Sunday, November 15, 2009

Proclama para la vida / Plegaria de un ser con miedo



Plegaria de un ser con miedo

Tengo mucho miedo porque tengo un ángel
mutilado, no le sirven las alas.
El quiso ser un águila, mirar desde lo alto
y ha caído al abismo, le dispararon a los ojos
y está ciego. los puentes se han descolgado,
ya no apuntan a transiciones de vida.
La muerte está abajo, donde queda el letrero
«No trespassing». El vuelo es discontínuo
en todas direcciones. Y lo más seguro
es este muro de lamentos,
donde estoy quieto como un zorro
que fue listo y ya no tiene olfato
sino un cansancio enorme
y una torpeza sin hocico
y una patas espinadas de cardos
y trampas que le rompieron los huesos.
Tengo mucho miedo. De mí cayó una mariposa
totalmente incendiada con el color
de bombardeos; de mí escapó un perro
que era amigo, ya no conoce a nadie.
El susto lo congeló y se hizo piedra
de repente. Los que pasan no me ven
están entretenidos con una lujuria rala,
nocturnal, que ni siquiera representa
amaneceres. Tengo mucho miedo
y mi hambre bebe lágrimas
y mi sed se eterniza
en el vacío.

06-11-2005


*

Proclama de para la vida

De algún modo sé que yo quiero vivir.
Que me compete ir y hallar vida en alguna parte.
Que algo es deber, ética en mí, sed y hambre
de vida, de sentido, de amor.
Es muy común estar hambriento de alimento.
Una de cada seis personas lo sufre y dice;
pero estar hambriento de amor es más callado.
Tenemos la jactancia de proclamar lo amoroso
que somos; pero, de algún modo, un verso confirmador
nos falta. Es tan difícil escribirlo con toda la sinceridad
del hambre de amar y la sed de sentido.
Parece que me compete ir y hallar vida
y hay días que me levanto como un muerto
y todo me parece una tumba que descamino
sin saber en qué esquina estoy
y si hay salida; pero, de algún modo,
yo sé que quiero vivir.

08-12-2002

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Sequoyah 1 / 2 / 3 / 4 / 5 / 6 / 7 / 8 / 9 / 10 / 11 / 12 / 13

Saturday, November 14, 2009

Sociología del envidioso


Por su boca se habla de una seguridad perfecta,
sobre el fin de las carencias, la enfermedad erradicada,
el dolor como un hecho que agoniza, pero no sucede.

Cada día alguna guerra abre heridas, un dictador
se viste con sus galas y el mundo lo restaura.
Le brinda simpatías. La lealtad lo corona
aunque sea un mentiroso y exponente
de un dolor multiplicado, que se disfraza
de algarabía de chusma en los portales.

Y entonces el que habla saca un marxismo triste,
un pordiosero con evangelios en sus manos.
La sonrisa es un disfrazado momento
de amargura con un color de rosa
de consumo.

Ahora está inseguro de sí mismo
aquel que habla de esperanza.
Quien ansioso estuvo de hacer el bien
a su prójimo, se siente el despreciado y el payaso.
En la hojarasca del otoño está el afecto.
Con olores a feces llega la primavera
y una amenaza en flor que dice que se calle,
se resigne, que reencuentre la auto-estima
que le falta en los esteroleros.

Adivinan que algo lo corroe y no es aroma
y no revela una limpia mirada, sino un ceño
corroído, de árbol que crece torcido
y semblante umbrío en cada rama.
¿Qué valor tendría entonces su entorno
para quien no sabe disfrutar de sus raíces
ni chupar en profundo?

Por eso, sin querer o queriendo,
ya no son responsables sus palabras,
ya nadie le cree que habla sobre derechos.
Ya destila, sea defensivamente, un tufo
de odiecillo lo que dice y en gramáticas pardas
se escuda, se protege de quien admira
por afortunado.

Ese sí que tiene suerte cuando suyas son,
a más de verdades subjetivas, familiares, cotidianas,
las que nadie ve, las que el mundo real oculta,
sin acceso directo para la mayoría. ¡Las obtuvo!

¡Qué mucha suerte tienen los perversos!
Y los que discursan
lo ideal, la seguridad perfecta,
la utopía, quien es el irrecompensado,
al tubo se lo llevan, a la cloaca,
al aislamiento.

Ahora se siente que habla bivalencias.
Que encarna en sí la paradoja del cochino mentiroso.
Que siempre lo ha afanado la posesión de lo ajeno,
que su pesar es no privar al otro, no ha sabido robarlo.
Y ésto lo tiene triste. Es tan larga batalla
reconocer que ha sido un envidioso.

Escucho cuando dice que ya no vale nada
y que hay quien vale menos y, sin embargo,
lo aplauden; a él, no se atreven despreciarlo
ni en secreto. Lo dejan que digan bonituras.

Mas a él… que siga creyendo que alguna vez
habrá justicia, el respeto del mérito,
la ausencia de dolor, de guerra, de hambre,
triunfos para todos y abundancia.

03-12-2004

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El muro de Berlín / Sequoyah 1 / 2 / 3 / 4 / 5 / 6 / 7 / 8 / 9 / 10 / 11 / 12 / 13

Friday, November 13, 2009

Siva viene silvando


O en torno al acabamiento de la Metafísica

«El ente queda abandonado a su posibilidad històrica
y a merced del hombre que hace de èl su dominio»:
Martin Heidegger

Quien ha llegado, por caminos de Denkweg,
el que saca prodigios de la manga en Vollendung
y se ríe de los pájaros que vuelan en sistematización total,
el Acabador se llama, el Perfecto emisor
del «No Vivirá» es.

Quien puso a uno junto al otro
y al final contra el otro, es el Destructor.
En la época de acabamiento se llama Vollendung
y por barrios de la visión inaugural
no quiere idea platónica del Ser
ni tampoco actualitas.

Quien dice que Siva es / no Aristóteles /
no quiere la metafísica ni certeza de la Razón
y por las calles de Vollendung se va
como negro Olvido del Ser.

Ocultamiento es su nombre.
El ser posibilitante de la posibilidad del ente se va,
Deja de ser metafísico y de ser lo que èl es.
Se retira para dejar que el ente sea.
Se va la esencia, se va el què-es de la quididad.
Historia, házte con el Ser papalotes
porque viene el Guerrero por el camino de Dekweg
y los abismos del Vollendung.

Quien preservara se va, apaga ya las luces.
Va a dormir sobre la concha de la Forma Universal,
vishvarupa va a dejar de tocar el tambor.
Se acostará con el loto en mano y sin pajeada
en el chacra luminoso. Venga la sombra.
Se dejará de verlo, como fundamento,
y que sea el dueño ordinario del sensible mecanismo
de los ojos y toda humana percepción, dirá:
«Acabamiento metafísico, me jodíste».

Quien ha llegado, salid a recibirlo, si les place.
no tiene azul de cielo, ni piel de nube
ni esencia que todo invada y se filtre.
En aspavientos de técnica y mil brazos
con tuercas y tornillos, el Robot va llegando
y en la ausencia de los viejos arraigos,
se permite la Lucha del Poder
y el Exterminio del Pensamiento Metafísico.

Y es que el ser entrò en el olvido.
El ser del ente, que antes era lenguaje
y tuvo visos sagrados, mañas de exorcismo
contra manipuladores del Ente... Tecnócratas,
enemigos de las esencias, el pensar
ya no quiere pensar ni ser determinado.

Bienvenidos al nuevo mundo del saber,
lo estrictamente antropológico,
a sus cosmovisiones
que exacerban
la humanización del ente
y su dominio técnico.
El destructor viene sivarítico
y Vishnu duerme.

07-12-2003


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Wednesday, November 11, 2009

Anonymous tip / Srebrenica


Lo que te voy a decir... te dará escalofríos.
Se va a poner tu culo, chiquito.
Esto se debe a mi respeto a los muertos
y a mi oído fino: Los fantasmas gimen
si no los separan, cada uno con su debidos huesos,
y los apilan como un montón de heno
sin dignidad por lo suyo.
Están llorando unos llanos de Srebrenica.
Estoy oyendo a bosnios que están gritando
el nombre de Alá y maldiciendo a miles de Escorpiones.

Yo no sé exactamente por qué sucede ésto.
Las villas están vacías en las inmediaciones
y los holandeses, que alguna vez estuvieron aquí
diciendo Area Segura / como una tierra santa /
se fueron temerosos. No se lo diga a nadie,
Coronel Karremans, que no sepan ni los muertos
que he contado lo que escucho a un Comandante
y mucho menos a un holandés con rango.

Los muertos no perdonan los choteos.
Sólo quieren paz y huesos propios
porque orar antes que se desprenda el espíritu
hay que hacerlo en el idioma y la identidad
de los recuerdos.

Yo le doy esta pista, Comandante.
Usted ve aquel Edificio de la autoridad de Transporte,
aquellas fábricas de zinc, junto a camiones
y máquinas tractoras, con las ruedas
manchadas de sangre seca y pudrida,
algunas vez salieron de Potocari,
manejadas por soldados serbios.

Fueron poco menos que 25,000 bosníacos
los refugiadoe en Potocari, yo mismo uno
y se fueron yendo, yo no sé donde,
sólo hasta que los oigo, gimiendo
a Alá desde el fondo de la tierra.

Entonces, me digo, porque se pone
la carne de gallina:
«¡Son ellos muslines,
árabes de los que ví Potocari!»

Ahora sé dónde están, rezan en árabe
desde una tumbas, reúnen a tientas,
en lo oscuro sus huesos!
Lloran los niños, los ancianos, las mukeres,
por la corazonada digo que son cientos,
o miles y de sólo pensarlo
o decirlo: «Se me pone el culo chiquito».


21-O3-2000

[La tumba colectiva identificada por este hombre anónimo contenía más de cien víctimas; pero, el informe condujo a que investigadores, tras formarse una Comisión en 1998, determinaran que las Fuerzas de Seguridad del Gobierno Serbio planearon una mataza en Srebrenica que incluyó hombres y niños, en cantidades quie sobrepasaron las 7,800 víctimas. La Matanza o Genocidio de Srebrenica, ocurrida en juluio de 1995, tuvo por motivaciones la «limpieza étnica» y la islamofobia, acrecentada durante los tiempos de la Guerra en Bosnia. El General Ratko Mladic, comandante de los Ejércitos de la República Srpska (VRS) y Herzegobina. se planteó el exterminio de entre 25,000 y 30,000 refugiados en el érea de Srebrenica wn Bosnia y Herzegovina. Esta ha sido la Matanza más grande en Europa desde la Segunda Guerra Mundial].

