Tuesday, July 29, 2008

La Reina de los Hippies



A Janis Joplin (1943-1970)

I was a misfit. I read, I painted, I didn't hate niggers.
I wished a little bit of peace:
Janis Joplin


Tú sólo querías ser diferente y atreverte a serlo.
Que con la fiesta salvaje se festejara tu muerte
y se anunciara tu resurrección.
Hay un más allá de las jeringas heroicas que se clavan
como puñales en la negación; así sepultas
con la heroína pura a quienes se acercaron
y dijeron: you freak, you pig!
bitchy creep!
gorda, cara de piña, sabandija,
tú, sin ángel, Janis Lyn.

¡Tú sólo querías ser diferente!
enterrarte en el azul de los mares como puñado
de cenizas anhelantes, silenciadas por tu propia voz.
Querías un pedazo de paz que nunca hallaste.
Un pedazo de tí que se tuvo prohibido.
Querías una sobredosis de ser que nunca vino.

¿Cómo has sido tú? ... ¿qué harías por dividirte en dos
y por cambiarte, si nacíste con ese corazón
de psicodelia, lamentativo en tu incendio de dolor?
Escarbando entre tus propias venas nacíste.
Con jeringuillas te formaste una cruz
y el último estertor de kosmic blue.

Tú, la hermana de Michael,. tú, con una cicatriz gris
y el seno tatuado de cupidín en rojo y el socialismo
amargo, perseguido, anárquico, y el recuerdo de Laura
y el secretivo hijodeputa de JP, el que da soledad,
el que ata con inseguridad afectiva tu porvenir...
¿Cómo has sido tú? que concluíste que nadie te amará...
y te atrevíste a ir a prisa, asegurándolo,
al morir de ese modo.

Escuchaste los óleos de angustia y el sepelio vivo
in the blues. Tú, hembra sajona con arañas negras
debajo de la piel, tú acusada, acusable, acusadora
desde tu rosadez de camaleón.
A tí, ¿quién te amará? si el elucidario de karma es burla,
amargo trazo de traición, Cheap Thrills.

¿Cómo has sido tú? que te objetan dentro y fuera de las faldas,
dentro y fuera del jean azul-mahón y te gritan: You creep, you pig!
«No me gusta tu pelo anaranjado», 35 kilos detesto en tí
y son tu peso. No me gustan tus canciones esenciales
y son tu esencia. No me gusta tu Perla.
Ni el tono Beatnik ni la cinta roja entre teclas duras
y angustiosas para tus dedos desadaptados,
erráticos, guitarreros, rasgadores.

«No me agrada tu voz ni bares de Luisiana que animan
tu folclor de negritud. No me gusta Odetta,
ni Leadbelly o Bessie Smith, saliendo
de tu boca cantadora. Ni los hippies ni San Francisco
ni las comunas del speed. Ni Venice ni New York.
Ni que seas amiga de negra piel y rebeldones.
Ni que compres en Goodwill's stores tus harapos
o tus ropas de corduroy. Nada tuyo, Janis Lyn.

Hálito de Texaco es tu canción, hígados de petróleo
tiene tu raíz, niña sedienta de atención y, en fin,
¿cómo has sido tú cuando querías tan sólo diferenciarte?
Distinta pues a Goldwater, Mr. Conservative, a McCarthy,
al Gran Inquisidor, a esa derecha canalla, antihumana
que te escupe y te surte para que mueras
abatida de blanco vicio y estupor.

¿Cómo eres, ida de copas, ebria de inconoclasia
y sabe Dios qué cuña de rencor, o descontento vital
o de temeridad? Cansada de oír el No,
cansada de el No me gustas, no te entiendo, no te creo,
te has muerto con el 40% de pureza en el ácido letal.

Te has muerto como un Porsche Chevrolet
lleno de pastiches de venenosa hiel
y una bandera sangrante de América USA en el baúl.

¿Cómo eras tú, realmente, cuando quisiste ser
diferente y te dividiste y te despedazaste
lejos de Seth y Dorothy Joplin?

22-05-1980 / De Memorias de la contacultura

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A Blanca Canales




A Blanca Canales (1906 – 1996)


Llegan a los pueblos soñadores,
ante la gente para quien la libertad tiene un sentido
y la identidad es un orgullo básico, llegan
con un sordo eco de amenaza,
con esas muecas de empecinado desdén.
Se meten a las villas, donde hay hambre,
pero aún la esperanza sobrevive
y el corazón no se vende por raciones.

Días hay en que izar tu propia bandera está prohibido.
Días para sitiar a los pueblos y vigilarlos
desde aviones artilleros, días cuando tu nombre, Blanca,
es temible, grandioso como la gran voz de tu líder,
Pedro Albizu, y días hay... tú también agigantas
tu voz dulce, detienes la vocinglería de los delatos,
cortas líneas telefónicas del pueblo,
subes al balcón más alto y declaras la República
(desafías a los que están vendiendo
al precio de las sangres de tu pueblo,
el proyecto sagrado, protegido de Betances a Albizu).

Días hay como el año en que escuchaste
al Maestro, * al único capaz de hacer su voz la tuya,
pero lo van a enjaular, quienes llegan
triunfalmente mercenarios, nuevos amos que se quedan
con tu pueblo, esquilmándolo en lento proceso
de colonia y mansa obediencia envilenciente.

Y tú no eres así. Así no es Nemecio, socialista,
así no es Elio Torresola, tu hermano,
así no era tu padre ni tu madre, así no es
Lolita Lebrón ni Carlos Irizarry.
¡Son la gente despierta mientras
los otros duermen y se humillan!

Días se asoman para proclamar la Gran Mentira.
El Estado Libre Asociado vendrá para salvar
a todos, vendrá con pan y tierra
(y la libertad que se la metan saben dónde,
porque el Amo viene, con largas cadenas
a esparcir nuestro espíritu de patria en lagos
subterráneos de lágrimas, en alegrías lujuriosas
de jactancia enemiga y en complicidades
conseguidas en violencia desde el aire).

Vienen por tí, Blanca Canales.
En Jayuya dijeron que atacaste los cuarteles,
que izaste la bandera proscrita,
que viajabas en auto cargado de revólveres,
que cortaste los cables de la telefonía,
que incendiaste los correos federales.

Ahora el pueblo está sitiado por tu culpa.
Van a empezar a hablar de lo que tienes en el pecho,
no un corazón, una araña peluda, estrella
conspiradora, anárquica, feroz como un lobo
sediento de la sangre en mansedumbre.

Van a olvidar que leías desde niña sobre héroes
y pueblos sojuzgados; te dirán soñadora, sí,
alucinada en la desobediencia, empero,
sueñas con furia, y van a encerrarte
donde está Lolita, otra que es como tú,
brava, indeteniblemente revolucionaria,
perpetuamente inconforme.

Llegan a Jayuya, tres días libre por causa
de tu voz, llegan al poblado donde no se mueve
ni la hoja de un árbol, sin que tú seas el empeño
de una diosa en la tierra, una diosa entusiasmada
con el árbol de tres días, zarza ardiente
de tu pasión de mártir.

Los aviones lanzan bombas desde el aire.
La Guardia Nacional dispara lo mejor de su artillería.
E irán por tí. Te arrestan, te acusan, te insultan
y decretan 60 años de prisión para tus canales
de blancos, tibios huesos, de calidez
y amor organizador, de patria.

12-12-1996 / De El hombre extendido

___

Blanca Canales, graduada en la Universidad de Puerto Rico en 1930, con B. A. en Artes Liberales y, posteriormente, estudiante de Trabajo Social. Al estallar la Revolución de Jayuya del 30 de octubre de 1950, participó activamente. Se había adherido al Partido Ncionalista desde 1928. En junio de 1951, fue enviada a la Prisión Federal Alderson, en West Virginia. En 1956, Canales fue transferida a la Cárcel de Mujeres de Vega Baja, Puerto Rico. En 1967, el Gobernor Roberto Sanchez Vilella le perdonó. Ella siguió en la defensa activa del ideal de independencia para Puerto Rico hasta el día de su muerte en el año 1996 en Jayuya. Su casa fue convertida en un museo.

* Maestro: Nombre que se daba al Dr. Pedro Albizu Campos, por su espiritualidad y estatura intelectual. Fue Doctor en Leyes, graduado en la Universidad de Harvard, ingeniero químico, y uno de los oradores más elocuentes de su época. Fundó el Partido Nacionalista Puertorriqueño.

A Julia de Burgos




Julia de Burgos (n. en Carolina, Puerto Rico, en 1914, y murió en Harlem, Nueva York, en 1953). Poeta, periodista, maestra de escuela y dramaturga. Una de las mejores poetas puertorriqueñas del siglo XX.


Quizás, por hallarte en los versos,
te estoy amando un poco, te rescato
de la calle, donde mueres herida de licor y delirios.
Entristecida de opresión y de miedo.
Hay posibilidades nuevas cuando te recuerdo.

