ana Catana no supo el por qué de lo que leyó. Leyó, sin entender, y le explicaron, que con la caricatura y unas parrafadas bajo el epígrafe se le recordaba a su padre que ser rico / goliardo / rentista y señorón / no va tan acorde con la vida política que él había iniciado, desde el gobierno: Marchiel Possé discursa sobre la libertad para las masas, la conveniencia de la democracia jacobina.

—Pero eso es una iniquidad y contrasentido, viniendo de usted, Señor Marchiel—, se le decía a su padre. —Usted se ha olvidado de cuál es el Modelo Original y lo que debería imitar deliberadamente, para no ofender el tradicionalismo. Los cambios del mundo... mire, doctor, deje que se dén, no los apoye. La Mano Invisible que gira el mundo es Dios. No copie los giros y malgiros de los humanos, copiando de malos modelos, por las generaciones sucesivas no perdonan... Corta memoria tiene la reacción de los revolucionarios jacobinos y muy larga y segura es la memoria de los tradicionalistas—.

A su padre le estuvieron diciendo traidor del Tradicionalismo. Fue el primero de los Marchiel-Possé que cayó en la herejía tan abiertamente. Uno, el fue el primero, se puso una máscara de hierro sobre su rostro para no avergonzar a la familia. Estuvo cautivo Luis XIV, el omnipotente Rey Sol, por veintidós años

No se esperaba de los Marchiel-Possé. No del esposo de Soledad, madre de Ana Catana, quien ha tenido que abandonar la España azul. Este se hizo republicano, guerrillero y repitió las herejías que hicieron que el Du Junca, en su diario, registrara en 1698, que un De Marchiel fue transferido de Pignerol a la isla Santa Margarita, en la bahía de Cannes, y ese hombre «es más importante que el resto de los reos en la isla».

Y la familia de ese hombre, que terminó en La Bastilla, fue tradicionalista y, desde entonces, ha comprado muchos predios en la Bahía de Cannes, asegurando que no sucederá más que un miembro de la familia copie mal el modelo que se le ha enseñado.

—El niega la personalidad de su clase, el Ego de su familia, el Ego de todos los individuos ricos. Es un rico que se niega a sí mismo. Niega su libertad personal y dice que el colectivismo de la nación, el Estado demócrata y social, es más importante que él. Eso es ponerse el gorro. O dejarse poner un sabenito... Que se engorre él, que le crea la revolución a Marx o al taylorismo, éstos últimos, con Henry Ford, constructores de la clase media—.

Quien habló a la pequeñita Ana Catana, aún en España, es venenoso. Ella es una esponja e hipersensitiva. Proteja y guarda lo que oye en su memoria para siempre.

—Esta clase media, que es la peor y más mercenaria de las clases, porque es una clase aspiracional sin inscripción política definida, le piden a la izquierda y a la derecha, a Dios y al diablo. Piden a base de maldición y gesticulación de fe. La clase media y su modelo social burgués es el colmo de la hipocresía... —, oyó que le dijo. Indiscutiblemente, que Ana Catana no sacó nada en claro.

Fue lo citado, rigurosamente. Ella puede memorizar lo dicho: «Que su padre siendo adinerado, hijo de una sociedad opulenta, que se había paseado por Francia, Alemania e Inglaterra, visualizó la consolidación de ese grupo emergente, a través de la sociedad de masas, y en vez de reprender y destrozar la aparición de ese modelo en España, lo ayudó a crecer. Lo predicó. Elogió el que se copiara el modelo imperfecto de la Izquierda y se puso el Gorro Frigio / Jacobino / para que fuese la burla de los periódicos y de los anarquistas y de la gente que, por surgir de las capas más bajas de la sociedad, no entienden estos postulados y otros, claro está, que el republicano De Marchiel Possé también puso en duda, yéndose con todo al tacho:

La familia de Marchiel-Possé no puede justificar el ateísmo, con su Divinidad: la Impaciencia y la Polarización. Mucha secularización político-social es mala consejera cuando se desean cambios. Si. Los cambios son necesarios y la necesidades, aún no satisfechas, con cierta magnitud, revelan cómo han de satisfacerse los cambios.

—Dar poco a poco, porque dar con exceso es revolución que destruye lo bueno, junto con lo malo. No es que sobrevaloremos la tradición, o creamos que las normas y costumbres todas sean buenas. La esencia de nuestro pensamiento es que complacer, en exceso, el apetito de cambio, el apetito de revolución, entraña un peligro moral que ahonda el caos. Y preferimos ser, entonces, prudentemente contrarrevolucionarios, conservadores—.

Ya en la Escuela México-España de Morelia, en el día de su formal registro, una mujer se ha parado frente a un pizarrón. Apunta las horas en que las niñas se levantarán, tendrán horas de alimento diario, asistencia a clases, ejercicios en el patio. Horas de lavandería y horas de limpieza en las instalaciones. Diagrama hábilmente ideado. Por observar a Ana Catana con más curiosidad que otras niñas, había quien, ella era una, notara que todo lo suyo fue de mayor calidad y costo que lo que otras niñas del embarque trajeron.

Tendría que decirle no presumas, eres la realmente minoritaria en esta mayoría de zalapastrosas, entristecidas y hambrientas. Al plantear cuáles serían los términos, tomó en cuenta, lo que observara en ella: su corte de pelo, su dentadura, de higiene disciplianda, su cajoncito con cepillos, dentríficos, uno que otro potecito de aroma y su jabonera; aún vestida en fachas, era pulcra. Miró sus medias y zapatos impecables, tan ;impios; el abrigo con que se protegía de aires y alturas, es elegante, caro y bonito, pero, lo dijo enfáticamente para que se lo enchuten todas las niñas: «Que no se tolerará el robo y que la desobediencia será castigada».

Dibujó una cabeza, con orejas de burro y, tras borrar la imagen de la burla, arguyó: —Aquí no hay ricos ni pobres. Aún tú, pequeña, vas a utilizar el uniforme. Aquí se te coserá la ropa y te darán zapatos. Aquí no hay mucho que dar, no estamos en una Feria de las Vanidades; pero tampoco éste es el Valle de la Humillación... No se insultará a la gente porque responda a un nivel social específico; sólo que aquí no se para bola al que viene de viborita, pa'cuaima, yo; y como este lugar no es necesariamente la iniciativa de una bola de rojetes y, ¿quién sabe si dure tanto como para que digan, caray si hicieron algo por nosotros? Lo que yo les pido es que jalemos parejos el mecate. La soga se puede partir y no hay por qué buscar culpables, o echar más responsabilidad algún pagapedos que la que tiene—.

Ha vuelto a dibujar una figura y le ha puesto un gorro frigio. La señora no tiene idea de que Ana Catana rememora a su padre. Es sólo una coincidencia que la mujer dibuje algo tan parecido a la vieja caricatura de a la prensa española que estigmatizara a su padre. Se asoman lágrimas a sus ojos porque asocia la caricatura que viera a la edad de seis años, en vísperas de perder contacto con él, con la calaverita que se dibuja sobre el pizarrón con tiza.

—A ninguno nos gustaría que éste sea nuestro destino. Unos huesitos despreciados... con un gorrito de burla en el Valle de la Humillación.

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Dos
Visitas inesperadas


En vísperas de que Ana Catana dejara los dormitorios de la Escuela de refugiados, después de cinco años de haber estado allí, una noticia conmocionó a Occidente. Fue un 8 de mayo de 1945. Según se cuenta en Morelia, la noticia se captó por radio. Norteamérica festejó ese día llamándolo el día V-E. Victory in Europe. Españoles republicanos en el exilio supieron, aún sin confirmación, que el 30 de abril Adolf Hitler se habría suicidado en su búnker, junto con su amante, o esposa, Eva Braun.

Karl Dönitz, nuevo Presidente de Alemania, y Joseph Goebbels, Canciller, ambos nombrados por Hiltler antes de quitarse la vida, estarían dando órdenes: el retiro de tropas alemanas de Italia, la entrega de Berlín a los soviéticos, la rendición de tropas alemanas en Holanda y, el 5 de mayo, Dönitz ordenaría a todos los U-boots dejar las operaciones ofensivas y regresar a sus bases. En Reims, Francia, el Jefe del Estado Mayor del Alto Mando de las fuerzas armadas alemanas, el general Alfred Jodl, firmó el acta de rendición incondicional para todas las fuerzas alemanas ante los Aliados.

Dicen que el director del colegio, en actitud de avisar alegría y el fin de la guerra, golpeaba las puertas de los dormitorios de varones, iba de un edificio a otro, pidiendo atención y alborotando los pasillos, cada vez que hallaba a algún maestro: «¡Se acabó la mierda!», este fue su grito. Muchos niños españoles ya tenían la edad y la madurez para entender que la mierda que llegaba a su fin, era la guerra. La otra guerra en la que España no quiso participar. Otros ni siquiera imaginaban de que se habló durante ese día 8. Ana Catana sí, porque ese día era su cumpleaños. Cumpliría 15 años y se sentía importante, no sabía por qué, hasta que con las actividades y conversaciones del día, supo.

Al colegio, como si tal fin de la guerra, se vinculara a la suerte de cada niño en el colegio, llegaron los representantes del Consejo de la Hispanidad. El español Eulogio Celorio Sordo se hospedaba en la hacienda de Los Valdez de la Nueva IItalia que, en el primer lustro de 1930, tuvo sus encontronazos con la Confederación Michoacana Revolucionaria del Trabajo, organizada por Cárdenas.

La cepa italo-asturiana de Los Valdez estuvo administrada bajo la sombra de la Matrona Constanza y una base de inmigrantes, asociada a la Negociación Agrícola del Valle del Marqués que solía liarse en conflictos rurales con campesinos y patrocinar, con artimañas, brotes huelgarios que terminaban en asesinatos, como si con tales fines se hubieran generado. Durante el gobierno de Cárdenas, éste supo que la familia Valdez en 1924 apoyó los ‘huertistas’ y saquearon la ciudad de Morelia.

Hasta el año de 1929, por lo menos, con el culto a la señora Constanza apoyaron la rebelión cristera en Michoacán y daban dineros a un Consejo Falange-Iglesia que les llegaba a través de René Capistrán, a una Liga Nacional de Estudiantes Católicos.

No que se haya comprendido todo lo que pasó durante los primeros días de mayo; pero lo que fue realmente el Armisticio o fin a la Segunda Guerra Mundial, vino a celebrarse el 15 de agosto de 1945.

En realidad, la Derecha estaba triste. Los sinarquistas se sentían derrotados y, particularmente, en Morelia, donde el mismo día del cumpleaños de Ana Catana, la rendición de los alemanes en Francia, ante el General Jodi y la declaración del V-E por los americanos, se murió Constanza, a la edad de los 60 años.

Lázaro Cárdenas sabía quién fue porque siempte estuvo rodeada de los alemanes poderosos del Estado de Michoacán y Guanajuato. Uno fue el Ingeniero Oscar Hellmuth Schreiter; otro, Otto Gilbert. Sus contactos en Michoacán eran los hermanos José y AlfonsoTrueba y Olivares. El hacendado Trueba fundó y dirigió el grupo Sinarquista de Morelia, en 1935. El mejor orador que pretendieron presentar, llamándolo la «Promesa del PAN», fue Pedro «Rodolfo», al que le llamaban el Apostador.

Mas, aunque La Base del surgente partido PAN (Acción Nacional), hasta entonces un movimiento cívico, lo cultivaba con adornos y virtudes de conocimiento que no tuvo, éste tenía una pinta de Adonis y las mujeres de los pueblos iban a verle a las tribunas, con la misma devoción que iban a los teatros a ver y escuchar al intérprete de «La Madrina del Diablo» o «La Valentina», Jorge Negrete o al galán de Guamúchil, Pedro Infante.

Pedro Valdez se sintió mucho más importante que todos los ídolos que dio esa generación de los Tres Gallos Mexicanos: Negrete, Infante y Solís, durante The Golden Age of Mexican cinema. El ego lo movía, como expectador, hacia un cine extranjero, y él alternaba, con gente de lealtades extrañas, cuyo racismo se ocultaba con retórica religiosa y política.

Así al fornicario Pedro, Adonis-bestia blanca, con mucho esfuerzo instructivo de Salvador Abascal, se le utilizaba para elogiar al General Francisco Franco Bahamonde, sin decir su nombre, y entonces hablaba de un «salvador de México, restaurador de la hispanidad, en España y en las tierras aztecas».

A él, en particular, no le gustaba mencionar el Espíritu Católico, o la Tradición de la Fe», porque él no iba ni a misa; pero, hablar del Gallo Místico, sí le gustaba y pensaba que tener mucho gallo y espuelas se refería metafóricamente a la acometividad sexual. Sex-appeal fue término que él trajo a Morelia para referirse a que «nada hay que envidiar a Clark Gable, si México da sus Valentinos… y Llegó por Quien Lloraban».

En 1945, año en que había muerto su madre, se sentía un poco culpable porque cinco antes dejó la Universidad. El está más en la juerga y los alcoholes, ya con varios hijos bastatdos, que en tomar responsabilidad. En 1941, cuando fue enviado desde España Eulogio Celorio Sordo para encargarse de la Falange uniformada en México, a él le ofrecieron que se educara en el Instituto Iberoamericano de Berlín, «si es que piensas que el Convento de San Juan Bautista Tiripetío, es poca cosa para tí». Había escuelas para españoles en Hamburgo, Bremen, Hanover y Viena. Los graduados eran comisionados como oficiales en el Servicio de Inteligencia militar del Ejército español, el SIM.

«¿Y quién le va negar a Constanza los favores que ella pida si el mismo general Wilhelm von Faupel, cercano a Hitler, le envía en Navidad, saludos a ellas, tarjetas postale, que invocan salud y progreso».

Por eso, en 1945, su padre y él, se internaron en la sala-biblioteca más grande de la Universidad Michoacana de San Nicolás. Un enviado de Von Flaupel, el creador del Consejo de Hispanidad, de Madrid, formado mediante un decreto oficial del Estado español en 1940, va a disertar sobre el impacto en España de la rendición alemana y el fin de la guerra.