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empleos



El asesino cobarde

En torno a Bobby Frank Cherry (1930-2004)
Te escondíste, cabrón.
Eres la vergüenza de Alabama,
no se diga de Mineral Springs...
¡Del mundo entero, malnacido!

Mataste 4 negritas al bombardear
una iglesia bautista en la Calle 16.
Te alojaste en mentira, vallado por la consciencia
de alambre de púas y por cuarenta años
submitido y gozoso en ella.
La impunidad:te dio templo, ciudad
de refugio para el crimen, o la tarea
de proseguir tu carcajada y cinismo...
porque Carole es una mera... fucking nigger,
en impunidad porque Cynthia
es una mera... bastard-fucking nigger,
en impunidad porque Addie Mae
es meramente a shitting-bastard fucking gal.

En impunidad, supremacista blanco,
porque Denise es otra de ese tipo:
meramente son negras de mierda,
black-assholes, the inferior people...
ante tus ojos y los del Ku Klux Klan...

¡Qué cobarde es el odio que se esconde
contigo y su plan de mañas agresoras!
Colocate tu bomba de egoísmo y el fatuo orgullo
de eurocéntrico ventaja y dominio fue tu cómplice.
Mataste 4 niñas inocentes y dejaste
una veintena de vidas, lastimadas, gritando
por ampollas y por auxilio, lamentando
con un himno la negritud humillada!

Y tú, con 30 años de vida en prejuicio
y supremacismo discriminatorio
y otros cuarenta años, los que has esperado
que se olviden para que el crimen
no te apunte con el dedo.

Hoy, 22 de mayo del 2002, en Birmingham,
Alabama, al parecer se hace justicia.
Tuvíste ya cuarenta años para reirte a solas.
Desfe 1963, veintenas de familias no conocieron
calma, resignación, quien les consuele
ni el mismo Dios les vino. Y sucedió que,
año con año, les mataron a los que son como Luther King,
Malcolm, militantes de hombría, unidad y principios...
y tú... en la patriotería de un blanco sucio de alma,
decadente, alienado, asesino...

Hoy sí ha llegado palabra de consuelo.
Se lee en la prensa, claramente.
«A a former Ku Klux Klansman, sentenced
to life in prison».
Y eres tú, Bobby Frank Cherry.
Diga la historia de tu nombre de pedo
y estulticia, de profeta de los crímenes de odio.

Te escondíste, cabrón...
mira que cuarenta años antes que pueda
la Ley decir qué es lo que eres:
Mata-negros,
mata-niños, homicida, viejo impune, cobarde.


23-11-2004

[El poema fue escrito al conocer que el asesino murió con escasos dos años
de su cumplimiento de la pena de cárcel impuesta]

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Gente de mi pueblo: Luisa Bottari Rico /

Monday, November 09, 2009

9 de noviembre de 1989

Niemand hat die Absicht, eine Mauer zu errichten!
(¡Nadie tiene la intencoón de eregir una muralla!):

Walter Ubricht, 15 de junio de 1961
Cayó el muro de Berlín, lo derribaron
a golpes de coraje y martillos y propagandas.
El muro verdadero es histórico de un modo
diferente. Este, con sus roturas, es un muro ideológico.
Lo habrían quitado antes si lo hubiesen querido.
Tardaron demasiado.

Mas me refiero a otro muro que no se tira
con simples marronazos, muro que explica
por qué se hacen los muros, por qué
las puertas se tiran directo a las narices
y te rompen la cara y te llenan
de insultos y se olvidan del hombre
por querer, no libertad en abstracto,
respeto al hambre y al trabajo, diálogo
con la vida pese a los desacuerdos
yendo al corazón de los grupos,
al amor por el universo, no sólo
por el hombre-mercancía,
y el egoísmo y lo sectario
y el lucro.

Al perforar las paredes de un muro que secciona en fronteras,
un hombre con taladro en mano habla de triunfo.
¿Para quién será la victoria que los medios de prensa
llaman reveladora, con valor emotivo,
aunque falte el análisis de fondo?, yo me pregunto.

¡Cierto, cierto!, hay que quitar esas murallas que,
en apariencia, son de hormigón armado,
concreto con ristras de acero,
custodiadas por ojos militares, franjas de púas!
no muy diferentes a las garitas de vigilancia
entre naciones vecinas, zonas restrictas,
donde se pide un pasaporte y se revisa
lo que traes contigo.

Cierto, cierto que deben eliminarse muchas fronteras
visibles e invisibles para que la consciencia
se sienta libre y la seguridad
como un derecho amable,
que se mueve contigo
no importa donde vayas...

Pero, ¿por qué hay fronteras, por qué las edifican,
por qué la China se amuralló primero
y así se amurallan materialmente por milenios
las naciones? Por fronteras demarcas,
se matan, se declaran guerras, perpetúan
odios tribales como perros...

¿Quiénes son las tribus invasoras
que aún obligan a que se eleven paredes
infranqueables, electrificadas,
paredes de muerte entre ciudades?
procesos de puertas y compuertas
que controlan tod, hasta el tuétano invisible
de otras vidas, tu prójimo, y tus generaciones?

Sí, yo pregunto por murallas que aún no han caído
y a las que ninguno se mueve a derribarlas
y ni se habla sobre ellas, con el rigor que se debe,
porque hay murallas cómplices, hay murallas
que las explica el chantaje, la división, el dogma,
las simplificiones, las revanchas y las represalias.
Hay bloqueos y embargos que son murallas
tan viles como las de Berlín.

Las rodillas temblorosas de los agachones
fundan murallas de alienación y tolerancia
para desmanes oficiales, prohibiciones.
La CIA hace murallas tan altas como las que
pudo ordenar Stalin o Kruschev.

Hay murallas de obediencia a la ley por la expectativa
del beneficio, o el lucro, o la pequeña migaja
en la conformidad de todos los días.

Hay murallas que te niegan el empleo
y puertas de escape para que vayas por un pasaporte,
o algún embeleco de sistemas que necesitan
al berlinés que trabaje, al que inmigra a la Zona del Progreso,
Occidente, como pordiosero que vende a vil precio lo que sabe.
Empleo seguro, mejor remunerado que en su pueblo.
Y, ¿quién los culpará edificando muros o pretextos?

Alemania Occidental, para el paradigma
del capitalismo, dice: «Hay que edificar el milagro
de la economía / Wirtschaftswunder / y yo quiero
tu gente, tus cerebros, especialmente jóvenes,
educados, ambiciosos... Paga tú por ellos,
Walter Ulbrichit, paga Kruschev con rublos
ya que no quieres Plan Marshall en el Este...
Edúcámelos a todos. Que me salgan gratuitos
pues mi industria los quiere, filtrados por el muro,
legales o ilegales... pero que acá se vengan.
Les tengo un futuro, yo necesito
los ingenieros, médicos, maestros, abogados,
diestros técnicos que penan detrás de Tus Murallas
nikita / molotov / truhanes esquizofrénicos
como el puto Stalin que los parió
en los tiempos de los nazis».

«¿Qué te ha costado más de 22.5 billones de marcos
inversiones tuyas para educar a tus jóvenes,
a tus obreros y, por tanto, no es justo que la Agtresión Occidental,
advenga con garras de su capitalismo, y los traiga consigo,
a sacarles provecho? ¿Que es por eso que construyes
la muralla protectora que desafía el fascismo
«antifaschistischer Schutzwall»?
¡Bobadas: mira la superioridad de ser el listo,
mira el sistema de quien saca provecho!»

Berliner Mauer / ahora tus pedazos / son un show
de arqueología, carnaval de demagogos
que invocan Libertades que ellos mismos esquilman
a deshoras, en cualquier territorio o Tercer Mundo.

Ahora que las garitas de vigilancia
no existen sobre trechos / o franjas de muerte
flanqueadas entre camastrones de fakires y ojos hostiles
que miran noche y día, la Cortina de Hierro sigue.
Un muro es más que un muro que proscribe.

Mira a este pueblo del Norte que mangoneó
un Plan Marshall y firmó el pacto de Potsman
con ingleses, franceses y soviéticos,
ya ha cercado su frontera con México.
Un siglo antes al indio lo arrinconó en reservaciones.
El muro que levanta se renueva por ciclos
cuando necesita la mano obrera, enamorada
del mito del progreso, con el pan amargo
de las desigualdades.

¡Míralos, a ver quien salta con igual alegría
cuando el muro tenga que ser roto en los corazones
del Congreso en Washington y en las patrullas
de quienes llaman la Migra!

Por de pronto, que se jodan en El Paso,
que se los coma el Desierto de Mojave,
que se les detenga en San Diego, porque son los transgresores,
y que se mueran de sed en si camino al Sueño Americano.
Que los encuentre Arpaio el Sheriff cuando, en árida zona,
el inmigrante, alambrista, salta-verjas, espaldas-mojadas
con los pies rajados, se transformen en los pollos,
caminantes ilegales del polvo y el cansacio.

Muro es el cisma verdadero que separa a Oriente y Occidente.
Hoy las murallas se forman de homofobia,
de celebrativa multitud de belicismo, de pretextos
para vender armamentos y declarar las guerras
(muralleros los que cambian sangre por petróleo).
Pretextos para murallas sólo existen en delirios
de moralmente inaptos presidentes,
Bush borracho con su cúpula de asesores
paranoicos, evangélicos, narcisistas,
nuevos fachos weberianos, neo-imperiales,
acusadores internos de su hermano, torturadores
del que inmigra y parece un musulmán,
o un terrorista arquetípico
(que la propia CIA fabrica para justificar
el miedo, la histeria colectiva o dejar en la sombra
el tema de los narcos o la beneficencia corporativa
que alimenta a tanto multibillonario).

Me pregunto, en este aniversario bochinchero,
presuntuoso, este 9 de noviembre, ¿Caída
de qué festejamos? ¿No fue el Pacto de Potsdam
acción que dio a la Alemania nazi, por rendida
y ocupada por aliados, un pedazo de influencia
en ese mundo, se olvidó que asintieron dar al ruso,
al comunista, la moneda del nuevo cesarismo?
¿Y quien más sufrió con la muerte batallando
a los nazis, italianos, al Eje?