Te las ofrezco, Julia, al leer tus gemidos,
no queriendo meras rememoraciones.
Te ofrezco el recuerdo, abierto a mi manera,
examinado con gusto. Es muy rico tu recuerdo.

Pongo tu nostalgia de tiempos mejores,
en misterios que rebasan y orillan
la civilización técnica, homicida
entre rascacielos. En Nueva York, se te mata;
pero en el Río Grande, en Loiza, refluyes.

En retracción de tu ser, donado
para proyectos más puros, se te aleja;
pero, Julia, te regreso. En mi recuerdo, te acercas
y en el terreno idóneo con experiencia original
nos damos vida y lenguaje y te conservo
y me concentro en tu palabra y la hago
un mutuo advenimiento, gozo nuevo
para tu presencia esperanzada.

Te saco del empobrecimiento.
Olvido cómo maldijíste en los últimos años
la sociología de tu azar en el cosmos,
olvido tus ganas de morir; pero también
te recuerdo. La memoria salva
posibilidades inexploradas para el pensamiento.

Te voy a rasgar el velo banal y cotidiano
del lenguaje, la carne instrumental de tu abandono.
Te haré apofántica con alguna metáfora
que extraiga de tu sangrante espíritu
porque todo sentido, aun el más recóndito,
está ya en el lenguaje, en tus ahogadas frases.

Voy a repasar la expresión de tu sentir doloroso,
o tu querer sofocado, para separar el grano
de la paja y corresponder a lo que apela en tí
con dimensión originaria: belleza, amor, libertad.
Y en fuerza iluminada de tus verbos,
en tu lenguaje, ya está. Ya existe
y por eso me gusta recordarte.


De El hombre extendido

Consejos de Susan Sontag





Yo pienso que un escritor es alguien que brinda su atención al mundo. Que trata de entenderlo, asumirlo, conectarlo con lo que las débiles criaturas humanas son capaces y, al evitar corromperse, no siendo cínico ni superficial, buscar entendimiento… La literatura puede decirnos cómo el mundo es. La literatura puede darnos normas y pasar a un conocimiento profundo, encarnado en el lenguaje, en la narrativa. La literatura puede entrenar y ejercitar nuestra habilidad de llorar por aquellos que no son nosotros o nuestros. ¿Cómo seríamos si no pudiéramos simpatizar con aquellos que no somos o no son nuestros? ¿Cómo seríamos si no pudiéramos olvidarnos a nosotros mismos, al menos por algún tiempo? ¿Cómo seríamos si no pudiéramos aprender? Convertirnos en algo diferente a lo que somos: Susan Sontag, escritora estadounidense


Acerca del dolor de los otros
y las dispares otredades, muchas cosas
me has dicho desde esta vida interior
que desconfía de lo nuevo.

¡Es que no sabemos olvidar!
¡Es que ya no perdonamos!
¡Es que el pasado es un polo perenne del ahora,
y nos atrapa y nos deja cautivos!
Uno se resiste sin negociar dos cosas inerradicables,
perpetuamente en conflicto, Susan! ¿No es éso?

Acerca del sufrimiento ajeno, sus necesidades,
sus clichés de antagonismos, sus mitos irresolubles,
apenas nos aproximamos a la reconciliación.
Nos gusta el dolo, la voluntad espesa
de motificarnos y echarnos miedo
y no hacer otra cosa que jactarnos
en esos rincones del yo,
yo primero y segundo que sea nadie.

No nos acercamos a llorar juntos en el centro
de nuestro eje, cara a cara, mirándonos.
No sabemos investirnos de energía, permitiendo
que sintamos lo que comúnmente nos filtra,
nos atañe, nos vincula, nos derrama
en las lágrimas comunes.

¿De qué hablaremos, Susan, cuando es la muralla
del odio la que se edifica? Esos antagonismos
van creciendo como higueras y enredan el aliento
y fomentan una voz que es como un mar dragontesco
de sargazos y un abismo colgado en las ventanas
y un fusil y una escoba cohabitando
tras lo secreto, no visible, de las puertas.

El futuro y el mundo compartido, bien dices,
es sincrético e impuro. E insistimos por miedo
y cómodo acomodo: «¡No lo quiero!»
Aquí es que vienes tú, Susan, amiga mía,
a recordarme: «Venerables son ambos hechos,
ambas elecciones posibles: viejo y nuevo!
Las conciliaciones nos piden ambas cosas.
Y son las que abren las puertas de la Libertad
y los sabores en la lengua de los multilaterales regocijos.

¡La venerable oposición, eso viejo investido
en el pasado como engrama; eso nuevo
que no es el barbarismo! Ténlos ambos,
elígelos. Aprende a no polarizarte».

Aprendamos a olvidar y perdonarnos.
A ser un poco diferentes a lo que somos.
A dialogar, a hacernos receptivos...
Por eso es que formulamos las preguntas
y las contrapropuestas. Que nuestro arte no sea
sumar meramente oposiciones. Que sea una voz
zafada de las contrariedades con lo más puro
del hoy, del ayer y del mañana…


12-10-2003 / De Estéticas mostrencas y vitales

Thursday, July 24, 2008

Nota secreta a Dioniso




Martin A. Larson dice: «Dioniso: el salvador divino que murió por la humanidad y cuyos cuerpo y sangre son simbólicamente comido y bebido en la eucaristía de los célibes órfico-pitagóricos. Además de esto, casi todas las naciones bárbaras tenían sus propias versiones de Dioniso bajo muchos nombres».


Tu ser no se agotará porque eres bueno.
Tú realmente no mueres.
Nunca te has ido. Del pasado no has querido
un ápice; todo lo tomas de las epifanías,
exactamente en los presentes
desde los que te siento.

Yo no tengo que esperarte
en el futuro; la libertad para mirarte
me la provocas a cada momento.
Hoy te dejaré una nota. Quiero ver
cómo la hurtas en secreto y la lees
tan dichoso. Soy yo quien no te veo
tan pleno. Tú no sabes que es penumbra
ni bajando a estos infiernos humanos.

Cuando te asesinan, el cadáver es una mentira.
Y tú dices: «Ese cuerpo no es mío».
Mataron algún pasado ajeno. Alguna fantasmagoría.
Pero, desde tiempos pitagóricos, me dicen:
Al Padre del Futuro, al autor
de voluntades libres y armoniosas,
le dieron matarile.

Despedazado en la plaza está Dioniso,
sangrante, como una llaga viva,
molido a palos, destasajado
con puñales en su cuello.

Mentira. Ese espectro no representa
a quien amo. Ya me dijo: «Son pedazos
de una profana imagen de egoísmo.
Una imagen que no me pertenece».

Hay quien dice que él vive en un mundo tenebroso.
Que convendría nombrarlo como Destino inexorable.
Sí, hay mucha gente a la que el mundo aprieta
con un puño criminal, abofeteante al menos.
«Puede que él haya sido uno».

¡Cómo mienten, Dioniso, amigo mío!
No. Que tengas tú enemigos es inimaginable.
Te adora hasta la espina de una rosa.
En las formas orgánicas, tenerte por hallazgo
es tan hermoso. Uno se admira y te agradece.

Tú eres verdadero y exacto en la dureza
de la piedra dura y silvestre y en las selvas juegas
como si fueras el aire, retozón de la brisa.
Fluye entre las ramas y eres savia
que se interna en los árboles y en las rocas
te adentras como aroma; cohabitas entre átomos.
Caminas sobre las aguas sin hundirte.

Eres así porque no tienes servidumbre.
No conoces el mal. No hay fatalidad
que avance contra tu presencia;
eres verbo solar, un cristo mismo
porque eres providencia en acción
y tu esencia melodiza todo
y lo mismo eres un punto matemático
que todo lo que ensancha al Infinito.

Que yo te haya conocido no es metafísica adquirida
por mucho invocar correlaciones de pasado y presente.
Es que oigo tu lira. Eso tan sólo.

Tú no vives remoto. Simplemente,
chocas conmigo, flauta en mano, dulcemente
y mi voluntad quisiera atraparte, retenerte
y te busca de inmediato, sin esfuerzo,
cada día, porque, por de pronto, eres invisible.


3-12-2006 / De Teth, mi serpiente

_____


Dioniso: Hijo de Zeus y Semele (la Luna). Deidad del Vino y sus influencias benéficas y sociales, inspirador de rituales de éxtasis y locura mística; asociado a Baco por los romanos. También es conocido como «Liberador» o Eleutherios por liberar al hombres del Yo cotidiano y normal. Se le llamaba «el Señor», el que gobierna (Adoneo), el «mata-cabros», «el de sonoro grito», «el que vive entre los árboles», «el doblemente nacido», etc. Entre los filósofos pitágoricos, se considera uno de los iniciadores del culto de las almas libres y la comunicación con el mundo invisible y luminoso del Espíritu. Vivió en la India. y se le adoraba en Atenas, Macedonia, Naxos y muchas lugares de Grecia e Italia, aunque se desconoce donde se originó su culto.

Wednesday, July 23, 2008

¿Qué haré sin ti?