Esta mini-conferencia reunió el poder germanófilo en México con los que, supervisados por Nazis y falangustas españoles, pensaron que tendrán el control de las operaciones del Servicio de Inteligencia Mexicano, aúm después que se acabe la guerra, «triunfe el Eje o fracase».

Muy bien trajeados, padre e hijo, uno más charro idealizado que el otro, Pedro, inmaculadamente emperifollado, a sus 25 años, se reinirán con Augusto Ibáñez Serrano y Alberto Mercado Flores, falangistas españoles, dos que siempre han dorado la pildora al decir que el «sueño incumplido de la Revolución Mexicana» ha sido «no librarla del totalitarismo comunista».

Alegaron que, por seis años, Lázaro Cárdenas alimentó con cuchara grande el apetito de las chusmas indígenas por el comunismo y que aún no se deroga el artículo 3 de la Constitución, «el cual impone a las escuelas, tanto públicas como privadas, un sistema de educación socialista». Mas el mensaje ahora no tendrá una tónica anticardenista. Han dicho que deben convencer a quienes les escuchen que «no somos antiestadounidenses», no vienen a elogiar a Hitler como «el gran azote de Dios, o genio militar, cuya misión sería la destrucción de Rusia, con los instrumentos de Dios».

No pueden subrayar estas cosas cuando el Führer se ha pegado unos balazos y Karl Dönitz lo ha rendido todo. —«Somos lo que nos hemos roto en dos pedazos. El marco del discurso de Abascal ya no conviene. Ya, ni espacio vital para que Alemania se alimente ni conquistar minerales de la península de Kola en el norte de Rusia serán posible».

—Pero a la División Azul de España, a los hermanos hacendados Trueba-Olivares, a los hacendados Valdez, a los Validvia, a nuestra desaparecida benefactora Doña Constanza, a quien enterraremos con honores y razón es que estemos aquí hoy, a Melchor Ortega y Adolfo Maldonado -ex-gobernador del estado de Guanajuato y ex-secretario general en el estado- , traemos un especial mensaje de la Falange Española. «Estamos más fuertes que nunca». Y, como no hemos venido a llorar sino a enterrar a Constanza, la hermosa benefactora y, con el fin de dejar viva nuestra chispa en la antorcha de la Hispanidad, cuando salgamos de aquí, visitaremos la Escuela Industrial México-España para que sepa el Presidente Avila Camacho que no estamos en contra de que la niñez española tenga un espacio en el corazón de los mexicanos…. pero que sepa que estamos en contra de la educación socialista y que lo que ha sucedido, en 1945, es la oportunidad para que se institucionalice un marco de competencia, democrática y partidaria, como la que el PAN propone; ya no hay que oponer unos grupos a otros, hay que entender a Zapata el agrarista y a Escobar y Juan Andreu, hay que conciliar a cristeros con vasconcelistas; hay que entender a las brillantes mentes de Porfiriato, de Sierra a Barrera… y en ese marco de reconciliación es que tenemos que escuchar el mensaje que sobre la Hispanidad nos trae Alfonso Junco, poeta sublime, religioso, guadalupano, periodisa, historiador y ciudadano valiente e insobornable, al llamaré el principal apóstol de la Hispanidad en México—.

—¡Cómo fue de buena, la señora Constanza!-, dice la directora de la escuela. No era la primera vez que, en nombre de la familia Valdez, se cumple con algúm encargo, regalos en Navidad para las niñas, libros de la fe para la Biblioteca y visitas devocionales, con las que siempre se logra una adopción temporaria. Familas católicas de Puebla, Veracruz y Guanajuato, se han llevado a las provincias casi todas la niñas—.

—¿Y a esa preciosidad por qué no se la han llevado en adopción?-, pregunta el poeta Alfonso Junco y ha llamado a sus secuaces cuando le explican que Ana Catana ha cumplido 15 años. Ha terminado el programa curricular que el colegio brinda con sus escasos medios. Ha solicitado una beca. Ella misma escribió, a uno y otro grupo, o funcionario, solicitándola. Quiere entrar a la universidad michoacana. El colegio la utiliza como una ayudante—.

—Entonces tiene mente.

—Y belleza—, concluye Oscar Hellmuth Schreiter. —Parece alemana.

—¿A quién has escrito para que te ayude?

—A don Indalecio Prieto, de la JARE—, contestó ella. No tiene la mínima idea de quienes la interrogan No se huele cuán perversa es esta gente.

—No la jodas.

—¿Y no te han dado nada? ¿Por tu cumpleaños?…—

Alfonso Junco le promete un poema. Sin que pueda darse por enterada, porque le hacen ronda una veintena de hispanistas, Pedro, hijo, la escruta de pies a cabeza. Es mujercita de una talla mediana, esbelta, con muy lindas piernas, el busto apenas incipiente. Asegura él que ser tetona y tendrá un lindo talle, abultaditas nalgas. En par de años, habrá que seducirla. Será tan hermosa. El padre está bebiéndose sus labios, así de linda, en sus tiempos, fue Constanza, su mujer.

Y mira qué quinceañera y él todavía, jariosón. Es que la nenorra parece una artista y lo que la mata es su nombre. Una actriz del cine mudo le viene a la mente porque tiene el mismo nombre que su recién finada: la han llevado a la Catedral de Morelia como una celebridad de las Piedades Católicas; no de las películas mudas… Con The Easiest Way, una de ellas, Constance Campbell Bennett se hizo una de las estrellas mejor pagadas en Hollywood. Durante estos años de guerra, viajaba por Europa. Divertía a las tropas estadounidenses y recibió sus honores militares. Se casó con un marqués de Francia. Y Pedro la recuerda en escenas con Robert Montgomery.

Una mujer, esposa de José Trueba, convencida de que Ana Catana es una niña con promesa, con tan sólo mirar cómo reaccionan estos hombres, grita que tiene una idea. Organizar una Fiesta de Quinceañera para todas las que cumplan la edad este año. Una fiesta colectiva que les procure los vestidos, zapatos, chambelanes, música en vivo, que las divierta. Son niñas que han sufrido, que han sido apartadas del catolicismo y el cariño de sus padres.

-¿Te gustaría una fiesta? ¿Que vaya mucha gente, que te llenen de besos y regalos?—

—No sé. No por mi cumpleaños. Por estoy feliz, sin fiesta. Se ha acabado la guerra. El director de esta escuela está tan contento como yo—.

—Quiero verte vestida de princesa-, le dijo el poeta que estaba allí.

—Yo me veo como una princesa sin vestir…—

Todos contribuyeron al silencio cuando lo dijo. Quiso decir que ya lo es. Supuso que nadie lo entendió, o que fue mucha presunción para una niña que vestía con tanta humildad, haciendo milagros en las telas que ella misma cosía en el taller escolar.

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Tres
Que viene el Coco y te come



A Catita le dijeron que el Coco no existe.

—Por supuesto, es mentira. No existe—, dice Bassols y acarició la mejilla de un niño que lloraba. —El Coco es un invento pa'bobos—. A Catita se lo explicaron, muy someramente. Alguna vez trataron de asustarla. —No hay tales martirizantes figuras. No hay verdugos—.

Quizás el miedo irracional a lo desconocido hace que la gente diga esas bobadas. No hay ni por qué creer cuentos de hadas ni tampoco que se crean cuentos de horror. Ahora, cuando sólo por vieja le dicen Catita, inspira autoridad con su mirada desafiante y valiente. Aprendió que lo único espiritualmente deformador, logrero y por lo que se arrugan, los supersticiosos, es la cobardía, la complicidad, la falta de transparencia.

El único Coco en su familia fue uno que se puso por veintidós años una máscara de hierro para no asumir, en su familia, que su corazón estaba en bellas herejías que desafiaban el Tradicionalismo.

El embajador está mirando a un hombre impertinente. Este es un ccco / cacudo / que hablaba de cuquitos. Se ha decidido a acompañar al grupo de niños que viajará a México. A este monse si lo dejan vende terrenos en la Luna y por lo que mete floros, cazando a pazguatos. Un par de años lleva, cercándose de niños, con ojos pedófilos, se integró al Comité Iberoamericano de Ayuda al Pueblo Español, con sede en Barcelona. Se dijo partidario de un pacifismo filantrópico, sin banderías ni preferencias políticas. No tiene delitos. Su expediente limpio sólo indica que es célibe, amanerado, amigo del mucho rezo y comer en conventos, o al fiado.

—Creo en salvar a los niños— y da la impresión, por sus persignaciones, de que es católico y piadoso; empero, abrió la boca y soltó las entelequias de demonios que no existen. Tal vez no se dio cuenta de que estuvo mencionando las sogas en la saca del ahorcado. Da la impresión de inmaduro. O matrero, pero es servicial. Sólo que se pega a cualquier grupo, por cena o desayuno.

—Eso de aliar en un mismo cuento a niños y cocús no lo haga más—, le dijo Bassols al hombre. El terco asintió, mas no tardó en repetirlo. Esta vez dijo que sólo intentó ser divertido. El caso es que los niños dormirán esta noche con escasa luz, apenas lamparitas. Escasean las velas. Hay mucha penurias en París. La luz eléctrica es ineficiente y el castillo es frío. Los pequeños se ponen nerviosos, máxime si los amedrentan con espectros fantasmales o relámpagos inesperados y truenos ensordecedores. Cuandos son niños, crecidos en la abundancia y la comodidad que merma por la guerra, lo mejor es evitar ese surrealismo atrabancado. La escasez es ya mal agüero y ocasiona su nerviosismo.

En la habitación del Castillo Reynard que han asignado a Soledad, como madre que disimula la angustia [va a separarse de su hija] dio atención a quien contaba lo que viviera, junto a algunos republicanos que lograron su escapada desde Gerona. El Gobierno de la República dejó su sede en Barcelona, presionados por los bombardeos franquistas. Se mudaron a Gerona. Allá observaron cómo se ametrallaba a los civiles, no sólo a guerrilleros del Frente Rojo. No quería que se abriera un rumbo a Francia. Es que sin se van esos judíos geroneses se van de España las bocas más chismosas. Y los falangistas prefieren matarlos en sus patios.

Ella hizo breve la plática, cortó a tiempo. Supo o sobreentendió que se confirmó la muerte de su esposo. Es mejor que Ana Soledad no se entere de mayores detalles. Ella verá cómo puede enterrar o reclamar ese cadáver, sin que exponga inútilmente su vida. La nostalgia hace hablar. Aquel señor quiso ser la enciclopedia. Es que es judío: El ama la Costa Brava, y Gerona es la ciudfad que noreste peninsulat que él más ama y la cercanía a la frontera es como una puerta. Se ha puesto a llorar porque ya no visitará el Carrer de Sant Llorenc, cerca del portal, se sienta y vigila lo que fue su casa, en el barrio judío. El se conoce las estrechas calles de Gerona. Es de los pocos que detectó un lugar, ruta exacta, donde aún está la yeshiva medieval que fundó Nahmanides.

Francia permitió, por primera vez, que llegaran por sus fronteras muchos de los heridos de la retirada de Barcelona y Gerona. Y un buque francés, el inolvidable Sinaia, se ha comprometido a zarpar desde el puerto puerto de Séte y relocalizar a niños españoles. La idea es que no vean más episodios perturbadores de guerra. —No es sólo el Coco de la Violencia, que es tan monstruoso, aún más que los Cocos del hambre y la enfermedad, por sus pepitas de kókkos, y que escupe el Monstruo mayor, el Cus etíope, el demonio deforme y feo—.

—Que se vaya a un pinchi teatro este pendejo—, oyó que Bassols. Fue la primera vez que el término 'pinche' tuvo un significado que no estaba en el significado de madre e hija.

Soledad, ante la nueva mención de los Cocús, sonríe a su hija. A los nueve o diez añitos, Catita es tierna todavía. Su madre suele decirle que abra bien los ojos y escuche únicamente lo que convenga. Chismes no son verdades y abunda más el chisme que lo cierto. Es preferible velar a dejarse hundir en pesadillas. O dejarse arrastrar por la histeria. Por eso, al igual que Bassols, el Ministro en Francia de Cárdenas, confía que Ana Catana será protegida. No creerá lo que ha oído.

—Este sujeto está cagando el palo—, el diplomático lo piensa, pero, no lo dice. Por su parte, Catita medita silenciosamente que, aunque Bassols, el mexicano ha dicho groserías, tales como pendejo y mierda, o deje de joder, no puede ser un hombre. Algo de su pasión le recuerda a su padre, o a Indalecio Prieto, cuando visitaba su casa y tertuliaba hasta altas de la noche.

Historias negativas propaladas sobre la situación de los primeros niños en México, que viajaron en el vapor «Mexique», el extraño las repite como si trajera una agenda para desalentar que se hagan estos viajes. Cuentan, por ejemplo, que de los primeros 456 menores, entre huérfanos de guerra e hijos de combatientes republicanos, de los que ya embarcados desde España en el vapor de bandera francesa Mexique, unos 200 se han perdido en el camino. No que se hayan lanzado al mar, sino que escaparon de los caserones. O no se han personado a las clases ni a sus dormitorios. No hay disciplina, especialmente, entre varones. Consiguen licor y cigarrillos. —Con deciros que en Escuela Industrial España-México, ya murió un chaval—.

Es cierto que problemas han surgido con el director Lamberto Moreno y los docentes de la Escuela Industrial España-México. Murió electrocutado uno de los niños, Francisco Nabot Satorres, y los alumnos, se han inquietado. «Van dos veces que se amotinan», informa el gracioso, alegando que viene de México. «Soy parte bona fide de estos proyectos». Ha faltado atención, estilo; no les enseñan siquiera la historia de su patria; no se explica por qué su presencia es una lección para México. Estos han llegado en medio de la guerra y, en adición a alimentarlos, ¿habrá alguno que entienda que necesitan algo más profundo que el que aprendan un oficio?

No fue este informante quien lo dijo primero, pero, se irán corrigiendo errores. Se destituyó al director, se ha advertido que no se tolerará la hispanofobia, presente entre maestros durante estos primeros años.

