Friday, May 30, 2008
Hay una tristeza profunda
Hay una tristeza profunda que se parece
a la escasez y no viene de ninguna biología.
No es un grito insuficiente de la carne.
No es la tristeza de la necesidad insatisfecha,
no es que falta un lecho, un poco de miel
o de erotismo. No es que se carezca
del básico alimento y el salario.
No es que falta un amor o se está solo.
Hay una tristeza que se parece a la nostalgia
y no es que se esté, con el lamento intenso,
pidiendo ser amado, o saberse dolido
por las gentes anheladas, en ausencia
de familia, o de un amigo, o falta
de los ensueños laicos que divierten
al ego y la memoria, a la costumbre,
al aquí-soy del cuerpo. O del Estar.
Se dejaría de llorar si tuviera zapatos,
el bocado caliente cada día, el vestido
que nos libra del frío. No. Dejaría cualquiera
de sufrir con buen salario, con la mujer
que lo quiere, con vecindarios buenos.
Tenemos una tristeza de caldero
que fácilmente se consuela.
Una pena de hoy y una pena provisoria
de mañana… pero, aún así, hay una tristeza
con alma de Vishnú, con ansiedad
de Brahma, una que no tiene
relojes, que no se amarra al mundo.
Que a menudo se calma con la muerte.
Hay una tristeza más allá de la necesidad inmediata.
Hay un desgarramiento, que parece social y post-histórico;
pero no lo explican los consabidos artefactos
de la cultura de quien vive apresurado, ansioso,
hipertenso, a pesar de que busca su pan y su lucro.
Anónima tristeza casi siempre, rehuyente es.
Una pena de Agni-Soma, tristeza de laurel.
Es la que no se venga a sí misma con la ira y el delito,
ni se hace justicia con hipócritas perdones,
ni con leyes inventa más cadenas para la libertad.
Hay una tristeza que es dulce y a la vez doliente,
la tristeza más sincera, al parecer enmudecida
y escasa, tristeza profunda de origen,
tristeza agónica de fe, de alma que no cabe
en el cuerpo y gime, y busca liras de Apolo
en el tesalio Valle del Tempé, velo y lira
de Orfeo, velo, lira y laurel
en una red de almas hiperbóreas
en el más allá, una tristeza que aún no ha rasgado
el fuego y la luz material de Mithras y Ormuz.
Es la tristeza que sólo en lo profundo
adquiere identidad, tristeza del universo vivo,
natura naturata, y de aquello Invisible
que está en él, como un aliento divino,
renovador, identitario, palabra espermática
del Ser, agni-soma, esencial de la raíz:
la verdadera humanidad.
12-5-2000
De «Teth mi serpiente»
Conquistados y conquistadores

a Francisco Vázquez de Coronado (1510-1549?),
buscador de las «Siete ciudades de Cíbola»
En el pozo del Desencanto, ví al Conquistador.
Clasificó lo improbable, vaticinó el destino
con dicotómicas categorías: quiso un imperio,
siete ciudades, en su puño siniestro.
Pero no lo admite. Ha comenzado a alimentarse
con sangre, a enfrentar el mundo ajeno,
a matar indios, a negar el hallazgo,
a mal herir la Sorge.
El Virrey lo ha censurado.
Ahora sediento está de barro y aliento.
Se mece en un giro del yang estructurado.
Con perra sarna lo muerde la codicia.
Con ausencia de alma lo engendra el acto equivocado.
Algo más peligroso: la conquista ad absurdum.
A la peña de las divisiones se lo lleva el abismo,
el pozo, la lujuria de hallar lo que no existe.
No se convence aún y está en Arkansas.
Se fue de Colorado. Pero ya no importa.
El descubrió el Gran Cañón.
Un río, las montañas Rocosas, ha examinado todo
y pagó el precio, el desencanto, la echada
en victoria de infidelium, in partibus...
2.
En el pozo del infierno,
Baal-parazim, viven en echada
quienes son como él, quienes buscan
actos puros, unívocos, fantásticos.
Son salmantinos en conquista de la Nada.
No es posible su metafísica de lo objetivo.
Todo se engorda en la sustancia,aunque todo se escinde.
Todo es denso, equívoco, excluidor:
macho y hembra, bhikshu / bhikshuni,
dogma o mentira, dualísticamente agresor.
Los ejércitos partirán en trocitos lo que hallan.
Todo se ha de fragmentar, o aparcelarse
si no se entiende lo real, sin fantasía,
y se pretende la Cíbola sin dicha,
sin consciencia y sin valores.
Sin espíritu objetivo, la dicha, la existencia,
la verdad, son partículas del Derrumbe.
3.
En la ejecución de Pedro de Añasco
El procurado es un indio.
En 1540, en brasa de tormento, lo habrían quemado vivo.
De él no quedaría ni dominguillo con que espantarla muerte
y la colonia; pero en la Nueva Granada
los yalcones sí lloraron y son como fue él,
rebeldes, cimeros, indomables.
El procurado se armó de la congruencia,
hizo solicitud de lo no hallado: convocó el heroísmo.
De turno, inesperadamente, dio el ejemplo,
fue héroe del Gran No, conciencia del destino.
Pedro de Añasco no tuvo tanta suerte.
Fue sedimento sin recuerdoen el fondo del pantano.
Quiso repartir mi pueblo en encomiendas
como útiles de oprobio, como cosas y esclavos.
¡Pero no somos eso!
Y el procurado enseñó: «Diente por diente»/
¡Somos gentes, yalcones,
zorros viejos y heroicos carajo!
3-12-1977
4.
a Gaitiana, la cacica
Para que entiendan que mis yalcones
no son cosas ni guijarros, repartos de muchedumbre
y que Timaná no es el nombre de mi estero
ni que con puro percibir se me ve o se ve a ellos,
la Vieja Zorra de mis días, Gaitiana, la cacica,
prendió a Pedro de Añasco,
Capitán de Justicia Mayor de Belalcázar.
Le sacó los ojos con puñal de pedernal.
Escupió su rostro y lo maldijo.
Lo arrastró como a costal de papas
por bateyes de la niebla
cuando la luna fue más clara
al canto de la diuca.
Un dogal le puso al cuello,
al él que tuvo poder y deseaba
oprimir al pueblo de yalcones.
Pero mi Vieja Zorra del estero
tenía las manos rudas y filosas,
el hocico agudo y la cabeza ancha.
14-03-1977 / De Heideggerianas
La visitante

Nostalgia, a cuarenta años de no verte,
te abriré la puerta, te sentaré a mi lado.
Díme tus razones de hoy, las de ayer, sin olvido.
Ya sé que cumples años, mujer,
y no es la misma gente
la de Berkeley ni Stanford.
Abre esa bendita boca que vio a mudos y sordos,
a tiesos y callados, a cobardes y abúlicos,
esa boca que se enfrentó a su padre y lanzó su herencia al tubo.
Tu boca que se cansó de mentar la indecencia
y llamar al carajo por su nombre...
(entonces quisiste decir el alma, el espinazo estéril,
la vulva-madre-higuera, seca y yerma,
donde, por placer, sólo gime y nace el sinsentido).
Te hartaron, lo sé. Lloraste mucho y desde un rincón
de Haight-Ashbury en San Francisco conspiraste;
ya no lavarías la ropa del violento ni reciclarías
el silencio del canalla.
La niña modosa, la obediente, la brillante whiz-kid,
se fue para la mierda.
Como al beatnik, la contorsión te vino.
Como un jazz en boca negra te llenó el rechazo.
La moralidad de clase media, me dijíste, es cada vez más lenta,
hipócrita, conforme, malsana y te edificó esa soledad
que marcó tu rostroen medio del confort y el reglamento.