Ellos, diez millones de rusos
y sume usted, veteranos de izquierda contra los invasores
en la Alemania, mordida por sucia propaganda de Occidente!
¿Miedo a la sovietización de la Alemania entera?
Ahora no sé quién es más paranoide:
si el Tío José o el Tío Sam de los parlotes?


10-09-2000 / Canto al hermetismo


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Psicopatía del conformismo social



Tal vez se piensan muy sinceros cuando discursan
sobre los radicales, o sanbenitan a los sinvergüenzas
y los delincuentes. En el mundo hay violencia
que no debe justificarse; mucha es violencia propiciada
que parte de muchos agachones, cómplices de atropello.
Hay mucha injusticia y a veces da miedo hablar
y ser sincero; pero, hacer de la mentira una forma habitual
de mudez, es como hacer habitual la comunicación
entre cómplices. Quien mucho calla no es prudente.
El que calla otorga y hay que saber ser sincero
sin que tiemble la boca, o cedan en demasía
las rodillas y se salgan los pedos.

Los gobiernos no son estrictamente la verdad
del pueblo. Los mecanismos de control ya son artificiales;
los partidos programan sus lealtades, no son
libres, no son críticos, son los primeros que mienten.
Son las instituciones de la brutal inconstancia
de los tratos interpersonales; son los que tramitan
componendas y te venden el país a intereses
que no son los beneficios que demanda un votante,
el hombre común y corriente, el trabajador
que paga impuestos, el que se rompe la madre
edificando obra pública, buenas carreteras,
escuelas, hospitales, planta física
para puentes e industrias.

No hay a veces suficiente información para decir
con toda la boca, con toda constancia: «Yo opino».
En los periódicos pueden publicarse lo que quiera
el que paga, llenarse de tinta la mentira,
oficializarse el embuste, la infamia,
las tergiversaciones; en la tele, el gran dueño
de la empresa no se corta el cuello con la daga,
si alguien se tiene que joder que sea el pobre,
quien más sufre y no sabe expresarse
ni adornar la pantalla. Sí... El empresario manda.
Su noticia, aunque sea falsa, es la que deja
ingresos, sube puntaje / ratings en los mercados.

Al pobre hay que patearlo como siempre,
decirle que se vaya donde hieda su culo
máxime si es indio, negro, feo, proscrito,
tatuado, inculto... Y el pueblo, mayoría de conformes,
clasemedieros apenas, con ambición de avanzar
en arribos sociales, dependiente de sueldo,
temeroso de represalias o recrininaciones,
se avienta unas tareas de conformismo
casi patológicas.

Desde el puto lugar donde se encuentra,
se incapacita para vínculos sociales, afectivos,
solidarios, dignos de llamarse sólidos.
Le da verguenza gritar en una marcha
donde el motivo sea la explotación del indio,
o el maltrato a las putas, o violaciones de niñas
o de niños; verguenza siente de ir a regañar
al cura, o al diputado descarado y pillo.
Le faltarán remordimientos o más bien
cojones para muchas cosas,
pero, ante la disyuntiva de ir a defender a otro,
lo corroe la culpa, como si su conducta social
fuese realmente «inadecuadamente motivada».

Estos psicópatas de la inercia despolitizada
no tienen la capacidad de aprender de la experiencia.
viva, rostro del vecindario, espejo de la vida.
Creen que la pobreza es culpa del que es pobre
y que no hay escuela allí / el barrio o gueto /
porque el pobre no quiere
(aún cuando sepa que son politiquillos
quienes niegan recursos, esquilman
el erario, matan dirigentes, sofocan
a las marchas); pero el sincerote / sabio
de lsacrosantas mierdas, se posa
y se llena la boca por decir
«estoy en contra de todo comunista;
el que protesta ¡carajo! es revoltoso,
si lo matan es culpa suya, no del carabinero
si lo desaparecen por algo ha de ser.
El orden, aunque no sea perfecto, se respeta.

Pues bien: estos psicópatas tienen
su egocentrismo exagerado.
Si ya comieron ellos, ha comido todo el mundo.
Si lo han privilegiado, aunque no lo merezcan,
él no hizo trampas, es que Dios le envía suerte.
Es que él debe ser primero y primero yo antes que nadie.
Egocentrismo exagerado e incapacidad de amar al prójimo.
Véalo calladito siempre que media un beneficio.
«Nada es gratis; no debe serlo; pero peor ser pendejo».

Estos sinceros, con colmillo artero,
tienen teorías de lo irresponsable que son otros
y lo que tiene el destino caprichoso para ellos.
Hablan sobre los planes de vida que explican el fracaso
para quien no persiste ni lucha ni se afana,
pero ellos mismos no tiene plan ninguno
excepto la jactancia, cara dura al decir:
«Soy tan sincero.
La violencia es mala.
No construye. No genera nada bueno».
Pero su hijo está en la guerra y él va a la Iglesia
cada vez que le cuentan de soldados que matan
o paramilitares o asesinos oficialmente autorizados
para este contubernio de la muerte».

Estos sinceros, de conveniencia y pose,
están dispuestos a creerlo todo.
A callar con gritos a quien le ponga mollero.
Sueltan mierda por la boca a chorros.
Sus políticos pueden ser amorales, vendepatrias,
pero fueron electos y ya en el poder hay que perdonar
sus robos, coersiones, narcisismos, la retórica
con que ocultan, despilfarran, quitan,
desorganizan, matan
como impulsivas mentes criminales
vestidas de etiqueta, enjoyadas, bien pagadas,
pero socialmente hienas, putas hienas...

Cada año entre 200,000 y 400,000 niños
en adición a los que ya mueren por diversas razones,
morirán de hambre, sí, señor, de hambre en países nuestros
(donde los conformes, con discurso sincero-sicopático,
con temblor de quijadas hablan del Tercer Mundo
y la necesidad de globalizar neoliberalmente,
pertenecer, obedecer a los amos, defender libre empresa
y neo-explotación y neocolonialismo,
enterrar a las izquierdas, matar a Fidel Castro,
a Chávez, a Zelaya, al enemigo...
Billones de dólares se canalizan para ayudar
a los bancos. Enpero, al niño hambriento que se lo lleve
el diablo... al mara-salvatrucha que lo revienten a tiros,
al que proteste que lo fundan en los calabozos,
al disidente de izquierda que se vaya a Cuba
y se muera de hambre.

Los sinceros patriotas del discurso blando y sicopático,
héroes tienen, no son los locos ni come-candelas.
Son los prudentes que esperan el futuro, cruzaditos de brazos,
sin entregarse al cinismo religioso,
pero sin poner dedos en las llagas de nadie
especialmente si son los triunfalistas
los narcos, los nuevos dictadores..

Armados están de silencio y es mejor no oírlos
ni presionarlos porque te fusilan
con su sinceridad. Con ésto,

Sunday, November 08, 2009

Sancayo, el creyente no creyente

There are in nature neither rewards nor punishments, there are consequences: Robert G. Ingersoll (1833-1899)

Sancayo Pérez es creyente del dualismo. A veces se consuela con un dios. Otras acude a muchos por causa del desconsuelo. Dice que el bien y el mal son relativos. Está convencidísimo de que la lucha del bien y el mal son embelecos morales y de que el alma y la materia no tienen autores. Son objetos infinitos. Por aquello de que existo y ergo sum, coincide con Darwin. El mundo es sólo la evolución de la materia.

Está cansado de que el alma no cambie. Su abuelo Ergo Sum le dijo que el Alma existe, cautiva en la materia y sufriente. Y en ésto, Sancayito es que desespera porque el sufrimiento no le parece una ilusión y lo es. Algo le dice que el Alma no pertenece al mundo material. Claro, es un dualista radical. Y, sin embargo, no quiere que el mundo exista. El ha pensado hasta en la moralidad del suicidio.

¡Pobre Sancayito! No debió irse a las Himalayas a estudiar en aquella escuela no teísta de los filosofastros pre-brahamánicos. Ahora se siente un mono, esperando que la materia se procese, a paso de tortuga, con la evolución, la disolución y la inactividad. Sí. Como todo pedante, como su abuelo Ergo Sum, él adjudica a la materia la producción de intelecto, individualidad, sentidos, carácter moral, la voluntad y hasta transmigración. Es, al fin y al cabo, un ser viviente. Un espejo, con su elemento vitalizador, y por más que le dicen que es una entidad infinita y sin pasión, distinta a cualquier otra y que antes de la muerte, puede liberarse, anirvanarse, él sufre.

Antes de suicidarse, Sancayito imploró a tantos miles de dioses por algún tipo de salvación. El, quien no fue teísta, pidió cacao de los dioses populares. Lo que pidió fue tan modesto, «que si hay vida después de la muerte, se le exima de la amenaza de algún renacimiento».

El es moral, en la medida que puede, pero en las Himalayas, con el consejo de los sabios que eternizaron los principios del Purusha y la Prakriti, lo convencieron de que aún haciendo buenas obras sólo se genera un orden inferior de felicidad. No hay sacrificio eficaz. Ni hay ética ni ceremonias que salven en rigor, transformándolo en infinito feliz y ésto es lo que lo convenció de que mejor es colgarse de un árbol de mangó con la soga al cuello, misma que su abuelito, el octogenario Ergo Sum Pérez utiliza para atar los cabros en su finca del barrio Mirabales del Pepino.

08-12-2002 / Microcuentos

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Sin Mordaza / Ivonne Acosta / Azpeitia / Letras del Mal / El Rincón de los Cuentos / Muestrario de palabras / Cuentos / Muestrarios / La máscara de la democracia / Ella y yo en silencio / Rebelión / La esclavitud negra en PR / La cultura guerrerista de los EE.UU. / Granma Internacional / Daniel Montoly / Wrongside

Norteamérica y el Ocultismo: Fascinación y Política




Facsímil de portada del libro «Occult America: The Secret History of How Mysticism Shaped Our Nation», escrito por Mitch Horowitz, explora la fascinación estadounidense con el espiritualismo, las Enseñanzas Secretas, la Teosofía, la videncia y la creencia en la posibilidad de comunicarse con las almas de los fallecidos, desde los tiempos coloniales. «La influencia de lo oculto se extiende más allá de los cuartos de sesión del vidente hacia el pensamiento de la corriente principal de la sociedad («the mainstream of American thought»).