Ante niños que han reído o llorado juntos, por varias semanas de espera, hay expectativas que Bassols comprende. En el Casillo de Reynarde, alquilado como residencia diplomática, duermen sobre el suelo con frazadas. A ella, aún los pequeñines, la han invitado a jugar. La ven tan linda y noble, con una sonrisita burlona, como si escuchara hasta lo que no se dice, o meditara palabras desconocidas como pinchi, sinarquistas, cardenistas, Morelia...

Aquí, tullidos por la espera, resignados a la paciencia, el desayuno no falta; pero, las necesidades emocionales no se cubren del todo. Esta es una emergencia. Quienes han llegado son niños con buenos baúles, visten bien, pese a que se arriesgan emocionalmente a perder mucho. Sobre todo, lo que es más valioso: la compañía inmediata de sus padres, o protectores.

—Esto no es, en rigor, caridad para el que no tiene medios ni patria ni patria: este es el experimento, tal vez utópico, de que la solidaridad es posible. Entre pueblos, como México y España, y entre ciudadanos mexicanos, maestros, cocineros, servidores y niños, de las edades de seis o 13 años, la solidaridad es posible y Ana Catana y su madre la asocian a una voluntad de amistad y ser leales. Sin embargo, unos hay que sufren porque exilarse puede significar la miseria que no han conocido, el olvido que carcome las promesas y los hasta luego.

El fulano se disculpa. Alegó que ama el folclor. No quiere desmoralizar ni asustar a los niños. Posiblemente, en México, la hispanofobia sobre la que él viene hablando, exageradamente, sea un invento del sector falangista y no sea tanta. Con sus primeros maestros en Barcelona, en la Plá del Rei, se recordó un viaje de Colón que trajo en cadenas un par de nativos de la indíada de Quisqueya y aprendió el nombre de Bartolomé de las Casas y la opresión de los hombres y mujeres cobrizos. A espada y muchos carajos, España les extrajo su labor y su oro. Le puso sogas a sus cuellos y les dijo: O nuestra Fe Católica, o sus vidas. Es sólo una niñita, pero ya cavila sobre estos embrollos poque la historia la sacará de Francia, así como la Guerra Civil, sacó a su madre y ella de los espacios de su geografía y el contacto diario con la sierra de Collserola (en cuyo fondo, en la lejanía, quería imaginar cima del Tibidabo) y su casa, a los pies.

Todavía están hablando sober buena fe y el peor estilo para compartirla. «Falta de sensibilidad cultural»; y Bassols habla de la peor de las insinceridades, que es prometer mucho amor a los niños en una tierra que está en guerra. Entonces, es mejor, aunque duela la distancia y la separación, que se lleven a esos niños, librándolos de la muerte y del asedio de quienes matan a sus padres, encarcelan y torturan a sus parientes.

Bassols ya lo ha decidido: —Yo no lo quiero a usted cerca de estos niños...

Pero el Terco Extraño perjura e insiste: —Mis expedientes policiales son inmaculados—.

—Pero usted habla demás—.

—Que se les adoctrine en acorde a la educación socialista de los Generales y anti-Cristeros es tan peor remedio como la excusa de asesinos franquistas. Franco y las tropas del Gobierno están cometiendo atrocidades—, razona el hombre.

—Pero eso discútalo privadamente conmigo—.

—No esconda la verdad, don Narciso—.

—No haga este momento más difícil, no les hable de Cucús... o el Caco o el Coco, lo que sea. En su lugar, si es verdad que ya conoce a México, recuérdeles las pancartas, tendidas desde los altos edificios de Veracruz y otros puntos, camino al Distrito Federal y Morelia, que les dicen: «Bienvenidos, niños de España»—.

Narciso Bassols alega que se emocionó ver el 7 de junio de 1937, el amor que expresó su país por ellos. Desde el Distrito Federal, seguió la ruta hasta que el día 10 ya estaban en la ciudad de Morelia. Frente a Palacio de Gobierno, se reunieron centanares de mexicanos a verles como si se tratara de ángeles, no meramente pequeñines.

El pueblo mexicano está advertido de que la mayor parte de familias republicanas refugiadas, algunos entre estos niños, ha vivido en campos de concentración. Ha padecido hambre. Han aprendido cosas duras del sobrevivir y de la huída ante el acoso

—Aquí, en los castillos de Montgrand y en éste, Reynard, no hay fusiles apuntando a la cabeza de nadie. No de ninguno de ellos. Es uno de los pocos sitios donde el trato no pretende ser frío, ni la disciplina militarizada como si fuera su sino sobrevivir entre alambradas... ¿De qué consuelos puede hablar usted? ¿Por qué no es sensible si lo están oyendo los niños y pinta un panorama aterrador del lugar al que van? No van a una tierra de salvajes ni en actitudes de conquistadores... Usted no puede saber más sobre los cristeros que yo. Yo viví lo que fue y conozco a la gente que participó, cada bando con sus motivios... el mexicano que puede hablar del verdadero Coco soy yo y perdóneme si lo ofendo por ser usted español.

Ana Catana guardó en su memoria estas palabras. Ya se sentía agradecida. El día que, al fin abordó el «Sinaia», se acercó a Bassols y le encomendó: «Cuide de mi mamá. Dígale que yo regresaré y que se cuide mucho porque está enfermita».

Ella no lo supo. Soledad Possé Vda. de Marchiel estaba deshuciada. Había que separarla de ella y de todos los niños por motivos de salud. Su mal era contagioso. Un verdadero Coco de maldición.

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Cuatro
Ana Catana y los tres baúles


En los días de los demonios de Jiquilpan, según la metáfora de Pedro para mentar a los cardenistas de Michoacán que vieron que Ana Catana llegó para quedarse y fue la niña más hermosa entre las españolitas que se educaban en Morelia, el ex-Gobernador y después Presidente nunca quitó el dedo del renglón. Visitaba los lugares donde ella estara. Su colegio, sus centros de trabajo, su vecindad y su casa. El quería saber de ella, no al revés. Ana Catana fue discreta y no movió intencionalmente el tapete a ningún hombre.

Si era meramente por hermosa que el Tata la protegió, con la excepción de Pedro Valdez, el títere baturro de Abascal, y Porfirio Voisin, casi todos los políticos se amarraron las ganas. Dicen que Voisin perdió ante otro español que llamaban El Baturro. Algo Pedro tendría que fue el amor de su vida, pese a que ella discierne que no nació para esos bretes de la romanticonería. Es animalmente «ardiente en la cama»; pero lo que ella su vida es otra cosa. Tener un par o tres, no más, de hijos y formarles un alma, como lo que habría gustado que fuese la suya. Almas más completas, intensas, espiritualmente ambiciosas, sin mojigaterías.

No sólo Cárdenas, Michoacán entero y, por supuesto, Morelia supo que Pedro Valdez era putañero y afecto a las cantinas. Si venía a la casa de Catana era para avisarla, que mejor se quede solterona que fijarse en ese hombre. Nunca se le habría ocurrido acostarse por él, a cambio de favores; lo creyó un protector genuino de los revolucionarios, «hombre social», así como del mismo temple de su esposa. Pero él sabía que ella era un pan perfecto y dulce, pan de harina social y dulce por su hermosura e inteligencia. «Tú brillas en ese cuerpo hermoso», le decía y ella se lanzaba a darle besos, como si él fuera un muchacho de su edad, no un adulto con rangos y protocolos, con el que hay que ser cautelosa y cuidar un qué dirán, o amedrentarse. Y ésto él lo sabía. «Esta besucona es prodigio y es apasionada y me da miedo».

Aunque Ana Catana se casó con Pedro, o se juntó, ella fue mujer de armas tomadas, media bruja y no lo quiso en la casa por borracho. Cárdenas se le dijp, como quien conversa de padre a hija y «Te voy a hacer caso, Tata Cárdenas». Se sorprendió cuando le dijo «por amor a mujercitas como usted, fue que cerré las cantinas y burdeles». Y en la noche, después de haberlo oído, se castigaba on el pensamiento. —¿Habrá querido decir que puede que termine en un burdel o una cantina?— Eran los días en que Pedro salía de las cantinas a buscarla y hacía rodar su nombre de Catana en medio de los tragos que se daba la vecindad machistas, desafiando prohibiciones.

Pedro se arrimaba a los politiquillos y a veces bien o a veces mal hablaba sobre ella. La llamaba «la Nalga que la Esfigie me quiere quitar». Se refería a la amistad de ella con el Tata. «Pedro tiene el don de embarrar reputaciones», dijo Cárdenas. Y, al parecer hizo más que decir, con el Poder de su parte, tierras que fueron de El Baturro y su familia se las quitó «y dicen que se las dio a Lopitos, a la familia del Zorro», a gente más trabajadora y honesta, que habían sido sus dueños decenios antes.

El baturro, padre de Minerva y Pedrito Jr,, el Puto, se dedicó al chupe, se puso flaco y murió de cirrosis. Antes dio mucha candela. Murió cobardemente, sin batirse a tiros, en cierto duelo en que estuvo comprometido o sucedió que, a la mera hora de los chingadazos, le entró la tos y la vomitera. «Y muérete o dispara para que no avientes el pedo». Dicen que murió en extrañas condiciones de susto.

Cuando ya no era ni sombra del varón guapo que fue y se cortó las alas de romances posibles entre la gente respetable, los mismos gargajos de insolencia y blasfemia que escupía hacia lo alto le caían en la cabeza. Y refería un sexo intenso, múltiples cópulas con la insaciable Nalga que el hispanófilo rojillo [léase Cárdenas] le quería quitar. «Aquí el único gallo con espuelas soy yo. Soy un Valentino, mejor que esos Negretes, Infantes de chorreado, puros meados de nopal, como ese Javier que solís mentar» y, por ese estilo, esputaba por su boca las jactancias del nazismo, aunque sean ellos los que «den a la madre a Gringolandia, ay tan cerquita de Dios que estamos; prefiero, Voisin, que el amo está en Francia, o Berlín».

De Ana Catana, nalga-bruja, dijo que en verdad que a más hermosa se pone, más lo jode a él; pero, aunque lo deje en los huesos, se la coge. «Sin piedad y a todas horas». Si puta fina la quiere el Tata, él la hará puta, pero, «para mí». Y fue así que nació Minerva y Pedro, críos hechos entre ratos, pues, donde él pone la pistola, acierta la bala. «Y la bruja, quien dice que no quiere nada de mí, me tira la puerta en las narices, ahí va con su barriga por mi causa».

Al pasar de los años, se dijo como chisme que su ex-mujer pudo haberlo matado. «Le hizo algo», es lo que alegan, «algo mágico, o diabólico», porque La Cato-Nalga-Mía lee de Química y ciencias, materias que, en Michoacán, se entienden como cosa del Diablo. «Y ni la educación socialista de Cárdenas ni la Escuela Moderna de esos hijodeputas anarcos, como Ferrer i Guardia, harían más que yo por educar a las putas, a este pueblo cristero. Semana Trágica: será la m1a cuando brinco las bardas y me meto por las ventanas, si un mugrosa me cierra la puerta».

Cuando se habla de Cárdenas y su aprecio por la viudita, a la muerte de Pedro, se dice que fue una esfigie de dos caras, como Juno. No fue el mismo cariño que tuvo por los niños de Morelia el que tuvo por Ana Catana. Ella hablaba bonito y era como un lujo tenerla, sentada entre otras damas, que acompañaban al Gobernador o al Presidente, al visitar Morelia. El decía: «Quiero en la tarima de actos a la Catita». La transterrada. La Niña de los Pirineos. Siempre tenía que solicitarla, sin negarse, y ya con hijitos, abandonada o viuda, igual... lucirse sentada, con otras damas del Pueblo que averiguaron, que sus amores con El Baturro fueron intempestivos.

Aquel borracho suedo-ateo, jugador y pendenciero, El Baturro no tuvo la decencia de llevar a la iglesia a las criaturas... y lindas que le salieron esas vidas, dos angelitos, Minerva la Mayor y el varoncito Pedro, envidia porque el rostro más bello que vieron por generaciones lo tenía él. Y fue el Tata quien hizo que, por lo menos, las primeros dos hijos de Catana vieran las aguas del bautismo, aunque después crean lo que se les pegue la gana.

—Dan ganas de comérselo a besos—, le decían a Doña Ana Catana Vda. de Valdez cuando, así advertidas por torva opinión, prejuzgaban que ella al Pedrito lo jaloneba por las calles morelianas, explicándole: —No creas que yo cargo varones al hombro, como es costumbre de mujeres en este pueblo. El hombre que, a su edad, camine y siga el paso de su madre. Sé buena cría y camina, porque mira a Minerva que es mujer. Y siendo niña, camina—.

Todo el mundo cambia. Ana Catana ya ha leído lo que dice la prensa sobre el Presidente Calles, que dizque entre otras cosas fue espiritista, creyente del Niño Fidencio y los Nazis. Como es costumbre todo lo cavila muchas veces, lo contrasta. Cuando Cárdenas era chamaco, piensa, fue muy idealista, justiciero y filantrópico. Entonces, no fue jamás amigo de los nazis o la Falange española que victimizó la familia de Ana. Mas ahora sospecha que su protector fue envenenando con ideas trotskistas. «Cuando llegó a la Presidencia, ya los comunistas lo mangoneaban». Resumo. Mas como creerle a la prensa amarillista. «Y si lo fue, mejor». Eran el poder detrás del trono. Y ese día se fue a comprar libros de Trotsky y un manual de química.

En los tiempos de Cárdenas, especialmente después que salió con su Domingo 7, pariendo a Minerva y Pedro, mucha gente dejó de respetarla. Hubo un cierto distanciamiento entre el Tata y ella. La gente dijo que Cárdenabas estuvo celoso, o decepcionado de ella, pero, no fue así.

En la escuela, a sus críos se los mortificaba por ser hija de la Bruja Cato-Nalga-mía. Se les refirió como putativos. O «aveztrotzkianos de Ruth o la Siberia», donde sólo hay estepas. «Hijos de Nadie», como en la novela que pasan a las 7:00 por el 2. «Vaya esas son metáforas que utiliza Pedro, el puto delirante, tu hermano»; pero, Ana Catana se encargaba de darle correazos hasta que dejara de decir estas cosas, aunque fuese tan poéticamente como lo hacía, por causa de la esquizofrenia o la poesía, que es lo mismo. [Ruth fue el nombre de la embarcación que trajo a Trotsky a México»].