Y los modales al carajo y la crica al viento.
«Esta soledad que a medias sigue hoy,
no se va, no se va nunca y aún me da grima»,dijíste.
Tú cantas; hoy te falta la guitarra y una pareja
que se consagre a tu ternura, a tu irreverencia,
y cuarenta años de mitos de un jardín de Eva.
Tu utopía comunal, ese imposibleque la droga echó abajo.
Ya veo, Nostalgia. Eres más pobre que nunca;
tú que lo tuvíste todo y lo tendrías
si te hubieses callado todo el odio,
todo lo desbocado que avanzó
contra Goldwater, McCarthy, Nixon...
«Estoy sola otra vez, Carlos»,
«sola y muchas veces sola, pero, sigo siendo
Nostalgia, rebeldía, la pesadilla del Establecimiento».
2.
Hice lo que pude para que ella ría; yo poco puedo,
temo a ser insolente. Y ella dice: «Pendejo tú que te casaste;
pendejo tú, con la fe de por medio».
«¡Me hartan, me hartan!»
Almas de fuego frío, alientos de indiferencia caprichosa,
sangre cobardemente coagulada, con silencio, mudos,
interiormente ciegos, con cuchillos de palo,
«me hartan, envenenan, me matan».
Nostalgia, dejaste la estructura establecida;
salíste como se sale del espanto y todo lo echaste abajo,
«hasta a mí me dejaste», le recuerdo.
«Pero te quise. Aprendimos tanto».
Vomitaste la clase, la iglesia, el gobierno,
todo lo que reprime desde sus aparatos jerárquicos.
«Yo aprendí contigo», le digo. Recuerdo.
Dijíste adiós a los cadáveres vivos y hoy vienes,
con los sueños balsámicos en la mochila, dolidos,
todavía polvorientos y pateados, me visitas.
Todavía tiene sueños como guardados a prisa siempre,
niña de la prisa te llamo en.Memorias recogidas de la yerba,
ideales todavía apaleados, sospechosamente objetados
por nuevas estructuras de jerarquías que no creen en el Edén
ni en corazones jóvenes que cantan y huelen a semen.
Pero yo te abro la puerta, Nostalgia.
Entra y cuéntame sobre todo lo que amaste:
Comienza con Bob Dylan, Janis Joplin, John Lennon,
Marcuse metido entre tus libros, y mucho Zen y Dharma,
y ese vagabundeo y ese comunalismo, ya que dondequiera
te metes y duermes y amas, Nostalgia.
Yo simplemente puedo recordarte y abrazarte
como ayer y darte el adiós.
De prisa vienes y te vas.Tú, sin libertad, te aburres.
Tú eres un ave eterna, presurosa, sin dueño.
De Memorias de la contracultura
Tuesday, May 27, 2008
Perturbaciones cósmicas (2)
Hay una tristeza profunda que se parece
a la escasez y no viene de ninguna biología.
No es un grito insuficiente de la carne.
No es la tristeza de la necesidad insatisfecha,
no es el que falta un lecho, un poco de miel
o de erotismo. No es que se carezca
del básico alimento y el salario.
No es que falta un amor o se está solo.
Hay una tristeza que se parece a la nostalgia
y no es que se esté, con el lamento intenso,
pidiendo ser amado, o saberse dolido
por las gentes anheladas, en ausencia
de familia, o de un amigo, o falta
de los ensueños laicos que divierten
al ego y la memoria, a la costumbre,
al aquí-soy del cuerpo. O del Estar.
Se dejaría de llorar si tuviera zapatos,
el bocado caliente cada día, el vestido
que nos cubre de frío. No. Dejaría cualquiera
de sufrir con buen salario, con la mujer
que lo quiere, con vecindarios buenos.
Tenemos una tristeza de caldero
que fácilmente se consuela.
Una pena de hoy y una pena provisoria
de mañana… pero, aún así, hay una tristeza
con alma de Vishnú, con ansiedad
de Brahma, una que no tiene
relojes, que no se amarra al mundo.
Que a menudo se calma con la muerte.
Hay una tristeza más allá de la necesidad inmediata.
Hay un desgarramiento, que parece social y post-histórico;
pero no lo explican los consabidos artefactos
de la cultura del quien vive apresurado, ansioso,
hipertenso, a pesar de que busca su pan y su lucro.
Anónima tristeza casi siempre, rehuyente es.
Una pena de Agni-Soma, tristeza de laurel.
Es la que no se venga a sí misma con la ira y el delito,
ni se hace justicia con hipócritas perdones,
ni con leyes inventa más cadenas para la libertad.
Hay una tristeza que es dulce y a la vez doliente,
la tristeza más sincera, al parecer enmudecida
y escasa, tristeza profunda de origen,
tristeza agónica de fe, de alma que no cabe
en el cuerpo y gime, y busca liras de Apolo
en el tesalio Valle del Tempé, velo y lira
de Orfeo, velo, lira y laurel
en una red de almas hiperbóreas
en el más allá, una tristeza que aún no ha rasgado
el fuego y la luz material de Mithras y Ormuz.
Es la tristeza que sólo en lo profundo
adquiere identidad, tristeza del universo vivo,
natura naturata, y de aquello Invisible
que está en él, como un aliento divino,
renovador, identitario, palabra espermática
del Ser, agni-soma, esencial de la raíz:
la verdadera humanidad.
12-5-2000
De Teth mi serpiente
http://www.mundopoesia.com/foros/poemas-generales/149057-hay-una-tristeza-profunda.html
Wednesday, May 21, 2008
Perturbaciones cósmicas (1)
Al supremo dios egipcio Amon, llamado
«El Consorte de su Madre»
El espacio grita un silencio desolado.
Circula una prisa de ola y lejanía.
La madre abrió la puerta
de los centros santísimos. Incestuoso
gravitó un rumor de la playa sensitiva.
En altares del Akasa, la hemorragia y el parto.
El hijo se ha fugado a las orillas.
Se aleja a los confines remotos y extendidos.
El hijo se va. El hijo es un pródigo residuo
en las perturbaciones. El hijo es pordiosero
en las galaxias. Se va y el espacio
pide: ¡Regresa, opuesto mío,
vuelve a ser Uno, sangre de mi sustancia,
en las venas subterráneas de mi núcleo!»
El tiempo es el camino de una oscura luz,
Fieros dragones con la boca
del fuego tembloroso y celoso de quien llama
como un Padre en nostalgia de su Hijo.
Y el espacio por amor se estremece
y fija: «Tú eres mío. Con mi aliento
te dí la vestidura y te heredé
la forma. No seas libre como el olvido;
no seas esclavo por mucho movimiento».
Se va, se va y ya parece un reciclaje
del infinito fuego, un hijo de luz
del Misterio Universal del Eso.
Nacerá libre de su Consorte-Madre.
«Me dejará, yéndose.
Yéndose lejos».
De Tantralia
__
Una enseñanza mística para explicar el por qué de la angustia dice: «Dissatisfaction and anguish often are a response to the call of Space». Para entender la cadena del infinito y del Espacio-Padre-Madre, algo debe contactar a todas las sensaciones del Cosmos. El contacto o punto de servicio equilibrador es el corazón mismo del universo, por lo que, al decir de los místicos: «The heart’s anguish or joy interresounds with the far-off spheres... Therefore is the service of such a heart so great upon the scales of the world. Help the structure of the world! There is neither a day nor an hour when the world is not in danger!»
Tuesday, May 20, 2008
Aditi reclama a sus hijos
«What is it that ever is? Space, the eternal Anupadaka».
