Wednesday, July 02, 2008

Manifiesto de Aquel que vino



Con razones que se mientan a sí mismas como causa,
vino Aquel de labios dulces, a ratos amargos
como pócima filtrada de raíces.

Vino y viene Aquel que siendo ciego para el mundo,
vio sincronicidades de otros tiempos y galaxias.
Vio geografías que no se palpan con los cinco sentidos
ni se escriben de la misma manera ni con la misma mano.

Ahora ha lanzado su Manifiesto y en las callesl
o comentan los que leen. Lo silvan los que cantan
y aún se conmueven con lo hermoso.

Lo aceptan aquellos pocos que se atreven
porque se cansaron de creer lo mismo
como uniformes rebaños, leen
aún aptos para la confesión modesta:
«Voy al vacío; me llevan y voy,
pero me falta la voluntad de resistencia».

El Manifiesto no es como lo nuevo, precario y bello
ni es como lo bello, a medias nuevo
y, por completo, ignoto.

Cansados de conmoverse el mundo
se ha destrozado repicando campanas de ortodoxia,
pelando con rodillas la obediencia.
Y el Manifiesto subvierte.

No hay que ser poeta, no para saberlo.
Venga lo bueno-feo, venga lo bello-malo.
Por eso a menudo el rollo de papiro se estercola.

Cae en zanjas y muladares, el viento lo despapela
y lo revuelca en lodo y los oídos lo tracionan,
desfigura, lo maldice con voces que no son
las que dijo el maldito, puerco texto-manifiesto.

Terco él, Aquel que viene con alguna palabra nueva
y fonología que parece hip-hop y tumbao y candela.
No dirá lo anacrónicamente dispuesto, repetido, perpetuado.

Viene con la roña de su Manifiesto para abrir ojos
presuntamente abiertos, a sacar sarnas del oído
y odio-excrementicio del entendimiento

Y la puerca resistencia aguarda el desafío.
Se arremanga, cierra el puño, gesticula.
Lo espera. No quiere que venga
y habrá de detenerlo.
Le pondrá un 4.

Lo apaleará en un atajo. Lo abjurará
porque no trae (de seguro no trajo)
la carta de recomendación.

Solícita canonicidad, conformidad con las normas de herencia:
la obediencia, status quo, 'tate quieto. Es tan extraño.
Tan odioso. Tan heterodoxo.

No, él viene, Aquel que quiso venir, saltará las bardas
por más que lo escupan y lo sangren. Con su trompeta
distribuirá el Manifiesto de su lira preñada de futuro,
llena de meditaciones de pasados, ebria por su presente
de bastardía declarada por los cuerdos.

Viene como el vato loco del Este de Los Angeles,
el poeta del Ritalyn. Como si de Harlem llegara
a sicofármacos huele, con fachita de garras llena
la osamenta, se espacía en sus calzones.

Probable es y capaz que venga de Marte,
o de convento de brujas. El nuevo niño, sabe Dio,
si disléxico petardodio ya su nombre en el cartel de esquina,
en letrinas puso su cruz de zorro y se dijo
el hijo de algún visitante extraterrestre.

El Hijo Sideral, Aquel hiperactivo,
hiperexcitable, legasténico, ama sus versos
y los da como lo más legítimo de su mente loca.

Viene Aquel, aquí está ya Aquel de azules índigos,
azules solitarios y enojosos que hablan sobre la verdad de la Vida,
el universo conectado con el todo, la excresencia misma
conectada con el todo, la consciencia viva conectada
con el más allá, quintaesencia de lo ignoto a los cinco sentidos.

Su Manifiesto parece inmune a un ADN agigantado,
viene humilde como rascuache bocón y majadero,
centrado en el corazón del ser-Uno.

«A los creadores del planeta», comienza.
La poesía existe. Es imaginación todavía.
No desmayes, mundo, les dice.

De «Estéticas mostrencas y vitales

http://ocnaranja.blogspot.com/

Thursday, June 05, 2008

Manifiestos del interés propio (3)




A Mahatma Gandhi, «Alma Grande» del pacifismo mundial, asesinado en 1948


En callejones sin salida, en la boca del lobo,
me desengañé y estoy en la conformidad
en lo que cabe. Oigo una voz que no tienta.
Tengo un límite:
Que el mortal se atenga
a lo que escuche y viva con virtud su profundo silencio,
su remedio en el tiempo.
Resistencia apacible.
… porque han de llegar los Manifiestos de la Grandeza Falsaria,
la imaginación que magnifica la penuria, otras voces
de corazones débiles que instruyen en desgracia
y agigantan sufrimientos que ya existen.


Son desahuciados que no se desengañan.
Son ladrones que no saben lo que roban.
Son pestilencias, inadvertidas de su olor nauseabundo.


… porque han de llegar y saltan sobre las bardas
que les están prohibidas, no tienen límites para ser
temararios e imprudentes. Vienen agitando sonajas,
con toques de trompetas, con címbalos de garatas
y de pedantería. Van leyendo el manifiesto
por las calles crédulas, el decreto que en desventura
quiebra los vínculos del hombre con el hombre.
Lobos son para la cueva de lobos,
Lobos para los perros de jauría.

Vienen y hay que portarse sordos como tapias.
No entrar en su émbolo rodante.
No encender ardientemente otro deseo
que el que da el corazón estremecido
por un miedo cauteloso. Ellos se jactan
en la ilícita trabazón de su mendaz racionalismo,
pero son deseantes de múltiples deseos,
codicias sin un cálculo de gracia.
Son la violencia grosera.
el puñal sangre, la falsa justificación
de lo sufrido, rebeldía ciega, inmoral,
asesina, contundente.


Van pidiéndolo todo, confiscando los límites,
derrumbando el lugar de la esperanza.
«Todo es mío» es su lema;
«mi servidumbre,
el mundo. No hay más sabiduría que mi codicia
Apetezco todo lo que yace en otras manos.
Mía la venganza, mío el dolor y el futuro
de dolores. Lo que no redima yo,
no lo redima nadie».


Estos cobardes están engrandecidos y no saben por qué.
Y la razón es que están desesperados
y hoy sus deseos son más que sus necesidades
y su ambición es mayor a sus perdones.