Ana Catana dice muy poco sobre estas cosas: Que los realistas en España mataron a su padre. Escasas veces lo vio después de los cinco años. Es decir, no lo recuerda, sino como un motivo de pérdida y tristeza. Al arribar a México, extrañó las foto de su padre y si la tuvo en sus valijas la perdió. O se la quitaron en el barco que la trajo por el Puerto de Veracruz. No le explicaron bien.

Registró la fecha en que la embarcaron en el Sinaia, en 1939... ha tratado de hacer diarios, día por día. Después que comenzó a leer los poetas del realismo social español (Gabriel Celaya, Blas Otero, José Hierro) y uno que otro de la Generación del 27, dijo que ya no tiene nada que decir, dicho con la belleza de lo hablado. «No quiero escribir majaderías de llorona».

Está revisando del diario personal las páginas más viejas. «Abrí la única maletilla que me permitieron. Ví con pánico que no traía nada y dentro estaba un morralito con dos pantaletas y un vestido y pensé: Por lo menos, mi abrigo y este vestidito es mío y los bragueritos». Supuso que los mismos curas robaron su baúl con la mejor de su ropa. Sería ropa muy fina para que la vieran otros huérfanos, los más pobres. En su lugar, le dieron un morral que no era suyo, idéntico al de otras muertas de hambre, expatriadas de Morelia, según los vecinos.

El tiempo probó que no vendieron sus cosas. Ni que los sacerdotes fueron los ladrones. «¿Quiénes fueron?» Callistas resentidos, enemigos de Bassols, hicieron la faena. Dizque buscaban unos documentos que se extraviaron entre joyas, libros, vestidos en baúles encadenados, consignados al nombre de Ana / Possé; no de Ana Catana de Marchiel; pero no le dijeron nada porque Ana Catana tenía menos de 10 años de edad y su caso se perdía como número entre la gran agenda de la burocracia filantrópica.

«Y el barco atracó en el Puerto de Veracruz», escribe. Reconstruye la escena: se le reunieron a verla, se le dieron sus consuelos, se le trató, al fin de cuentas, como a cualquier otra bojeta, en la prángana. Pero la única persona que la miró dos veces, atento y enternecidamente, fue Tata. Y fue cuando le dijo: «No había visto una niña tan linda». Fue lo único amable que Catita guardó del primer momento en tierras mexicanas. En el Puerto de Veracruz.

Eso sí, Ana Catana ha vivido agradecida. Con el Santo Bassols en la boca y sus avemarías. Lo único que no cuadra, o no resolvió y la mortificó, como una sombra, es que se le dijo: —Cuando llegues a México, no pierdas de vista tres baúles que estarán en tu nombre. Solícitalos. Díle que te los guarden o muden al lugar a donde vayas.

Le dijeron que eran tres baúles grandes. Con su nombre. Cerrados con una llave que le colgaron al cuello para que no se olvidara, o la perdiera; pero le dieron un morral con pantaletas y un vestido y le pidieron las llaves, porque «esas llaves tan feas son las que te hace llorar».

Fue un detalle tan tierno cuando le preguntaron: —¿Por qué lloras, niña Anita, si el Presidente Cárdenas y don Narciso Bassols, darán a cada niño españolito donde vivir, donde estudiar, donde comer? ¿Por qué lloras? —

—Por Soledad—.

No entendieron que lloraba a su madre enferma. Oyó que desahuciada, pero no sabía lo que el término quería decir. Tamaña diferencia: si hubiera estado en Barcelona, en su casa con inmensa biblioteca, llena de diccionarios y enciclopedias, habría corrido a consultarla. Fue demasiado tarde cuando supo el significado. Se prometió entonces: Que todo debe saberlo. Todo sobre salud y vida. Y partos.

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Cinco
«Tata, Trotsky, Pedro y yo


Hombre es amor. Hombre es un haz, un centro
donde se anuda el mundo. Si el Hombre falla,
otra vez el vacío y la batalla
del primer caos y el Dios que grita: «¡Entro!»
[...]
¡Oh, Dios! no me aniqueles
tú, flor inmensa que en mi insomnio creces!

Dámaso Alonso: Hijos de la ira

Doña Ana Catana tiene sabiduría de búho. No en balde la llamaron bruja, hija de la ira. Mujer de insomnios, pendiente a ver la esperaza como flor que crece, pese a todo, en el desgarramiento. En la soledad de la noche, en predios de la ley de la selva, combate la fantasmagoría del México todavía bárbaro. Detectó a los conspiradores callistas, aún al acecho, en siquitrillamiento, a veces en componendas con Caballaros de Colón... pero los ojos de una hechicera de corazones, como la señora Possé i Marchiel, dirá quiénes son ellos, qué urden, qué pasará. En qué consiste lo que ella quiere o lo que hace. Dará las explicaciones convenientes, enójese quien se enoje. Aunque se enoje el Dios que aniquila ante el Hombre Fallido, si es que de veras permanece impasible.

Con Cárdenas dio un paso a la consolación. El fue el primer instructor e intermediario. Es haz de luz, ese hombre llamado a ser amor y, aún en las oscuridades, él alumbra. Cuando lo conoció, Ana era una niñuela. Y tenía mirada de búho.

—Dejaremos de matarnos unos a otros. Nosotros, monos malos y será algún día que ésto suceda. Los pueblos conocerán la ley y aborrecerán la guerra y todo su tribalismo. Ese día seremos humanos—. Quien lo asegura es ya una adolescente encantadora, pese a sí misma... a su dolor que lo guardaba callado. Es una niña que, cuando opina, dice rudezas que estremecen.

En aquel tiempo, casi al llegar, hechizó a la pareja nacional. En particular, a Cárdenas del Río, recién casado con doña Amalia Solórzano... Ese día que visitaban la Ciudad de Morelia fue exclusivamente para ver a la niña impaciente y darle un poquito de tranquilidad. Y al grano:

—Lo de los baúles aún lo estamos investigando—.

—¡Ya qué importa! Me resigné. Es que ha pasado un año...—

Cárdenas la recordaba por la intensidad autoritativa con que pidió unos baúles. Ese día no quedó desapercibida. De hecho, provocó que se desluciera una ceremonia oficial con su pedido. A ella le ordenaron, por lo bajo, una actitud de humildad en nombre de España. «Hay que aprender a pedir las cosas y a su tiempo», se lo soplaron al oído para tranquilizarla.

—¡Ya qué importa! Me resigné. Es que ha pasado un año... — y luego, dos, tres, cuatro... y salió Cárdenas de la presidencia y todos menos él supieron sobre los dichosos baúles.

Entre aquellos primeros niños españoles de Morelia, durante y, sobre todo, al terminar la guerra civil, fue Ana / Catita / quien parecía la más inquieta. La diabla. Y fue una de las pocas del embarque... Un barco cargado de exiliados llegó a Veracruz el 13 de junio de 1939. Con los años, otros buques arribarían, como el Ipanema, Mexique, Nyasa y Champlain, y cerca de 24,000 españoles se instalaron a lo largo y ancho de México. «Lázaro Cárdenas les dio asilo», decía la gente.

Bueno, ella no vio a tantos españoles cuando comenzó a enumerarl por cientos lo que iba conociendo en las verbenas y tertulias. En el Sinaia, iban 285 chiquillos y de las 155 niñas, como una ratita asustada, estuvo ella.

—No sé, ni al cabo de los años que han pasado, si realmente el número es el que se dice. Creeré lo que me diga usted, pero me siento sola. No quiero ser que yo quien lo coteje ni quien tenga que decir si es verdad, o no lo es, que 6,000 ex-soldados republicanos se mudaron a México y que se utiliza su llegada como municiones de ataque contra usted. ¿Tiene usted una cifra?—

Serán, dijo, casi 6,000 y medio millar de niños. No sabía más, excepto que él no los recibía porque necesitaran de la caridad, sino del amor. No porque fuesen parias, México y él les dio la bienvenida. Asilo era entonces una palabra importante que mentaba un prestigio. La gente no se exilaba porque se les pegó la gana o por rehuir una lucha y compromiso, no en aras de fortuna o por la fascinación con los cantos de sirena del Sueño Americano, significando mejor vida, huir del hambre.

Exilarse era salvar a los niños y el último recurso de adultos, con compromiso ciudadano, que salvaban sus vidas para dar la continuidad estratégica a la lucha desde la dura vida del exilio. Y, cuando ésto se sabía, los esbirros iban por el exilado, pues se le mandaban a matar en territorio extranjero.

Para las elecciones de 1949, los enemigos del cardenismo redefinieron todo y utilizaron a los emigrantes españoles como municiones y críticas. Esto se puso de moda. Dice Ana que no lo comprende, si España ha estado hablando, por voces de emigrantes y poetas reinvindicativos sobre Amor, sea el amor soñado o apenas vivido, y sobre el valor de lo sufrido y lo solidario como una purificación.

—Yo entiendo a los poderosos genios conmovidos de quienes hablara Miguel Labordeta, a los jóvenes soñadores del mundo, y así miro a los que se devoran en clanes miserables, rechazo las vanas disputas de los viejos y de los corazones pudridos; pero estamos casi a mitad de siglo y las cosas no parecen cambiar.. ni en México—

Ese Cárdenas al que la niña Ana Catana aprendió a llamar Tata y que la hizo una de sus favoritas, quiso ser como el guardián que la protegiera. Ella no lo supo de golpe. Descubrirse fue un proceso discreto y lento que, de golpe, se hizo escandaloso. Fue muy claro que, al ver a la Primera Dama, doña Amalia, el hechizo de su encanto no fue igual.

Fue que, con cierta indiscresión o exceso de espontaneidad, le dijo a Doña Amalia Alejandra: —¡Si usted ama a las monjas y apoya a los cristeros, es enemiga mía y de mis padres!—

—¿Y?—

Si no hubiera alargado ese «Y... », con tono interrogativo, si la Primera Dama no la hubiese juzgado con esta afirmación: —¡Dios, cómo te ha llenado de odio la guerra en tu país, siendo tan niña!—, a lo mejor, Catita habría entendido el por qué de una aparente antipatía que nunca hubo. O que pretendiera ser gratuita.

Pedro y sus orejas pueblerina en el escenario chismográfico moreliano, pro-cristero o con seudohispanistas militantes, no habría adquirido la noción de celos, usar tales armas contra Cárdenas. Pero Doña Amalia Alejandra dijo lo que dijo: «Parece una niña odiosa, llena de dolor» y la criatura se atrevió a corregirla cuando lo que dijera una Primera Dama se regara como pólvora en los círculos cardenistas..

—No se me ha llenado de odio, sino de amor... Nada que ver el odio con pedir unos baúles que son míos y la llave que me quitaron del cuello—.

Del mismo modo que la mira ahora, fue la vez que el General le clavó su mirada con curiosidad para no olvidarla. Amalia se quedó con la impresión de que una granujilla se había declarado su enemiga. ¿Quién le dijo que apoyaba a los cristeros o se educó con monjas?

Pasados los años, Ana Catana entiende un poco mejor su blasfemia y que fueron los Legionarios del Cristo Rey y los fascistas del Regnum Christi los que se acercaban a la escuela, deciéndole: «En verdad, chavita, esa gente no te va a querer. Doña Amalia ya tiene sus favoritos. Exagera si cree que el proyecto es suyo, que es la única que ama a los huerfanitos».

De hecho, para esos años, a la señora Solórzano —audaz al romper las espurias y decorativas venias del cargo de Primera Dama—, quien salía a defenderla fue Dámaso Cárdenas, el cuñado, refiriéndola como la misma Matrona de la Izquierda Mexicana. Los pedrovaldeses y abascales santurrones se burlaban de cómo hasta vendió el anillo de bodas, joyas de la familia, para que se pagara por la expropiación petrolera de 1938.

—Sí. Le debo una disculpa a ella...—

—Van con cizaña a tu escuela. Para destruirla. Lo mismo que se quiso hacer con las escuelas de Francesc Guardia en Barcelona—.

—Aún así, te enamoraste de la persona equivocada, ¿no?—

Pedro Valdez subía a las tribunas, con Salvador Abascal, su mentor al lado:
Esta es una actitud personal sospechosa porque la riqueza que, en nombre de la Revolución, los Cárdenas la quitan al sector empresarial y es mucha esa riqueza. Les da vergüenza el exceso de lo que despojan. Las deudas que contraen. Luego hacen este circo con el donativo de joyas al Fondo de Gastos del Estado. ¿Cuál ha de ser el valor de esas pinchis alahajas? Son bisutería...
—El dice que usted apoyó a Azaña y Andrés Nin—, reprochó.

—Miente. Yo respeto a la gente común, a la mexicanada de los vecindarios pacíficos y si soy Genera, con puño duro,l es porque la Revolución debe ser defendida y seré presidente hasta que esa misma gente lo pida... Nuestra gente está cansada de observar a sectores que asesinan y roban (y no sólo hablo de los cristeros); también como lo describiera Azaña, acuso a los gobernantes ineptos, a los cobardes, a los dirigentes inmorales como ese novio tuyo... Hablan contra mí los Legionarios de Cristo Rey, gente que toma el modelo del fascismo como el sacerdotillo de marras Marcial Macié, pero, yo no lo mando a matar y sé lo inmoral que es, más inmoral que Pedro, ese noviejo tuyo, porque Macié tiene una sotana y no sabe combatir el demonio de sus adicciones a drogas ni la lascivia... Es un pedófilo, ¿supíste?—

Ahora recuerda las comparaciones en tribuna y lo que hizo Ana Catana, a quien le llevó para que oyera:

Mis opositores y críticos dicen que Lázaro Cárdenas es el Company mexicano. El Andrés Nin... Yo dije a esos líderes que estoy con la República Española y, en cuanto Azaña la representó en cierto momento, lo respeté; mas por Campany, como por Azaña o Nin, no pongo mi cabeza en el asador por siempre... Las revoluciones, como los grandes cambios hay que observarlas y no permitirles desmedidas... No me gusta la deslealtad y eso son ellos para mí...
—Y sé que dijíste que los trotzkistas me lavaron los sesos cuando te dí un turno y mi confianza... —, la conminó a explayarse.