Himavat, Nicholas Roerich
El espacio, a cada instante,
a cada infinitesimal escondrijo de su onda,
emite su llamado. Lanza una convocatoria.
«Unete a mí, hijo mío. Intégrate a mi voz,
a mi armonía vibratoria. Sé parte de mi llama,
arde con todo el regocijo. Agni te suspira
con nostalgia». Desde el vacío ilimitado,
el eco de la voz rompe lo oscuro
y dice «Eres mío; yo soy tu causa».
Es que el espacio es nuestra madre cósmica.
Es que el espacio es la familia de siete eternidades,
Raíz de los mantos invisibles, raíz de los cuerpos sólidos
del alma, eco de la Causa incausada. Eso real,
abstractamente escondido, porque no habitamos
en su llama, ni sentimos que nos vincula el Todo
y, sin el todo, no hay vida.
Y tenemos una causa de menor cuantía
y queremos no ser hijos de nadie
y decimos que nos gusta la ausencia del origen
y que no somos eternos ni nos produjo un aliento
dentro de los espacios potenciales.
El espacio, a cada instante,
a cada infinitesimal escondrijo de su onda,
dice su poema: Ninguna cosa es huérfana
en mis mundos, en mis autoexistentes
e infinitas dimensiones. Todo es Mío.
Poseedor es el Padre-Espacio,
dueño de todo es el Eterno.
«Y míos son los espacios dentro del espacio.
Yo, Aditi, Parabrahman, declaro
que yo no dejo bastardos por el mundo».
Del libro inédito Tantralia
____
«Agni»: Dios del fuego. En los escritos védicos, el más antiguo de los dioses reverenciados por la humanidad: el Fuego. Dios del Fuego. En la Cábala, la Oscuridad es el Utero Eterno de la Luz. La Luz es llamada el «Hijo» y claro... del Padre y Madre, o principios masculino y femenino. Raíz de la Naturaleza. Polaridades opuestas de todas las cosas en los planos del cosmos. El espíritu y la sustancia originan la Luz, el Hijo. La misma enseñanza se halla en los Escritos Védicos.
«Aditi»: En la cosmología hindú, Aditi, el Padre-Madre. El Espacio potencial. También llamado «ESO», la causa incausada del Espíritu y la Materia, que es tanto VACIO ilimitado como LLENURA condicionada y que fue, es y será. El espíritu es la primera diferenciación del Aditi. Por ésto el Espacio es llamado «Madre» cuando su actividad cósmica comienza y Padre-Madre (ADITI) en la primera fase de su despertar. En la Cábala, el Espacio es llamado —Ain-Soph, o Tinieblas («Darkness», Oscuridad). En la India, también llamado «Anunpadaka».
Tuesday, April 15, 2008
Alegría
Un recién llegado soy
de la bien definida raíz de tu alegría
y no había valorado todo ésto:
¡Que eres la estancia radiante de mi gozo!
todo lo que quise que seas.
Te buscaría, omnipotente, si pudiera,
valientemente, para siempre.
Aún no has muerto en mí.
Eres mi propia vida.
9-9-1993 / Tantralia / libro inédito
El amor existe Testimonio de la separación
Invocación del amor
¡Vamos a hablar de amor de otra manera!
ambiciosamente feroces por bocado,
carnalmente comprometidos hasta la médula!
¡Vamos a ser tiernos, pero realistas!
desafiantes más que el cuchillo y las conspiraciones,
más que el lugar común y el sentimentalismo.
Sí, hablemos del amor, del que tiene nacimiento y etapa
y destino y dolor y esperanza. Amor que es realidad,
objetiva presencia de memoria y proyecto y coherencia continuada.
Si bien el amor ha sido una palabra vaga
que busca lo anhelado, todavía es concretamiento prestigioso
y se escurre del chantaje cotidiano y estremece a la emoción humana.
Yo estoy hasta el hígado en pedazos por atrapar,
ajeno al amor nominalista (no su más allá de luces fatuas
y empalago y coqueta menudencia de rituales),
sino su aquí y ahora de estímulos, su afirmativa certidumbre.
Renuncio a sus formas oscuras de gesticulaciones y extravíos,
a sus cenizas apagadas, a sus llantos soterrados o públicos gemidos
de luna timbalera, a las ínfulas que urden, lo mismo que el capricho
picardías frívolas, pasajeras, ilusorias como poca monta
y cuenta rendida de corazón, entrega y sacrificio,
al estéril embeleso de portada y farandulería,
a la mística ovogénesis o secuencia virtual de saltacama.
¡Me da vergüenza este mero hablar de amor!
Decir soy recto y monógamo y sólo entre dientes,
cálido, amoroso, llevar flores en mano y en cita
de callejón de lobo, mentir como locuaz lleno de letras
y vibras de trasnochado lirismo, aprendido,
crédulo de frases gastadas, aún cuando oculto
que soy apasionado y mulo convencido
de que la carne es deliciosamente traicionera.
Tengo el gaznate seco, sediento estoy
por descubrir amanaceres y temo que vayan a echar
a perder la noche de mi éxtasis, el parto fértil,
hijo de tu epinefrina, el ángel de mis péptidos,
el asombro de mis días.
Me dejaría morir en la palabra diciendo amor, súbitamente,
ufano de coraje y de celo, con auténtica soledad
por falta de mi oyente y aquella igual, que ya desertó del amor de pose,
no verificado, pero que, de repente, está atrapada salvajemente
de un no sé qué, medular e inmarcesible.
¡Ay, amor de penurias me fastidias y, con el mismo temor
del amor de temporada, escozor de los séptimos años,
me atacas y desvelas y ella, que es mujer y hembra,
ya ni admite alarde... y maldice al sicko,
al amor de panderetas y de hostias
en su más allá de grumos y tedio tendencioso,
petardos de hueca hombría!
¡Amor de rosas secas, tiestos plomizos y cursilería,
amor de manos frías, de turba vengadora, de palabras tímidas,
de silencios cobardes, no te consultaría ni pagado ni gratis,
ni en tabú ni en amuletos, ni en fiambre de grata mano amiga
ni en monótono déficit de los desalientos!
¡Amor de monoaminos y glucocorticoides,
de carencias hormonales, de pánico y de histeria,
me aburres, me hiedes, me lastimas!...
... pero tú, amor discreto, socialmente lleno de pupilas,
orejita que estudia a los fracasos, tú que vas y vuelves
en friega negándote a morir a pesar de que el otro
se marcha y se endurece, siempre estás al tiro...
... y yo a veces solo, te veo y te amo
porque contigo se está siempre acompañado,
aunque no estés presente y se te siente nutriciamente alerta,
rica, cómplice, sujeta a un mismo padecer que el mío,
invocable como el primer día que el amor dice:
Quiero, soy, me gustas...
¡Vamos a hablar de la realidad (no de lo que has sido)
de lo que puedes ser, a pesar de todo, lo que eres...
y la distancia afectiva que te burla y el proceso necesario de ser
contra la expectativa, que tiene tu encuentro si la esencia permite
porque ya no hay sombra ni discurso ni fondo por rebasar
ni sementalidad de simulacro!
Aquí, cuando te nombro, ya existes,sin interpretatividades
y curas y solves y eres verdad y honra del ser mío,
el ser-acompañante, aunque siempre hay
quien ama másy alguno que ama menos.
13-4-1989 / Tantralia
Monday, April 07, 2008
El seductor
«Eros: Nada quedará oculto para tí. Los hombres llaman esta flor narciso; yo la llamo Deseo».