… porque están en apogeo de manifiestos
escriben en el viento las proclamas y forman
torbellinos con su nombres; redujeron a maldición
el Abajo, la base democrática, la mayoría
del fuero y están diciendo

¡Muera! ¡Acábese,
a la mierda, que se joda! ¡Abajo el otro y viva
el Yo y el siempre Yo! Es lo que dicen:
Abolido sea lo tuyo. Deificado sea lo mío
Abajo la paciencia; ya he esperado demasiado.
Malditas sean las penas. El sufrimiento, abajo.
Malrrayo sea la ley, con todas sus coersiones,
Abajo sea la masa que por ella se ha creado.
Ilegalizada sea la educación y malditos sean los puros.
Su complicidad me llamó desobediente;
A mis espaldas se hicieron mis verdugos.
Con disciplina latigaron mis lomos y clavaron
sus puñales en mi espalda; fingieron, solemnemente,
hasta los piadosos; pero yo los maldigo y en carajales
de ira, escupo su falsa tolerancia. Proclamada sea
la aristocracia del yo; acratizada sea la religión
de Hobbes y el maquiavélico imperio
que, con las vocales de su propio engaño,
destituye la fe sobre la tierra.


Del libro Oda al hermetismo

Mundopoesía3

Mundopoesía 2

Mundopoesía 3

Tuesday, June 03, 2008

Manifiestos del interés propio (1)




Otto Von Bismarck, creador del Estado Benefector Moderno


Majorities can be tyrannical… What I find must repulsive
in America is not the extreme freedom reigning there,
but the shortage of guarantees against tyranny:

Alexis de Tocqueville

Un fantasma de tradición recorre toda Europa.
Brinca la barda y llega a otro hemisferio.
América ha recibido el Manifiesto del Desmantelador.
El interés propio tiene precedencia.


Abajo sea el grupo que no se pone en pie
sino a través de la misericordia y la benevolencia fraudulenta.
Hay que derrocar a los parásitos que del andrajo
han hecho un Santo Grial, su propia verónica de penas.
Derrocar al bicho que no paga al gobierno sus contribuciones.
A monarcas absolutos a quien dicen «Papá» / Papa Estado
y de la niñez de la masa que se antoja perpetua.
A los prusianos de gesticulación benevolente
dan su culto, su fe, sus viles pasiones
y a Bismarck lo llaman Canciller.

Tradicionalistas: ¡enteráos que Bismarck vive!
Y la ignorancia racional enciende a garrotazos
sus clamores y el tambor es un engaño lógico barato
que depende de los tributos a la renta
en menos de un cerrar y abrir los ojos al futuro.
Declaramos que abajo sea la transferencia
del paternalismo, abajo el que da
y derrocha con el pretexto del pobre,
porque sólo modifica la injusticia y no la acaba.

Sí, que muera el welfarismo, con las sabandijas
de su origen burocrático y robo institucionalizado.
La tradición está tan cerca que América
y el mundo comen Cheerios y el Estado Benefactor
es el que engorda a estos animales económicos,
tímido rebaño de obreros de lentejas congeladas
y de cervezas frías, bocas que aplauden
con cada sorbo al Establecimiento.

Ya no piensan que la caridad es voluntaria.
Demandaron que se viva para otros.
Que el altruísmo sea su dogma contra el ego.
La tradición está a las puertas con su lema:
Abajo el que no piense como yo.
El capital lo que requiere es egoísmo.
Que sea éste el fundamento antes que las mayorías
al capitalismo lo asesinen en las calles.

¡Enteráos, Bismarck vive! Y lo mismo es amigo
de los Woopies jubilados que de un ejército
voraz de carniceros; el Manifiesto ya dice:
¡Desmanteladores, pongan el alto!
Que no viva Solón con su parche en el ojo
de pirata si es la encarnación fraudulenta
de este mal: la protección política del necio,
la perfección de la blasfemia práctica:
Estados intervencionistas que con sus manos
roban lo privado, depauperando al rico…

Este es el Manifiesto del Rational Self-Interest:
Hay que derrocar las mayorías, todavía son verdugos
con su mano tullida, pordiosera. Todavía son la tiranía
que rumia y salta de contento cuando triunfa
cada estímulo inmoral que la sostiene
y le paga el pan y el circo.


La Tradición viene amenazadoramente
para redimirte, Individuo. Cabeciduramente victoriana,
el ala benévola que contra la extracción de la renta
del próspero dirá; ¡Basta!

y a la extorsión de los políticos
les pondrá un remedio. Házte oír, truena los dedos,
abole de raíz tanto parasitismo vestido de piedad
y santos votos.


Guarda este Manifiesto reeditado,
házle sus odas de egoísmo en las urnas
que son cálculos aproximados de consenso.


De Oda al hermetismo

http://www.mundopoesia.com/foros/poemas-generales/150387-manifiesto-del-interes-propio-2-a.html#post1457140

Manifiestos del interés propio (2)



¡Oh, envidia, raíz de infinitos males y carcoma
de las virtudes! Todos los vicios, Sancho, traen
un no sé qué de deleite consigo; pero el de la envidia
no tal sino disgusto, rencores y rabias:

Miguel de Cervantes Saavedra

When the fist fortunes were being made
in the Industrial Revolution, they undoubtely engendered
resentment among some people… it was tempting
for people to believe the wealthy people profited
at their expense. That's the root of envy-motive:

Helmut Shoeck



Un fantasma de resentimiento recorre toda Europa.

Brinca la barda y llega al hemisferio.

América recibe el Manifiesto de los Envidiosos.

La codicia es intrínseca, pero, en ellos, zarpaso,

alianza con un odio que ni lo propio suyo lo contenta y disuade.

Mirad que cuando mira al rico por tradición, lo mirado se caga en los calzones.

El que dijo «libre soy, pues, en abundancia me libré de miserias», mañana dice:

«El miedo ya me quita lo que tengo». La seguridad obnubila libertades.

El envidioso quiere el Social Kingdom; el que tiene quiere paz y no la encuentra.

Grita con todas sus fuerzas:«Dejen mis arcas tranquilas. Son mías».

Se siente como Zeus cuando le robanel fuego del Olimpo.

Los prusianos se asoman. Tiembla América. Son estatistas conservadores

y compulsos, leales al estado veedor. Y los neo-nacionalistas perros de colmillos afilados.

No serán compasivos. Son victorianos tardíos que no temblarán como cuáquero

en la mufla de estos días cuando hilvanan, hipócritas morales,

su vil entrampamiento. Que no vengan entonces. Que no vengan.

Como panacea de cada mal sobre la Tierra hartan su Estado Paternal,

con sus versículos, un paternoster que despoja y ofende:

(1) Santificado sea el nombre de la Envidia.

(2) Sea hecha su voluntad en cielo y tierra.

(3) Dános un pan por el que no hayamos trabajado.

(4) Perdónanos las deudas del consumo y la tarjeta de crédito.

(5) Así como nosotros nos vengamos en las míes de los campos ajenos, pues, no tenemos nada

(6) pongámosles las prótesis al mendigo a quien falta la mano, o al que renco se arrastra de un pernacho.