Por Carlos López Dzur / Fundador de Sequoyah Virtual

No es de extrañar que en un país (los EE.UU.), formado por inmigrantes, inicialmente llegados del Viejo Mundo, como parte de los legados importados esté el conocimiento y / o / la promoción de lo «Oculto». Un recién publicado libro por Mitch Horowitz, con el título Occult America: The Secret History of How Mysticism Shaped Our Nation [Bantam, 2009], intenta en 304 páginas desenvainar el asunto. Mitch dice bien al destacar que lo que vino a Norteamérica fue más un cúmulo de lo popularmente llamado «ocultismo», o más estrictamente, expresiones de pensamiento esotérico, que un bien entendido misticismo, relacionado a santidad, pese a las manifestaciones físicas de lo sobrenatural.

El esoterismo es definido como doctrinas asociables al carácter de lo secreto, o en cierto modo, aquello sujeto a ser censurado y prohibido. Lo que fue «reservado para adeptos», aunque se preanunciara su calidad y posible «revelación de Verdad Oculta», por digna de compartirse, aún no fue echada al impulso de la democratización del conocimiento. No vino a foguearse generosamente en el régimen de las nuevas y promisorias libertades de la nación naciente, donde ya los Sacri Misteri no tendrían por qué ser «internos» / esoterikos / asociados al paganismo, como en su tiempo se consideraron en Grecia los misterios eleusinos o dionisíacos, o el culto de Mitra o de Isis en Roma. Lo mistérico siguió siendo sospechoso, mas fascinante a la vez; lo anti-estamental siguió siendo perseguido y lo descrito como patológico aplaudido por morbo y buscado por la afinidad de culto. En Norteamérica, se hace obvio que el ocultismo, bien vendido y publicitado es lucrativo, y no siempre una persona con buenas intenciones es la que cimenta un kiosko espiritual.

Aún así, Mitch Horowitz escribe un libro reconociendo que la historia del ocultismo en Norteamérica ha permanecido largamente inédita. Su libro recibe la bienvenida como una historia «rica, fascinante y colorida», comparable a una revolución religiosa y se le reconoce, además, por ofrecer un balance adecuado de rigor académico y fácil comprensión para el lector. Lecturabilidad en el mercado. Dieciocho de las páginas del libro son Notas en torno a las Fuentes.

Lamentablemente, el libro no conceptualiza los avances teóricos en la demarcación de lo espiritual y religioso ni sus implicaciones para la salud mental, área en que C. Peter, I. Kenneth y otros, desde 2003, han hecho contribuciones [Advances in the Conceptualization and Measurement of Religion and Spirituality: Implications for Physical and Mental Health Research. «American Psychologist», 58 (1), 64-74]. La idea es separar estas materias de lo que es simplemente «culto», esto es, uso de la religión y lo espiritual para ejercer influencias manipulativas, o éticas oficiosas o desvíos conceptuales que conduzcan a nuevas religiones, sectas o agendas. Para el lector más avisado, al menos un comentario sobre criterios de diagnóstico sobre trastornos de personalidad dependiente (DPD) en ciertos «creyentes» y de personalidad narcisista (NPD), en ciertos líderes o practioneers, habrían sido necesarios para que se entiendan las diferencias entre sugestionabilidad y verdad, lo sico-espiritual de una búsqueda, o estado de consciencia y la libertad personal entendida como «a multiplication of options for living, a liberation and realization of one's true Self, and an openness to explore avenues of realities previously unknown».

Pero este libro no parece escrito para meditaciones profundas sino para dar la sinopsis histórica, sin ahondar en la apertura del Yo ante las posibilidades más allá de lo previa o «antiguamente aceptado como natural, personal o socialmente dado» en cuanto a creencias. Es, por tal razón, que Occult America es un libro efectivista que coloca en el mismo fardo de ideas el fenómeno UFO, las alegadas relaciones sexuales de humanos con seres extraterrestres, la Tabla Ouija, la moda de las brujas Wiccaan y otras mercancías espiritualoides en el Mainstream. De modo que otros libros que he leído sobre el tema (e.g., Challenging Religion, 2003, de James A. Beckford et als, New religious movements and religious liberty in America (2003) de Derek H. Davis y Barry Hankins y aún Salvation and Suicide: Jim Jones, the Peoples Temple, and Jonestown (2003) de David Chidester), impresionan más.

Para su libro, Horowitz utiliza la definición de lo Oculto como un movimiento que comprende una amplia gama de filosofías místicas y míticas («mystical philosophies and mythical lore»), particularmente, «la creencia en un mundo invisible cuyas fuerzas actúan sobre nosotros» y traza una cautelosa distinción entre los ocultistas europeos, tales como Aleister Crowley, aspirante a adquirir poderes y conocimientos superhumanos y el ocultismo que se adquiere en los EE.UU., de fuentes que, por lo general, son bona fide o promocionado por quienes sólo buscan reeleborar las ideas místicas «como herramientas para el Bien Público y la Auto-Ayuda». No se desarrolla, sino limitadamente, un saber sobre la alquimia, astrología, alta magia o ciencias o seudociencias. Se interpreta bien si se asiente a que Horowitz desmitifica lo Oculto («de-mystify the occult, especially as expressed through modern New Age thinking»), a tenor del pensamiento de la Nueva Era, entendiendo que es algo más complejo que un revoltijo de remedios espirituales y terapéuticos, nacidos de cabezas vanas o supersticiosas.

Si bien Horowitz piensa que es un error de los académicos, investigadores de la historia estadounidense, que desautoricen la tradición ocultista, ignorándola (e incluye la influencia del espiritualismo, mesmerismo, la adivinación, canalización síquica y curación mental), observa que, en tiempos coloniales principalmente, estas «comunidades de creyentes» han tenido un profundo impacto en la cultura que data del 1694. La primera de comunidades llegó un verano, con el filósofo espiritualista Johannes Kelpius a la cabeza de cuarenta peregrinos de Alemania Central, región diezmada por la Guerra de los Treinta Años. Se asentaron en Wissahickon Creek, en las cercanías de Filadelfia. Quizás fue este grupo, el Círculo de Kellpius. el que se constituyó como la primera Meca de Libertad, en Norteamérica, ofreciéndoles a sus seguidores la oportunidad para practicar sus especiales nociones de astrología, alquimia, numerología y cristianismo místico, «sin el miedo al acoso de la iglesia y el gobierno».

En el recuento de Horowitz, no faltarán los pensadores místicos que del Valle de Rhin viajaron desde Europa a construir la inmensa comuna en Ephrata, Pennsylvania. Una joven mujer, Ann Lee, huyó de la persecusión en su ciudad natal de Manchester, Inglaterra, y relocalizó su secta esotérica Shaking Quakers -- o Shakers / Tembladores-- en New York en 1776. El mismo año una jovencita de Rhode Island, Jemima Wilkinson, declaró que era una canalizadora mediunímica o guía espiritual («spirit channele»), dotándose del nombre de «Publick Universal Friend», o Amiga Pública Universal. Ella, considerada la primera lideresa religiosa de la nación, predicaría por toda la región Noreste del país. Con tales precedentes, los EE.UU. advinieron como el destino para idealistas religiosos y creyentes de lo sobrenatural.

Por causa de estos cultivos de los migrantes iniciales, en Norteamérica nacerán otros movimientos que van del Tracendentalismo y Espiritualismo a la Ciencia Cristiana y la Filosofía de Pensamiento Positivo («positive-thinking philosophy») que tiene gran empuje en el público de hoy. Todas han contribuído a lo que se comove como «espiritualidad alternativa» y se han direccionado a todas las esquinas del planeta.

La región central de New York, conocida a causa de sus apasionada religiosidad, como The Burned-Over District, o distrito de los «super ardientes o sobre-quemados, desde los decenios de 1830 a 1840, fue sede magnética del radicalismo religioso. De Albany a Buffalo, la región se constituyó como el Monte Sinaí del misticismo estadounidense, lugar en que nació la Iglesia Mormona y el Adventismo del Séptimo Día. En reclamo de pasiones supernaturales, Joseph Smith se proclamó el Profeta de los Mormones.

Horowitz investiga que aún mucho más: el espiritismo, la mediunidad y sensaciones como las mesas agitadas, apariciones ectoplasmáticas, «séances», y otras expresiones de lo Ocultos, y de lo más interesante elaborado en el libro «Occult America: The Secret History of How Mysticism Shaped Our Nation», es cómo estos movimientos y la notoriedad alcanzada por sus exponentes sirvió para ayudar al surgimiento del sufragismo y otros causas progresistas. «La cultura ocultista de la nación dio a las mujeres su primera oportunidad de servir abiertamente como dirigentes reliigiosas, en esye caso mediunidades, visionarias y canalizadoras. Los radicales de tipo social y religioso hicieron causa común y su conjunción nunca desaparecería».

Al ejemplificar esa línea de análisis, Horowitz explica que los movimientos místico-ocultistas del siglo XIX, coauxiliados por la influencia de la Masonería Libre y el Trascendentalismo, ayudaron a transformar a Norteamérica, convirtiéndola en un «laboratorio para la experimentación religiosa» que, eventualmente, sería la plataforma de lanzamiento para la espiritualidad alternativa de la Nueva Era en el siglo XX.

En el lado trágico de la historia, no hay que olvidar los procesos judiciales de Salem, cacería de brujas. Fue de junio a septiembre de 1692, que 19 hombres y mujeres fueron convictos por brujer1a y llevados a Gallows Hill, una llanura cerca a la Salem Village, para ser ahorcados. Un octagenario fue lapidado a muerte por rehusar dar testimonio en el juicio de brujería. Sobre otro centenar de ciudadanos se instruyeron acusaciones y decenas languidecieon en cárceles por meses sin un juicio formal, por causa de la histeria que cundió en el Massachusetts puritano

Ni las influyentes mediunidades adjudicadas a las Hemanas Fox de Hydesville, N.Y., consideradas las fundadoras del moderno Movimiento Espiritualista en el país. Horowitz cuenta lo que ocurrió a esta familia metodista y cómo Kate Fox, una de las hermanas y la más joven, comienza a jugar con los sonidos misteriosos que, como una pesadilla. desvela la familia en la noche, siendo que se desconoce la procedencia de estos golpes, «variety of bangs, raps, and similar sounds kept the Fox family up that night, and every night for the rest of the week». Kate descubre que los sonidos misterioso son producidos por el alma de una persona que fue asesinada y enterrada en el sótano de la casa de los Fox algunos años antes. Este fue el comienzo del espiritualismo, o la comunicación con los difuntos en los EE.UU.. Un libro escrito por E. E. Lewis, «Report of the Mysterious Noises Heard in the House of Mr. John D. Fox», tras investigar el asunto, fue la primera publicación espiritualista reconocida hecha jamás.