«No conoce el cielo quien no ha atravesado por la tierra y los infiernos.Perséfona: ¿Puedes hacérmelos comprender?»:
Diálogo entre Eros y Perséfona
a orillas de un riachuelo, rumoroso,
en la pradera florida, la halló él: Eros,
el más antiguo, pero el más joven
de los dioses y él es astuto,
seductor, deseable, misterioso…
La madre se había ido, mas antes dijo:
Hija mía, esposa celeste de Dioniso,
¿por qué dejaste la gruta? Regresa y teje.
¡Toma la aguja y no recojas más flores!
La tierra es seductora; no ha de ser tu mundo.
Has nacido para las cumbres del éter;
no pierdas la luz del cielo. Obedece.
¡Sé casta porque en el Empíreo te espera
el prometido! Vuelve a la gruta,
cubre tus senos, que el cielo es tu patria.
El universo es tuyo.
Y Démeter se fue en su carro de fuego,
tirado por serpientes y la niña, hija inocente,
dichosamente desnuda, sin el kalathos,
se fue a cortar más flores a su gusto.
… y llegó él, el seductor, hermoso mozo,
risueño, en apariencia, dulce y débil
como niño, siendo el todopoderoso
y dueño de las llaves de la Tierra y el Cielo.
¿Qué flor es ésta que no sé?, preguntó
al visitante. ¡La maravilla! ¡Pétalos blancos
del narciso! La flor del alma y del renacimiento.
2-07-2003 / Estéticas mostrencas y vitales
* Perséfone: Deidad de los infiernos, esposa del Hades. Hija de Stix, río del Infierno. Hades, hermano de Zeus, la raptó un día que se hallaba junto a sus ninfas, recogiendo flores de una pradera cercana. Aparece, con su madre Démeter, como centro de los Misterios Eleusinos. En Roma fue identificada como Proserpina; Hades, el raptor, fue conocido como Plutón. El evento del rapto sucede al abrirse la Tierra y emerger Plutón de las profundidades en medio de truenos subterráneos. Eros ha entregado a Perséfone por la flor del narciso, la flor mágica del alma, cuyo perfume da el conocimiento de los «monstruos del abismo, la tierra profunda y el corazón de los hombres».
La pobreza espiritual
Live life like a lotus that is untouched by waterMadre amada, te bendigo. Agradezco
even when it dwells in it: Bhagavad Gita
el loto, flor de tu vientre. Guárdame unos pétalos;
los urgiré algún día. Los suplicaré como besos indispensables
sin los cuales me hundiría en aguas turbias,
me asfixiaría en el fango.
Lakshmi, gracias por la visión de una vida
(que debe ser pura porque lo es en su esencia);
pero, ¿sabes? me ha alcanzado el vendaval
de la impureza; ya resbalé y estoy en lodo.
Ya en el libro de la ley soy delincuente
y el estilete del escriba, no se equivoca.
Te deshoro, hundido en dolor, no veo la vida.
El fondo es polvareda, sucio musgo,
seco, pudrido, decadencia, desecho.
¿Qué puedo dar y recobrar un loto,
sino la muerte? ¿Qué darte, Siva,
señor del libro santo, señor del Juicio,
si apenas tengo el poder evocador de la palabra,
si mis ojos se gastaron, viendo mi desastre,
el limo y los gusanos, mi caída?
¿A qué Asuras, señores invisibles, clamaré,
cómo decirles ángeles, si ya no canto
de alegría? Ya mendigo, pordioseramente,
una tristeza menor a la que tengo.
Agni, alma mía, fuego sagrado,
¿cómo es posible que te hayas apagado,
cómo que yo pueda creerlo, tú, Soma
del Eterno Femenino, alma del mundo,
cómo mi labio reseco, sin beberte,
cómo el hambre de tí, que me pegó
a los huesos, dónde quedaste, Surya,
hija del sol, donde Pushán, dios que alimenta?
Mira esta soledad, dios Agni.
Mira el desamparo, Soma.
El mundo me parece tan frío
desde mi olvido, mi vagar en tinieblas
sobre la tierra densa, amarga, estéril,
sin un hogar como aquel que dejé
y era morada de sol y yo, en él,
embrión e hijo de sus ondas y sus rayos.
Durga, no me ofrezcas tu rostro inaccesible.
Uma, no dejes de ser benefactora.
Retira esta tormenta de miseria.
Acércame al palacio esplendoroso
que un día fue llamado el Alma.
3-11-2000 / Tantralia
El regalo
La vida es, por amor, un regalo generoso.
Un proyecto infinito del origen,
un sacrificio cósmico, dispensación
del Sol de soles, el Padre sagrado,
el Uno de la perfecta armonía.
La vida es energía, edad-de-luz
de la Suprema Idea, lo Real de lo visible,
lo maravilloso de lo oculto e ignorado.
La vida viene de la vida. No se crea,
se dispensa, se guarda en universos
de sustancia, se remite desde sus raíces
que son eternas, increadas y sublimes.
La vida, por regalo, se malvive;
se rechaza, se oculta, se malagradece.
A menudo la vida es un pabilo
cuya llama se apaga y no es que muere.
Nunca muere la vida; sucede que la extraviamos
al confundir lo que es, al menospreciarla.
La vida es para algo que ya hemos olvidado.
¡Amarla, agradecerla, alimentarla!
La vida es un regalo que salió
de un Quien-Espíritu, residente en lo oculto,
en lo menos aparente, en lo secreto
impalpable de la Carne.
3-09-1992 / Tantralia
http://www.mundopoesia.com/foros/poemas-fantasticos-ciencias-ocultas-miticos-y-tecnologicos/140104-el-regalo.html#post1331540
Sunday, April 06, 2008
Canción del éter
¡Oh, Agni! ¡Fuego sagrado! ¡Fuego purificador!Como del éter el pan imponderable.
Tú que duermes en el leño y subes en llamas brillantes
sobre el altar, tú eres el corazón del sacrificio,
el vuelo osado de la plegaria, la chispa escondida
en todas las cosas y el alma gloriosa del
Sol: Himno védico / Ciclo ario
Everything then, emits
LlGHT ... everything ... everything.
We live in a world full of SHINING
matter!: Barón Karl Von Reichenbach
El éter es mi fe, una fe que emite luz,
fe que vibra en mi ventana, la carne viva,
mi luna de apetitos, mi sol de sensaciones.
Yo digo tengo un Alma y no es sólo lenguaje
ni un terreno de símbolos. No es sólo voz antigua
que llega hasta el presente. Con el alma defino
al cuerpo mismo y a la vestidura luminosa
que no veo, pero teje en mí como araña
su misterio y me da gravitaciones, espirales,
quanta, ondas, supercuerdas,
más alma cósmica y espíritu.
Mi fe es un éxtasis cotidiano de sustancia,
entusiasmo dionisíaco, pese a que el mundo
despedaza mi canto y me prohíbe el pan que como.
Digiero el éter, principio capital de la cosmogonía.
Lo proceso como alimento secreto, más sutil
que la tierra, el fuego, el aire. Lo absorbo
como si el viento solar lo metiera en mi boca;
lo como, no por miedo a la noche,
no por arrebato de luna, no por ninguna histeria emocional,
no por miedo a lo invisible; yo no necesito amuleto
para asomarme a la ventana más real,
mis sensaciones, mi cinco sentidos.
Proceso el éter digestivamente. Lo trago.
Lo inhalo. Lo expiro. Lo bendigo
con los ojos abiertos, en razón intelectual
y en emociones; pero el éter es fe, el odylo
que la ciencia no quiso, el chi, el prana,
el orgón, la quinta esencia, el alma del mundo,
el agente universal imponderable,
el fluído cósmico, luz astral del Verbo,
inefable fusión de mi vida y el cosmos.