Ceres, diosa de la agricultura. Símbolo de la Tierra-Madre. Entre los griegos, conocida como Démeter, madre de Perséfona.

¿Qué haré sin ti?... Yo...
que vivo en este abismo de miserias,
en este viñedo de almas opacas,
furiosas, entristecidas,
en esta tierra de cereales
entre hombres fatigados, infelices,
turbios por olvidar tu canción
en la celeste estancia de aquel eterno infinito...

¿Qué haré yo, Gran Agricultora y Madre
de las flores, madre de mi arroz,
inventora de la avena del mañana
y del trigo diario que, como pan,
entra en mi boca, interrumpe la voz
que tengo para amarte?

¿Qué haré sin Ti si te olvido como Luz Celeste
y madre de las almas, custodia y mediadora
de la puerta que se abre entre la tierra y el cielo?

Díme con qué nombre me oirás
porque no encuentro el camino, Dulce regeneradora.
Quedé entre los sordos que no te oyen,
entre los ciegos que no te perciben...

Y yo soy un cantor que no sé vivir
sin el harpa que tienes por latino,
sin la memoria que pones en mi alma:
la estancia de Tu Viaje, la chispa
de tus investigada morada
en un mundo de fuego
y amor ardiente.

¿Qué haré sin ti? Yo...
hijo de Luna, nacido en el puente
que has tendido, Tierra Madre,
si perdiera el nexo de Tu Inteligencia
e historia, Ceres.

3-09-2002 / De Teth, mi serpiente

Thursday, July 03, 2008

La realidad deseada


Hoy la realidad se plasma de manera insospechada.
No es cosa simplemente dada. Con lo que admito
en el profundo holocausto de mi alma
es que alimento el ser y sus conjuntos.

La emoción y el pensamiento se enamoran.
Tengo el invento comprobado.

Tu amor, que fue mi fantasía,
ya no duele. Lo que estuvo en la pira

arde, sin heridas.

Arde para mi contento. En el hueco del vacío
no admito más. No es necesario.
El barro me llenó las manos.

El pensar se coce con la arcilla y con sonajas.
Vibra en mis dedos. Es un rescate

espacio-temporalizado.
Hoy lo que soy lo esculpo, lo tengo.
Lo que quiero... lo amaso.

La individualidad de lo creído se convocó

tan atrayente que conmigo se amasa su destino;
se han vuelto objetivas, sólidas, ambientales, las cosas
que antes sólo suspiraban en mi pecho.

Es la intensidad de mi creencia.
Es lo profundo de este amor.
Es lo importante de este deseo
al que doy los nombres de mis apetitos.

Amo tanto, ¡ay! que me aman
hasta las vecinas cosas a las que ignoro.
Con mis manos se amasa hasta lo que no bendije;
pero es la intensidad de mi amar.

Es la intensidad de mi creer lo que materializa
anhelos hasta ahora desconocidos.

De Estéticas mostrencas y vitales

[url]http://carloslopezdzur.blogspot.com/[/url]


Espíritu de ideología


Dirán que vivo el paraíso, o con formatos virtuales
de dicha anticipada; creerán que ya deliro,
pero imagino un mundo con paz y sin miseria.
Desde ese mundo hablo…

A todos digo que es posible. Imaginen la experiencia.
O mejor, ocasiónemosla. Sea el presente vivo
de este pensamiento. No sea para un después remoto.
Hay que empezar a ser libre desde ahora.

Lo que uno formula con horror se consolida
para el miedo y la tristeza, la incredulidad y la apatía.
De veras que el viento se revuelca
en desgracia material más adelante
si sólo llevara pesimismo y turbulencias.

Se los digo para que aprendamos a cuidar la ideología.
Ser creador, fraterno, optimista, puro, comienza
desde hoy como ejercicio.
El amor no se posterga,
no se deja al mañana.

A las cosas del proyecto las caracterizo lindamente
desde ahora; yo perfecciono sus detalles,
las internalizo para que sean imanes de futuro
y magnetos del hoy de mis anhelos.

Así lo quiero todo: mi casa, mi patria, mi patio,
mi mujer, mis hijos; así les amo hoy
para reamarlos siempre y luego.

Dirán que deliro. Que es todo una utopía muy descocada.
Un formato virtual con regocijo anticipado.
Puede que sea verdad; pero no me importa
si soy el más dichoso de los que observa el mundo.

Privadamente funciona la bendición con anticipo.
La fe en todo lo que pienso y, concretamente,
el entusiasmo como cuestión de ser visualizante
desde ya porque más tarde, por su virtud,
no otra cosa tendremos.

De Estéticas mostrencas y vitales

Wednesday, July 02, 2008

Manifiesto de Aquel que vino



Con razones que se mientan a sí mismas como causa,
vino Aquel de labios dulces, a ratos amargos
como pócima filtrada de raíces.

Vino y viene Aquel que siendo ciego para el mundo,
vio sincronicidades de otros tiempos y galaxias.
Vio geografías que no se palpan con los cinco sentidos
ni se escriben de la misma manera ni con la misma mano.

Ahora ha lanzado su Manifiesto y en las callesl
o comentan los que leen. Lo silvan los que cantan
y aún se conmueven con lo hermoso.

Lo aceptan aquellos pocos que se atreven
porque se cansaron de creer lo mismo
como uniformes rebaños, leen
aún aptos para la confesión modesta:
«Voy al vacío; me llevan y voy,
pero me falta la voluntad de resistencia».

El Manifiesto no es como lo nuevo, precario y bello
ni es como lo bello, a medias nuevo
y, por completo, ignoto.

Cansados de conmoverse el mundo
se ha destrozado repicando campanas de ortodoxia,
pelando con rodillas la obediencia.
Y el Manifiesto subvierte.

No hay que ser poeta, no para saberlo.
Venga lo bueno-feo, venga lo bello-malo.
Por eso a menudo el rollo de papiro se estercola.

Cae en zanjas y muladares, el viento lo despapela
y lo revuelca en lodo y los oídos lo tracionan,
desfigura, lo maldice con voces que no son
las que dijo el maldito, puerco texto-manifiesto.

Terco él, Aquel que viene con alguna palabra nueva
y fonología que parece hip-hop y tumbao y candela.
No dirá lo anacrónicamente dispuesto, repetido, perpetuado.

Viene con la roña de su Manifiesto para abrir ojos
presuntamente abiertos, a sacar sarnas del oído
y odio-excrementicio del entendimiento

Y la puerca resistencia aguarda el desafío.
Se arremanga, cierra el puño, gesticula.
Lo espera. No quiere que venga
y habrá de detenerlo.
Le pondrá un 4.

Lo apaleará en un atajo. Lo abjurará
porque no trae (de seguro no trajo)
la carta de recomendación.

Solícita canonicidad, conformidad con las normas de herencia:
la obediencia, status quo, 'tate quieto. Es tan extraño.
Tan odioso. Tan heterodoxo.

No, él viene, Aquel que quiso venir, saltará las bardas
por más que lo escupan y lo sangren. Con su trompeta
distribuirá el Manifiesto de su lira preñada de futuro,
llena de meditaciones de pasados, ebria por su presente
de bastardía declarada por los cuerdos.

Viene como el vato loco del Este de Los Angeles,
el poeta del Ritalyn. Como si de Harlem llegara
a sicofármacos huele, con fachita de garras llena
la osamenta, se espacía en sus calzones.

Probable es y capaz que venga de Marte,
o de convento de brujas. El nuevo niño, sabe Dio,
si disléxico petardodio ya su nombre en el cartel de esquina,
en letrinas puso su cruz de zorro y se dijo
el hijo de algún visitante extraterrestre.

El Hijo Sideral, Aquel hiperactivo,
hiperexcitable, legasténico, ama sus versos
y los da como lo más legítimo de su mente loca.

Viene Aquel, aquí está ya Aquel de azules índigos,
azules solitarios y enojosos que hablan sobre la verdad de la Vida,
el universo conectado con el todo, la excresencia misma
conectada con el todo, la consciencia viva conectada
con el más allá, quintaesencia de lo ignoto a los cinco sentidos.

Su Manifiesto parece inmune a un ADN agigantado,
viene humilde como rascuache bocón y majadero,
centrado en el corazón del ser-Uno.

«A los creadores del planeta», comienza.
La poesía existe. Es imaginación todavía.
No desmayes, mundo, les dice.

De «Estéticas mostrencas y vitales

http://ocnaranja.blogspot.com/

Thursday, June 05, 2008

Manifiestos del interés propio (3)




A Mahatma Gandhi, «Alma Grande» del pacifismo mundial, asesinado en 1948


En callejones sin salida, en la boca del lobo,
me desengañé y estoy en la conformidad
en lo que cabe. Oigo una voz que no tienta.
Tengo un límite:
Que el mortal se atenga
a lo que escuche y viva con virtud su profundo silencio,
su remedio en el tiempo.
Resistencia apacible.
… porque han de llegar los Manifiestos de la Grandeza Falsaria,
la imaginación que magnifica la penuria, otras voces
de corazones débiles que instruyen en desgracia
y agigantan sufrimientos que ya existen.