(7) Añadamos los dientes al mellado, el ojo al tuerto.

(8) Concedamos boletos de ida y vuelta al vagabundo.

(9) No metamos en cárcel al que pide, bien sabemosque no hay tiempos de escasez;

la pobreza es la edad de oro de los apropiadores.

(10) Dividamos la fortuna en alivio ante la joya del egoísmo institucionalizado… porque tuyo es el reino del que tiene. Y las moradas en el cielo, las prometiste al pobre.

Y mugieron las vacas y dijeron: Mú, cuando los envidiosos dijeron «Amén».

Un fantasma de amenaza nos mira y no huye.

Salta a nuestros bolsillos como manos ladronas y escarbantes.

Cuarenta y siete millones de almas en América se han lanzado con él.

Quieren salud y no morirse ni pagarla (dizque no tienen seguro),

que no le damos beneficios, que están perdiendo sus casas, que en la noche

se acuestan con hambre); pero ya no tienen miedo ni virtud; se lanzan al campo del vecino y les beben la leche a las ubres de sus vacas;

amenazan que quemarán haciendas, que robarán los bancos,

que arrasarán hospitales; que tendrán las manos negras, so pena

que así queden sus consciencias. Vienen los fantasmas bismarckianos,

eslavófilos, nihilistas, enemigos putativos de las clase y van a desquiciarnos

el sentido:la prosperidad, el interés propio, la calma de Dios

en las iglesias, la civilidad del parlamento.

Leed el Manifiesto que han traído. Quemadlo luego.

Allí nos llaman tiranos, mercantilistas, dueños del privilegio,

agentes malthusianos de miseria, divinos reyes laicos del embuste,

la exclusión, el cálculo logrero del consenso, individualistas.

No entienden, no entienden que ninguno por ley ha de ser obligado

a procurar el bienestar de otros. Allí proponen la agenda de la Envidia

Escrita en un lenguaje saduceo: Public Good First! Social mind! Social control!

¿Cómo es posible que fundemos el escollo que los pare, América?

¿Con qué ideal habremos de detener al Estado hegeliano si con lo divino

se han limpiado los traseros y su sólo fundamento es la envidia,

protegida y encarnada en un Estado gigantesco y devorador,

que nos pide que vivamos en servicio, sometidos al puño de sus idearios?


Del libro Oda al hermetismo en preparación

http://www.mundopoesia.com/foros/poemas-sociopoliticos/150202-manifiestos-del-interes-propio-1-a.html

http://www.mundopoesia.com/foros/poemas-generales/150387-manifiestos-del-interes-propio-2-a.html#post1457140

Monday, June 02, 2008

Búsqueda



Todo lo que busco es un recuerdo
en la densidad de este olvido,
alguno que entienda cuán grande es
la memoria que perdí, cuán doloroso
es vivir con la difusa culpa,
con el profundo remordimiento.


Es lo que clama desde mí
a un no sé dónde, a un alguien escondido.
Todo lo que busco es una dicha y un reposo,
una piedra que ungir, donde recostar
mi cabeza soñadora, y estos huesos
calados de frío y soledad.


13-7-2000 / El hombre extendido

http://carloslopezdzur.blogspot.com/2008_03_01_archive.html

http://www.mundopoesia.com/foros/poemas-fantasticos-ciencias-ocultas-miticos-y-tecnologicos/149521-busqueda.html#post1445967

Los abuelos


... a Cristina y Benavito

Cinco senderos son sus dedos,
ricamente teñidos de pasado;
otros cinco, hábiles
comunicantes de futuro.

A su epidermis se añaden:
el cielo de las uñas con su color
de pétalos rosados y una insinuante red
de venas azulosas y el verde imperceptible
de la esperanza tejiéndose en lo oculto,
utópicamente vital, señera, en su imperio.

Sus dedos largos, tan finos, son el rastro
de edades, con muchos alcoiris;
y el terso corazón, labios melodiosos,
me parece que tiene. Ella es una piedra
que juega con los lirios.

A sus manos las desplaza suavemente
como si fueran ramas
lentamente acariciadas por el viento.
Ella se sabe un árbol, o una hidríade...
(aún es graciosa cuando atrapa
la pureza de las cosas y se rebela
contra el estío del mundo).

Los nudillos, cinco besos,
y las yemas de sus dedos,
mapas, geografías, viajes trazados
en la carne que ha buscado horizontes
(donde abunda más el amor que las cosas).

No creo que su cara tenga arrugas,
sino pecas, besos de mariposas,
revuelo de muchos gestos que visitan
su rostro y escriben en la piel su amor
y la llenan de alcoiris y relámpagos.

2.

Ahora ella me mira a la distancia.
Advina que vengo con sigilo.
Jugaba yo en el campo, nutrido de sol
(y perseguí unos trinos, me seducen los pájaros).
¡Qué dulcemente ella me llama con el trajín
que agita con su mano, quieta hasta entonces!
La distingo y ha de ser como paloma
de cinco alas. Querrá jugar conmigo.

Las palmas de sus manos son mansa tibieza,
latidos blancos, sedosos,
y cuando aprieta mis dedos
me imagino que la vida se acumula
en mí, como si fuese una pila
que suma sus años y mis años
y descarga su corriente de energía.
Mi abuela me define lo eterno
con sus manos y es lo que necesito,

sus manos que escarban mis asuetos.
Su amor que energiza es mi alegría.

3.

Solo, entre la gente, está él
(aunque conoce las uvas del majuelo);
y triste ... pero los jilguerillos trinan como siempre
y las golondrinas se anidan en balcones
y él, mi abuelo, las mira con la dulce piedad
de la simbiosis.

A él esperaban muchos de los que sufren,
niños con trichulis y parásitos, guajiritos
con los ojos tan grandes como sus barrigas,
mulatas que serán primerizas.
(Su clínica está llena de enfermos
y nadie le llama Simón,
sino Viejo Santo y bendito).

Las sombras le acompañan, pero no le hablan.
La Habana de adoquines conoce su ternura;
sus amores, admira; pero la calle es dura...
y es como cerviz de piedra,
muy pulida y jabata.

En la noche volverá a casa y estará solo.
La vejez está diciendo: «No sonrías».
Su boca ya no quiere tantas voces.
El corazón multiplica más recuerdos
que paliques en guatequerías.
El hijo de su carne está en la guerra;
el hijo de su hermano, tan amado,
está en la noche, muerto.
Los nazis lo reventaron a balazos.

Mi abuelo Benavito ya no es pobre,
pero la riqueza de su casa tiene lágrimas
y el azar del capricho hila ironías
con lutos y premeditaciones.