—Sí. Le debo una disculpa a usted...—, le dio miedo y él comprendió

—Tú sólo les oíste. No es tu culpa—.

Ahora entiende que hasta su propio padre criticó la insolencia de separatistas y la explotación de la guerra para enriquecerse…Los comunistas se sentían fuertes y es peligroso, creerse representar todo un pueblo, unidimensionalmente, porque el Poder lo es.

—Desde el poder se hizo ilegal al Partido Comunista, o si le quieres llamar el Partido Obrero. Fue en el 1937, cuando al partido que él fundara, se lo prohibió.
Y comprendo que cualquiera lamentaría su final cuando fue apresado, torturado y asesinado. He tenido palabras elogiosas para quien fue hijo de campesina y zapatero y, entre todos, el menos desleal...

Siendo de salud frágil, Nin fue torturado. Llevado a Madrid y tras una cheka en la Castellana, a Alcalá de Henares y en una cabaña, se le golpearía hasta darlo por muerto. Y, como no murió, entonces a Pardo, donde las Brigadas Internacionales depuraban a los antifascistas que no se arrodillaba ante Stalin... Y yo lo supe, se me informaba, y cómo lo agarró una troika venida de la URSS y se encargó de él. Lo bañó en sangre. Lo desollaron vivo, yo lo supe.
Su delito fue una ruptura de fondo con Moscú. El no fue un delator. Ni fue Nazi ni jamás lo rescató la Gestapo por ser agente. Quien lo mató fue la NKVD, el servicio secreto soviético y puede que con la complicidad de Negrín.

—Tu padre puede que haya escuchado el lema: «Antes con Franco que con los que mataron a Nin», y yo lo escuché en 1937, cuando este asesinato se cometió. De lo que te hablo es entre las brechas enormes que tiene la izquierda, no sólo en no sólo de la II República España, miento el mundo y México incluído... ¿Analizas el proceso mayor, o porque viene Valdez, el noviecito, a ensayar sus discursos contigo, te arreglas para crerle todo? Te dije que yo leí sobre su descarnizamiento y me dio pena. Me aterrorizó la suerte de la Izquierda Comunista Española. Y es que sí, yo no soy el ICE ni lo represento, pero soy de izquierda y tengo menos mérito que él que la ayudó a formar, yo no he formado nada... Ni en mi vida he contribuído a que el oro del Banco de España sea enviado a Odessa. O el oro de México. No, yo trato de que el oro de México, su petróleo, se quede aquí... y si no fuese Trotsky quien llegara, si hubiese sido Nin, yo digo que venga, lo mismo que si hubiese sido Maurín y Gorkin...—

Te voy a decir cuál es el valor de Nin Pérez, que era Sl plantel de León Trotsky, antes que llegara a México... Primero que ninguno, Andreu supo confrontar a Stalin y la facción que éste representaba en Rusia.. y te diré más, siendo que es parte de su tragedia. Cuando Lluis Companys fue la máxima autoridad en Cataluña y Azaña le puso los hombres de la República en sus manos, se aliaron y, desde su alianza crearon desastres, esos desastres, hijita mía, que son factores en el estallido de la Guerra Civil y que, en su agravamiento, acaban en la muerte de tu padre, en la destrucción y acoso de tu familia... Campany y Nin, en menos medida, tuvieron la autoridad absoluta en Cataluña y, en esos años, fueron asesinados el 80% del total de los masacrados en Cataluña.
—¿Por qué me dice usted esas cosas? ¿Le ha molestado que dije públicamente que ha protegido a Trotsky?—

—Yo te siento a mi lado en foro y, en vez de clarificar lo que yo hago, hicíste un desprecio a Trotsky. En nombre de lo que yo llamo Amor, en ese mismo sentido del Hombre-Amor del poeta Labordeta (del libro que te regalé para tu pasado cumpleaños), yo digo que no es caridad que la República reciba a un perseguido. Si hubiese sido Nin, aunque no esté de acuerdo con él, yo lo recibo, porque no es cosa de asentir con parias o disidentes. Es cosa de responsabilidad y amor que un funcionario con poder debe hacer. Es cosa del Hombre que es amor... Cuando Andreu Nin fue el Concejador de Justicia de Companys, antes del '36, lo que vivió Cataluña fue una época de terror, purga de comunistas, especialmente, los que no se afiliaron a Moscú y criticaban el sicarismo español bajo las órdenes directas de Orlov y el General Ortega... Mira, nena, y todo comenzó cuando Negrín se hace de la vista gorda para que el coronel Ortega y los agentes de la NKVD, que en la España republicana ya campaba por sus respetos, detengan a la plana mayor del Partido Obrero, o la organización dirigida de Nin. ¡Qué tragedia más desesperanzadora es que sean los mismos republicanos quienes rematen la República y, contrario a lo esperado, no los agentes franquistas y nazis!—

Le dijo a Ana Catana: «yo soy un búho. Yo no soy un intelectual de los que ve sólo lo que está en la luz; me gusta ver de noche». Ella guardó esa frase y ahora son sus hijas las que dicen que ella es la Hija de Búho, porque antes quería ser, con su boca ligerita, una Hija de la Rabia, como los descritos por Dámaso Alonso, que es un poeta de los que Cárdenas adopta la noción del Hombre Amor, que «tu pinchi noviecito no representa».

Al Ingeniero Cárdenas le gusta más el campo con sus niños, sus jornaleros, sus costumbres que la vida que pudo generar el Palacio de Chapultepec o Los Pinos, a él lo que haga Trotski, Fridah Kahlo, la intelectualidad mexicana, en las derechas o las izquierdas, le importa un bledo. En ese contexto es que tiene sentido que haya marcado una página de un libro de Miguel Labordeta, subrayó unos versos, agregando «por ésto es que quiero que leas este libro y es la única severa conminación que te hago»:

Matáos,
pero dejad tranquilo a ese niño que duerme en una cama.
Si vuestra rabia es fuego que devora tal cielo
y en vuestras almohadas crecen las pistolas:
destruíos, aniquiláos, ensangrentad
con ojos desgarrados los acumulados cementerios
que bajo la luna de tantas cosas callan,
pero dejad tranquilo al campesino
que cante en la mañana
el sol nutritivo de los soles.
Invadid con vuestros traquetreos
los talleres, los navíos, las universidades,
las oficinas espectrales donde tanta gente languidece.
Triturad toda rosa, hoyad al roble pensativo,
preparad las bombas de fósforo y las nupcias
del agua con la muerte
que han de aplastar a las dulces muchachas paseantes
en esta misma hora que sonríe
por una desconocida ciudad de provincias
pero dejad tranquilo al joven estudiante
que lleva en su corazón un estío secrreto...


Sí. Este es el Tata contrastado con Trotski, creador del Ejército Rojo y forjardor, mano a mano con Lenin, del régimen de terror que, a través de la cheka, dirigió desde los primeros meses de la revolución Félix Dzerzhinski. Y Nin Pérez parece cortado de este paño trotzkiano de adoctrinador. Nin, en el fondo, fue un intelectual y uno de esos teóricos, que «a mí en lo persona, nena, no me gustan».

Nin tradujo al catalán y al español varios libros de Lenin, Trotsky y de los pocos teóricos que por entonces tenía el partido bolchevique.

—Sí. Le debo una disculpa—, y cuando el Tata se fue hizo lo que pocas veces hizo, se puso a llorar ferozmente y a leer la Severa conminación de un ciudadano del mundo, escrita por Labordeta.

5


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Seis


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Visitas inesperadas / Diario El Libre Pensador (España) / En Parnassus / En Los Puños de la Paloma /

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[Este relato pertenece al libro en preparación En Memoria de Catana, biografía novelada de una de las niñas de Morelia, o españolitas enviadas a Morelia (Michoacán, México) y otras ciudades, como parte de programa de ayuda a refugiados, durante la Guerra Civil Española y el gobierno en México del presidente Lázaro Cárdenas, ex-gobernador de Michoacán y simpatizante de los Republicanos españoles].

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Sequoyah 44: Edición Especial con motivo del 31 de Octubre: Día del Poeta Virtual

La función de la poesía

[En saludo al Día del Poeta Virtual]

Al profesor y poeta César A. González T.


1. Las Interrogantes

¿Para qué sirve mi voz y para qué mi verso?
¿A quién hablaré? que como yo esté sediento
si soy, sobre todo, una garganta y el corazón
que su esencia destila por gozo, o sed,
de un instante que rompa indiferencias
y una sinceridad sublime que se instale
y un vínculo virtual con gente viva
que anhele lo sublime?
¿Quién me escuchará sin la indiferencia de arena,
sin disparos de impaciencia entre sus sienes?
¿Se puede hablar a la mugre, a los rastrojos
que resbaladizamente bajan de una colina
o de las ramas de árboles en víspera de su último otoño?
¿Aprendió ya alguno entre nosotros a platicar
al pez, a la sanguijuela o a la rana
que se pudren en el húmedo ocre?
¿Se dirá al camino solitario:
«Tengo voz para alguna fantasía.
Lloré mis muertos antes de sepultados.
Soy plenamente honesto y me acuesto a morir
por amor al pensamiento, en aras de presencias inmortales»?
¿Cuál es mi deuda, con qué corazón
sustituyo al fracaso? ¿Qué desean oír de mí
lo que aún no escuchan, o temen acercarse
a mis palabras, o asociarse a mi espacio?
¿Se hablará a las mulas y a los mercaderes?
¿Y sirve el sol de este desierto para oír a los que,
calladamente, bendicen a las higueras
y piden con dulzara se abra un fruto?
¿Y oyen las paredes?
¿Se conmueven las moscas y las lagartijas?
¿Con qué caricias me brindará su mirada
la hornilla y su llama, la televisión
y el periódico viejo que menciona
la angustia y sus paisajes?
¿Para qué sirve mi voz?
¿Con qué vínculos trazaré mi pensamiento
si hay una inútil sordera matándose allá fuera
y unas culpas que edifican la infamia?
¿Quién se molestará, como yo,
por las esclavitudes y las dictaduras,
por las mentiras científicamente elaboradas,
por las conspiraciones triunfantes
de crueldad y ambiciones?
¿Dónde está el que te oirá, Poesía, y te llame
presente, cosa viva, ente comunicable,
dónde quien comparta un poco de tu olfato
y te ofrezca lo que necesitas o a tí pertenezca
como el más recóndito eco de nuestros corazones?
¿Qué nombre tiene el que te oye, tal como a mí has oído?
Yo te llamo Poesía por tu sed y tu hambre,
por tu garganta emergente, por tus ojos vivos,
exploradores, anhelantes, acervo
de acumuladas ansias y vibraciones...

2. Los que escuchan

Escúchala tú, cuyo nombre y jeraquía no importa.
Tú, que no tienes tradiciones porque eres como ella
(la curiosa, la expectante, la interrogadora),
la que marca su presencia en la basura y en el dólar,
en lo que se llame vida en la abundancia
y melancolía y zozobra de miseria
porque pobres o ricos te hablan y para todos
das de Tu Alegría, o de Tu Misericordia.
Adivino que animas las aves y las culebras.
Que tienes escondido un lenguaje de los pájaros
y siseantes silvos serpentinos
porque tiene un contenido antiguo antes del vuelo
y una sabiduría evolutiva bajo la escama dura.
Acompáñala un trecho más. Ella es Poesía
Camina conmigo.
Habla para ella como yo le hablo.
Llórala porque yo la he llorado.
Respóndele con dulces frases cuando semeje
ser sensata, acusadora, dura como la disciplina
de la madre que ama al crío rebelde que la ofende.
O acúsala con tu dedo de horror,
con tu reino de maldiciones, mas con ella
no seas indiferente.

Y reconstrúyela aunque la escupas primero
y rompas, a golpes, la estructura que en ella piensa
con los huesos que, en tí, se duelen; pero, te digo
que en el dolor, sólo ella será consoladora.
Cuando estés con la mirada en las estrellas
o te asuste la violencia del rayo o los relámpagos,
cuando temas a malos augurios en los pájaros
y o al zumbido de balas en los montes, o tus calles,
exhíbela en los espacios como escudo.
Díle que sea madre otra vez porque estás solo,
en riesgo, enardecido; ella es revolucionaria
y comprende, ella es guardiana y proteje.
[Por eso el alma indefensa la quiere, aunque no lo diga,
la necesita cuando parezca la consciencia sorda].

Arrímate a sus alas metafóricas.
Reconócela en sus vuelos.
Forja tu señal que ella sí entiende.
La naturaleza de su amor junto a la Palabra cohabita.

3. Solidaridad

Si me ves en el hambre, pan de poesía
me será grato. En desnudez,
cóseme un vestido, porque no faltará
quien me aborrezca y nos niegue a los dos
la tela del lenguaje.
Sin la unidad, sin el sueño
que ella me ha inspirado,
¿qué historia escribir sobre esta tierra,
qué objetivos idear, con qué estómago
digerir piedras o justicia?

Cuando ella no sea en la confianza de nadie,
cuando por ausente ni nos sirva ni a nada se aproxime,
¿qué nos quedará sino la soledad de la miseria?
la peor miseria que es la esperanza perdida
para siempre, entonces: ¿A dónde correremos
que no sea un rencor mal traducido, o una mentira
que amarga al labio que la dice,
o falso mito de la vocingleria, o un curso de acción,
ya no verificable ni práctico, ya no
sicológicamente válido y consolador?
¿Con qué pan llamarnos pobres y decentes?
¿Con qué dulzura decir: «Somos humanos»?
¿Qué amor saldrá de los ojos que no tienen misterio?
¿Qué canción filtrar en las sonrisas?
¿Cómo adorar cuando está muerto el latido
que vincula la sangre a la rima interior del infinito?
Si somos tan sólo ciegas bestias de yugo,
si nacimos sin más objeto que el bostezo
y las garras homicidas, ¿qué diferencia hay
o habrá entre el asno que no escribe versos
o las hormigas sin refugio ni túneles semánticos?
¿Quién nos sacará del fuego y del agua,
del polvo de las áridas arenas,
del frío coágulo del ruido rencoroso...
Si quedamos a merced de los atormentadores
que se comen el instinto y no dejen ni huesos ni palabras,
es que ella ha muerto y ya no pueden los sedientos solidarios,
los que lee o escriben su Nombre con lágrimas
regresar como críos pródigos al regazo amoroso
de una madre, ni asomarse al misterio
que la bendicen, la rescata, la acaricia
como lo más amado.