Son desahuciados que no se desengañan.
Son ladrones que no saben lo que roban.
Son pestilencias, inadvertidas de su olor nauseabundo.


… porque han de llegar y saltan sobre las bardas
que les están prohibidas, no tienen límites para ser
temararios e imprudentes. Vienen agitando sonajas,
con toques de trompetas, con címbalos de garatas
y de pedantería. Van leyendo el manifiesto
por las calles crédulas, el decreto que en desventura
quiebra los vínculos del hombre con el hombre.
Lobos son para la cueva de lobos,
Lobos para los perros de jauría.

Vienen y hay que portarse sordos como tapias.
No entrar en su émbolo rodante.
No encender ardientemente otro deseo
que el que da el corazón estremecido
por un miedo cauteloso. Ellos se jactan
en la ilícita trabazón de su mendaz racionalismo,
pero son deseantes de múltiples deseos,
codicias sin un cálculo de gracia.
Son la violencia grosera.
el puñal sangre, la falsa justificación
de lo sufrido, rebeldía ciega, inmoral,
asesina, contundente.


Van pidiéndolo todo, confiscando los límites,
derrumbando el lugar de la esperanza.
«Todo es mío» es su lema;
«mi servidumbre,
el mundo. No hay más sabiduría que mi codicia
Apetezco todo lo que yace en otras manos.
Mía la venganza, mío el dolor y el futuro
de dolores. Lo que no redima yo,
no lo redima nadie».


Estos cobardes están engrandecidos y no saben por qué.
Y la razón es que están desesperados
y hoy sus deseos son más que sus necesidades
y su ambición es mayor a sus perdones.


… porque están en apogeo de manifiestos
escriben en el viento las proclamas y forman
torbellinos con su nombres; redujeron a maldición
el Abajo, la base democrática, la mayoría
del fuero y están diciendo

¡Muera! ¡Acábese,
a la mierda, que se joda! ¡Abajo el otro y viva
el Yo y el siempre Yo! Es lo que dicen:
Abolido sea lo tuyo. Deificado sea lo mío
Abajo la paciencia; ya he esperado demasiado.
Malditas sean las penas. El sufrimiento, abajo.
Malrrayo sea la ley, con todas sus coersiones,
Abajo sea la masa que por ella se ha creado.
Ilegalizada sea la educación y malditos sean los puros.
Su complicidad me llamó desobediente;
A mis espaldas se hicieron mis verdugos.
Con disciplina latigaron mis lomos y clavaron
sus puñales en mi espalda; fingieron, solemnemente,
hasta los piadosos; pero yo los maldigo y en carajales
de ira, escupo su falsa tolerancia. Proclamada sea
la aristocracia del yo; acratizada sea la religión
de Hobbes y el maquiavélico imperio
que, con las vocales de su propio engaño,
destituye la fe sobre la tierra.


Del libro Oda al hermetismo

Mundopoesía3

Mundopoesía 2

Mundopoesía 3

Tuesday, June 03, 2008

Manifiestos del interés propio (1)




Otto Von Bismarck, creador del Estado Benefector Moderno


Majorities can be tyrannical… What I find must repulsive
in America is not the extreme freedom reigning there,
but the shortage of guarantees against tyranny:

Alexis de Tocqueville

Un fantasma de tradición recorre toda Europa.
Brinca la barda y llega a otro hemisferio.
América ha recibido el Manifiesto del Desmantelador.
El interés propio tiene precedencia.


Abajo sea el grupo que no se pone en pie
sino a través de la misericordia y la benevolencia fraudulenta.
Hay que derrocar a los parásitos que del andrajo
han hecho un Santo Grial, su propia verónica de penas.
Derrocar al bicho que no paga al gobierno sus contribuciones.
A monarcas absolutos a quien dicen «Papá» / Papa Estado
y de la niñez de la masa que se antoja perpetua.
A los prusianos de gesticulación benevolente
dan su culto, su fe, sus viles pasiones
y a Bismarck lo llaman Canciller.

Tradicionalistas: ¡enteráos que Bismarck vive!
Y la ignorancia racional enciende a garrotazos
sus clamores y el tambor es un engaño lógico barato
que depende de los tributos a la renta
en menos de un cerrar y abrir los ojos al futuro.
Declaramos que abajo sea la transferencia
del paternalismo, abajo el que da
y derrocha con el pretexto del pobre,
porque sólo modifica la injusticia y no la acaba.

Sí, que muera el welfarismo, con las sabandijas
de su origen burocrático y robo institucionalizado.
La tradición está tan cerca que América
y el mundo comen Cheerios y el Estado Benefactor
es el que engorda a estos animales económicos,
tímido rebaño de obreros de lentejas congeladas
y de cervezas frías, bocas que aplauden
con cada sorbo al Establecimiento.

Ya no piensan que la caridad es voluntaria.
Demandaron que se viva para otros.
Que el altruísmo sea su dogma contra el ego.
La tradición está a las puertas con su lema:
Abajo el que no piense como yo.
El capital lo que requiere es egoísmo.
Que sea éste el fundamento antes que las mayorías
al capitalismo lo asesinen en las calles.

¡Enteráos, Bismarck vive! Y lo mismo es amigo
de los Woopies jubilados que de un ejército
voraz de carniceros; el Manifiesto ya dice:
¡Desmanteladores, pongan el alto!
Que no viva Solón con su parche en el ojo
de pirata si es la encarnación fraudulenta
de este mal: la protección política del necio,
la perfección de la blasfemia práctica:
Estados intervencionistas que con sus manos
roban lo privado, depauperando al rico…

Este es el Manifiesto del Rational Self-Interest:
Hay que derrocar las mayorías, todavía son verdugos
con su mano tullida, pordiosera. Todavía son la tiranía
que rumia y salta de contento cuando triunfa
cada estímulo inmoral que la sostiene
y le paga el pan y el circo.


La Tradición viene amenazadoramente
para redimirte, Individuo. Cabeciduramente victoriana,
el ala benévola que contra la extracción de la renta
del próspero dirá; ¡Basta!

y a la extorsión de los políticos
les pondrá un remedio. Házte oír, truena los dedos,
abole de raíz tanto parasitismo vestido de piedad
y santos votos.


Guarda este Manifiesto reeditado,
házle sus odas de egoísmo en las urnas
que son cálculos aproximados de consenso.


De Oda al hermetismo

http://www.mundopoesia.com/foros/poemas-generales/150387-manifiesto-del-interes-propio-2-a.html#post1457140

Manifiestos del interés propio (2)



¡Oh, envidia, raíz de infinitos males y carcoma
de las virtudes! Todos los vicios, Sancho, traen
un no sé qué de deleite consigo; pero el de la envidia
no tal sino disgusto, rencores y rabias:

Miguel de Cervantes Saavedra

When the fist fortunes were being made
in the Industrial Revolution, they undoubtely engendered
resentment among some people… it was tempting
for people to believe the wealthy people profited
at their expense. That's the root of envy-motive:

Helmut Shoeck



Un fantasma de resentimiento recorre toda Europa.

Brinca la barda y llega al hemisferio.

América recibe el Manifiesto de los Envidiosos.

La codicia es intrínseca, pero, en ellos, zarpaso,

alianza con un odio que ni lo propio suyo lo contenta y disuade.

Mirad que cuando mira al rico por tradición, lo mirado se caga en los calzones.

El que dijo «libre soy, pues, en abundancia me libré de miserias», mañana dice:

«El miedo ya me quita lo que tengo». La seguridad obnubila libertades.

El envidioso quiere el Social Kingdom; el que tiene quiere paz y no la encuentra.

Grita con todas sus fuerzas:«Dejen mis arcas tranquilas. Son mías».

Se siente como Zeus cuando le robanel fuego del Olimpo.

Los prusianos se asoman. Tiembla América. Son estatistas conservadores

y compulsos, leales al estado veedor. Y los neo-nacionalistas perros de colmillos afilados.

No serán compasivos. Son victorianos tardíos que no temblarán como cuáquero

en la mufla de estos días cuando hilvanan, hipócritas morales,

su vil entrampamiento. Que no vengan entonces. Que no vengan.

Como panacea de cada mal sobre la Tierra hartan su Estado Paternal,

con sus versículos, un paternoster que despoja y ofende:

(1) Santificado sea el nombre de la Envidia.

(2) Sea hecha su voluntad en cielo y tierra.

(3) Dános un pan por el que no hayamos trabajado.

(4) Perdónanos las deudas del consumo y la tarjeta de crédito.

(5) Así como nosotros nos vengamos en las míes de los campos ajenos, pues, no tenemos nada

(6) pongámosles las prótesis al mendigo a quien falta la mano, o al que renco se arrastra de un pernacho.

(7) Añadamos los dientes al mellado, el ojo al tuerto.

(8) Concedamos boletos de ida y vuelta al vagabundo.

(9) No metamos en cárcel al que pide, bien sabemosque no hay tiempos de escasez;

la pobreza es la edad de oro de los apropiadores.