4.


¡Mirad qué solo está, abuelo solo,
porque Elohim se hizo para él
una simple palabra del Siddur!
La palabra sola y el solo Dios caminan
entre infieles e incrédulos,
entre saduceos como él, que antes litaba,
y se comía el libro de los píos.

Hoy no visita ni a los templos del consuelo.
Realenga está su alma, sin sábado de justo,
sin havdalah en el vino.
Bet ha tefillah fue asaltada
en la riña de estos años de guerra sucia
y de imperialismo.
Y el abuelo maldijo
y se mordió en su lástima
por no querer la lengua como llama
ni la Mano de Elohim como su amparo.

La soledad da coces al aguijón
y en el abuelo triste, viejo solo,
la historia pudo más que el príncipe del sábado
y la reina Nashim, La Sueca, Cristina.
La abuelita Cristina,
dulce de alma,
a su sombra, permanece
y le seca sus lágrimas
y le oculta las suyas.

Con la pipa en los labios, Simón está
y oculta que está solo, aunque hay gente
que lo llama a los partos,
y lo abrazan
y le besan el pecho,
porque es alto como una nube.

Triste se tiende sobre el lecho
al lado de la esposa. Vehemente en dolor,
en yugo primitivo,
su barba amanece, crecida en grises;
pero no piensa cortarla jamás.

Como al hijo del castigo,
la soledad saluda a su mañana;
el sol de baronshin está en desobediencia:
el viejo está sin fe, por días y días.
Seco de labios, mustio, aunque del vino rutinario
él probara su dulzura
y del secreto majuelo del ayer
bebiera dicha, aún no se seca la queja:
«Se fue a la guerra»
o el aviso del maskilim,
es por falta de ángel,
de dulce fantasía,
o vigor en la carne.

La soledad te vencerá
poco a poco,
le dijeron,
hasta la muerte, pero la gente ¡qué sabe!
El se sostiene activo y, en privado,
La Abuela con los suyos consolidan su mundo:
«¡Te amamos, Benavito! ¡No llores!»


Junio 1980 /


De un libro sobre mi familia.
aún sin título

La exploración del Hades



La riqueza mayor está en los inframundos.
Vecina es a la sustancia. Sin duda, el árbol vive
chupando a la riqueza de su savia.
Extractor de vida bajo el humus de la tierra
es el árbol. Vida es un tesoro y vida el árbol humano
cuando a la tumba del Erebo acude.

Por igual, los diamantes están en lo profundo;
pero la belleza está más honda en sus cristales.
La esencia es la joya de lo interno.
Externa únicamente la envoltura y el rasero
del llamado. La invocación final se va a la sombra,
al resquicio sagrado en lo profundo.

Todo se hunde en dimensión de tierra adentro.
La fosa es sólo sombra de lo luminoso.
El que busca quiere despojarse de la cáscara
y el polvo, del sedimento bruto.

El tesoro está dentro y el miedo a los caminos
empobrece; quita al buscador la mina del sustento.
En las profundidades está el que cava
por minerales preciosos y un vigía les observa
y, al final, los obsequia. Su nombre quiere oir,
a sabios cavadores que le llaman
anfitrión, «el que a muchos recibe»,
el célebre consejero de la esencia,
el rico que proteje los hallazgos.

Plouton es lo que abajo vibra, lo que abriga
el alma con su ropaje denso,
el mineral del karma, el reposo
después del externo agotamiento.

Venga el minero al Hades, venga
como una lombriz del subterráneo túnel
y salude al controlador de la riqueza en lo vivo.
La piedra más preciosa tiene un alma.
En los infiernos se atesora lo que es puro
Y pura sólo la esencia; la sustancia es lo externo,
lo sombrío, lo adjetivo, el residuo.

¿Quién del agua más dulce pedirá el sorbo?
¿Quién hará como el sediento sublime
y pedirá, ya no agua para el cuerpo,
agua para su alma (ha de ser lo que quiera)
cuando ya en las superficies sólo queden sequedales

Venga a los sueños del Erebo entonces.
Venga al Hades, sumérjase en sus cinco ríos,
pida la memoria de la esencia
que de cierto en el barro de la carne
no es que reposa para siempre.

Las penas que las entregue al Aqueronte,
el lamento que lo sepulte con Cocito,
el desaliento que lo extinga la muerte
con el odio de la Estigia... y el pasado
que muera en el río del olvido.

Diga el mortal el nombre de aquel que despreciara
en vida; sea llamado por su nombre verdadero
(¡oh, Dios sagrado del Infierno, Hades,
Clímeno, raptor de vida, crisol y fragua
de quien fuera temido, tu nombre,
rey de la muerte!).

Confiésalo en este ciclo de la travesía,
Minero de la vida, gusano del destierro.
Pasa con los heroicos y benditos
a los mundos de riqueza verdadera,
la esencia que se prueba en llama viva,
en el étereo mundo del infierno.

19-06-2000 / De Estéticas mostrencas y vitales

________

«Hades»: El infra-mundo, el mundo subterráneo, el infierno, de cinco ríos. El Erebo. También el nombre del espíritu que gobierna la región. En griego, esta deidad es llamada Πλουτων Plouton (que significa ‘riqueza’). Y, por tanto, en los textos mitológicos y escritos religiosos griegos, el Hades es una representación «del Anfitrión rico», quien algo obsequia a los iniciados que entienden su nombre y su función. Las almas comunes van sin este conocimiento sobre esa dimensión de energía que es el Hades y sus pobladores. El nombre romano del Hades es Plutón. En adición, el dios Hades o Plutón fue llamado (Κλυμενος, ‘célebre’), Euboleo (Ευβουλεος, ‘buen consejero’) y Poligdegmon (Ρολυδεγμων, ‘que recibe a muchos’). Esto es, en las antiguas religiones, es el guía espiritual que recibe el alma de los muertos.

«Sueños del Erebo»: Un evento ritual, parte de los Cultos Eleusinos, durante el cual el aprendiz tiene una experiencia con la muerte, por lo general, provocado por una sustancia psicoactiva. La bebida del «kykeon».

Este poema resume todo el contenido de mi libro «Yo soy la muerte». Es como una conclusión en otro libro.


http://www.mundopoesia.com/foros/poemas-espirituales-misticos-religiosos-ateistas-y-o-filosoficos/150042-la-exploracion-del-hades.html#post1452778

A los hijos de Amitai


Andamos perdidos entre las cosas. Nuestros pensamientos
son circulares y percibimos, apenas algo que emerge,
sin nombre todavía
: Octavio Paz

Hijo de Amitai, dormilón,
el mundo se determina sin tu juicio.
La amanualidad del mero hallarse»
sube a mí, o baja y sube. Te acusa:
tú huyes y duermes. Eres oscuro.