4. Los nombres del amor

Escúchame, amor, porque yo te llamo
laicamente Poesía, la postrera amante,
el último refugio de todo aquel que invoca
desde dentro sí por otros seres.
Identifica los nombres de quien me es dado amar
y no se vuelva enemigo ni se ufane de mi escarnio.
Sella a tu pueblo con versos en la frente,
reina de todas las gargantas, autora de todas
las redes salvadoras.
No huyas del espanto que en las divisiones duerme.
Despiértanos al habla, insomniános con retruécanos.
Dános los verbos de poder, poténcianos.
Pónnos a crujir con las perdidas sinalefas,
a graznar, a aullar, que chillemos e invoquemos
otra vez, que canturréen y silben bajo los puentes
quienes sacas en pijamas de bajo sus frazadas
los que hoy están mudos y no ven aunqye
tengan ojos saltones, ni escuchan aunque sean
como de burros sus orejas.
Exhíbelos en cueras por las calles y los clubes;
pero danzantes de poesía, gordos de himnos
por tu causa.
Señala las puertas y que toquen
hasta que sus nudillos sangren
y tengan voces roncas por tanto rescatarse
de las modas sin oficio. La apatía, lo improductivo
Que hagan filas en los manantiales,
que roben del agua frescura rumorosa,
que sonoricen sus resacas,
que produzcan sus peces limpios y veloces,
sus remolinos,
sus abismos de corrientes subterráneas
y vírgenes, que todavía no tienen nombres,
inéditas de textos y de mitos.

Nómbralos, amor, que los conoces
porque estás dentro de ellos como su esencial potencial
por no decir sagrada.
Házlos recordar lo que has sido
en el pasado y lo que será su porvenir.

Cuando todos estuvimos de rodillas,
moralistas, rimeros, carpinteando palabras,
fingimientos, tolerancia al que oprime,
sordos al que aguanta, caídos y cobardes
como cómplices, cuando te vestimos
como diosa / ícono del sucio, sin sustancia,
no perdíste tu corazón de mansedumbre
tu paciencia, tu esmero, tu don de pan
para el que sufre.
Otros fueron los que apropiaron tus panes y mantas,
otros tiranos; márcalos a ellos, no son tuyos.
Sella a tu pueblo, poesía, reina con ternura
a los inocentes, y llama, para dar orden,
a los que escuchan
con la voz de los que no odian, pero sufren.

Nómbralos, tú que nos antecedes, con igual palabra
de amor y que existes para la prostituta
y la adolescente, para la anciana y la viuda.
Y en los evangelistas de las redes y el ciberespacio,
súrtete de catharsis y de versos.
Da señales para el ladrón y para el iluminado.
Revuélcanos en oídos y palabras.
Busca a los drogadictos y a los asesinos.
Entra en sus bares, a sus cárceles,
a sus tugurios llenos de lamentos
y proyectos de lucro peligroso
y dáles una terapia nerudiana.
Cállalos en el hambre de Vallejo.
Límpiales las gargantas para que digan perdón.
Lávales las tinieblas para que lean a tus luces.
Cóselos de porvenir con tu rima interior
sin estridencia ni ripios.

Cuando te pongas en el centro de la página
de cada corazón ajeno, díles que yo también
hablo de tí y te llamo Ella, la Poesíal.
Y es que, cuando digo tu nombre, es amor
lo que digo y en tí ¡a todos les nombro!


[Este poema La función de la poesía se publicó en uno de los primeros ejemplares en papel de la revista Sequoyah, en 1985, misma que se convertiría en la revista virtual Sequoyah y está dedicado al profesor universitario César A. González, uno de los más importantes especialistas en Estudios Chicanos de los EE.UU., quien fue nuestro mentor y colaborador en el Grupo Sequoyah. En esta revisió eliminé la quinta parte del texto.]

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Sunday, October 18, 2009

31 de Octubre: Día del Poeta Virtual


Por Carlos López Dzur / Fundador de Revista Sequoyah

La poeta uruguaya Rosemarie Parra propuso el 18 septiembre 2009 que se instituya la creación del Día del Poeta Virtual «en el marco de las efémerides virtuales literarias para identificarnos con un día especial en la generación literaria virtual» [
Blog Orbita Literaria]. Su convocatoria fue sujeta a votación, seleccionándose el 31 de octubre. La idea fue acogida con beneplácito por distintas redes. Ver

Si bien es cierto que, aún en las redes de internet, se festeja el Día del Poeta, aún el Día Mundial del Poeta, una particularidad que faltaba se relaciona a la poesía multimedia que utiliza como el campo la expresión electrónica y que como han observado blogueros y teóricos como Cristina de Lama, Fabricio Mancebo y Alberto Moya, desde su importante proyecto el Portal multicultural
Ciberpoesía, no se desliga «de la tradición poética, ya que esta poesía nos recuerda a Mallarmé en la manera de poetizar a través de formas de expresión sintéticas, ideogramáticas y sincrónicas. La multimedia se sitúa junto a la forma de expresión del poema, y desde allí determina los contenidos de éste, ofreciendo un espacio virtual que crea una real interacción entre poeta-obra-lector». En este sentido es que la propuesta de Rosemarie Parra sobre el rol y creatividad festejable del Poeta Virtual es inclusiva y, al mismo tiempo, renovadora ante ojos escépticos de los poetas tradicionales que piensan que «la multimedia nos está haciendo perder la sensibilidad o capacidad de emoción» y no ampliando sus posibilidades expresivas.

El fenómeno de la literatura virtual llegó para quedarse y en español crece tan aceleradamente que ya inspirado libros que lo estudian tanto en inglés, como en español. Una antología titulada Latin American Cyberculture and Cyberliterature, compilada por Claire Taylor y Thea Pitmanidea, es una de las primeras sobre la cibercultura latinoamericana y el primer libro publicado en inglés sobre el tema. El ensayo Nuevas tecnologías para las humanidades, de Carmen Carrión Carranza (UNAM 1998) se interesa particularmente en las ciberliteraturas latinoamericanas a finales de la década de los noventa. Incluye un capítulo sobre las revistas literarias latinoamericanas en línea, escrito por Shoshannah Holdom, y que analiza tres de las primeras, surgidas en Perú, Chile y Venezuela: El Hablador, Escritores y Letralia, y el impacto que han ocasionado en las relaciones entre autores y lectores. No es extraño que un poeta y narrador, con los dones proféticos de José Luis Borges, sea objeto de unos los ensayos de Stefan Herbrechter y Ivan Callus, quienes valoran lo que ha de llamarse post-humanismo, no sólo como la tendencia profetizada por el poeta Borges al especular sobre la literatura electrónica y la irrumpción de la hipertextos ficcionales en la década del 1980 en las redes.

Jesús Martin Barbero en el prólogo de su libro sobre Ciberliteratura latinoamericana De la ciudad letrada a la creatividad ciudadana observa que los nuevos territorios del ciberespacio son las «revistas en la web, novelas virtuales, blogs literarios o poesía digital», añadiendo significativamente que «la mundana globalidad de lo hipertextual no tiene nada que ver con el escapismo diletante ni con el sacarle el cuerpo a los problemas locales; con lo que la hipertextualidad tiene que ver aquí es con un nuevo tipo de experiencia cultural cuya mayor originalidad reside en la capacidad de interacción entre escritor y lector, entre creador y espectador, entre experimento y propuesta de alternativas, y, por lo tanto, entre ciudadanía y participación política, entre comunidades y apropiación cultural».

Las redes eletrónicas están abriendo puertas de acceso a la gran literatura y a la que falta por ser producida. N. N. Katherine Hayles en su ensayo, en dos partes, Electronic Literature: What is it? [
Electronic Literature: What is it? ] hace un buen sumario de las implicaciones, incluyendo la producción de ficción interactiva, arte generativo y poemas Flash. Ella es parte de la Organización de Literatura Electrónica (ELO, Electronic Literature Organization, sin fines de lucro), fundada en 1999, «para fomentar y promover la lectura, escritura, enseñanza y comprensión de la literatura conforme se desarrolla y persiste en un ambiente digital cambiante».

Por lo que se documenta, tanto en Hispanoamérica como en España, hay interés en libros y ponencias en congresos para estudiar estos procesos. La profesora española María Teresa Vilariño Picos, en colaboración con Anxo Abuín González, ha escrito el libro la Teoría del hipertexto. La literatura en la era electrónica / Seminario Internacional Literaturas: Del texto al hipertexto
, celebrado en Madrid en 21-23 de septiembre de 2006. Ver

El creador virtual y, muy especialmente, el Poeta Virtual es quien está dando un balance pedagógico y humanístico a una internet que lucra y atiborra con pornografía y formas de pensamiento débil y acrítico mucho del cielo y el territorio del hiperespacio. El poeta virtual se ha convertido en el aliado de los artistas plásticos y reproducen pinturas y fotografías de excelencia, así como música de fondo, para su blogs, como parte de su quehacer virtual. Los escritores y poetas de
Ciberpoesía nos observan cómo el ciberpoetas están haciendo alianzas nunca vistas entre diferentes formas de arte: Diseño, Oralidad, Poesía, Música y Pintura. La definición que tienen para Poesía Virtual es amplia e iluminadora: «el arte de la palabra pero vista desde más dimensiones de las que hasta ahora se había tratado, como por ejemplo, la visualidad, oralidad, gestualidad, actuación, virtualidad...»

Es un nuevo género literario-artístico de carácter mixto, une ideas y plasticidad dando una nueva significación a la poesía. Este arte supera las diferencias socioculturales y lingüísticas, es global en toda la extensión de la palabra, está por encima de fronteras, culturas, religiones... Una de las claves más importantes que debemos tener en cuenta en lo que se refiere la la poesía visual y en general a la nueva poesía de finales del siglo XX y XXI, es la comunicación de masas, llega a todo el mundo precisamente por su sintaxis visual que complementa palabra e imagen.

En este nuevo mundo de la poesía encontramos distintas nomenclaturas, como por ejemplo, poesía virtual, electrónica, multimedia, sonora... pero todas son formas de aunar la poesía tradicional con las nuevas tecnologías consiguiendo unir tradición y modernidad en una expresión artística, provocando que el lector interactue con la obra y sea partícipe de ella, creando un lazo indestructible con el autor de la obra.

En esta nueva era poética, partimos de la base de que la poesía puede ser escrita, grabada o dibujada sobre cualquier soporte. Pero ahora el medio actúa con sus características propias, de manera que las bases para realizar un poema ahora son la funcionalidad y la estética. En el mundo multimedia la lectura del poema ya no es bidimensional, tiene cuatro dimensiones izquierda-derecha, arriba-abajo, atrás-adelante, adelante-atrás, también el hipertexto, otra dimensión del espacio virtual del que depende el sentido del poema por la interactividad del lector. Encontramos dos generadores de significado, el texto verbal (la propia palabra) y el texto virtual, la relación entre las dimensiones, incluyendo la visual.

La revista y grupo Sequoyah se une a esta iniciativa del primer, 31 de Octubre como Día celebrativo del Poeta Virtual, por lo que aprovecha y da un homenaje a Fernando Millán, quien es alguien que, en situaciones difíciles, hizo el llamado a este inicio de la poesía visual en España, «como género artístico autónomo en un contexto en el que la experimentación y la crítica social pugnaban» por abrirse paso. Fue el período de posguerra y autoritarismo, en que parecía, por no haber popularizado aún la internet, que Millán preconizaba «es hora de ver la poesía».

Como grupo la celebración nos entusiasma, porque, como mi persona y el grupo hemos sido parte de los pioneros que en los Ochenta iniciamos, desde San Diego y Orange County el proyecto de una website de poetas. Un compañero, colaborador de Sequoyah, alega con justicia que estamos entre los pioneros de aprovechar para el arte «La Teta de Vidrio».

Entre las actividades que desde las redes y blogs creados por Rosemarie Parra, se auspicia lo que ha llamado el «Grand Prix» con motivo del
Día del Poeta Virtual.

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Día del Poeta Virtual / Surrealistas / Rosemarie Parra / Orbita Literaria / Poesía visual y ciberpoemas / Omni0bus

Tuesday, October 13, 2009

Canto a las pistolas

God and guns
Keep us strong.
That's what this country
Was founded on.
Well, we might as well give up and run
If we let them take our God and guns.

[Del álbum de rock, God and guns]


Los chicos de la banda «Lynyrd Skynyrd»
estarán contentos: la euforia de su dios
jala el gatillo y en dos pilares,
resuelve la existencia de la Patria.
Sea el clamor «Fortaleza»: God and guns,
sonar el mantra, dos ingredientes
dados o temidos, fundamento,
un dios weberiano de la Ira, dios
que en su mención no se equivale
al hijodegran puta, aunque pueda parecerlo.
Al mayor de los burócratas que escribe con el dedo
dénle la boca por donde salen balas, muertes,
fósforo blanco, dénle su dedo tinto de sangre...
Conste que hay una segunda Enmienda que lo ampara
y se invoca como si se leyera a Moisés
del libro de embelecos: hay que proteger
a las pistolas / God and Guns
son la consigna /
that's what this country
was founded on.


Es que un país, así nacido,
históricamente sembrado en la amenaza
y la distancia afectiva sostenida a punta
de gatillo, no es puritanería, nunca olvida
la memoria de exterminio.
Mataron indios como quien mata a nadie
cayeron pueblos / etnias / hambreadas,
indios macilentos y robados,
en senderos de lágrimas, clasificados
como incivilizados / salvajes / y en la tierra
dignos de saquo porque no eran
como ellos, otros blancos, puritanos, mentirosos,
racistas, explotadores, asesinos...

Y los abuelos la receta estám pasándola a sus nietos
Thomas Jefferson, jactándose está
de sabio bueno, y da el consejo a Peter:
Sea la pistola como la sombra de tu paso.
«Let your gun therefore be
the constant companion of your walks».