A veces al aether lo sudo por los poros
y es más luminoso que lo que Aristóteles creyera
cuando lo llamó energía oscura. Contenido en mí,
acudo a más memoria de mis continuidades
y sigo siendo el hombre sembrado
como árbol en carne natural y, sin embargo,
el poeta en mis palabras se conmueve.
Es fe por la acacia perpetua, el árbol que no muere,
siempre verde, el árbol previsor
que dejó atrás el Destino, el pasado, el dolor.
Por eso, en los tiempos de una ciencia cuantitativa,
sin calidad de misterio, y del agnosticismo
con exaltada soledad y dogmatismo fatuo,
seguiré comiendo la palabra, el texto dulce
que transmite mi sonido por la luz.
Agni es mi boca hambrienta, mi intelecto creador;
Soma es lo que como de él, sustancia de su fe,
esencia de su Ser, sol y luna unidos.
El pan que me alimenta a diario tiene la potencia
de un cristal que quema; como el prisma
que origina colores donde sólo hubo resolana.
Ahora vendrán los alcoiris tras el rayo de luz.
Zeus mismo lo dispara.
En los ejes ópticos del cristal, yo siento
la energía; veo chispas, azules de cielo,
la dimensión de la pureza ódica. La luz vibra.
Da calor y dice, desde ese abrazo:
«Encenderé la zarza ardiente del Horeb».
El pan que me alimenta es sensorium Dei,
el cerebro de Dios por Paracelso descrito
en el fondo de los alambiques, por Newton
designado éter que llena intersticios del espacio
entre astros y constelaciones, entre soles y planetas.
Mi pan es fuego purificador, chispa escondida
en todo, hasta en mis sentidos,
a flor de piel; la fe quema. ¡Quema
como si fuera llama gloriosa del sol!
5-11-2002 / Estéticas mostrencas y vitales
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Saturday, April 05, 2008
Meditación de Teón sobre su hija

A Hepatía de Alejandría, asesinada por los monjes de la iglesia de San Cirilo de Jerusalén en el año 415
¡Qué orgulloso estoy de tí! Eres encantadora:
la belleza te hizo mujer. La curiosidad, memoria;
entusiasmo. Diosa en carne y hueso
que habla en la casa del maestro.
Todo te llama la atención, el cielo y el paso
de las horas, los colores y las penumbras,
ciclos de luna, el sol de la mañana clara,
la noche con estrellas. Constelaciones.
Todo lo exploraste porque tus ojos son grandes
y sueñan, en tres mundos, no sólo en lo aparente.
Tú miras las noosferas; tú, mi pequeña alumna;
oyente desde niña, sabia adolescente.
Mi voz, como alimento, te dio libros y conceptos;
tú, con perseverancia y atención, me das respeto.
Me sorprendes hondamente. Aprendo de tí
mientras te hablo. ¡Cómo me honras!
Es que yo he sido tu maestro.
2.
Todo lo meditas cuando ya duermo; tú escribes
libros propios y cartas, consultas mis pergaminos.
Ya nada puedo enseñarte; ya eres filósofa
y la ciencia brota de tu pensamiento y en el círculo
de Olimpiodoro, más notable eres que Filipón y Hierocles.
Ayer te hablé sobre árboles por esquivar tus temas.
Sociedad, política, fanatismo. Te hablaría de pájaros y ríos
como cuando eras niña y mi devoción fue tu dulzura
de trino, tu rumorosa risa, alegría de vivir. No fue posible.
Eres pagana, entusiasmada, te apasiona el mundo.
Eres empática, hija mía. Eres combativa.
Amarías más que yo a estos pueblos
canallescos, crédulos, explotados, bajo el yugo
de autócratas, dogmáticos, bestiales.
Pero comprende: estoy viejo y te quiero.
Conocí el Imperio de Bizancio y lo que Roma
hoy pretende con su catolicismo; debo advertirte mi visión
para que no te sorprenda, confiadamente,
la porfía y traición que se organiza y viene.
3.
¡Qué orgulloso estoy, Hipatía!
Tu sonrisa te embellece, tu risa canta
con la fuerza de tus convicciones; ¡qué feliz
que aprendas, hija amada! cuando el mundo
se ha tornado tenebroso, necio, intolerable,
y pocos son los observan los astros, pocos,
los que como tú, meditan los números,
esencia secuencial de lo que existe…
Anuncio a quien conozco que contigo ha renacido
la sabiduría en Alejandría; lo digo a todos,
con el orgullo de un padre que te admira
y lo han ofendido los secuaces de Teófilo.
Sinesio de Cirene, obispo de Ptolemaida,
y Oreste, por igual, tus alumnos gratos,
me dijeron que a todo neoplatánico
lo sacarán del pueblo; habrá violencia.
Que Cirilo, el Obispo, es fanático y te odia.
Te envidia, te ama y te odia a la vez.
Que te cuides de los cristianos
(ellos me han dicho). Que te lo diga, hija sabia
pues enemigos son y se acercan a escucharte
y sólo te espían. Te llaman, ¿lo supiste?
la bruja de los libros, la atea del platonismo,
neoplatónica, hereje venusina y nestoriana.
La ciudad no es como antes, tú sí sigues pagana.
Alejandría ha cambiado, se cristianiza y sin discernimiento.
El populacho se convence de que eres peligrosa,
demonio de pelo largo, bruja por tu conocimiento.
Han comenzado a acusarte de herejía.
Ha triunfado el catolicismo intolerante y pendenciero.
Comienza la tiniebla. Las ondas del Leteo.
Hija, adelante. Jamás te frenaré;
pero, cuida tus tratos. No son los monjes buenos.
Tengo miedo por tí; corazonadas. Me informaron
tus discípulos que, en secreto, contra tí
se conspira y el empeño es matarte.
12-8-1900 / «Estéticas mostrencas y vitales»
_____
Hipatía de Alejandría, nacida en el Siglo IV de la Era Cristiana, superó en sus conocimientos de Astronomía, Matemáticas, Oratoria y conocimiento de diferentes religiones, a su propio padre, Teón. Ella viajó a Atenas y a Roma siempre con el mismo afán de aprender y de enseñar. La casa de Hipatia se convirtió en un lugar de enseñanza donde acudían estudiantes de todas partes del mundo conocido, atraídos por su fama. Desafortunadamente, el fanatismo cristiano durante el Obispado en Alejandría de Cirilo hizo que se desacredita su sabiduría, se le acusara de bruja, idólatra y hereje, y se le asesinara por unos monjes católicos.
Los escritos de Juan Nikio, obispo de Egipto, cuenta la forma en que murió durante un tiempo en que hubo, por igual, matanzas de judíos por cristianos. En su ataque, «la golpearon, la desnudaron y la arrastraron por toda la ciudad hasta llegar a un templo llamado Cesáreo; allí continuaron con la tortura cortando su piel y su cuerpo con caracolas afiladas, hasta que murió». Finalmente, descuartizaron su cuerpo y lo quemaron.
Friday, April 04, 2008
La queja de Eros
El que más te ama y en la montaña vive.
El que más distante de lo triste funda un nido.
El cazador de amores, el que cautiva
el aliento y vuela como un beso a la boca.
Tu amado soy. No te asustes.
El que llama su jardín tu cama blanda
por el aroma de tu rosa, por tu cuerpo
sabroso, abierto y tibio.
Escucha mi dulzura, amor, mis latidos.
Yo los susurro con la ternura posible.
Entiéndelos con la sensación de mis besos,
con un soplo de alas; con muy pocas palabras
porque el discurso miente.