Hijo de la Huyilanga y la soñarrera,
saca la vela. Ilumina el Ahí.
No lo hará por sí mismo; alumbra
la Estructura que funda el conocer,
pregona el habla, el temple, el comprender.
No digas el Desechado soy yo. Te saqué
del Geworfenheit; salíste de la Echada.


Te dí la ciencia de «cruzar los ríos».
A tu esencia la llamé «Mi Compasión».
No duermas, dije. Vela.


Cautivo de Tarsis, correlón de Jope,
dura es la captación del Existir, pero
del Ser de la Existencia no podrás esconderte.


En la nave que escapes te condenaré.
Mira la tierra nivivita de los procuradores.
Idolatraron su Yo; el apetito de ser otro
lo cambiaron por el gozo de las cosas
y la propiedad y la riqueza sin sentido.


13-3-1976 / De Heideggerianas

http://www.mundopoesia.com/foros/poemas-espirituales-misticos-religiosos-ateistas-y-o-filosoficos/149516-a-los-hijos-de-amitai.html#post1445928

El dia de fiesta



Hoy es un día de fiesta.
Seguramente, se enterarán después las gentes
que me circundan; los amigos que se fueron.
Un agasajo doy a mi corazón que se habituó
a sus tristezas, a sus proyectos fallidos,
a sus ilusiones vacías.


Seré como el poeta que me habló de semillas
y definiéndose dijo: «soy gorgojo vibrátil
y en medio de basurales, o sobre tierra seca
y baldía, escarbo». Es ser como él
lo que yo quiero, el que busca un tesoro,
un tesoro con la forma de semilla,
lo valioso que entre el pantano
o la mugre se oculta.

Hoy abracé mi corazón, con todo sus gusanos,
hoy le dí mil nuevos nombres, conmoví su miseria.
El prometió ser mío, conmigo ha de lanzarse
a la aventura. Mi corazón me dijo: «¡Compañero!»


Conmigo será fecundo y yo con él escarbaré
en lo amargo hasta hallar la alegría.
La dicha que se pierde entre semillas
habitará conmigo; no se irá.


Hoy es un día de hallazgo y estamos
tan felices, tan entusiasmados, que preparé
esta fiesta. Hoy es un día de agasajo entre poetas.


Seguramente, se enterará la gente
que antes me vio y los amigos
que me abandonaron.


22-08-2000 / El hombre extendido

Sunday, June 01, 2008

El hallazgo


Nadie, ninguno
después de haber nacido
con esta memoria de éxtasis fecundo
me quitará el poder evocador
con que te llamo y me plazco.


Aquí el olor del husmo es carne descompuesta
y los que destituyen revenden cadáveres y naúseas.
No. No. Yo prefiero el sueño del Erebo,
lo que traje conmigo de una muerte iluminada
y un pasado noosférico en las barcas
del Despertar después del hedonismo.

Nadie, ninguno
por prudente que diga que es su pragmatismo,
por dolido y compasivo que sea lo que pregona,
verá que yo cambie mis palabras.


No hay más remedio heroico que mi fe,
el poder evocador ya en mí nacido.
Hallé la cadena sublime que me ata
y mi juicio es estética del Alba.

Me eslabono a voluntad con estos símbolos
de los mapas celestes del comienzo y el fin.
Hay un hilo de Ariadna que me da el porvenir.

24-2-2004 / De Estéticas mostrencas y vitales

Eumólpides


«Cantores de las melodías bienhechoras
en las iniciaciones de los cultos eleusinos»


En este abismo de miserias al que llamaste
el principio del «placer-dolor»,
la realidad del mundo, a este ciclo
de verse insatisfecho, socialmente reprimido
en tierra oscura y rancia
por ser carne que cierra el puño
y castiga los vientos, carne terrestre en insidia
y en procaz lamento, humanidad que renuncia
a la sonrisa a la menor de las provocaciones,
humanidad que ante todo Bien Común
funda egoísmo, una que a todo ágape
de amor opone su rencor al hombre necesario,
yo renuncio. No apretaré mis labios ponzoñosos.


No me doy; yo digo, quédatela, Aristipo.
Nada de eso quiero, ni tus virtudes pequeñas,
Epicuro, ni la ataraxia, nada de agendas
ventajeras, con sutiles presupuestos y artimañas.
Voy a heredar las delicias de mi celeste estancia.
Forjaré un templo eleusino con la voz de eumólpide,
como el mago que consuela y que canta,
como el poeta de algún cielo renacido.

Este abismo, placer-dolor, que sea tuyo
si aún lo quieres, Aristipo. Ya no lo admito,
que no sea mío, Epicuro, a quien doy
todo mi laico respeto… pero yo encontré
a Isis. Me conmovió tras el velo.
Ella es mi madre oculta; ella, mi Démeter.
Ella, mi Ceres en los campos bajo el cielo.
Ella, mi verdadero drama de caída
y mi regeneración en los abismo de los irredentos.
En la zona estrellada del pasado, hoy me hallé.


En la prueba final, ser-o-no-ser,
Dentro del porvenir misterioso me elijo.
Y entre álamos blancos de plenitud y designio,
escucho a los cantores de bienventuranza.
Me dijeron:
«Regresa a la tierra, al abismo,
Pero canta lo que de nuestras boca has oído».

21-2-2004 / De «Estéticas mostrencas y vitales»

Friday, May 30, 2008

Hay una tristeza profunda


Hay una tristeza profunda que se parece
a la escasez y no viene de ninguna biología.
No es un grito insuficiente de la carne.
No es la tristeza de la necesidad insatisfecha,
no es que falta un lecho, un poco de miel
o de erotismo. No es que se carezca
del básico alimento y el salario.
No es que falta un amor o se está solo.

Hay una tristeza que se parece a la nostalgia
y no es que se esté, con el lamento intenso,
pidiendo ser amado, o saberse dolido
por las gentes anheladas, en ausencia
de familia, o de un amigo, o falta
de los ensueños laicos que divierten
al ego y la memoria, a la costumbre,
al aquí-soy del cuerpo. O del Estar.

Se dejaría de llorar si tuviera zapatos,
el bocado caliente cada día, el vestido
que nos libra del frío. No. Dejaría cualquiera
de sufrir con buen salario, con la mujer
que lo quiere, con vecindarios buenos.

Tenemos una tristeza de caldero
que fácilmente se consuela.
Una pena de hoy y una pena provisoria
de mañana… pero, aún así, hay una tristeza
con alma de Vishnú, con ansiedad
de Brahma, una que no tiene
relojes, que no se amarra al mundo.
Que a menudo se calma con la muerte.