Los chicos del arrabal urbano deben estar
contentos; un hombre armado es más perfectamente
ciudadano, tener una pistola es un derecho,
la pistola es la patria, municiones, el credo.
El respeto se gana con disparos
y la paz se hace con Dios
enriqueciendo.

América, vamos a exportar la democracia
(¡quiérase el mundo más civilizado!)
La Marina de Guerra quiere armas
los programas de Sealift, por ejemplo.
Un cargamento de 3.000 toneladas de armas
va rumbo a Grecia. Israel lo pide,
viva Bush y los republicanos.
Con armas Amérika es más fuerte
con negocios, mata la beligerancia
y 30,000 billones de dólares no son una venta
despreciable o mala.
Mándanos Patria, Señor de los Ejércitos,
biblias para el domingo y días de Acción de Gracias,
patria en la forma de ráfagas de respeto mortal,
violencia que haga patria, muertes que fortalezcan
nuestros fundamentos: Dios y armas.


Del libro Canto al hermetismo

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Monday, October 12, 2009

Media's Approach

«If it bleeds, it leads...» : Mark Fuhrman


Todo el mundo está dispuesto a poner carita compungida,
si alguna vez se enterara acerca de...
a soltar lágrimas de cocodrilo, ojalá y no se entere,
a buscar ese tono de voz conmocionada, que resume:
«Esto es una tragedia; pero, ¿qué sé yo?»

La mayor parte, aunque un movimiento pro-justicia
y pro-igualdad, lo diga, lo rediga a oídos sordos
o paredes mudas, nunca se aprenderán
el nombre de Darfur, no ubicarán en mapa alguno
que Sudán existe; Timor es. acaso, ¿asunto de...?
El gobierno puede saquear todas las villas,
la chusma en la milicia violar a miles de mujeres,
quemar a los ancianos vivos, pero: ¿qué importa?
la vida es un espejismo allá, ¿a quién putas
puede importar Darfur, si esa noticia no vende,
no trata de,
no representa a,
no es asunto de...
Sudán es como el hambre que no vale mencionar,
Darfur como la represión que no se puede resolver,
Timor-Leste, cementerio
que entierra vivos a un tercio de su población.
Pero no es asunto De ni representa A.

2.
No, Carlos Ximénes eso te importa a tí,
Ramos-Harta, a tí y a ninguno más,
Darfur y Timor no son hip-hop,
no venden, it'snt highprofile cases.
Ninguna vida allí, aunque sea asesinada,
inspira este dolor
de alto perfil
y este media's approach
que nada sana, pero gusta
como una película de horror.

No, Ximénes, no Ramos,
entre la friolera de las muertes civiles
del negocio homicida, horripilante,
para conteo de los llorados y llorables del mundo,
búscame la Estrella Victimada
—the prettiest, whitest, or youngest murder victim—
la más bella, la más blanca, la que es tierna
y dulce como JonBenet.

¿A quién importa que sean civiles
los muertos en Irak, 655,000 o más de un millón?
En el negocio de la atención y las lágrimas vivas
del oyente y del telespectador,
éso no trata de,
no representa a,
no es asunto de our media's approach.

Estéticas mostrencas y vitales

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Sunday, October 11, 2009

Una sonrisa


Aprende que, absurdamente
como la vida es, muchas veces
solita que se abre la sonrisa.
Los ojos gozan tan pública
y privadamente con las cosas
que nadie te clausura la alegría.

No por decreto y por siempre
en el cotidiano rodaje del afán
todo es oscuro, sin resquicio abierto.

Ninguno y nadie detendrá
al ladrón más poderoso.
Es que una sonrisa, de repente,
asesina con silencio la culpa
y extirpa a sus verdugos de su esfera.

Está bajo la piel, una alegría
y el rasero, es el escudo admitido
que paradójicamente, cuida de tí,
al menos, a uno de tus cantos para el tiempo.

El es quien quitará los ojos fieros
y agredirá a aquel que se atreva
a amenzar tu juventud de flor abierta.

De Las zonas del carácter

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Sube a la Tierra Santa

A Cristóbal Colón, alias el Palomo
el sefardí que buscó en América la Tierra Santa


Se va quien nunca dijo que la Tierra es plana.
El heredero de la biblioteca cartográfica
de Bartolomeu, su suegro, se va...
pero entretanto él lee y lee cartas marinas
de los hermanos Zeno,
apuntes sobre travesías de Henry Sinclair,
obras griegas y romanas.

Por Aristóteles supo la existencia del mar de bacalao.
Por Estrabón, Séneca, Plinio y Cayo Julio Solino,
cómo se llega al Asia y en 40 días se navega
desde las Gorgonas (Cabo Verde) hasta las Indias,
Palomo le dicen: Palumina = colombus...
columbina. El es quien se va,
se va de navegante
pero sabe que la Tierra es redonda
y la Atlántida existe.

No hay tierra plana, ni monstros que dejen
al marinero sensato, pavorido. El es
a quien dicen adiós, quien hizo aguada
en la Fontanilla rumana, a la entrada de Palos,
es a quien conversan los templarios de Portugal,
y le muestran las cartas de Toscanelli
escritas para el rey Alfonso V.

Los Caballeros de Cristo ya dijeron a Palomo:
«Antes que te vayas y navegues
el Atlántico y seas rumbo al poniente,
conversa con Francesco de Pinello…
Es un rico banquero de Génova, te ayudará»

porque éste no soporta
vejaciones, matanzas, expulsiones
de sus hermanos serfardíes; «habla a Pinello,
salva a tu pueblo, sube a la Tierra Santa».

De
Teth / Indice

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Plegaria de James Galus Watt

I do not know how many future generations we can count on before the Lord returns, whatever it is we have to manage with a skill to leave the resources needed for future generations...

Everything Cheney's saying, everything the president's saying, they're saying exactly what we were saying 20 years ago, precisely ... Twenty years later, it sounds like they've just dusted off the old work
James Galus Watt, ex-Secretario del Interior de los EE.UU.


En la iglesia, hay una izquierda mentirosa.
Cree que yo escupo sobre la geografía
y me orino en los Grandes Lagos.
Que me lavo los oídos con brea, indigna
costra de mi algarabía ante el inmundo eco
de lo que ellos dicen, y que hago gárgaras
con petróleo, alegan por añadidura y me burlo
del hipócrita viejo comunicador, quien me dio
nombramiento para hacer en su nombre
su trabajo sucio. Pero no es por él que yo
me rebelo, me jacto y doy estas rabietas
[Reagan me importa un bledo]; es por tí,
Señor del Cielo,
que, en los plea bargains, doy fe
de un delito más o delito menos.

El cochino teatro de las izquierdas ambientalistas,
jodidos judíos anti-gubernamentales,
sons of a bitches, me persiguen,
cinco años de probatoria han sujetado a mí
y multas y 500 horas de servicio comunista obligatorio
[en América USA, Señor, en tierras
de vaqueros del Green River de Wyoming].

Contra mi persona decretaron 25 delitos
de perjurio / felonías / y alegan que yo obstruyo
la justicia; que soy adicto al petróleo
en el café de la tarde y no protejo
ni a gatos ni ratones.

Soy enemigo de las focas-leyes
y las moscas-especies
en peligro por mis manos-de-extinción.
... Y todo porque mando a tu Arquitecto Hiram
a los aserraderos, quiero el árbol frondoso
para hacerte el Arca en la Alianza en los bosques.

Para que reposes, adorno tu almohada,
decoro tu pared y tu cama, con piedras preciosas
de las minas. Soy en Tu Nombre quien perforo los pozos
y honraré tu energía, quiero que se descubra
el combustible de Tu Aliento y todo
lo pusiste en el subsuelo...

«We will mine more, drill more, cut more timber».
No me importa decir No a quien se oponga.
No me importa conturbar las huestes del socialismo,
sea el que fracasa en la Siberia Roja,
sea el que abrigamos aquí, con mentirosos...

Sí, no dé rubor si lo digo:
don't go to Russia, come to America and go
to the Indian reservations.


Pues, sí... Señor del Cielo, si he de cumplir
esta encomienda, que allá en la iglesia
o en ceremoniales, me hagan su poquito
de silencio y de honores.

Las bandas de rock me ensordecen,
me aburren. Tienen cierto elemento indeseable.
¡Sabes cómo me deprimen los maullidos
de los gatos! Sácalos fuera y ni siquiera
los suplantes con palomas... Llévatelos a todos
los que se comen sus bigotes en la sartén
del aceite caliente; húndelos en las minas
cuando estalle la pólvora de la industria
con su violenta estampia.

No será jactancia entonces que diga
muertos gatos y perros se acaban
de una vez pulgas y rabias.

Señor, antes que bajes, tal Redentor, al planeta,
yo te administro abajo, rentaremos al menos 4 millones
de km² de costas. Exploraremos las aguas
de tu manto, y los mineros del carbón
a fin dar festejos, te darán el mejor recibimiento.
La industria quiere que haya gasolina suficiente,
independencia petrolera programada para ese día
en que vengas en gloria y preguntes:
¿Qué hicíste con los recursos que te dí,
cómo has utilizado los mares, las bestias,
los bosques, cuántos ranchos en fin
me fabricaste, en fin, supíste sacar
el lucro del ambiente?
No te dí medio ambiente.
Te dí el Ambiente Entero
y la capa de ozono
y el efecto invernadero.


... porque, al parecer, hay unos cuantos perversos
que van a atajar mi paso, cuando vaya
al Juicio final y Tú vengas, oh mi Señor,
mi guardafango, desdeñador de pancartas
de la National Wildlife Refuges, vendrán
con los hostiles ambientalistas,
a soltar las alimañas cabilderas
de los Verdes intereses y las especies raras.

09-10-2001 / Canto al hermetismo

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Friday, October 09, 2009

Las tareas


... porque vivimos en un mundo lleno de dolor,
alguien tiene que echarse la carga
de consolar al que puede.
Unos no van a querer, hay que saberlo.
Alguien ya se anticipó a llenarlos de una tirria
que es lepra y pústulas de fango,
pero al que pueda hay que decirle que hay algo
así, bajo el polvo y los pantanos,
como un pétalo de loto, o muchos pétalos
que no se contaminan...

Unos seres, desde su corazón o su razonamiento,
se han convencido de que no hay futuro
y el presente es lo único a la mano.
Alguien estuvo diciéndoles que ni siquiera
hay sentido, que es mejor No-Ser y practicar
el odio, desaparecerlo todo, hacer el daño máximo posible
antes de echar el último respiro; pues, uno
(hasta que no haya sido convencido de la patraña
subjetiva, individual, egoica, de esos predicadores)
tiene la dura tarea, decir que no es así,
no es así, no...
aunque el mundo esté lleno de dolor.

... por eso nace el contreras que consuela,
el terco que lleva la osadía a un pedazo
de papel, o al espacio del aire, al eco
donde se pueda cobijar una palabra
sin ese extremo del acábese todo de una vez.
El poeta se atreve decir lo que otro
se niega a escuchar.

... es que nos han convencido de que no hay propósito
ni belleza ni inocencia ni dignidad ni libertad.
Que esperar desespera. Que la angustia
es lo más sublime y lo más trágico
y, sin embargo, alguien nace parecido al loto
y se hunde en el agua y se lava el espanto.

Uno que divide en dos el pan que se come,
aunque no pueda hacer los milagros
de alimentar multitudes...
El nace para consolar y echar sobre su espalda
lo que duele; el tiene buen vientre
para moler dolor y abrir ojos de ciegos.

Unos sólo tienen una canción en los labios
y es la misma tristeza que se pausa
para ayudar a que se detenga
el dolor en el más triste aunque sea un momento;
para eso nace ese terco que sabe que bendice
aunque le toque morir después
de haber cantado...
porque aún las mariposas con sus muchos colores,
sus vuelos, su afán de agitar flores
y escarbar el polen, viven brevemente.

El libro de la amistad y el amor


Tuesday, October 06, 2009

El Relato posmoderno de las Grandes Ilusiones


El mundo puede ser materialmente
muy hermoso, hay que ayudar a forjarlo
y yo lo quiero así, pero no es suficiente.
Preciosa sea la convicción de alma.
Sin su hermosura, por más bella que sea la geografía,
un mundo de mentira se tiene.
Una cloaca es el mundo, vómito expandido
para la compulsión de consumo.

El trabajo puede ser honorable, el verdadero apero
que redime, la ilusión de cada mañana productiva,
el anhelo que se tiene después de la noche de reposo.
Yo quiero ese trabajo, creativo, dignificador
de mi día; pero, fatigado de acoso
por explotadores, condenado a la voluntad
del miserable, el trabajo me aliena,
me empobrece. La producción se vuelve
la factura que encadena, la mentira, el cebo
para engranarme al sistema de mi oprobio.

El conocimiento es el misterio más amado,
lo inagotable, lo indispensable, victoria que corona
a los puros y yo lo necesito como mi alimento.
Sin sentido... las cosas no brillan en sus méritos.
Sin esa luz, el mundo está en lo oscuro;
pero, mire usted, lo novedoso y atrayente
es ídolo carente de verdad, de valía.
Es sólo una lujuria de los ojos.

Yo no quiero ese infinito bombardeo
de la costumbre vestida de palabra y dobles intenciones.
No esos medios que para comunicar mercadean,
reprograman, aturden, reconstruyen su parche
de malicia. Manipulan, mienten, aridecen.

Quiero el amor, lo que da paz y empatía.
Lo llamo conformidad, aceptación, convivencia,
pero, incondicional no es. Y lo que doy y lo que tengo
parece insuficiente y me siento que no puedo
merecerlo. Orilladas están sus mil invocaciones.
Mi amor se ha convertido en soledad,
anónimo llanto, dolor escondido en la sonrisa
hasta que venga esa muerte transmoderna
y me recoja en el seno de su anhelo.

Hay grandes figuras carismáticas, modelos de ser
que no son tal vez celebridades; pero son lo profundo,
lo ejemplar, lo modélico, yo quiero amarlas.
Las admiro y no puedo alcanzarlas porque son
como ajenas y ellas no están conmigo.
Son como divas que hacen lo que les da la gana.
O los centros de poder las ocultan,
vedándolas, las manosean a gusto
y le quitan el lustre.