En abril de 1848, los noticiarios locales hicieron a las hermanas muy famosas. Leah Fox Fish Fish capitalizó con la fama de sus hermanas menores y comenzó una aventura de «Typtology», exhibiciones de «spirit rappings», funciones de videncia y mediunidades, que representan el moderno «Lucro con lo Oculto».

Entre los que tienen un lugar en la historia del ocultismo estadounidense, se mencionan en el libro los siguientes, «soñadores y planificadores» de la Avenida Síquica: (1) Andrew Jackson Davis, «The Poughkeepsie Seer», quien dictaba en trance conferencias y libros sobre asuntos metafísicos, o en estado magnetizado / inmantado por espíritus

(2) Frank B. Robinson, o el Mesías por Correo, «Mail Order Messiah», ofreciendo lecciones sobre pensamiento afirmativo bajo el epígrafe, «Yo hablé con Dios / I Talked with God». Durante los años de la Depresión, este negocio de orientación mística por correo del boticario de Idaho se clasificaba como la octava religión más influyente del mundo, según Horowitz.

(3) En la política nacionalista de los negros estadounidenses, el mentalismo («mind-power mysticism») de Marcus Garvey alcanzó preponderancia (4) Arthur Conan Doyle, el autor de Sherlock Holmes, abrazó el espiritualismo en sus últimos días de vida.

(4) Mary Baker Eddy, fundadora del movimiento Christian Science, quien, al proponer la curación espiritual, rechaza los procedimientos, higiene y medicinas tradicionales. En 1866, Eddy informó que había descubierto las «divinas leyes de la Vida, la Verdad y el Amor», o léease, una ciencia que consideró la practicada por la Cristiandad Primitiva y los esenios. La señora M. B. Eddy anotó en su autobiografía que la enseñó a cientos de líderes que se volvieron sanadores.

(5) y el ex-vicepresidente Henry A. Wallace (1888-1965), quien fue injustamente identificado como simpatizante del comunismo en los tiempos en que el pueblo estadounidense repudiaba el socialismo y él se atrevía a criticar la política exterior del presidente Truman y repudiar la visión de Henry Luce en torno al Siglo del Hombre Común.

Prédicas tales, en cada periodo en particular, interesaron a figuras como: Abraham Lincoln, Frederick Douglass y Franklin D. Roosevelt. Mary Todd Lincoln fue quien convenció a su esposa, Abe Lincoln, de albergar una vidente en la Casa Blanca.

Al destacar la prevalescencia de la fascinación con lo oculto, el libro nos da la historia de la Tabla Ouija y cómo los Hermanos Parker, en el decenio de 1960, comenzaron la producción masiva de una versión caseta de la Tabla que da mensajes o o sirve de canal para la comunicacióm de espíritus. «Spirit messages are spelled out by means of a lettered board and a heart-shaped pointer, or planchette: Talking Board Set or Ouija board».

Llegar, cronológicamente, a las doctrinas de la Nueva Era, merece comentario aparte. Horowitz llega en su cronología y explica relativamente la hilación evolutiva del proceso. El libro, aunque superficial, es ameno.

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Saturday, November 07, 2009

Hipatía de Alejandría


Por Alejandro Drawes / Escritor y poeta argentino

Está estos días en los cines la película de Amenabar
Agora, sobre Hipatia de Alejandría. Fue esta mujer uno de los primeros científicos de la especie humana.

Han pasado 1600 años desde que la asesinaron y quemaron los libros de su biblioteca de Alejandría. Han pasado 1600 años pero parece que la ciencia sigue sin calar en la humanidad. Para muestra, un botón: Otra película,
Actividad paranormalha tenido unos cuantos millones de espectadores que buscan creer en la posibilidad deque el mundo sea mágico en vez de real.

Estamos a 2 de Noviembre y todavía no ha comenzado el otoño en España. Pero una voz oficial dice, el otro día, «El calor que tenemos se debe a un anticiclón». Es decir, «El calor que experimentamos se debe al calor que experimentamos». Las piedras caen porque caen. Pero no sólo en las ciencias positivas. En las ciencias sociales, en la economía, por ejemplo, «las crisis ocurren porque ocurren». «El sistema económico es cíclico».

Hemos llegado al siglo XXI con un desconocimiento radical por parte de la población, de lo que es la ciencia, de lo que es la racionalidad. Seguimos creyendo en brujas, o brujos, en curanderos, en la noche de los muertos.

En Europa y en los países anglosajones hemos, un poco, eliminado la esclavitud de la tribu. Pero ésta sigue pujante para el resto de los seis mil millones de personas de este mundo. En vez de vivir sus vidas, miles de millones de personas se ven obligadas a vivir la vida que otros les imponen. Tenemos miedo a la razón, a nuestra mente. Nos horroriza enfrentarnos, solos, a un mundo que a la mayoría le resulta aun un misterio. Aún. Aún en el siglo XXI.

Se rechaza la ciencia porque ésta nos hace ser libres. Pero ser libres implica ser responsables de nuestros actos. Una mayoría prefiere trasladar la responsabilidad a otros.

El cambio climático lo arreglaremos como siempre hemos arreglado las cosas en la sociedad humana: después de una gran tragedia. El miedo a la realidad sólo se supera cuando ésta actúa, violentamente, sobre nosotros. Podemos aceptar esa realidad, podemos ponernos a trabajar, podemos emplear la ciencia. ¿Lo hacemos?
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El fantasma de Mingo



San Sebastián, yo quise ser algo para tí
para ponerte en el más alto pedestal,
pero sé que esa esperanza yo perdí
como se pierde una lágrima en el mar:
José A. Cardona Soto (poeta), A San Sebastián (del Pepino)


A Domingo Liciaga (1882-1914)

«Aquí falta don Mingo, el hijo de Idelfonso», así decía Padró Quiles el Negro. «El se murió durante una marcha, sorda, no oída hasta hoy que nos reunimos. Murió demasiado joven; pero con grandes sueños». Padró Quiles y Liborio Rivera, en 1917, organizaron a los primeros militantes socialistas. Y Domingo fue quien más quiso que se viera ese día en que la gente del pueblito perdía el miedo.

El Alcalde Rivera Negrony, el hacendado y constructor de la barriada Pueblo Nuevo, lo veía bajar por la Loma, buscándolos a ellos. «A mí sí me gustaría que nos pongamos a tono con la idea. Yo no digo sobre ésto a nadie; es poco lo que converso; pero yo conozco el socialismo verdadero, el de las Escuelas laicas de Gabarró, que es lo más moderno y tengo algunas gacetas que publicaron Soledad Gustavo y Federico Urales en Madrid».

Ahora Domingo Liciaga es sólo el fantasma que otros han temido. Se murió hace unos años. Dicen que fue de gripe española, microbios en alguna carta o paquete de la gente que escribiera a los suyos desde España. O que fue la influenza que sacude con sus faldas una vieja Gitana que llegara a las ferias. Una que leyó las barajas del Tarot y de seguido conversaba sobre problemas mundiales, la matanza de anarquistas en Chicago, la Internacional o las guerras en Europa, como es ésta en que los EE.UU. ha de meterse.

Seguramente que fue ella la que a Mingo lo mató con sus apasionadas emociones porque así mueren los poetas y los músicos. Son sensibles, se emocionan. Quienes oyeron cuando la Vieja Polaca declamaba, con esa convicción y fuerza de una bakunista o un valenciano de las federaciones ácratas, terminaron siendo poetas llorosos con «el mal de siglo».

A Domingo, ella le enseñó sus baúles: él hojeó los ejemplares de la La Revista Blanca y editoriales de Juan Serrano y Oteyza. Han dicho que, previendo su muerte, Domingo se apoderó de uno esos baúles de la vieja, se encerró a leer, lo tomó de ataúd y se volvió un fantasma. Cuando se persiguen los fantasmas, llegan los reconocidos espiritualistas. Los poderosos como Don Lion y Guilimbo. Los farsantes que sólo meten miedo. Los piadosos como Aguedo Vargas y Baldomera. Y allí, en medio del olor a cuero de la zapatería de Antonio Nuñez, empezaron a platicar sobre un socialismo que tenía más de coraje que de pensamientos.

«Aquí falta don Mingo Liciaga, el gran conocedor de la trágica Procesión del Corpus que pasó por la Calle Cambios Nuevos en Barcelona». Una bomba fue echada al paso de la Procesión y, porque hubo víctimas, se atribuyó el acto a criminales anarquistas.

«Aquí falta Mingo para que explique, ¿qué piensa en verdad el socialista del asunto de La Mano Negra, ese invento de odio fabricado por la Guardia Civil de Andalucía y la represiva mano de Juan Antonio Hernández Arvizu? ... pepiniano nativo, «como nosotros mismos», quien desde las audiencias judiciales, tan apañadas, en Jerez de la Frontera, enviaba a campesinos inocentes a presidios del Africa.

«¿Y qué sobre el proceso llamado de Montjuich del que hablan los Prat de Mirabales? ¿Quién nos hablará de eso, que no sea Mingo? Y ¿qué de Ferrer i Guardia, francmasón en sus orígenes, anarquista y socialista verdadero?»

Un día se asomó don Narciso Rabell, quien era del Partido de la Unión. Vio a aquellos hombres tristes: la cara de Alejo Cabán o Juan Abad, por ejemplo, y les dijo: «Así no se puede hacer un partido socialista». Y le explicaron que Oronoz Rodón y Gayá Domenech ya anunciaron que el servicio militar va a ser obligatorio. Que en la Guerra del 1914 los EE.UU de Norteamérica. darán su temerario paso hacia adelante. Va a involucrarse porque el peligro es rojo. Ya tienen su nombre y apellido: «Red Scare» y la neutralidad ya no procede.