Hay una tristeza más allá de la necesidad inmediata.
Hay un desgarramiento, que parece social y post-histórico;
pero no lo explican los consabidos artefactos
de la cultura de quien vive apresurado, ansioso,
hipertenso, a pesar de que busca su pan y su lucro.

Anónima tristeza casi siempre, rehuyente es.
Una pena de Agni-Soma, tristeza de laurel.
Es la que no se venga a sí misma con la ira y el delito,
ni se hace justicia con hipócritas perdones,
ni con leyes inventa más cadenas para la libertad.

Hay una tristeza que es dulce y a la vez doliente,
la tristeza más sincera, al parecer enmudecida
y escasa, tristeza profunda de origen,
tristeza agónica de fe, de alma que no cabe
en el cuerpo y gime, y busca liras de Apolo
en el tesalio Valle del Tempé, velo y lira
de Orfeo, velo, lira y laurel
en una red de almas hiperbóreas
en el más allá, una tristeza que aún no ha rasgado
el fuego y la luz material de Mithras y Ormuz.

Es la tristeza que sólo en lo profundo
adquiere identidad, tristeza del universo vivo,
natura naturata, y de aquello Invisible
que está en él, como un aliento divino,
renovador, identitario, palabra espermática
del Ser, agni-soma, esencial de la raíz:
la verdadera humanidad.


12-5-2000

De «Teth mi serpiente»

Conquistados y conquistadores




a Francisco Vázquez de Coronado (1510-1549?),
buscador de las «Siete ciudades de Cíbola»

En el pozo del Desencanto, ví al Conquistador.
Clasificó lo improbable, vaticinó el destino
con dicotómicas categorías: quiso un imperio,
siete ciudades, en su puño siniestro.

Pero no lo admite. Ha comenzado a alimentarse
con sangre, a enfrentar el mundo ajeno,
a matar indios, a negar el hallazgo,
a mal herir la Sorge.
El Virrey lo ha censurado.

Ahora sediento está de barro y aliento.
Se mece en un giro del yang estructurado.
Con perra sarna lo muerde la codicia.
Con ausencia de alma lo engendra el acto equivocado.
Algo más peligroso: la conquista ad absurdum.

A la peña de las divisiones se lo lleva el abismo,
el pozo, la lujuria de hallar lo que no existe.
No se convence aún y está en Arkansas.
Se fue de Colorado. Pero ya no importa.

El descubrió el Gran Cañón.

Un río, las montañas Rocosas, ha examinado todo
y pagó el precio, el desencanto, la echada
en victoria de infidelium, in partibus...

2.

En el pozo del infierno,
Baal-parazim, viven en echada
quienes son como él, quienes buscan
actos puros, unívocos, fantásticos.
Son salmantinos en conquista de la Nada.
No es posible su metafísica de lo objetivo.

Todo se engorda en la sustancia,aunque todo se escinde.
Todo es denso, equívoco, excluidor:

macho y hembra, bhikshu / bhikshuni,
dogma o mentira, dualísticamente agresor.

Los ejércitos partirán en trocitos lo que hallan.
Todo se ha de fragmentar, o aparcelarse
si no se entiende lo real, sin fantasía,
y se pretende la Cíbola sin dicha,
sin consciencia y sin valores.
Sin espíritu objetivo, la dicha, la existencia,

la verdad, son partículas del Derrumbe.

3.

En la ejecución de Pedro de Añasco

El procurado es un indio.
En 1540, en brasa de tormento, lo habrían quemado vivo.
De él no quedaría ni dominguillo con que espantarla muerte
y la colonia; pero en la Nueva Granada
los yalcones sí lloraron y son como fue él,
rebeldes, cimeros, indomables.

El procurado se armó de la congruencia,
hizo solicitud de lo no hallado: convocó el heroísmo.

De turno, inesperadamente, dio el ejemplo,
fue héroe del Gran No, conciencia del destino.
Pedro de Añasco no tuvo tanta suerte.

Fue sedimento sin recuerdoen el fondo del pantano.
Quiso repartir mi pueblo en encomiendas
como útiles de oprobio, como cosas y esclavos.

¡Pero no somos eso!

Y el procurado enseñó: «Diente por diente»/
¡Somos gentes, yalcones,
zorros viejos y heroicos carajo!

3-12-1977

4.

a Gaitiana, la cacica

Para que entiendan que mis yalcones
no son cosas ni guijarros, repartos de muchedumbre
y que Timaná no es el nombre de mi estero
ni que con puro percibir se me ve o se ve a ellos,
la Vieja Zorra de mis días, Gaitiana, la cacica,
prendió a Pedro de Añasco,
Capitán de Justicia Mayor de Belalcázar.


Le sacó los ojos con puñal de pedernal.

Escupió su rostro y lo maldijo.
Lo arrastró como a costal de papas
por bateyes de la niebla
cuando la luna fue más clara
al canto de la diuca.

Un dogal le puso al cuello,
al él que tuvo poder y deseaba
oprimir al pueblo de yalcones.

Pero mi Vieja Zorra del estero

tenía las manos rudas y filosas,
el hocico agudo y la cabeza ancha.

14-03-1977 / De Heideggerianas


La visitante



Nostalgia, a cuarenta años de no verte,
te abriré la puerta, te sentaré a mi lado.
Díme tus razones de hoy, las de ayer, sin olvido.
Ya sé que cumples años, mujer,
y no es la misma gente
la de Berkeley ni Stanford.

Abre esa bendita boca que vio a mudos y sordos,
a tiesos y callados, a cobardes y abúlicos,
esa boca que se enfrentó a su padre y lanzó su herencia al tubo.
Tu boca que se cansó de mentar la indecencia

y llamar al carajo por su nombre...
(entonces quisiste decir el alma, el espinazo estéril,
la vulva-madre-higuera, seca y yerma,
donde, por placer, sólo gime y nace el sinsentido).

Te hartaron, lo sé. Lloraste mucho y desde un rincón
de Haight-Ashbury en San Francisco conspiraste;
ya no lavarías la ropa del violento ni reciclarías
el silencio del canalla.

La niña modosa, la obediente, la brillante whiz-kid,
se fue para la mierda.
Como al beatnik, la contorsión te vino.

Como un jazz en boca negra te llenó el rechazo.
La moralidad de clase media, me dijíste, es cada vez más lenta,
hipócrita, conforme, malsana y te edificó esa soledad
que marcó tu rostroen medio del confort y el reglamento.
Y los modales al carajo y la crica al viento.