Son el lujo de aquel que las controla
y las pasea como a perros de raza por las plazas
de sus presunciones. Entonces, me conformo
con los seres sencillos, humildes, olvidados,
simplemente mediocres, aislados, en el mercado
de la cultura popular. Seres como yo,
quizás incomprendidos.

... porque ya la ideología está desmeritada
y el contenido del mensaje se condiciona y se vende.
El mundo está rehenchido de mejores postores.
Con la imagen decorada, todo se sustituye;
ya nadie quiere amar lo profundo, ya no se cree
que haya verdades, no se cree en nada
que no se venda y no se toque.

Lo mismo vale una ilusión con los pequeños ídolos
que te dañan los ojos y la ansiedad del alma.
Las convicciones valen lo que el apetito
y te alimentas con escoria y formas vanas,
bisutería de cínicos, correctamente audaces
que devoran y corrompen.

Por eso lo que no aparezca admitido por ninguno
es lo que a mí pertenece. Estoy donde no está nadie
y nadie quiere estar. Ahora no me interesa
el mundo hermoso, ni el avatar de los célebres,
tampoco el mundo de grandes triunfadores.
No me interesa el amor de los felices
ni el dolor de los grandes sufridores.
Me hace daño.
No me interesa el sentido del fracaso
ni las revalorizaciones fragmentarias
del cosmos y el origen.
No me interesan las Grandes Ilusiones.

De
Las zonas del carácter

El espejo roto

«We have a must-have culture. There is no one telling young people that rewards come to those who wait. As a consequence they feel like failures when they don't get things immediately. Cutting yourself may be one way of relieving that tension and also punishing the people, like your parents, who you may feel are not giving you enough support»: Dr Dylan Griffiths

Yo tenía un Espejo, que parecía el agua cristalina,
prisma para que un rayo de sol, mínima voz
de luz me dijera colores, me hablara del Presente inagotable
que no es necesariamente el futuro; tenía memorias gratas,
que no fueron necesariamente el pasado.

Hoy mi espejo ha sido roto en mil pedazos,
hoy no puedo mirarme por dentro,
no escucho tampoco un Gran Relato
y mi presente se niega a referir armónicas memorias
y me hallo ante un presente, tan opaco,
que me hiero con el vidrio que piso
y la cascada natural de mis opioides
sangre es a mis pies,
es sangre, sangre,
sangre.

2.

¿Qué falta en mí si veo de esta manera?
mi rostro como espectro fragmentario,
el paisaje con el tono de sombra ceniciento,
¿qué Ser ni que ocho cuartos
si no hay coherencia cuando me armo
en aras de unidad y totalidades,
y la voluntad ha muerto, avergonzada,
porque no tengo lo que no tengo
y sí muchas heridas y desfiguraciones,
un espejo en pedazos...
¿Qué pasa con este rompecabezas
que quise hacerlo mundo y no puedo todavía
porque estoy entre grupos tribales
con mucha prisa, en desorden,
y yo soy de los más lentos,
perdedor en medio de rudos laberintos,
meláncolico estropajo que da tumbos
en medio del individualismo
de cínicos triunfantes y antipolítica prosaica
de dinero y mercado?

3.

Yo tengo muchas cicatrices
y no las muestro a nadie; son lo mejor
que obtuve por un poco de amor
que se me escapa, se encubre, se blasfema.
Un día me sentí un sapo y nadie desencanta
con un beso a quien está en lo oculto de una nada;
nadie piensa que en medio de los ojos,
y su penumbra rugosa hay una joya encantada,
una voz croando por la vida.
Un híbrido doliente que no tiene espejo
con el cual comunicar un Gran Relato,
arcaica y sublime confianza por su Ser rescatado.

4.

¿Qué puedo llamar mío si ya no tengo espejo?
¿Con que autoridad diré que existo?
¿De qué instantáneo gozo doy registro
si todo lo que soy es prosaísmo,
este nihilismo de baratija,
este chueco pasar despreocupado,
ajeno a todo perfil que se redime,
o quiere hacerlo sin saber unir
pedazos que valgan todo la fe,
toda la esperanza,
todas las redenciones?


De
Las zonas del carácter

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Monday, October 05, 2009

Invocación de los Tantrikas


Tú no estás solo.
La atadura de culpa no se hizo para tí.
No te llames perverso. No sientas vergüenza
porque amas ese bello cuerpo desnudo,
ese objeto tan limpio de tu Deseo.

Rememórala si es que alguna vez la conocíste
y era la dakini que cantaba su entrega
vibrando con el Om / sol de tu abrazo.
Invéntala porque hay muchas gopis despreciadas
buscándote en el camino de la Tala y están hechas
a la medida de tus manos, con su aroma remoto
y sólo a tí corresponde la saliva y lealtad
que da territorios de olfato y de voces a tu beso..

Vuelve a quererla y pon en tu boca

la añoranza de quienes extrañaron la inocencia
y el placer que antes les fue negado.
Que comprendan quienes se dieron puros,
unitarios, sin roturas por amor a Eros
y fueron
torturados,
condenados,
prohibidos, sujetos
a las normas sin misterios.

2.

Lujuria no es placer ni erotismo.
Consuela tú y redime a la insatisfecha,

quien es luna y menstruo y te espera.
Por la calle, van los perros y se comen
del rabo y suben a las hembras, encimosos;
y van sin este amor, fabuloso y fabulado,
enzimosos de esquinas y huesos...

pero tú, eres distinto.
De tí depende el Eros.

Erótico quien no reniega el invisible acto
del añorar / compartir / evocar
esa energía por los que ya no pueden
porque los mata el mundo.
Quien no escapa cuando su sortilegio adviene
de Eros, el cómplice... y esta es la verdad.

3.

El mundo mata con sus falsas comprensiones,
con canónica plenitud, logificada;
con posesión fornicante
que ya nada hecha de menos, el placer lo va
dando por sentado y lo degrada y da paso
a las coherencias predecibles
del hostigador y el blasfemo.

Ténla. Haz de la esperanza el ángel.
Ténla eróticamente cautivada para que puedas
cantar
el cantar de los cantares.
Ve donde el deseo combate con las incertidumbres
y has el drama heroico que no comprende Maritornes
ni las zafias campesinas que hacen la puta vida
una razón de pago, espasmos contados
por monedas, sin misterio.

4.

En la ausencia del@ Amad@ no te distenses.
No digas tu secreta sed, no eches cal a la tumba.
Este mundo asesina la inminanecia
y da placer por goteo, oculta con parafilias
el coloquio íntimo, amoroso, confabula
para enredar tu mensaje
con antipatía inmisericorde.

Pero tú rescatas, buen amante,
a quien lo injusto evade y con lo bello abraza fantasías
aunque se haya perdido la conexión sagrada,
el Eros, la eléctrica lujuria del Origen.

No te distenses, así no hay gozo.
Sin Eros, la vida no tiene sentido, él es
la paciente batalla contra todas las plagas,
la dulce solución que calla la Tragedia.
Crécete en los conflictos de este mundo pornográfico,
aberrante; sal de tí mismo con un ser distinto
por pareja. El hombre teórico no apuesta por tí,
porque eres energía y la Caricia Buena
y el Apetito Noble y, en el fondo más oscuro,
caos de esperanza, estás ...
como Eloísa amando
a pesar de estar vedada
para el gozo de Abelardo.

5.

El volcán apagado está fuera de ti.
En el orden cotidiano de las normas
donde abunda más el sexo que el disfrute.
En las conveniencias de los apropiadores
que despojan tu sustancia para hacerla
segura en sus prisiones, en la censura
donde la cautiva sólo gime fisiológicamente
sin que plazca su deseo con gozo liberante.

Otros dijeron que el origen es temible,
libidinoso, indeseable; no tú, Quienes implicitan
el desorden de sus vidas, la fractura del amor
y sus fuentes, que sepan lo que asumes
y el por qué los desdices. Que digan ellos
«el sexo es animalesco y el amante, su bestia».
Dí tú, por el contrario, que el sexo es inocencia,
que embellece,
que ilumina,
que completa...

7.

Ellos se jactan de recorridos que no llevan al amor,
sino a la perversa bancarrota, al quiebre
que experiencia quien, con el sexo,
mata dos pájaros de un tiro:
la inocencia y lo bello
del principio. Dí, inventa que no,
dí SI al sexo que libera.

Ellos son los que mienten.
Tú no estás desorientado: acércate
y mira, huele, toca, ámala a primera vista
y juega con su cercanía, desátala
porque está dentro de tí, soñando en tu confianza
para salir del encierro y juntarse contigo.
El erotismo quiere hacerse amor y no lo dejan.

8.

En presidios de prejuicio se ha llamado
por siglos, carne impura, hervor del vicio.
Pero sin erotismo: es cierto
que la carne se extingue y se encarcela.

Tú mantén la llama como un tantrila
y observa el imprevisible Caos, porque lleva
un caldero ardiente de luz por caminos de sombras.
El erotismo es fuego de albores, es tesoro
de principios, no el final de los decretos.
Es una carga fuerte como el azar,
como lo desconocido
que se encierra en el Cofre de Pandora.

9.

¡Ay, suéñala! que las energías más potentes salgan
y se abra ese misterio de esperanza,
que nos tiente con su ola contagiosa
que nos turbe, pero que no se pierda
el remanrnte del dese
más magestuoso, la erótica esperanza!

Abre a la identidad biológica ese otro ser
aún desconocido, ábrela inocentemente,
practicante del placer, añorado y perdido.
Recíbela con estímulo y plenitud.

Tú no necesitas del vicior larvado
de los faltos de amor y de energía,
estos truhanes mercaderes, ricos
en viles yombinas y viagras
para su feria espectacular de posesiones.
Déjalos que se sequen, pornográficos,
en las secas aguas de sus decadencias,
en la turbia miseria de sus menstruaciones.

Para que ninguno sufra y que haga de sí acusación
ni permita que otro la haga, canto a quien a nadie
hace daño y no traiciona, a quien nunca
blasfema ni traspasa lo prohibido,
a los que aman su coloquio íntimo, amoroso,
con Eros, a los que no sufren
alteraciones hormonales ni se sienten
castrados en su espíritu.

Del libro Tantralia

Tantralia / Indice

Friday, October 02, 2009

Su menú de palabrejas


Para tener una ideología contemporánea
con la que pueda llamarse adversario por principio
y jactarse de tener / en nosotros /
a su léxico añadió el menú de convenientes palabrejas:
el subversivo, clandestino, oveja negra,
el que nunca ha de ser ente fraterno
o querido, el comunista, masónico,
enemigo de Fernando VII El Deseado,
el foráneo sacrílego, enciclopedista,
descreído afrancesado, racionalista,
calvatrueno, incendiario, ateo...
inventores de paso del Estado Laico,
la decadencia de la Iglesia,
el independentismo
de las viejamente adheridas regiones
cantonales,
autores de la Guillotina,
impusores del esplendor revolucionario
del 1789 en la Francia jacobina.

Y usted viene derechito al odio
(sin ningún referente de su sucio pasado)
a recordar la revolución de La Comuna (1870)
y a asegurar que dos masones inventaron
el himno de La Internacional socialista en 1871.
Usted viene a recordar lo anticatólico
que somos y lo inhumanamente anticristiano
como si usted no tiviese represores
ni errores en sus expedientes...

Usted que favorece una moral
autoritaria y dogmática
(la misma que nos diera la hoguera,
la Inquisición, las censuras aberrantes
que han durado siglos... usted que no entiende
por qué a nuestro arquetipo se expulsó del Paraíso...
ahora pues, ya tiene un menú de palabrajes
y nos negará un posible vínculo con otros
sobre la base del conocimiento, el cuidado,
el respeto y la raíz, sin la cual no hay sentimiento
que nos ofrezca pertenencia
ni sentido de identidad.

De Las zonas del carácter: Indice

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Las Letras del mal / Unión Hispanoamericana de Escritores / Letras kiltras / Mandalas de Poesía / Parnassus / Blogosfera: Carlos López Dzur / Revista Sequoyah / La Más Médula / Córdova / La Más Médula / NY / La Más Médula / California

El sistema de carácter / La arcaica alegría / La otra mitad



El sistema de carácter que yo quiero
no se parece a la jauría
(que sólo tiene instintos y, a saber,
que son muy pocos buenos).
Es ante los conflictos que se prueba
si la bestia está primero que el carácter.
¿Cómo la vida orientará al que sufre
si nada hay en estos cuerpos que sea puro,
si no hay hueso maligno hasta la médula,
si no hay costilla buena para irse
hasta los reinos de las separaciones?

Aquí estoy receptivo, con la esperanza impura
de no estar en la boca de los explotadores,
quienes muerden, porque mucho atesoran
sus bocados ajenos, explotan
para hacer mercadeables
sus dominios.

Aquí, impuramente productivo,
con pulgas y necesidades
que se llaman sustancialmente
mis instintos.

De
Las zonas del carácter

* * *


La arcaica alegría del asombro

Hay una vieja alegría en el mundo,
o sí, en la geografía, en la memoria
de mis manos y brazos y piernas,
en la piedad inocua
de alguien triste y cansado,
con dos ojos soñadores
como los que he tenido...
ay, y ahora soy... tan pobre como para pedir silencio,
tan rico como para vagar en años.

Necesito el sol sobre mi boina
(tengo dos ojos y todo lo bello se los acredito,
¡cómo me han obsequiado!)

Todavía tengo un árbol al que digo:
«¡Me asombro!»
y una dulzura de mujer
que se conspira en antojos
y su canción es mutua.
Se nos vive en los labios.


De Las Zonas del carácter / Indice

* * *

Esta otra mitad

Tuve sólo cuanto pude merecer
¡menos esta mitad de la muerte!
que vuelca el horizonte, de repente.

Me ensombrece. La tempestad amanece
con sospecha de asalto y alfileres
tan intrusivamente que estoy aquí
ante una tumba abierta, con mi nombre
y mis rodillas, tiesas y selladas.

La ronda del pájaro negro
saluda en mi piel, sólo arrugas
y polvo y lentos pasos y olvidos.

De
Las Zonas del carácter

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