Y la imagen se vuelve vaporosa.
Tú no preguntas más. Sólo recíbeme.
Abre el abrazo a mi noche; abre el corazón al mío.
Mi pisada es tenue y musical como un arpegio.
Vendré a tí como si realmente volara
por deseos de consumir enteramente tu alimento.
Te elegí entre las más hermosas niñas
de Anatolia y, en verdad, me prohibieron amarte.
Me dijeron: «Házte, serpiente alada,
házte, aborrecible, y ténla»; pero acaso,
Psykhe), ¿quejas tiene de mí?
Te he amado y me dices: «¡Oh, cazador
de la montañas, eres el más adorable de los hombres!»
Son tus hermanas las hijas de tu tierra,
máscaras aún de la vida y la muerte.
¡Quédate con la delicia que te doy!
Te aseguro son más gratas que las brumas
del Erebo y los conos lunares de la sombra!
2.
Eres tú la más hermosa. No estás sola.
Yo soy el amor; no tengas miedo.
Otras te convocan a dividir tu mundo,
a deshacer lo Uno. Te piden que me quieras menos.
Que fundes la sospecha que extravía,
la incertidumbre que duele, que devalúes la dicha.
¿A quién piensas creer, Amada mía?
Extrañas tus hermanas y, a tus espaldas,
te envidian porque mereces la verdad
que para ellas todavía está en lo oscuro.
Te doy lo que ahora puedo, la caza del amor,
mi propia corazón herido por la flecha.
Es la verdad que ofrezco.
Tú eres el encanto, eres mi alma
y aún, en la carne que resiste,
la atracción mutua nos tiene satisfechos.
No preguntes más. Grata es la noche;
tú, me estremeces con el gozo;
el amor así es tan intenso,
no requiere nada más.
Ni identidad ni nombre.
6-11-2002 / Estéticas mostrencas y vitales
Wednesday, April 02, 2008
La amante oculta
«Fe es creer en lo que no se ve; y la recompensa es ver lo que uno
cree»: San Agustín de Hipona
Como una amante oculta eres.
La esposa secundaria, la corteja.
Aparentemente despreciada y, en el fondo,
amada como ninguna, deseada.
Como la acción callada, así eres.
Así se te ejecuta, a la sombra, en anonimia,
sin que nadie lo sepa. Así: tú y ella
y la Ley que los ve y la morada del Yamarash
y el silencio y la esperanza.
Lo que no quieres que sepan
los mensajeros de la Yama,
lo que no quieres que el mundo confirme,
lo cobarde de las lealtades escondidas,
esa es Ella, como un chiste malo
del fracaso, como una cara de ángel
en cuerpo de diablesa o de diva,
Ella es; harapienta en el quebranto
porque está contigo; solitaria, unico apoyo
cuando, en vergüenza y en humillaciones,
a tus ojos corresponde que se vean llorar...
Es única, aún más digna que la pública
y oficial señora de tu casa, ella es la esposa
del eterno secreto, la memoria del éter,
la princesa bendita y olvidada.
Chispa de Jiva-atman, espíritu latente,
original, tan puro, savia dormida
que recorre desde el fondo del árbol
hasta el borde de la copa de los labios
y la niegas, sin embargo, porque…
se llama Fe, esperanza,
caridad.
6-12-1990 / Tantralia
* Jiva-atman: chispa del Espíritu Divino (atman) que todos tenemos, en latencia como sabiduría original. En el concepto oriental el ser humano olvida su naturaleza superior y se identifica erróneamente con el cuerpo en el momento del nacimiento.
* Yamarásh: Morada del encargado del Karma, el invisible Iama Rash (el «rey de la prohibición») y sus mensajeros «iama-dutas» («mensajeros de Yama»). Después de que una persona abandona su cuerpo al momento de la muerte, los yamadutas le arrastrarían hasta la morada de Yamarásh, donde es juzgado duramente de acuerdo con las acciones, registradas una por una en el libro de la vida, que recita Chitra Gupta, el secretario de Yamarash.
Todo es verbo: el secreto del Kri
Kri: Sanskrit root meaning «to do», «to make». Literally, Karman as noun-form means «doing», «making», action. A chain of causation.
Lo que no veo / ni se ve / ni se oye / estará
por probarse a la vista de todos como kri.
Algún día se hará. Lo escucharán hasta las piedras;
lo verán hasta los ciegos. Dirán: ¡Sí, existe!
Hoy se menosprecia el secreto del Kri.
Hoy pocos son quienes creen que haya algo
más sutil que el aire. Más poderoso que la fe.
Será porque no es todavía el verbo manifiesto.
Es una idea, no más. Aún inmensurable, en apriori,
ideación metafísica. A falta de kri, la duda;
a falta de kri, la nada. Incertidumbre.
Uno no ve las palabras ni la vibración de los sonidos;
uno oye por fe y observa, en el corazón, antes del hecho
de ver y oír sensorialamente. Uno instuye el kri
de lo que existe. El kri del hacer y lo llama, Memoria,
Todo proyecto e ideación es fe. Existe antes
de ser visto. Existe como kri porque todo es
por un hacer. Todo es verbo. Recordar el verbo.
Un día lo invisible será manifiesto.
Ese día palparemos la fe y sabremos que la fe
«es la fuerza de la vida» y su «significado».
Lo que yo forje y construya con alguna suerte
de manos, con alguna herramienta o utensilio,
lo tocará la gente que no creyó que lo tuve en secreto.
De la fe-activa del hacer sentirán consecuencias.
Y, si por la fe que se vive,
uno y cada uno de nosotros, si lo real
no se define en términos de lo que tendrá
que haberse visto a posterori, ¿a qué llamaré
Acción / Karman, sino a la fe? ¿No es la acción
sumar a lo que en sí la tiene, a la posible apofánsis
del kri! ¡La fe activa es mi secreto, la fe
que visualiza un mundo antes y un mundo después!
La fe activa da la memoria de kri y el sentido de la vida.
12-06-2000 / Tantralia
Monday, March 24, 2008
La Sión espiritual de la palabra

Unos trémulos, exaltados, ebrios de gozo,
en fronteras visibles de nostalgia y alegria,
otros, ferozmente cautelosos
en la garganta de Cronos,
engullidos, destronando a patadas
su ibris, su insolencia,
la Metis traicionera
del verso enlutecido, los menos
apasionados, eunómicos,
más henchidos de sol que de rayos de luna,
todos confesados por el mismo Nombre,
POESIA
todos comulgantes de la palabra fundadora,
todos van
a su destino, al país
aún no nacido,
país del corazón
SIN FRONTERAS.
La comunidad este universo espera.
En las orillas de las playas,
donde el Sol mira con su propio regocijo,
se abrazarán.
Se encontrarán fraternamente todos.
Llevarán las herramientas de la reconstrucción:
los aperos,
los pinceles,
los buriles;
bendecirán los colores de sus etnias,
los sabores de espíritu.
Se presentarán ante el altar de un mismo tabernáculo,
ofrendarán su aliento, el cordero del mantra.
Unos trémulos por tantas vibraciones,
otros con el fuego mudo, como las radiaciones,
todos obreros son, todos poetas
con distintos acentos y misión unitaria:
edificar a Sión, el pueblo santo,
espiritual de la palabra.
Aquí los hijos de Tov,
introversos del oculto Bien, serpentinos
en la Jet del noviazgo, en la Novena Esfera
de Teth, su fruto, el feto de la vida esencial
y la belleza. A la expectativa están,
en la noche de su luna se apura el parto.