(10) Dividamos la fortuna en alivio ante la joya del egoísmo institucionalizado… porque tuyo es el reino del que tiene. Y las moradas en el cielo, las prometiste al pobre.

Y mugieron las vacas y dijeron: Mú, cuando los envidiosos dijeron «Amén».

Un fantasma de amenaza nos mira y no huye.

Salta a nuestros bolsillos como manos ladronas y escarbantes.

Cuarenta y siete millones de almas en América se han lanzado con él.

Quieren salud y no morirse ni pagarla (dizque no tienen seguro),

que no le damos beneficios, que están perdiendo sus casas, que en la noche

se acuestan con hambre); pero ya no tienen miedo ni virtud; se lanzan al campo del vecino y les beben la leche a las ubres de sus vacas;

amenazan que quemarán haciendas, que robarán los bancos,

que arrasarán hospitales; que tendrán las manos negras, so pena

que así queden sus consciencias. Vienen los fantasmas bismarckianos,

eslavófilos, nihilistas, enemigos putativos de las clase y van a desquiciarnos

el sentido:la prosperidad, el interés propio, la calma de Dios

en las iglesias, la civilidad del parlamento.

Leed el Manifiesto que han traído. Quemadlo luego.

Allí nos llaman tiranos, mercantilistas, dueños del privilegio,

agentes malthusianos de miseria, divinos reyes laicos del embuste,

la exclusión, el cálculo logrero del consenso, individualistas.

No entienden, no entienden que ninguno por ley ha de ser obligado

a procurar el bienestar de otros. Allí proponen la agenda de la Envidia

Escrita en un lenguaje saduceo: Public Good First! Social mind! Social control!

¿Cómo es posible que fundemos el escollo que los pare, América?

¿Con qué ideal habremos de detener al Estado hegeliano si con lo divino

se han limpiado los traseros y su sólo fundamento es la envidia,

protegida y encarnada en un Estado gigantesco y devorador,

que nos pide que vivamos en servicio, sometidos al puño de sus idearios?


Del libro Oda al hermetismo en preparación

http://www.mundopoesia.com/foros/poemas-sociopoliticos/150202-manifiestos-del-interes-propio-1-a.html

http://www.mundopoesia.com/foros/poemas-generales/150387-manifiestos-del-interes-propio-2-a.html#post1457140

Monday, June 02, 2008

Búsqueda



Todo lo que busco es un recuerdo
en la densidad de este olvido,
alguno que entienda cuán grande es
la memoria que perdí, cuán doloroso
es vivir con la difusa culpa,
con el profundo remordimiento.


Es lo que clama desde mí
a un no sé dónde, a un alguien escondido.
Todo lo que busco es una dicha y un reposo,
una piedra que ungir, donde recostar
mi cabeza soñadora, y estos huesos
calados de frío y soledad.


13-7-2000 / El hombre extendido

http://carloslopezdzur.blogspot.com/2008_03_01_archive.html

http://www.mundopoesia.com/foros/poemas-fantasticos-ciencias-ocultas-miticos-y-tecnologicos/149521-busqueda.html#post1445967

Los abuelos


... a Cristina y Benavito

Cinco senderos son sus dedos,
ricamente teñidos de pasado;
otros cinco, hábiles
comunicantes de futuro.

A su epidermis se añaden:
el cielo de las uñas con su color
de pétalos rosados y una insinuante red
de venas azulosas y el verde imperceptible
de la esperanza tejiéndose en lo oculto,
utópicamente vital, señera, en su imperio.

Sus dedos largos, tan finos, son el rastro
de edades, con muchos alcoiris;
y el terso corazón, labios melodiosos,
me parece que tiene. Ella es una piedra
que juega con los lirios.

A sus manos las desplaza suavemente
como si fueran ramas
lentamente acariciadas por el viento.
Ella se sabe un árbol, o una hidríade...
(aún es graciosa cuando atrapa
la pureza de las cosas y se rebela
contra el estío del mundo).

Los nudillos, cinco besos,
y las yemas de sus dedos,
mapas, geografías, viajes trazados
en la carne que ha buscado horizontes
(donde abunda más el amor que las cosas).

No creo que su cara tenga arrugas,
sino pecas, besos de mariposas,
revuelo de muchos gestos que visitan
su rostro y escriben en la piel su amor
y la llenan de alcoiris y relámpagos.

2.

Ahora ella me mira a la distancia.
Advina que vengo con sigilo.
Jugaba yo en el campo, nutrido de sol
(y perseguí unos trinos, me seducen los pájaros).
¡Qué dulcemente ella me llama con el trajín
que agita con su mano, quieta hasta entonces!
La distingo y ha de ser como paloma
de cinco alas. Querrá jugar conmigo.

Las palmas de sus manos son mansa tibieza,
latidos blancos, sedosos,
y cuando aprieta mis dedos
me imagino que la vida se acumula
en mí, como si fuese una pila
que suma sus años y mis años
y descarga su corriente de energía.
Mi abuela me define lo eterno
con sus manos y es lo que necesito,

sus manos que escarban mis asuetos.
Su amor que energiza es mi alegría.

3.

Solo, entre la gente, está él
(aunque conoce las uvas del majuelo);
y triste ... pero los jilguerillos trinan como siempre
y las golondrinas se anidan en balcones
y él, mi abuelo, las mira con la dulce piedad
de la simbiosis.

A él esperaban muchos de los que sufren,
niños con trichulis y parásitos, guajiritos
con los ojos tan grandes como sus barrigas,
mulatas que serán primerizas.
(Su clínica está llena de enfermos
y nadie le llama Simón,
sino Viejo Santo y bendito).

Las sombras le acompañan, pero no le hablan.
La Habana de adoquines conoce su ternura;
sus amores, admira; pero la calle es dura...
y es como cerviz de piedra,
muy pulida y jabata.

En la noche volverá a casa y estará solo.
La vejez está diciendo: «No sonrías».
Su boca ya no quiere tantas voces.
El corazón multiplica más recuerdos
que paliques en guatequerías.
El hijo de su carne está en la guerra;
el hijo de su hermano, tan amado,
está en la noche, muerto.
Los nazis lo reventaron a balazos.

Mi abuelo Benavito ya no es pobre,
pero la riqueza de su casa tiene lágrimas
y el azar del capricho hila ironías
con lutos y premeditaciones.

4.


¡Mirad qué solo está, abuelo solo,
porque Elohim se hizo para él
una simple palabra del Siddur!
La palabra sola y el solo Dios caminan
entre infieles e incrédulos,
entre saduceos como él, que antes litaba,
y se comía el libro de los píos.

Hoy no visita ni a los templos del consuelo.
Realenga está su alma, sin sábado de justo,
sin havdalah en el vino.
Bet ha tefillah fue asaltada
en la riña de estos años de guerra sucia
y de imperialismo.
Y el abuelo maldijo
y se mordió en su lástima
por no querer la lengua como llama
ni la Mano de Elohim como su amparo.

La soledad da coces al aguijón
y en el abuelo triste, viejo solo,
la historia pudo más que el príncipe del sábado
y la reina Nashim, La Sueca, Cristina.
La abuelita Cristina,
dulce de alma,
a su sombra, permanece
y le seca sus lágrimas
y le oculta las suyas.

Con la pipa en los labios, Simón está
y oculta que está solo, aunque hay gente
que lo llama a los partos,
y lo abrazan
y le besan el pecho,
porque es alto como una nube.

Triste se tiende sobre el lecho
al lado de la esposa. Vehemente en dolor,
en yugo primitivo,
su barba amanece, crecida en grises;
pero no piensa cortarla jamás.

Como al hijo del castigo,
la soledad saluda a su mañana;
el sol de baronshin está en desobediencia:
el viejo está sin fe, por días y días.
Seco de labios, mustio, aunque del vino rutinario
él probara su dulzura
y del secreto majuelo del ayer
bebiera dicha, aún no se seca la queja:
«Se fue a la guerra»
o el aviso del maskilim,
es por falta de ángel,
de dulce fantasía,
o vigor en la carne.

La soledad te vencerá
poco a poco,
le dijeron,
hasta la muerte, pero la gente ¡qué sabe!
El se sostiene activo y, en privado,
La Abuela con los suyos consolidan su mundo:
«¡Te amamos, Benavito! ¡No llores!»


Junio 1980 /


De un libro sobre mi familia.
aún sin título

La exploración del Hades



La riqueza mayor está en los inframundos.
Vecina es a la sustancia. Sin duda, el árbol vive
chupando a la riqueza de su savia.
Extractor de vida bajo el humus de la tierra
es el árbol. Vida es un tesoro y vida el árbol humano
cuando a la tumba del Erebo acude.

Por igual, los diamantes están en lo profundo;
pero la belleza está más honda en sus cristales.
La esencia es la joya de lo interno.
Externa únicamente la envoltura y el rasero
del llamado. La invocación final se va a la sombra,
al resquicio sagrado en lo profundo.

Todo se hunde en dimensión de tierra adentro.
La fosa es sólo sombra de lo luminoso.
El que busca quiere despojarse de la cáscara
y el polvo, del sedimento bruto.