La Vanguardia, el periódico que administra Juan B. Angulo Meléndez, como vocero de la Unión de Puerto Rico, anunció el cuarto empréstito «Por la Libertad», «¿y de dónde este pueblito va a sacar $22,000 o $34,000 para dar donativos? ¿Quién hay, además de La Central La Plata y los bancos, que tenga activos que generen ingresos?»

«Por algo es que nos asociamos a los EE.UU., por las protecciones...»

«Don Narciso, si lo que tenemos por ahora es sólo gripe española e influenza y entierros y ya quieren sortear en suerte que el boricua se vaya reclutado a pelear en la Francia y a matar austríacos».

Antes que Padró Quiles, fue don Narciso, boticario y ex-Alcalde, quien propuso que se hiciera una banda cantarina, con bombos e instrumentos de viento. Anunció que a Francisca Angulo le enviaron unas cornetas. Son para Juan Angulo y como el músico fue Domingo, Pepino tendría una banda musical en estos tiempos aciagos y depresivos. «De la Guerra encima».

«Lo que yo vine a decirle, Cheo Padró, es que no dividan el Pueblo con ideas socialistas. Usted por años me sonsacó a Domingo y a él lo necesité para la orquesta, no para ese grupillo que están formando, o ya formaron. No que esté prohibido. Ahora hay democracia con el yankee... Pero, pregúntense: ¿Socialismo y para qué? Ya hay demasiados politiqueros... Ustedes saben que este pueblo sufre desde el año de las quemas del '98. Se quema a cada rato y que aquí Yare Yare, el asesino sueldo del cacique de Añasco, estuvo ocasionando el miedo. Había dicho que iría por Saturnino Robles, que lo mataría y a su paso trajo más caos y violencia cuando había sólo tres policías en el Pueblo…»

«Y qué con nosotros? ¡Somos pacíficos!»

«¿No ven que la guerra real ya viene en ciernes?... ¡Yo no he querido ser un mal Alcalde ni tampoco Riverita! ... Vamos a olvidarnos de ésto, del socialismo. Quitemos, por lo menos, esas ideas a Don Mingo. Es gente que queremos», insiste Rabell Cabrero..

Se miran unos a otros en el interior de la zapatería. Se extrañan de que sea un liberal como Don Narciso, quien hable con ese miedo.

«Dicho de otro modo, lo que quiero es que haya música y seamos comunidad porque la guerra viene. Es que este Pueblo siempre arde en llamas. Este es una villa de huracanes y de incendios».

Don Victor Primo, cuando llegó de España, dijo: «Malas noticias tengo para el Pueblo de Pepino. Manuel Liciaga, el doctor, no volverá. Se quedará en Barcelona. Fue el mismo Neco Elpidio quien me dijo. No lo esperen». Con esto, don Narciso, se anticipa a una necesidad inminente y valora: Cuando muera su padre, puede que quede el Pueblo sin médico. Liciaga era su esperanza de una ayudita más al doctor Franco Soto.

Con el tiempo, precisamente, poco antes de la época en que se fundara a Pueblo Nuevo, él se sintió como todos los que hoy observara. Desmoralizado. Hombres tristes que escaparon del fuego; hombres arrepentidos de acudir a la violencia, hombres que quieren ideas para organizarse, pues, están estremecidos y espantados del Desastre de 1898 y, porque hay miseria e ignoracia, los gringos han colocado a todos en el mismo caldero al que van a arrinar nuevas brasas. «El problema de la colonia es que nunca se sabe quiénes son los verdaderamente buenos».

«Pero usted nos conoce, don Narciso».

«Hay que tomar un respiro, después de las quemas y los robos de 1898... Vamos, por de pronto, a formar una banda de músicos», instruyó don Narciso, «porque estamos, como pueblo, tensos y divididos».

2.

En 1882, en el Pueblo había una división tan grande como este abismo que Victor Primo observó cuando dijo que no viene Manuel Elipidio. Esta fue la razón por la que Manuel Elpidio Liciaga se fue a España: «Los pueblos divididos nunca hacen nada y siempre están enfermos» y, citado por Victor Primo, dijo «que se hunda el mundo antes, pero a Pepino no regreso».

Se acordó del día en que hiubo elecciones para diputados y los alcaldes locales, José María Caballero y Luis García representaban a la clase de los más ricos comerciantes y nuevos terretenentes, casi todos vascos, antiguos esclavistas, anti-republicanos y anti-obreros. Habían sido isabelistas durante el régimen del General Serrano y, después, en la tradición de la antigua dinastía sabayona, se abrogaron la licencia secreta del Papa para fungir como católicos masones. Dizque que ellos sí compaginarían la religión y el ocultismo.

Eran herméticos los Laurnaga Sagardía (ahí el caso de Francisquito, antes de su regreso a España), Pedro Arocena, Juan Rodón, José y Brauilio Caballero Ayala. No faltaba Oronoz ni los Mantilla Yparraguirre. En Pepino había dejado de importar, o tener relevancia, la clase de los obreros, artesanos y pequeños propietarios, la mayoría canarios que doblaban el lomo; pero que empobrecían. Los «afueristas» llegaron y trajeron dinero de Lares y Aguadilla.

Comenzaron los años durantes los cuales Pepino no escuchó a voces locales. Los Alcaldes serían los que mandasen y serán como una logia, con su grupito selecto de amigos y parientes. Bola negra a quien no cumpla con ciertos prerrequisitos. El voto no valdría si lo invocara una Constitución de radicales. A Manuel Epifanio le robaron los votos. Lo desacreditaron. «Y dijo que a San Sebastián de las Viruelas del Pepino no vuelve».

Lo que vale, desde la muerte de Prim, es la secreta alianza de masones, católicos en el siquitrillaje. Por fin acabaría el carlismo desangrante; pero, con ellos también el «circo de los republicanos». Sin embargo, los años no pasan en vano. Traen nuevos retos. Ahora el Pepino cree en los juegos de «pitcher y catcher». Rabell se crece desde el parquecito de Pueblo Nuevo y le dice a los socialistas, sean negros o blancos, que: «Take it easy».

Ya casi no queda ninguno que recuerde lo que fue el Casino de San Sebastián: la primera gran institucuión del elitismo, en manos de estos vascos que han arribado para hacer el trabajo de Masones Católicos, en un pueblo que prefiere a reyes extranjeros. Da lo mismo. La verdadera reina es la «Iglesia y el Gallo».

¡Cómo se alegraron en el Casino cuando en Madrid, específicamente en la Calle del Turco, abatieron en 1870, en un atentado en Navidad y en anonimia, a Juan Prim. El Casino hizo su primer baile de galas y se personaron los pudientes del campo, esclavistas de hueso colorado, y comerciantes de Aguadilla y de Lares. Allí estuvo Juan Carbonell Amell, Clemente Hernández, Pablo A. Luiggi, Agustín Battley Amell, Domingo Santoni y Francisco Juliá... Ah, pero, ¿qué socialista de este cuño de Padró, Rivera y Abad recuerda lo que fue aquello?

Esto lo había vaticinado Manuel Elpidio Juarbe y ese Liciaga, pobre, que fue Domingo, el hijo de Idelfonso.

«Se reunirán y harán escarnio». Cumplida fue la profecía. En el Casino de San Sebastián festejaron que la prosperidad del café ya está a las puertas con la alianza de familias Sagardías, Laurnaga y Zagarramurdi; y el día fue feliz, Juan Prim ya había sido callado para siempre; se revolcó en su sangre. Desde hoy en España y en Pepino murió el peligro de la república unitaria, así como años antes otra republiquita se abortó en Lares. También ha de morir la república federal, y la fórmula indefinida. Se ha despreciado a Espartero, el Achacoso, a la Infanta María Luisa. Ahora se tiene lo ideal: a P. A. Sagasta y Ruiz Zorrilla. «A este pueblo no le gusta vivir en los extremos. Al español que sea decente y católico. A todos les gustaba ese pasado. Somos civilizados, cautelosos, vigilantes y es mejor como es ahora... Muerto el perro de los pronunciamientos y el carlismo, se acabará la rabia. Cada vez que haya un problema, busquemos una dulce melodía».

Ninguno que se acuerde. Quizás, por referencia, don Mingo. Pascasio Moreno fue la nota discordante. Creyó que él podía dividir el Casino / el casino que llamaron la Nueva Vasconia / porque allí estaba Laurnaga y su grupito, los Arocena, los Oronoz y Rodones, los Caballero, los Aldea Berenger y los García Mantilla. Y como Amadeo de Saboya ante el cadáver de Prim, exclamó: «No entiendo nada; ésto es una jaula de locos». El formó su grupito.

«¿No gobernaste con Ramón Lugo? ¿No fuíste Alcalde ya?», preguntaron a Pascasio.

«No. Yo renuncio», así como Amadeo, mientras lloraba la reina María Victoria, porque «si ahora renunciáis, pasaréis ante España como el peor de los mediocres». Trágica gracia fue este figurín de la Casa de Saboya: Ninguno de sus súbditos le vio méritos ni concedió la menor oportunidad para que gobernara. Hubo seis ministerios en dos años que duró su reinado y lo mismo sucedía en Pepino, desde que se abolió la esclavitud durante la Administración del Alcalde Irizarry. Pero, de los que viven hoy, ¿quién sabe? Y si Domingo, no dice, ¿habrá luz y realismo, programa y valor?

«Pepino no es cobarde».

«No lo es. Lo que le falta al Pueblo son ideas, programa, don Cheo».

En aquellos tiempos, se dijo lo que sigue siendo cierto hoy. «¿Entiende que no se puede gobernar sin el Casino?».

Es don Narciso quien recuerda que Saboya tenía la Corte entera y los votos y quiso unir lo que no se armonizaba, ya que fueron como el aceite y el vinagre, y se tuvo que ir». Y citó del discurso que Amadeo de Saboya, diera al lado su reina. Renunciaba por causa de «todos los que con la espada, con la pluma, con la palabra agravan y perpetúan los males de la nación», siendo españoles. «Todos invocan el dulce nombre de la patria; todos pelean y se agitan por su bien, y entre el fragor del combate, entre el confuso, atronador y contradictorio clamor de los partidos, entre tantas y tan opuestas manifestaciones de la opinión pública, es imposible… hallar remedio para tamaños males»

3.