«Esta soledad que a medias sigue hoy,
no se va, no se va nunca y aún me da grima»,dijíste.
Tú cantas; hoy te falta la guitarra y una pareja
que se consagre a tu ternura, a tu irreverencia,
y cuarenta años de mitos de un jardín de Eva.

Tu utopía comunal, ese imposibleque la droga echó abajo.
Ya veo, Nostalgia. Eres más pobre que nunca;

tú que lo tuvíste todo y lo tendrías
si te hubieses callado todo el odio,
todo lo desbocado que avanzó
contra Goldwater, McCarthy, Nixon...

«Estoy sola otra vez, Carlos»,
«sola y muchas veces sola, pero, sigo siendo
Nostalgia, rebeldía, la pesadilla del Establecimiento».

2.

Hice lo que pude para que ella ría; yo poco puedo,
temo a ser insolente. Y ella dice: «Pendejo tú que te casaste;
pendejo tú, con la fe de por medio».
«¡Me hartan, me hartan!»
Almas de fuego frío, alientos de indiferencia caprichosa,
sangre cobardemente coagulada, con silencio, mudos,
interiormente ciegos, con cuchillos de palo,
«me hartan, envenenan, me matan».

Nostalgia, dejaste la estructura establecida;
salíste como se sale del espanto y todo lo echaste abajo,
«hasta a mí me dejaste», le recuerdo.
«Pero te quise. Aprendimos tanto».

Vomitaste la clase, la iglesia, el gobierno,
todo lo que reprime desde sus aparatos jerárquicos.
«Yo aprendí contigo», le digo. Recuerdo.
Dijíste adiós a los cadáveres vivos y hoy vienes,
con los sueños balsámicos en la mochila, dolidos,
todavía polvorientos y pateados, me visitas.

Todavía tiene sueños como guardados a prisa siempre,
niña de la prisa te llamo en.Memorias recogidas de la yerba,
ideales todavía apaleados, sospechosamente objetados
por nuevas estructuras de jerarquías que no creen en el Edén
ni en corazones jóvenes que cantan y huelen a semen.

Pero yo te abro la puerta, Nostalgia.
Entra y cuéntame sobre todo lo que amaste:
Comienza con Bob Dylan, Janis Joplin, John Lennon,
Marcuse metido entre tus libros, y mucho Zen y Dharma,
y ese vagabundeo y ese comunalismo, ya que dondequiera
te metes y duermes y amas, Nostalgia.

Yo simplemente puedo recordarte y abrazarte
como ayer y darte el adiós.
De prisa vienes y te vas.Tú, sin libertad, te aburres.
Tú eres un ave eterna, presurosa, sin dueño.

De Memorias de la contracultura

Tuesday, May 27, 2008

Perturbaciones cósmicas (2)


Hay una tristeza profunda que se parece
a la escasez y no viene de ninguna biología.
No es un grito insuficiente de la carne.
No es la tristeza de la necesidad insatisfecha,
no es el que falta un lecho, un poco de miel
o de erotismo. No es que se carezca
del básico alimento y el salario.
No es que falta un amor o se está solo.


Hay una tristeza que se parece a la nostalgia
y no es que se esté, con el lamento intenso,
pidiendo ser amado, o saberse dolido
por las gentes anheladas, en ausencia
de familia, o de un amigo, o falta
de los ensueños laicos que divierten
al ego y la memoria, a la costumbre,
al aquí-soy del cuerpo. O del Estar.


Se dejaría de llorar si tuviera zapatos,
el bocado caliente cada día, el vestido
que nos cubre de frío. No. Dejaría cualquiera
de sufrir con buen salario, con la mujer
que lo quiere, con vecindarios buenos.


Tenemos una tristeza de caldero
que fácilmente se consuela.
Una pena de hoy y una pena provisoria
de mañana… pero, aún así, hay una tristeza
con alma de Vishnú, con ansiedad
de Brahma, una que no tiene
relojes, que no se amarra al mundo.
Que a menudo se calma con la muerte.


Hay una tristeza más allá de la necesidad inmediata.
Hay un desgarramiento, que parece social y post-histórico;
pero no lo explican los consabidos artefactos
de la cultura del quien vive apresurado, ansioso,
hipertenso, a pesar de que busca su pan y su lucro.


Anónima tristeza casi siempre, rehuyente es.
Una pena de Agni-Soma, tristeza de laurel.
Es la que no se venga a sí misma con la ira y el delito,
ni se hace justicia con hipócritas perdones,
ni con leyes inventa más cadenas para la libertad.


Hay una tristeza que es dulce y a la vez doliente,
la tristeza más sincera, al parecer enmudecida
y escasa, tristeza profunda de origen,
tristeza agónica de fe, de alma que no cabe
en el cuerpo y gime, y busca liras de Apolo
en el tesalio Valle del Tempé, velo y lira
de Orfeo, velo, lira y laurel
en una red de almas hiperbóreas
en el más allá, una tristeza que aún no ha rasgado
el fuego y la luz material de Mithras y Ormuz.


Es la tristeza que sólo en lo profundo
adquiere identidad, tristeza del universo vivo,
natura naturata, y de aquello Invisible
que está en él, como un aliento divino,
renovador, identitario, palabra espermática
del Ser, agni-soma, esencial de la raíz:
la verdadera humanidad.


12-5-2000

De Teth mi serpiente

http://www.mundopoesia.com/foros/poemas-generales/149057-hay-una-tristeza-profunda.html

Wednesday, May 21, 2008

Perturbaciones cósmicas (1)


Al supremo dios egipcio Amon, llamado
«El Consorte de su Madre»

El espacio grita un silencio desolado.
Circula una prisa de ola y lejanía.
La madre abrió la puerta
de los centros santísimos. Incestuoso
gravitó un rumor de la playa sensitiva.

En altares del Akasa, la hemorragia y el parto.
El hijo se ha fugado a las orillas.
Se aleja a los confines remotos y extendidos.
El hijo se va. El hijo es un pródigo residuo
en las perturbaciones. El hijo es pordiosero
en las galaxias. Se va y el espacio
pide: ¡Regresa, opuesto mío,
vuelve a ser Uno, sangre de mi sustancia,
en las venas subterráneas de mi núcleo!»


El tiempo es el camino de una oscura luz,
Fieros dragones con la boca
del fuego tembloroso y celoso de quien llama
como un Padre en nostalgia de su Hijo.

Y el espacio por amor se estremece
y fija: «Tú eres mío. Con mi aliento
te dí la vestidura y te heredé
la forma. No seas libre como el olvido;
no seas esclavo por mucho movimiento».


Se va, se va y ya parece un reciclaje
del infinito fuego, un hijo de luz
del Misterio Universal del Eso.
Nacerá libre de su Consorte-Madre.
«Me dejará, yéndose.
Yéndose lejos».