El tesoro está dentro y el miedo a los caminos
empobrece; quita al buscador la mina del sustento.
En las profundidades está el que cava
por minerales preciosos y un vigía les observa
y, al final, los obsequia. Su nombre quiere oir,
a sabios cavadores que le llaman
anfitrión, «el que a muchos recibe»,
el célebre consejero de la esencia,
el rico que proteje los hallazgos.

Plouton es lo que abajo vibra, lo que abriga
el alma con su ropaje denso,
el mineral del karma, el reposo
después del externo agotamiento.

Venga el minero al Hades, venga
como una lombriz del subterráneo túnel
y salude al controlador de la riqueza en lo vivo.
La piedra más preciosa tiene un alma.
En los infiernos se atesora lo que es puro
Y pura sólo la esencia; la sustancia es lo externo,
lo sombrío, lo adjetivo, el residuo.

¿Quién del agua más dulce pedirá el sorbo?
¿Quién hará como el sediento sublime
y pedirá, ya no agua para el cuerpo,
agua para su alma (ha de ser lo que quiera)
cuando ya en las superficies sólo queden sequedales

Venga a los sueños del Erebo entonces.
Venga al Hades, sumérjase en sus cinco ríos,
pida la memoria de la esencia
que de cierto en el barro de la carne
no es que reposa para siempre.

Las penas que las entregue al Aqueronte,
el lamento que lo sepulte con Cocito,
el desaliento que lo extinga la muerte
con el odio de la Estigia... y el pasado
que muera en el río del olvido.

Diga el mortal el nombre de aquel que despreciara
en vida; sea llamado por su nombre verdadero
(¡oh, Dios sagrado del Infierno, Hades,
Clímeno, raptor de vida, crisol y fragua
de quien fuera temido, tu nombre,
rey de la muerte!).

Confiésalo en este ciclo de la travesía,
Minero de la vida, gusano del destierro.
Pasa con los heroicos y benditos
a los mundos de riqueza verdadera,
la esencia que se prueba en llama viva,
en el étereo mundo del infierno.

19-06-2000 / De Estéticas mostrencas y vitales

________

«Hades»: El infra-mundo, el mundo subterráneo, el infierno, de cinco ríos. El Erebo. También el nombre del espíritu que gobierna la región. En griego, esta deidad es llamada Πλουτων Plouton (que significa ‘riqueza’). Y, por tanto, en los textos mitológicos y escritos religiosos griegos, el Hades es una representación «del Anfitrión rico», quien algo obsequia a los iniciados que entienden su nombre y su función. Las almas comunes van sin este conocimiento sobre esa dimensión de energía que es el Hades y sus pobladores. El nombre romano del Hades es Plutón. En adición, el dios Hades o Plutón fue llamado (Κλυμενος, ‘célebre’), Euboleo (Ευβουλεος, ‘buen consejero’) y Poligdegmon (Ρολυδεγμων, ‘que recibe a muchos’). Esto es, en las antiguas religiones, es el guía espiritual que recibe el alma de los muertos.

«Sueños del Erebo»: Un evento ritual, parte de los Cultos Eleusinos, durante el cual el aprendiz tiene una experiencia con la muerte, por lo general, provocado por una sustancia psicoactiva. La bebida del «kykeon».

Este poema resume todo el contenido de mi libro «Yo soy la muerte». Es como una conclusión en otro libro.


http://www.mundopoesia.com/foros/poemas-espirituales-misticos-religiosos-ateistas-y-o-filosoficos/150042-la-exploracion-del-hades.html#post1452778

A los hijos de Amitai


Andamos perdidos entre las cosas. Nuestros pensamientos
son circulares y percibimos, apenas algo que emerge,
sin nombre todavía
: Octavio Paz

Hijo de Amitai, dormilón,
el mundo se determina sin tu juicio.
La amanualidad del mero hallarse»
sube a mí, o baja y sube. Te acusa:
tú huyes y duermes. Eres oscuro.


Hijo de la Huyilanga y la soñarrera,
saca la vela. Ilumina el Ahí.
No lo hará por sí mismo; alumbra
la Estructura que funda el conocer,
pregona el habla, el temple, el comprender.
No digas el Desechado soy yo. Te saqué
del Geworfenheit; salíste de la Echada.


Te dí la ciencia de «cruzar los ríos».
A tu esencia la llamé «Mi Compasión».
No duermas, dije. Vela.


Cautivo de Tarsis, correlón de Jope,
dura es la captación del Existir, pero
del Ser de la Existencia no podrás esconderte.


En la nave que escapes te condenaré.
Mira la tierra nivivita de los procuradores.
Idolatraron su Yo; el apetito de ser otro
lo cambiaron por el gozo de las cosas
y la propiedad y la riqueza sin sentido.


13-3-1976 / De Heideggerianas

http://www.mundopoesia.com/foros/poemas-espirituales-misticos-religiosos-ateistas-y-o-filosoficos/149516-a-los-hijos-de-amitai.html#post1445928

El dia de fiesta



Hoy es un día de fiesta.
Seguramente, se enterarán después las gentes
que me circundan; los amigos que se fueron.
Un agasajo doy a mi corazón que se habituó
a sus tristezas, a sus proyectos fallidos,
a sus ilusiones vacías.


Seré como el poeta que me habló de semillas
y definiéndose dijo: «soy gorgojo vibrátil
y en medio de basurales, o sobre tierra seca
y baldía, escarbo». Es ser como él
lo que yo quiero, el que busca un tesoro,
un tesoro con la forma de semilla,
lo valioso que entre el pantano
o la mugre se oculta.

Hoy abracé mi corazón, con todo sus gusanos,
hoy le dí mil nuevos nombres, conmoví su miseria.
El prometió ser mío, conmigo ha de lanzarse
a la aventura. Mi corazón me dijo: «¡Compañero!»


Conmigo será fecundo y yo con él escarbaré
en lo amargo hasta hallar la alegría.
La dicha que se pierde entre semillas
habitará conmigo; no se irá.


Hoy es un día de hallazgo y estamos
tan felices, tan entusiasmados, que preparé
esta fiesta. Hoy es un día de agasajo entre poetas.


Seguramente, se enterará la gente
que antes me vio y los amigos
que me abandonaron.


22-08-2000 / El hombre extendido

Sunday, June 01, 2008

El hallazgo


Nadie, ninguno
después de haber nacido
con esta memoria de éxtasis fecundo
me quitará el poder evocador
con que te llamo y me plazco.


Aquí el olor del husmo es carne descompuesta
y los que destituyen revenden cadáveres y naúseas.
No. No. Yo prefiero el sueño del Erebo,
lo que traje conmigo de una muerte iluminada
y un pasado noosférico en las barcas
del Despertar después del hedonismo.

Nadie, ninguno
por prudente que diga que es su pragmatismo,
por dolido y compasivo que sea lo que pregona,
verá que yo cambie mis palabras.


No hay más remedio heroico que mi fe,
el poder evocador ya en mí nacido.
Hallé la cadena sublime que me ata
y mi juicio es estética del Alba.

Me eslabono a voluntad con estos símbolos
de los mapas celestes del comienzo y el fin.
Hay un hilo de Ariadna que me da el porvenir.

24-2-2004 / De Estéticas mostrencas y vitales

Eumólpides


«Cantores de las melodías bienhechoras
en las iniciaciones de los cultos eleusinos»


En este abismo de miserias al que llamaste
el principio del «placer-dolor»,
la realidad del mundo, a este ciclo
de verse insatisfecho, socialmente reprimido
en tierra oscura y rancia
por ser carne que cierra el puño
y castiga los vientos, carne terrestre en insidia
y en procaz lamento, humanidad que renuncia
a la sonrisa a la menor de las provocaciones,
humanidad que ante todo Bien Común
funda egoísmo, una que a todo ágape
de amor opone su rencor al hombre necesario,
yo renuncio. No apretaré mis labios ponzoñosos.


No me doy; yo digo, quédatela, Aristipo.
Nada de eso quiero, ni tus virtudes pequeñas,
Epicuro, ni la ataraxia, nada de agendas
ventajeras, con sutiles presupuestos y artimañas.
Voy a heredar las delicias de mi celeste estancia.
Forjaré un templo eleusino con la voz de eumólpide,
como el mago que consuela y que canta,
como el poeta de algún cielo renacido.

Este abismo, placer-dolor, que sea tuyo
si aún lo quieres, Aristipo. Ya no lo admito,
que no sea mío, Epicuro, a quien doy
todo mi laico respeto… pero yo encontré
a Isis. Me conmovió tras el velo.
Ella es mi madre oculta; ella, mi Démeter.
Ella, mi Ceres en los campos bajo el cielo.
Ella, mi verdadero drama de caída
y mi regeneración en los abismo de los irredentos.
En la zona estrellada del pasado, hoy me hallé.