La luz directa de Vav no llega aún,
pero el verso es el mismo: or iashar,
venga la Corona del Esposo, venga
la reina del Shabat y sea la Luna, íntima
red de poetas, con las hembras en el lecho.
Zain de la mujer virtuosa.
2.
Vienen todos, harán casa en siete mares,
Siete cielos, siete lámparas de la Menorá
con sus iguales, elegidos
por el don de su palabra
y su fiel amor de siete ojos
y siete nubes
de gloria de Sucot.
Viene el cumplimiento de la kábala divina.
Viene cada pueblo a dar su canto,
todos príncipes,
todos sacerdotes,
todos frente a la Puerta de Dalet,
humildes de voz en la carne,
prosperados de abundancia por espíritu.
Vienen con el habla del Aleph
y verán, sin morir, el Rostro Luminoso
de quien les creó; en la casa de Beth,
la palabra conculca la aflicción; Lamed
consuela y encanta a la bestia y a la serpiente
del mar y al leviatán.
Danza de las doncellas,
dános la Luz Trascendente de Samej.
Demarca la nación en Tu círculo nupcial
de infinita Fe.
Del libro en preparación: Teth mi serpiente
Teth, mi serpiente
Selecciones
El secreto de la Fortuna

A Tykhé / Τύχη / Fortuna
Daughter of Zeus Eleutherios (Liberator),
Tykhe (Fortune), our saviour goddess:
Alcman, Fragment 64, Lyric II C7th B.C.
Serás afortunado. Beberás de la memoria
de mi Gran Vasija, del Cuerno de Abundancia.
Estaré en la Tierra, sin que tú me veas;
yo seré tu porción, el clamor de tu espíritu.
Te exilaré a donde pueda el timón llevarte.
Yo pongo la mar y el barco, tú navegas.
Y llegarás al puerto, flotarás como un loto.
Y verás, tú harás hallazgo, capitán,
y a las evidencias contiguas a mi Ser,
las llamarás Tu Mundo, teleología,
la potencia propositiva del azar,
lo posible, el kairós, lo oportuno.
Tú sabrás que todo es mío, cosa
es que otros no saben; tú sí sabrás decirlo.
A tí fue a quien hice, poeta. A tí pediré
más cuenta que a ninguno.
De modo que acepta mi vasija
(hoy te parece pequeña, como un haikú
de intensas sílabas); pero, a donde te mando
crecerán tus palabras y la dimensión de tu espíritu
será más abundante que el Cuerno de Amaltea.
2. Nunca estarás solo
Tengo este secreto: voy a musitarlo
casi quedamente a tu alma. Estoy disperso
en cada beso femenino, en lo viviente.
Cada mujer es una luna, cada emoción suya
es esplendor que en mí ha mordido
con ternura. Mi pasión, por ellas, es vida.
El que me quiere ver... hasta en su carne
doy yo la bienvenida; me les cuelgo en el alma
y me los llevo a mi olimpo, mi Fuente.
Nunca estarás solo, hijo mío,
aunque seas mortal y miserable y te sujete
el Karma, con su guadaña oscura y los ciclos
de Saturno y la tristeza que muerde
y la injusticia que faja con su macharrería.
Dejo a tí mi ley que bendice. Respétame
en la Némesis que distribuye justamente
mis ofertas; no hagas que Ella se indigne.
Distribúyeme para el amor de TODOS.
Solo no te dejo, solo no dejo a nadie.
Si crees en mí, llámame el Justo y el Fiel.
Yo soy el padre, Kéter-zeus-júpiter,
pero, en fin, más que nominalismo.
Te doy las novias de mi pasado,
las hijas de mi presente, las herederas
de tus bendiciones.
3. Busca a tus hermanos
Yo, Eleutherio el Liberador, te daré fortuna.
Hijo de la promesa, entonces, elabora pues
la palabra persuasiva.
Defiende la Eunomía cuando vayas a tierra
porque hay demonios duros y siniestros,
hombres bestiales, a donde vas llegando.
Tú sé heroico en cuanto puedas.
No te pido que cortes cabezas,
que seas la guillotina, cámara ardente,
horca, cadalso, silla eléctrica.
No inventes otros aparatos represivos
ni el policía, el soldado, el vengador milico.
No urdas violencia contra el prójimo.
No seas falange ni tortura ni guerrilla.
Solamente, sé eunómico porque existe el Orden.
Y todo tiene una hora en que retoña y secuencia.
Todo va, al fin de cuentas, a mi teleología.
Lo que crece es al final la cosecha.
En el encuentro con lo real, sé insistencia
del significante, no agitación adicionada
al caos ni a ciegos automatismos.
No seas la bestia. Tú no suplantes
al sujeto ni rompas su vasija.
Cuando llegues al campo o a la aldea
de los que nunca encuentran ni siquiera
las sombras de sí mismos, cuando veas los compulsivos
con su impureza y sus alardes, busca
a la niña dulce, tu hermana. Ella compensa.
Abrete paso entre orquídeas y jacintos.
Identifícala. Vive en jardines.
Llámala Tyche Soteira, Salvadora,
o Agathe Tyche, Buena Fortuna.
Es el primer regalo que te haré
por llegar a la tierra y flotar en mis lotos.
4. Abre tus manos a sus bendiciones
Quienes estén movidos por un espíritu de bien
son tus hermanos; a tal familia llámala parentela
aunque no hayan nacido del vientre de la luna.
Los ciegos son sordos. No ven que tu vasija habla,
que es la vasija a la que llamo tu espíritu.
No le des de beber a quien no oye; no acerques
el sabor de tu alegría a la boca del asno.
Selladas fueron sus jetas con yugo,
cortados sus oídos con silencio,
cegados sus ojos con ingratitud.
Tiké, la salvadora, hermosa entre tus hermanas,
les negará providencia; no han de comer nuestros frutos.
No sabrán de la abundancia ni de las bendiciones.
Para que aprendas del proceso,
y no te compadezcas ante quien no merece,
házla que ande contigo y no la llames Caprichosa.
Ella es Agathos Daimon, el espíritu del bien.
Del libro: Estéticas mostrencas y vitales
http://www.mundopoesia.com/foros/poemas-espirituales-misticos-religiosos-ateistas-y-o-filosoficos/137352-el-secreto-de-la-fortuna.html#post1301599
Testamento del padre del poeta

Cuadro: Zeus y Semele
1. El origen del poeta
Tú, poeta, eres y serás como cuerpo de luna amada.
Vas a heredar la muerte. Cada emoción posible y su agonía.
El relámpago abre el cielo, quizás muy brevemente,
y da la desnudez, la verdad que te mata.
O te lo explica todo. A tí te amaré, como a tu madre.
Por eso te ofrezco la promesa; doy mi testamento.
¡Voy a revelar el origen que tienes mi causa!
Tú quieres ver el cimiento y el semen de las cosas.
Porque así lo quisiste, te amaré. Tú vas a verlo todo, poeta.
Lo has pedido y yo cumplo a quienes así me solicitan.
Pedíste exactamente lo que quieres: digno eres de luna.
«Házte mi canto con verdad desnuda». Cántame.
Y procedí con mi promesa: Te haré profeta.
El sol que ha de matarte con su rayo te dará
el oficio misterioso. Ese es el precio.
Cántame hasta que yo te diga.
Voy a quitarte la vida de repente, voy a sacar
del vientre de tu asombro el poema pavoroso.
Tú hablarás de mis gestas y placeres.
Yo fundaré el habla de tu canto y, al don de tu tristeza,
lo transformaré en contínuas y sucesivas alegrías.
2. Eres mi hijo
Hasta el amor tiene un trámite, hijo mío.
Para sentir hay que saber dolerse y morirse
y levantarse, herido, y desde mil pedazos rehacerse.