«Aquí falta don Mingo, el hijo de Idelfonso», así decía Padró Quiles el Negro. El pensamiento de Liciaga tenía una música de banda marcial y porvenir. Tenía sus propias notas entre aquellos socialistas que Padró Quiles al fin organizó, junto a su hermano Ramón y Liborio Rivera, en 1917.

Cuando Victor Primo conoció a Domingo y fue años antes le dijo, sin saber que tan cercana estaba la muerte: «A don Manuel Epifanio Liciaga le habría gustado oírte. Tú eres la esencia nueva de los Liciaga Juarbe. Eres de los músicos y políticos de Pozas».

Pudiera haberse referido a don Cecilio (n. 1854), a Edelmira, su hija, a doña Ramona, a su madre; o a la cepa, que, en sus comienzos, fue tan poderosa en el sector hacendatario, la del ex-Alcalde Manuel María y Juan José Liciaga, su hermano.

«Usted es una persona de talento. Todos, con tal que sean Liciaga, lo son».

Los sucesos de las partidas incendiarias y del hambre en los campos tuvo el obreraje asustado. Algunos se avergonzaron de su coraje sin rumbo. Lo más consciente del Pepino iba yéndose del pueblo. «Se huyó, como se dice, hasta Juan Tomás (Cabán Rosa) con el rabo entre las patas para que Rabell no lo metiera otra vez preso», comentan los incrédulos..

Cheo Padró Quiles dijo: «Usted no tiene fe en mí, Don Narciso. Eso se entiende. Pero ya es mucho tiempo. Sea con Mingo, o sin él, organizaremos a los artesanos. Hablaremos en favor del campesino. Haremos el Pueblo Nuevo, no sólo construyendo más calles, o poblando; formaremos el pueblo nuevo en el contexto de principios».

Tanto Rabell como Martínez González ripostaron: «Ustedes no están aptos. Ustedes no son tribunos. No formarán oradores de la talla de Castelar o Práxedes Sagasta. Y es mejor que no salgan con revolucioncitas ni se les meta viento. Ahora gobierna un Aguila, madre de todo poder y progreso. Con Cuba y sus mambises se limpió el trasero... Todavía hay peligros rojos, don Cheo, y Pepino no está preparado para nada bueno, no para otra cosa que el pistolerismo».

«¡Que pesimismo, carajo!», dijo Liborio.

«A Domingo lo jalaron para que no se nos uniera; eso no va conmigo», insistió Padró Quiles.

«¡Qué mala suerte!»

Ya era el 1917, según una nota en las Actas del Partido. Mingo fantasmeaba por las calles fuera del baúl de una gitana. Hasta el mismo Rabell Cabrero y Víctor Primo regresaron. Habrían oído sus voces. Y le dieron esta grave rememoración: Hoy se cumple el aniversario tercero. Murió Mingo Liciaga.

Como ya le habían dicho: Si fundaran el Partido y la escuela laica ya no será con él. El pueblo está de luto.

«¡Es mejor que dejen eso!»

«Ya nos lo dijo, don Narciso. Ahora sin Mingo, vamos a echar pa'lante este proyecto».

Las calles del poblado tienen un Mingo el farolero, pero del farol de la consciencia socialista es Don Mingo Liciaga, el hijo de Idelfonso. Obrero. Director de la Banda Musical. Amigo de una Gitana, estudiosa de Bakunin, Pi Margall y La Revista Social y libertaria.

«Aquí falta don Mingo, el hijo de Idelfonso, falta el poeta y la alegría», dijo Cheo Padró cuando pidió que se guardara un minuto de silencio.


GENTE DE MI PUEBLO

Friday, November 06, 2009

La vida no se distingue y ya no hay huesos...

What is the distintion between forms of life that express life,
and forms that dominate it?:
George Simmel

¿Por qué reniegan de la verdad o nacen sin bases firmes
estos bichos que saltan, de nuez en nuez, que se asoman
a las superficies de sus madrigueras?

(Se quedan en el rasero,
sin la forma ni el espíritu y parece que flotan,
ardillas filósoficas simmelianas),
¿por qué sus acrobacias y sus pirotecnias?

Nos heredaron este mundo neopagano y apolítico.
Este impresionismo que se escurre del mundo,
sin la riqueza vital de posibilidades, sin naturaleza esencial.
¿Dónde está la comunidad real, siendo mortal,
que sea capaz de asumirse, quererse libre y resistirse?

Me dijeron que ha muerto por la falta de huesos.
La acuchillaron con muchos discursos retórico-barrocos;
levantaron su corazón apuñalado en una espada de Jehová,
Señor de los Ejércitos; la desprestigaron como la cabeza
que se arranca a los buitres y se deja secar en el desierto.

En epifanía de Absoluto se diseñó la pólis
y el esclavo, en la sociología de su caldo de cultivo,
hierve. Le dijeron que no hay muchos que puedan elevarse
por encima de las leyes, no hay superhombres participativos.

No hay democracia hoy ni ciudadanos libres.
Una cartera vacía es el orbe y el hombre, uno y cada uno,
entes escasos, empobrecidos, hijos de bruma,
de comprensión mínima y subjetividad sectaria.
Por ésto es que la vida, me parece, escenario
en el que no se distingue el hombre,
la verdad,
las formas que la dominan.
Ya no hay huesos


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Nivelación en la espectralidad
a George Simmel, primer sociólogo de la modernidad
En la sociedad de mercancías, en la habitabilidad
marginal del que cuenta sus monedas y ruega
desconstrucciones y cuidados para sí,
ninguno se mira a los espejos.
Los espejos no existen.
El monstruo no se ve. Nada lo refleja.

Todos son monstruos, o van a rumbo a serlo.
Todos tienen el beso drakulado.
Hay simbiosis de masas y vampiros.

Ninguno hay que crea que ese amor de sangre
succionada, explotación inhumana,
se ha extendido como pandemia
desmesuradamente infame que a todos ata
como mansa res uncida a la noria
de la miseria impecable.

En el espíritu de época, Zeitgeist
es la modernidad: transitoriedad del Imperio
que nadie reconoce, la tiranía del Reich
que es como el vampiro, propagación
de su beso y su prole entre víctimas
que serán los futuros opresores.

Thursday, November 05, 2009

Aunque se enojen Ezequiel y Jeremías

A Astarté, diosa del Amor,
«al ídolo que provoca el celo» (Ez 8: 3)
Como avispa machiega vuelo sobre el Monte Efraim.
Y pregunto por Deborath, la jueza que oficia
debajo de la palmera. Entre Rama y Betel
se deterioraron mis alas, pero quiero
oírla antes de morir porque sé que es poeta
y su canción es de guerra.

Y la Hija de la Voz me ha llamado,
Bath-Kol me pide cantos de victoria
en Canaán, que es este Maljut
que me corta las alas
en el Monte de Reunión de los mortales,
en la asamblea Armaguedón
de los que sufren.

¡Ay, Niña de Mogued, ay Madre de meggido!
¿Que será de Jezabel, si la La Voz no se oye pura,
que harán con Elías que fue mi vértebra,
qué contigo, Jezabel, qué hará las hordas patriarcales
que todo lo agujeran con el aguijón de la muerte?
¿Vendrán diluvios de ira, sibila,
diosa de Shambetha, qué harán las abejorras
que no quieren mi templo en Jerusalén?
¿A quién consultaremos que también sea
Hija de la Voz, a dónde mandaré a Helcías,
a Ajicam, Josías, qué oráculo activar
en la matriz del arquetipo
para que el poema de vivir se vuelva
pulcro, inocente, digno de Holda,
y que no se destruya el Templo del Ser

Mirian / María hermana de Moisés y Aarón,
profetiza sobre mis alas rotas,
házme el himno del final
Hyldan, Bohaz y llévame a filosofar
junto Beruria porque moriré
en Jerusalém y quiero ver a las niñas
que danzan a la Diosa del Amor y la Fertilidad
a las hijas de Silo
que en coro danzan en las viñas,
escuchar las voces de aquellas
que cantan a Ishtar / Astarté,
Reina del Cielo, ídolo que provoca el celo,
aunque se enoje Jeremías
y Elías me haga asesinar
antes de su rapto al Cielo
.

05-10-2005 / De Teth, mi serpiente

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Indice: El libro de la amistad y el amor / Cuaderno de amor a Haití / Lope de Aguirre

Wednesday, November 04, 2009

Se expande, se expande

A Alexander Friedman y John Mather
Me temo que habría sido mejor
que el Amor, que es la materia primordial
con que se desató el Universo
con el fin de expanderse, debió quedarse
allí, en el reposo de un puño cerrado
o en la palma abierta de la Mano
que lo tuvo consigo.

En los desiertos del Vacío
que es prácticamente todo lo que existe,
ahí en una soledad llena de huecos,
ahí en yermos apenas hermoseados por andrajos,
el amor quiso Ser-en ahíes / hombre extendido /
y se salió del comal como un frijol
que vuela y se reparte, distribuyóse
haciendo del Amor harina, maíz molido,
rocío de arroz caído por ensanchadas extensiones
de su Sombra porque los agujeros tragan
luz y se la birlan, tragan amor como
si líquido fuera el magma del Sustento
y mamila se llamara su Nombre.

Me temo que habría sido mejor
como en aquel principio, cuando el Amor
era primario e intenso, que no hubiera
grandes distancias entre las estrellas,
que los núcleos del átomo y todo él quedasen
pequeños en su central estructura y prácticamente
vacíos, con pocas órbitas...
... sólo así, Amor, ocuparías aquel Puño
que pensó que eras valioso para dejarte
ir como hijo pródigo en Vuelo de Paloma.

El Universo sería tan pequeño
como entonces, pero cálido y puro como la yema
y la palma de los originales dedos.
Sería extático, empero, y no es posible.

Comprendo que volaste, Amor, por contingencia,
lo racionalmente necesario y, aquí, subjetivamente,
comprendo que te matan y el Universo
se expande, crece en volumen,
pero, a tí Amor de los propósitos
te matan, te desagradecen,
y el núcleo grande es el Corazón Empedenido
que no antes de tragarse
te muerde.