En la prueba final, ser-o-no-ser,
Dentro del porvenir misterioso me elijo.
Y entre álamos blancos de plenitud y designio,
escucho a los cantores de bienventuranza.
Me dijeron:
«Regresa a la tierra, al abismo,
Pero canta lo que de nuestras boca has oído».

21-2-2004 / De «Estéticas mostrencas y vitales»

Friday, May 30, 2008

Hay una tristeza profunda


Hay una tristeza profunda que se parece
a la escasez y no viene de ninguna biología.
No es un grito insuficiente de la carne.
No es la tristeza de la necesidad insatisfecha,
no es que falta un lecho, un poco de miel
o de erotismo. No es que se carezca
del básico alimento y el salario.
No es que falta un amor o se está solo.

Hay una tristeza que se parece a la nostalgia
y no es que se esté, con el lamento intenso,
pidiendo ser amado, o saberse dolido
por las gentes anheladas, en ausencia
de familia, o de un amigo, o falta
de los ensueños laicos que divierten
al ego y la memoria, a la costumbre,
al aquí-soy del cuerpo. O del Estar.

Se dejaría de llorar si tuviera zapatos,
el bocado caliente cada día, el vestido
que nos libra del frío. No. Dejaría cualquiera
de sufrir con buen salario, con la mujer
que lo quiere, con vecindarios buenos.

Tenemos una tristeza de caldero
que fácilmente se consuela.
Una pena de hoy y una pena provisoria
de mañana… pero, aún así, hay una tristeza
con alma de Vishnú, con ansiedad
de Brahma, una que no tiene
relojes, que no se amarra al mundo.
Que a menudo se calma con la muerte.

Hay una tristeza más allá de la necesidad inmediata.
Hay un desgarramiento, que parece social y post-histórico;
pero no lo explican los consabidos artefactos
de la cultura de quien vive apresurado, ansioso,
hipertenso, a pesar de que busca su pan y su lucro.

Anónima tristeza casi siempre, rehuyente es.
Una pena de Agni-Soma, tristeza de laurel.
Es la que no se venga a sí misma con la ira y el delito,
ni se hace justicia con hipócritas perdones,
ni con leyes inventa más cadenas para la libertad.

Hay una tristeza que es dulce y a la vez doliente,
la tristeza más sincera, al parecer enmudecida
y escasa, tristeza profunda de origen,
tristeza agónica de fe, de alma que no cabe
en el cuerpo y gime, y busca liras de Apolo
en el tesalio Valle del Tempé, velo y lira
de Orfeo, velo, lira y laurel
en una red de almas hiperbóreas
en el más allá, una tristeza que aún no ha rasgado
el fuego y la luz material de Mithras y Ormuz.

Es la tristeza que sólo en lo profundo
adquiere identidad, tristeza del universo vivo,
natura naturata, y de aquello Invisible
que está en él, como un aliento divino,
renovador, identitario, palabra espermática
del Ser, agni-soma, esencial de la raíz:
la verdadera humanidad.


12-5-2000

De «Teth mi serpiente»

Conquistados y conquistadores




a Francisco Vázquez de Coronado (1510-1549?),
buscador de las «Siete ciudades de Cíbola»

En el pozo del Desencanto, ví al Conquistador.
Clasificó lo improbable, vaticinó el destino
con dicotómicas categorías: quiso un imperio,
siete ciudades, en su puño siniestro.

Pero no lo admite. Ha comenzado a alimentarse
con sangre, a enfrentar el mundo ajeno,
a matar indios, a negar el hallazgo,
a mal herir la Sorge.
El Virrey lo ha censurado.

Ahora sediento está de barro y aliento.
Se mece en un giro del yang estructurado.
Con perra sarna lo muerde la codicia.
Con ausencia de alma lo engendra el acto equivocado.
Algo más peligroso: la conquista ad absurdum.

A la peña de las divisiones se lo lleva el abismo,
el pozo, la lujuria de hallar lo que no existe.
No se convence aún y está en Arkansas.
Se fue de Colorado. Pero ya no importa.

El descubrió el Gran Cañón.

Un río, las montañas Rocosas, ha examinado todo
y pagó el precio, el desencanto, la echada
en victoria de infidelium, in partibus...

2.

En el pozo del infierno,
Baal-parazim, viven en echada
quienes son como él, quienes buscan
actos puros, unívocos, fantásticos.
Son salmantinos en conquista de la Nada.
No es posible su metafísica de lo objetivo.

Todo se engorda en la sustancia,aunque todo se escinde.
Todo es denso, equívoco, excluidor:

macho y hembra, bhikshu / bhikshuni,
dogma o mentira, dualísticamente agresor.

Los ejércitos partirán en trocitos lo que hallan.
Todo se ha de fragmentar, o aparcelarse
si no se entiende lo real, sin fantasía,
y se pretende la Cíbola sin dicha,
sin consciencia y sin valores.
Sin espíritu objetivo, la dicha, la existencia,

la verdad, son partículas del Derrumbe.

3.

En la ejecución de Pedro de Añasco

El procurado es un indio.
En 1540, en brasa de tormento, lo habrían quemado vivo.
De él no quedaría ni dominguillo con que espantarla muerte
y la colonia; pero en la Nueva Granada
los yalcones sí lloraron y son como fue él,
rebeldes, cimeros, indomables.

El procurado se armó de la congruencia,
hizo solicitud de lo no hallado: convocó el heroísmo.

De turno, inesperadamente, dio el ejemplo,
fue héroe del Gran No, conciencia del destino.
Pedro de Añasco no tuvo tanta suerte.

Fue sedimento sin recuerdoen el fondo del pantano.
Quiso repartir mi pueblo en encomiendas
como útiles de oprobio, como cosas y esclavos.

¡Pero no somos eso!

Y el procurado enseñó: «Diente por diente»/
¡Somos gentes, yalcones,
zorros viejos y heroicos carajo!

3-12-1977

4.

a Gaitiana, la cacica

Para que entiendan que mis yalcones
no son cosas ni guijarros, repartos de muchedumbre
y que Timaná no es el nombre de mi estero
ni que con puro percibir se me ve o se ve a ellos,
la Vieja Zorra de mis días, Gaitiana, la cacica,
prendió a Pedro de Añasco,
Capitán de Justicia Mayor de Belalcázar.


Le sacó los ojos con puñal de pedernal.

Escupió su rostro y lo maldijo.
Lo arrastró como a costal de papas
por bateyes de la niebla
cuando la luna fue más clara
al canto de la diuca.

Un dogal le puso al cuello,
al él que tuvo poder y deseaba
oprimir al pueblo de yalcones.

Pero mi Vieja Zorra del estero

tenía las manos rudas y filosas,
el hocico agudo y la cabeza ancha.

14-03-1977 / De Heideggerianas


La visitante



Nostalgia, a cuarenta años de no verte,
te abriré la puerta, te sentaré a mi lado.
Díme tus razones de hoy, las de ayer, sin olvido.
Ya sé que cumples años, mujer,
y no es la misma gente
la de Berkeley ni Stanford.

Abre esa bendita boca que vio a mudos y sordos,
a tiesos y callados, a cobardes y abúlicos,
esa boca que se enfrentó a su padre y lanzó su herencia al tubo.
Tu boca que se cansó de mentar la indecencia

y llamar al carajo por su nombre...
(entonces quisiste decir el alma, el espinazo estéril,
la vulva-madre-higuera, seca y yerma,
donde, por placer, sólo gime y nace el sinsentido).

Te hartaron, lo sé. Lloraste mucho y desde un rincón
de Haight-Ashbury en San Francisco conspiraste;
ya no lavarías la ropa del violento ni reciclarías
el silencio del canalla.

La niña modosa, la obediente, la brillante whiz-kid,
se fue para la mierda.
Como al beatnik, la contorsión te vino.

Como un jazz en boca negra te llenó el rechazo.
La moralidad de clase media, me dijíste, es cada vez más lenta,
hipócrita, conforme, malsana y te edificó esa soledad
que marcó tu rostroen medio del confort y el reglamento.
Y los modales al carajo y la crica al viento.

«Esta soledad que a medias sigue hoy,
no se va, no se va nunca y aún me da grima»,dijíste.
Tú cantas; hoy te falta la guitarra y una pareja
que se consagre a tu ternura, a tu irreverencia,
y cuarenta años de mitos de un jardín de Eva.

Tu utopía comunal, ese imposibleque la droga echó abajo.
Ya veo, Nostalgia. Eres más pobre que nunca;

tú que lo tuvíste todo y lo tendrías
si te hubieses callado todo el odio,
todo lo desbocado que avanzó
contra Goldwater, McCarthy, Nixon...

«Estoy sola otra vez, Carlos»,
«sola y muchas veces sola, pero, sigo siendo
Nostalgia, rebeldía, la pesadilla del Establecimiento».

2.

Hice lo que pude para que ella ría; yo poco puedo,
temo a ser insolente. Y ella dice: «Pendejo tú que te casaste;
pendejo tú, con la fe de por medio».
«¡Me hartan, me hartan!»
Almas de fuego frío, alientos de indiferencia caprichosa,
sangre cobardemente coagulada, con silencio, mudos,
interiormente ciegos, con cuchillos de palo,
«me hartan, envenenan, me matan».