Tú vas a morir de esa manera. Van a quererte
sólo los humildes; los campesinos que te han visto,
humillado, vapuleado, sucio, ebrio como la pascua,
pero, yo, tu padre te quiero, como se quiere
lo hermoso, tu cuerpo de luna amada.
Te haré mi hijo, te esconderé en mi muslo.
Te coseré a él y podrás sobrevivir
y renacer dos veces. Vas a aprender mi luz secreta.
Tú no sufrirás mientras seas, por mi amor, lo que quiero:
quien por mí muere, gratamente, quien por amor
se inmola, y me ofrenda su cuerpo de luna amada.
Tú, poeta, hijo de Semele, tienes sus emociones.
Lo que yo amara en Ella, quien pidió el resplandor
(todo mi sol desnudo, toda mi vehemencia vertebrada),
tú lo tienes. Aprende que eres hermoso, poeta,
y no te vendas. Es divino tu cuerpo de luna amada.
Que no falte la emoción y perdure para siempre
y sea del Sol viajero, enteramente, aunque me mate
y sea su Luna que lo ama, aunque se hunda
en la penumbra de la noche. Ella así me pidió:
Sacrifícame a tí. Quiero que mi cuerpo sea tu Luna Amada.
Tú heredaste el pedido de aquella luna hermosa
y, por tanto, su luz que hoy es fecunda, es tuya.
Llámate, poeta, hijo de Soles. Amado de luna.
Voy a darte otros frutos de la vid y la hiedra.
Tú hablarás sobre el sexo y las pasiones.
3. Tu función: esponja del dolor del mundo
A través de tí, entraré a las cuevas del dolor
y escucharé los quejidos del hombre; yo,
en tu corazón, soy el primer poema,
soy la fuente eterna, soy la alegría.
Yo mitigo; pero mi luz fulmina.
Todo lo que pidas será tuyo
y tú has pedido la plenitud de mi sentido.
No te olvides del consuelo. El mundo
al que te envío es una llanura sembrada
de chumberas y abundan los espinos.
Eres una vasija: llénala de chispas de fuego,
agítala o lávala con las espumas de la mar, poeta.
Acércate a los lagos, a la sombra de los bosques,
a la sal y las arenas, llena la vasija de sustancia.
Llénala de un salmo que bendiga y construya
el propósito y lo santo, el perdón y lo heroico.
Acércate a las playas remotas, Bardo.
Pide por amor lluvia para los desiertos.
Son almas secas por ahora. El mundo es
la parcela de la angustia y el secuestrante
mar del pillaje, una cueva de homicidios.
Por amor de la muerte, o los astrales,
pide continuidades y reciclaje, sangre para la vida,
rocío para las rosas marchitas. Pide lo vivo.
Poeta, una esponja es el espiritu, no lo doy por medida.
Acoge en abundancia el gozo de la vida; pero también...
el quebranto. Tú absorbe dolor y soledades.
Tráelas al ádyton. Sé valiente.
En mi nombre, trae llanto; pero tú no llores.
Recauda incertidumbre, pero tú no tiembles ni te aflijas.
Voy a honrarte por informar con tu lenguaje
lo que informes; voy a compadecerme
del que muere porque mi Luz es infinita y potente
y mi desnudez es un relámpago que mata.
Tráeme las escorias caídas de lo ilimitado.
El cascarón que no sirve de tu mundo.
Rescata las almas triste con tu canto.
Ser poeta no es fácil; es hablar con Padre Duro,
el que te mata, el que te exilia, el que se acostó
con tu madre, reventándole el vientre, pero...
salvando su alma, su niño, el verso, alojándola
en el cuerpo de la luna amada.
Por amor a tí, a Semele, Luna del alma,
yo concederé lo que me pidas:
consolaré a los dolidos,
daré unos sorbo infinitos de alegría,
haré que la verdad y la belleza se esplendan
incorruptiblemente y del misterio del dolor
y la muerte, elegiré mis portavoces, poeta.
¡Tú dáme otros nombres, te he elegido!
¡Dáme tus causas! dáme a los sufridores,
a los que aguantan, a los que rompen
sus vientres y crisálidas
por un verso gestado,
¡hijo mío!
De «Estéticas vitales y mostrencas»
* Este poema filosófico sobre la función del poeta como terapeuta del mundo se basa en el mito de Dioniso, su madre Sémele y su padre, el dios Zeus.

http://es.geocities.com/baudelaire1998/esteticasmostrencas1.html
Friday, March 21, 2008
A Laksmi, la Madre del Mundo

La consorte de Vishnu, la madre del mundo, es eterna e imperecedera; así como Él lo penetra todo, ella es también omnipresente. Vishnu es el significado, ella es el habla; Hari es política, ella es prudencia; Vishnu es comprensión, ella es intelecto; Él es rectitud, ella es devoción; Sri es la tierra: Vshnu Purana
Siempre me hallas sin la fruta de bilva.
Un labio seco, sed intensa. El corazón
jamás mojado en ambrosía; la mente dispersa,
en aras de un azar, portador del propósito.
Abandonado al plenilunio después del Durga-puja,
la Dusshera, y tú me hallas; yo no digo que no.
Sólo que no tengo una serpiente de descanso,
sólo que nadie lava mis pies ante la mirada
de Sesha; tú vienes porque eres la madre
del mundo, tú pares las larvas de las intenciones,
tú eres Laksya, meta, y yo, imprudente,
quien no entiendo cuando hablas.
Se habla cuando hay significado
y estás parado en tierra; se pide
cuando hay hambre de todo lo que das
(hasta ambrosía, ansias inmortales
de tu beso, Esposa perfecta),
amirtha kalasam de tu futuro.
Pero, Madre de las Fortunas,
posedora de todas las riquezas,
con la gracia del Agua, con oceános de leche
por morada, a mí me parió la luna seca,
con un pene de roca escarmentado.
Sesha me mordió con sus iras.
El loto se secó bajo el fango.
En vano pedí mi festival de luces,
a Durga Puja; en vano ví las cascadas
de oro, monedas que alimentan
pordioseros con dharma.
2.
Madre del Mundo, yo ví la diosa que te suplanta
cuando más fe pongo en la moksham.
Ví a la que dice a todos los hambrientos
el pan que nutre tiene precio, dobla el lomo
y pónte un yugo, suda por la flor de bilva.
Agota tus horas en harapos.
Vishnú destruye mucho más que Siva.
Nadie transforma nada, sólo el trabajo
y la codicia y la rapiña y los dueños inmediatos
del Imperio; nadie regala nada; el mundo
es un dualismo tenebroso y el que tiene sed
muere sediento y el chupa leche del seno
de los mares, viste de rojo y prospera
y te observa y escupe. En fin, pasa de largo.
3.
Laksmi, la Luna es más grande hoy y la ví
como nunca otras veces. Vino con el rojo de la tarde
y se ha decorado con bordadura de oro.
Vino, tan fértilmente, que mi prado está hermoso,
Mi corazón sonrió porque se acerca el día
de invocar tu nombre y llamarte «Sri»
junto con todos mis vecinos.
La tierra árida y seca que labraba se llenó
de vaquillas y en la noche el firmamento
es un Diwali que multiplica las estrellas
y las voces; la aurora me parece hija del Fuego
y sin verte te veo, haya o no luna.
Tú hicíste, magia y Uma, benefactora.
No sé qué hicíste con los muertos.
Yo estaba muerto en vida y, hoy no.
Hoy no permito que nadie te suplante.
Vendré a tu Durga-puja bien contento.
Tantralia / libro en la red
Tantralia