De El Hombre Extendido

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Monday, November 02, 2009

Rèquiem por la Revolución del 1910




«... i examinamos el impacto de la Revolución en el México de hoy, encontramos una realidad muy diferente. De hecho, aunque la Revolución sí fue muy importante en la historia nacional, no fue una revolución verdadera-porque las diferencias sociales y políticas, las desigualdades entre los ricos y los pobres, se ven con mucha claridad en el México actual. En fin, fue una revolución falsa, porque no hubo el cambio total que se implica cuando usamos la palabra “revolución”... Si examinamos el tema de la recuperación de las tierras indígenas, es obvio que esto es un problema importante. La revolución trató de resolver esta cuestión tan importante, pero después de muchos años de promesas, leyes y compromisos, poco ha cambiado»: Emily Kirk, en: La Falsa Revolución Mexicana: Unas reflexiones…

A la primera Revolución Social
No creas, Mariano Escobedo, que la democracia,
aún la aparente de los votos y las sucesiones,
nacerá sin un pueblo que la comprenda
y diga: «Esta es la suya. La mía. La de todos».
No lo creas, Pedro Valdés. La justicia no la trae
el fusil de un militar patriota, ni el soñador sin pueblo.
No lo creas, Lorenzo Hernández, Javier Espino,
Miguel Negrete, Manuel Carreón,
Francisco Nava, José del Río.
Tirar al Porfiriato, hundir la dictadura, 30 años
de envilecimiento, es despertar al hambriento,
sumarlo al pan digno de cada mañana.

Ninguno de ustedes, revolucionarios por un deseo de cambio,
puede ir solo con su grupito selecto de soldados,
con consenso de honor, aún elitista, y decir
a millones que Porfirio es malo, que la libertad
está garantizada, o el futuro sonríe
cuando hay valientes, adrenalina uniformada.
No basta que se diga que la dictadura humilla
al colectivo grande, al México divino, a la Patria.

Sin el pueblo los triunfos duran lo que el viento.
El sufragio efectivo es voz vacía.
Madero huye a París y el rabo de todos
se esconde entre las patas
y la «No Reelección» se vuelve espuria
aunque venga el triunfo / fantasma pasajero /
después de 30 años de vil aferramiento y Díaz al mando.

No es mero asunto de crear un aparato de elecciones
que, ténicamente, llamen «Democracia».
Es que hay serpientes que se cuelgan de Madero
y van lamiendo la tierra y mordiendo el tronco
y la tierra y el tronco vuelven a ser porfiriato,
agendas del demonio y encantadores que mandan
sus culebras y las hay blancas, anglófilas,
como Henry Lane Wilson y las hay oscuras
y moteadas, como la Antigua Serpiente
de la burguesía, el mismo Porfiriato.

Y verás cómo cae el presidente electo y el vicepresidente
Pino, asesinados a dos años de jactarse
«Llegó la democracia, mexicanos.
Vengan y aplaudan, vengan y echen los vivas».
No lo creas: una elección es lo más frágil
que existe. Una teoría sin pueblo dura nada.
Los dictadores vuelven ante un pueblo dormido,
las huertas victoriosas son llamaradas,
engañosos espejismos.

Házlo que huya, entonces, pueblo bravo.
Que se vaya con su amo al que llaman
el águila del Norte; pero en el Sur, cuida
a Zapata y, en el Norte, disciplina que Pancho Villa
es otra bestia, adrenalina mala, siquitrillado
populismo con espuelas, borracheras
y cartucheras por doquier y sexo
y robo, desvergüenza.

Cuídalo, sí, y cuídate de él aunque tenga
en la boca la justicia, la reforma, la tierra,
la patria, demagogia aún no cernida
en los cedazos del espíritu pulcro,
revolucionario.

Constitucionalismo liberal, sí, tén cuidado
que hay villas elitistas que al poder conocen
como nominales palabras,
tal vez peores que Villa y que Zapata.
Vén y mira a Venustiano a los ojos,
díme qué ves en sus carranzas,
mira a Obregón, a su gente y díme si hay algo
distinto a los hombres que al Porfiriato conjuraron
con sus armas que desde Mariano Escobedo
son golpistas de '79, émulos
de Carreón, Negrete, Nava y del Río.

Escucha que todos hablan sobre derechos liberales
y legislaciones civiles, laborales, progresistas
y se llega a los portales de las bestias
en la Huerta-Patria, ante falsas bocas
que siseantes proclaman:
«Que la nación se encauce por los senderos de paz»,
y él mismo, Venustiano en la huerta es
la piedra de tropiezo; la Paz es su pretexto
de atentados, impracticable senda
y él, personero del acoso
y las traiciones.

Asesinados Gustavo Adolfo Madero,
Adolfo Bassó Bertoliat
Francisco I. Madero,
José María Pino Suárez,
Abraham González, Edmundo Pastelín,
Adolfo Gorrión, Serapio Rendón,
Belisario Domínguez Palencia.
Ahí los tienes, México, tus patriotas caídos
por un poco del trámite burocrático
del presumirse vanamente
Libre, Liberal, Moderno.
Constitucionalista.

Y lo peor queda aún por verse.
Ahora soy yo: te hablo en nombre de Carranza:
Se necesita mucha sangre aún para abonarte
en nombre de los Generales.
Muchos sublevados más para decir
que la Revolución es Social y ha de ser
la primera del siglo, más grande y solidaria
que la de los bolcheviques y su Peligro Rojo,

Dáme un millón de mexicanos, muertos
los quiero en nombre de Madero.
Dámelos en nombre de las clases marginadas
ahora que Díaz se ha ido y en días de hambres y ollas
dejó al León de la Barra, que se quede tranquilo
Emiliano, con sus zapatistas, que se mantenga a raya
Pascual Orozco, que me digan los católicos
del Partido Nacional qué puto carajo es lo que quieren
o que los lleven presos, que no existan,
o que en San Juan de Ulúa
vayan como cautivos.

Que me diga William Howard Taft y Woodrow Wilson
en qué bando se ubican, si bendicen o no
la democracia, que le digan a John Lind,
güerejo entrometido, que no dén más recetas
de falsa neutralidad. Que mejor me vendan armas,
que la Revolución las quiere. Ya ninguno
se la apropiará sin que pare la sangre.
Los alemanes venden armas al huertismo
y el marino del Aguila del Norte
ocupó Veracruz, burló la Patria Mexicana.
Que te digan, México, dónde están las lealtades
del amigo, entonces, dáme por la
causa constitucionalista
tus rebeldes, tus mártires
porque estamos solos y Pablo González Garza
en el Noroeste se come la pena viva
y Villa, intranquilo como chacal del Norte no se place
ni con el gringo ni con el alza'o bajo su mando.
Obregón en el Noroeste pasa por sus horrores
y pocas son las líneas de resistencia federales
que ya van doblegándose. Que Villa está mermándolas
y ha tomado a Chihuahua, Coahuila y Zacatecas
– Rodolfo Fierro es un lobo en Torreón
y fragor de la guerra le hace lo que el Viento a Juárez.

Es que quieren tu sangre, Pueblo, como sopa.
Dále entonces tres tazas. Eso es lo que quieren.
Dáles un millón de muertos para lavar el Plan
y el pacto civilista, dáme un Sur diezmado
ahora que existe Zapata; disolvamos a esos federales,
los siempre porfiristas, lacras de mi condena.
Dílo al ABC. Anúncialo en conferencias multinacionales,
en Niagara Falls, a la cara del yankee:
«El Aguila del Norte apenas si conviene con Carranza
y son intransigentes y envidiosos».

Dáme un millón de muertos. Vayan y ocupen
templos, aprehendan sacerdotes, pidan
medio millón de pesos a los Arzobispados,
escupan sobre los extranjeros, que te traicionan
México. Dijo Rafael Ceniceros,
viejo portavoz del Partido Católico que soy
el Leviatán. Que Carranza se alía al demonio
de la Muerte y que Obregón es el ladrón
del Anillo Pastoral del Obispo.
Están barriendo las calles élites de la Iglesia,
siervos de la Virgen Guadalupe,
están cerrando colegios, quemando confesionarios
por el sólo desmentir a Venustiano
y llamar masones del Trabajo Sucio
a Obregón y Plutarco Elías Calles.

No lo creas, Pueblo Mexicano. En nombre
de Cristo Rey, Tu Revolución está en las manos
de los vaticanos, los extranjeros, la mafia
de los cuartos oscuros.
La Constitución que soñamos la están
adulterando con chantaje los cristeros
y necesito ayuda: Dáme medio millón de muertos,
dáme mártires, cualquiera sea tu bando,
villistas, o gente de Emiliano.
Que nadie puede solo con esta carga,
tu revolución, mexicano del futuro.

Para tirar al Porfiriato, su Iglesia corruptora,
sus ricos patronatos, te necesito
Villa, Zapata, Carranza, Obregón
(pero fieles, leales, no como cada perro
con su hueso; juntos que rasquemos nuestras pulgas
si acaso es la única riqueza que tenemos),
además de la sangre y el poquito de vergüenza solidaria.
Dáme, dáme, dáme un millón de muertos.
Séme fiel, Zapata, porque si no obedeces
te asesino. Te mando a matar si fallas
por el Plan de Ayala; yo soy la Revolución,
Villa, Zapata, yo sé emboscar,
yo sé utilizar caciques mentirosos,
yo fundo la Muerte en Hacienda de Chinameca,
de Morelos, porque yo quiero un millón de muertos,
yo, Carranza, quien hizo a Obregón
el mejor de mis guerreros, pero quien sé
que es ambicioso, ama el poder más que Porfirio
(él quiere la Elección, aunque esté en desventaja).

El no es fiel, oyelo pues de la Boca de Carranza:
Sufragio efectivo, estratagema descarada.
Dáme un millón de muertos antes que un católico
venga y mate a Alvaro, antes que los cristeros
te roben Tu Constitución, pueblo de mártires.
Estamos haciendo una mierda de algo puro
y hay que darle el valor de nuestras vidas,
sangre, mucha sangre,
para que teman la traición los generales.
Escucha, Cárdenas del Río,
Abelardo, sinvergüenza, vendepatria,
Manuel Avila, hijo del chanchullo,
Elía Calles. escucha:
dáme medio millón de muertos
y desconfía del gringo
y los nuevos ejidatarios.

Del libro Tijuana: Dolor de parto

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