Nostalgia, dejaste la estructura establecida;
salíste como se sale del espanto y todo lo echaste abajo,
«hasta a mí me dejaste», le recuerdo.
«Pero te quise. Aprendimos tanto».

Vomitaste la clase, la iglesia, el gobierno,
todo lo que reprime desde sus aparatos jerárquicos.
«Yo aprendí contigo», le digo. Recuerdo.
Dijíste adiós a los cadáveres vivos y hoy vienes,
con los sueños balsámicos en la mochila, dolidos,
todavía polvorientos y pateados, me visitas.

Todavía tiene sueños como guardados a prisa siempre,
niña de la prisa te llamo en.Memorias recogidas de la yerba,
ideales todavía apaleados, sospechosamente objetados
por nuevas estructuras de jerarquías que no creen en el Edén
ni en corazones jóvenes que cantan y huelen a semen.

Pero yo te abro la puerta, Nostalgia.
Entra y cuéntame sobre todo lo que amaste:
Comienza con Bob Dylan, Janis Joplin, John Lennon,
Marcuse metido entre tus libros, y mucho Zen y Dharma,
y ese vagabundeo y ese comunalismo, ya que dondequiera
te metes y duermes y amas, Nostalgia.

Yo simplemente puedo recordarte y abrazarte
como ayer y darte el adiós.
De prisa vienes y te vas.Tú, sin libertad, te aburres.
Tú eres un ave eterna, presurosa, sin dueño.

De Memorias de la contracultura

Tuesday, May 27, 2008

Perturbaciones cósmicas (2)


Hay una tristeza profunda que se parece
a la escasez y no viene de ninguna biología.
No es un grito insuficiente de la carne.
No es la tristeza de la necesidad insatisfecha,
no es el que falta un lecho, un poco de miel
o de erotismo. No es que se carezca
del básico alimento y el salario.
No es que falta un amor o se está solo.


Hay una tristeza que se parece a la nostalgia
y no es que se esté, con el lamento intenso,
pidiendo ser amado, o saberse dolido
por las gentes anheladas, en ausencia
de familia, o de un amigo, o falta
de los ensueños laicos que divierten
al ego y la memoria, a la costumbre,
al aquí-soy del cuerpo. O del Estar.


Se dejaría de llorar si tuviera zapatos,
el bocado caliente cada día, el vestido
que nos cubre de frío. No. Dejaría cualquiera
de sufrir con buen salario, con la mujer
que lo quiere, con vecindarios buenos.


Tenemos una tristeza de caldero
que fácilmente se consuela.
Una pena de hoy y una pena provisoria
de mañana… pero, aún así, hay una tristeza
con alma de Vishnú, con ansiedad
de Brahma, una que no tiene
relojes, que no se amarra al mundo.
Que a menudo se calma con la muerte.


Hay una tristeza más allá de la necesidad inmediata.
Hay un desgarramiento, que parece social y post-histórico;
pero no lo explican los consabidos artefactos
de la cultura del quien vive apresurado, ansioso,
hipertenso, a pesar de que busca su pan y su lucro.


Anónima tristeza casi siempre, rehuyente es.
Una pena de Agni-Soma, tristeza de laurel.
Es la que no se venga a sí misma con la ira y el delito,
ni se hace justicia con hipócritas perdones,
ni con leyes inventa más cadenas para la libertad.


Hay una tristeza que es dulce y a la vez doliente,
la tristeza más sincera, al parecer enmudecida
y escasa, tristeza profunda de origen,
tristeza agónica de fe, de alma que no cabe
en el cuerpo y gime, y busca liras de Apolo
en el tesalio Valle del Tempé, velo y lira
de Orfeo, velo, lira y laurel
en una red de almas hiperbóreas
en el más allá, una tristeza que aún no ha rasgado
el fuego y la luz material de Mithras y Ormuz.


Es la tristeza que sólo en lo profundo
adquiere identidad, tristeza del universo vivo,
natura naturata, y de aquello Invisible
que está en él, como un aliento divino,
renovador, identitario, palabra espermática
del Ser, agni-soma, esencial de la raíz:
la verdadera humanidad.


12-5-2000

De Teth mi serpiente

http://www.mundopoesia.com/foros/poemas-generales/149057-hay-una-tristeza-profunda.html

Wednesday, May 21, 2008

Perturbaciones cósmicas (1)


Al supremo dios egipcio Amon, llamado
«El Consorte de su Madre»

El espacio grita un silencio desolado.
Circula una prisa de ola y lejanía.
La madre abrió la puerta
de los centros santísimos. Incestuoso
gravitó un rumor de la playa sensitiva.

En altares del Akasa, la hemorragia y el parto.
El hijo se ha fugado a las orillas.
Se aleja a los confines remotos y extendidos.
El hijo se va. El hijo es un pródigo residuo
en las perturbaciones. El hijo es pordiosero
en las galaxias. Se va y el espacio
pide: ¡Regresa, opuesto mío,
vuelve a ser Uno, sangre de mi sustancia,
en las venas subterráneas de mi núcleo!»


El tiempo es el camino de una oscura luz,
Fieros dragones con la boca
del fuego tembloroso y celoso de quien llama
como un Padre en nostalgia de su Hijo.

Y el espacio por amor se estremece
y fija: «Tú eres mío. Con mi aliento
te dí la vestidura y te heredé
la forma. No seas libre como el olvido;
no seas esclavo por mucho movimiento».


Se va, se va y ya parece un reciclaje
del infinito fuego, un hijo de luz
del Misterio Universal del Eso.
Nacerá libre de su Consorte-Madre.
«Me dejará, yéndose.
Yéndose lejos».


De Tantralia

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Una enseñanza mística para explicar el por qué de la angustia dice: «Dissatisfaction and anguish often are a response to the call of Space». Para entender la cadena del infinito y del Espacio-Padre-Madre, algo debe contactar a todas las sensaciones del Cosmos. El contacto o punto de servicio equilibrador es el corazón mismo del universo, por lo que, al decir de los místicos: «The heart’s anguish or joy interresounds with the far-off spheres... Therefore is the service of such a heart so great upon the scales of the world. Help the structure of the world! There is neither a day nor an hour when the world is not in danger!»

Tuesday, May 20, 2008

Aditi reclama a sus hijos


«What is it that ever is? Space, the eternal Anupadaka».
Himavat, Nicholas Roerich

El espacio, a cada instante,
a cada infinitesimal escondrijo de su onda,
emite su llamado. Lanza una convocatoria.
«Unete a mí, hijo mío. Intégrate a mi voz,
a mi armonía vibratoria. Sé parte de mi llama,
arde con todo el regocijo. Agni te suspira
con nostalgia».
Desde el vacío ilimitado,
el eco de la voz rompe lo oscuro
y dice «Eres mío; yo soy tu causa».

Es que el espacio es nuestra madre cósmica.
Es que el espacio es la familia de siete eternidades,
Raíz de los mantos invisibles, raíz de los cuerpos sólidos
del alma, eco de la Causa incausada. Eso real,
abstractamente escondido, porque no habitamos
en su llama, ni sentimos que nos vincula el Todo
y, sin el todo, no hay vida.

Y tenemos una causa de menor cuantía
y queremos no ser hijos de nadie
y decimos que nos gusta la ausencia del origen
y que no somos eternos ni nos produjo un aliento
dentro de los espacios potenciales.

El espacio, a cada instante,
a cada infinitesimal escondrijo de su onda,
dice su poema: Ninguna cosa es huérfana
en mis mundos, en mis autoexistentes
e infinitas dimensiones. Todo es Mío.
Poseedor es el Padre-Espacio,
dueño de todo es el Eterno.

«Y míos son los espacios dentro del espacio.
Yo, Aditi, Parabrahman, declaro
que yo no dejo bastardos por el mundo».


Del libro inédito Tantralia
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«Agni»: Dios del fuego. En los escritos védicos, el más antiguo de los dioses reverenciados por la humanidad: el Fuego. Dios del Fuego. En la Cábala, la Oscuridad es el Utero Eterno de la Luz. La Luz es llamada el «Hijo» y claro... del Padre y Madre, o principios masculino y femenino. Raíz de la Naturaleza. Polaridades opuestas de todas las cosas en los planos del cosmos. El espíritu y la sustancia originan la Luz, el Hijo. La misma enseñanza se halla en los Escritos Védicos.

«Aditi»: En la cosmología hindú, Aditi, el Padre-Madre. El Espacio potencial. También llamado «ESO», la causa incausada del Espíritu y la Materia, que es tanto VACIO ilimitado como LLENURA condicionada y que fue, es y será. El espíritu es la primera diferenciación del Aditi. Por ésto el Espacio es llamado «Madre» cuando su actividad cósmica comienza y Padre-Madre (ADITI) en la primera fase de su despertar. En la Cábala, el Espacio es llamado —Ain-Soph, o Tinieblas («Darkness», Oscuridad). En la India, también llamado «Anunpadaka».