De Tantralia

__


Una enseñanza mística para explicar el por qué de la angustia dice: «Dissatisfaction and anguish often are a response to the call of Space». Para entender la cadena del infinito y del Espacio-Padre-Madre, algo debe contactar a todas las sensaciones del Cosmos. El contacto o punto de servicio equilibrador es el corazón mismo del universo, por lo que, al decir de los místicos: «The heart’s anguish or joy interresounds with the far-off spheres... Therefore is the service of such a heart so great upon the scales of the world. Help the structure of the world! There is neither a day nor an hour when the world is not in danger!»

Tuesday, May 20, 2008

Aditi reclama a sus hijos


«What is it that ever is? Space, the eternal Anupadaka».
Himavat, Nicholas Roerich

El espacio, a cada instante,
a cada infinitesimal escondrijo de su onda,
emite su llamado. Lanza una convocatoria.
«Unete a mí, hijo mío. Intégrate a mi voz,
a mi armonía vibratoria. Sé parte de mi llama,
arde con todo el regocijo. Agni te suspira
con nostalgia».
Desde el vacío ilimitado,
el eco de la voz rompe lo oscuro
y dice «Eres mío; yo soy tu causa».

Es que el espacio es nuestra madre cósmica.
Es que el espacio es la familia de siete eternidades,
Raíz de los mantos invisibles, raíz de los cuerpos sólidos
del alma, eco de la Causa incausada. Eso real,
abstractamente escondido, porque no habitamos
en su llama, ni sentimos que nos vincula el Todo
y, sin el todo, no hay vida.

Y tenemos una causa de menor cuantía
y queremos no ser hijos de nadie
y decimos que nos gusta la ausencia del origen
y que no somos eternos ni nos produjo un aliento
dentro de los espacios potenciales.

El espacio, a cada instante,
a cada infinitesimal escondrijo de su onda,
dice su poema: Ninguna cosa es huérfana
en mis mundos, en mis autoexistentes
e infinitas dimensiones. Todo es Mío.
Poseedor es el Padre-Espacio,
dueño de todo es el Eterno.

«Y míos son los espacios dentro del espacio.
Yo, Aditi, Parabrahman, declaro
que yo no dejo bastardos por el mundo».


Del libro inédito Tantralia
____

«Agni»: Dios del fuego. En los escritos védicos, el más antiguo de los dioses reverenciados por la humanidad: el Fuego. Dios del Fuego. En la Cábala, la Oscuridad es el Utero Eterno de la Luz. La Luz es llamada el «Hijo» y claro... del Padre y Madre, o principios masculino y femenino. Raíz de la Naturaleza. Polaridades opuestas de todas las cosas en los planos del cosmos. El espíritu y la sustancia originan la Luz, el Hijo. La misma enseñanza se halla en los Escritos Védicos.

«Aditi»: En la cosmología hindú, Aditi, el Padre-Madre. El Espacio potencial. También llamado «ESO», la causa incausada del Espíritu y la Materia, que es tanto VACIO ilimitado como LLENURA condicionada y que fue, es y será. El espíritu es la primera diferenciación del Aditi. Por ésto el Espacio es llamado «Madre» cuando su actividad cósmica comienza y Padre-Madre (ADITI) en la primera fase de su despertar. En la Cábala, el Espacio es llamado —Ain-Soph, o Tinieblas («Darkness», Oscuridad). En la India, también llamado «Anunpadaka».


Tuesday, April 15, 2008

Alegría


Un recién llegado soy
de la bien definida raíz de tu alegría
y no había valorado todo ésto:
¡Que eres la estancia radiante de mi gozo!
todo lo que quise que seas.

Te buscaría, omnipotente, si pudiera,
valientemente, para siempre.
Aún no has muerto en mí.
Eres mi propia vida.

9-9-1993 / Tantralia / libro inédito

El amor existe Testimonio de la separación

Invocación del amor


¡Vamos a hablar de amor de otra manera!
ambiciosamente feroces por bocado,
carnalmente comprometidos hasta la médula!

¡Vamos a ser tiernos, pero realistas!
desafiantes más que el cuchillo y las conspiraciones,
más que el lugar común y el sentimentalismo.

Sí, hablemos del amor, del que tiene nacimiento y etapa
y destino y dolor y esperanza. Amor que es realidad,
objetiva presencia de memoria y proyecto y coherencia continuada.

Si bien el amor ha sido una palabra vaga
que busca lo anhelado, todavía es concretamiento prestigioso
y se escurre del chantaje cotidiano y estremece a la emoción humana.

Yo estoy hasta el hígado en pedazos por atrapar,
ajeno al amor nominalista (no su más allá de luces fatuas
y empalago y coqueta menudencia de rituales),
sino su aquí y ahora de estímulos, su afirmativa certidumbre.

Renuncio a sus formas oscuras de gesticulaciones y extravíos,
a sus cenizas apagadas, a sus llantos soterrados o públicos gemidos
de luna timbalera, a las ínfulas que urden, lo mismo que el capricho
picardías frívolas, pasajeras, ilusorias como poca monta
y cuenta rendida de corazón, entrega y sacrificio,
al estéril embeleso de portada y farandulería,
a la mística ovogénesis o secuencia virtual de saltacama.

¡Me da vergüenza este mero hablar de amor!
Decir soy recto y monógamo y sólo entre dientes,
cálido, amoroso, llevar flores en mano y en cita
de callejón de lobo, mentir como locuaz lleno de letras
y vibras de trasnochado lirismo, aprendido,
crédulo de frases gastadas, aún cuando oculto
que soy apasionado y mulo convencido
de que la carne es deliciosamente traicionera.

Tengo el gaznate seco, sediento estoy
por descubrir amanaceres y temo que vayan a echar
a perder la noche de mi éxtasis, el parto fértil,
hijo de tu epinefrina, el ángel de mis péptidos,
el asombro de mis días.

Me dejaría morir en la palabra diciendo amor, súbitamente,
ufano de coraje y de celo, con auténtica soledad
por falta de mi oyente y aquella igual, que ya desertó del amor de pose,
no verificado, pero que, de repente, está atrapada salvajemente
de un no sé qué, medular e inmarcesible.

¡Ay, amor de penurias me fastidias y, con el mismo temor
del amor de temporada, escozor de los séptimos años,
me atacas y desvelas y ella, que es mujer y hembra,
ya ni admite alarde... y maldice al sicko,
al amor de panderetas y de hostias
en su más allá de grumos y tedio tendencioso,
petardos de hueca hombría!

¡Amor de rosas secas, tiestos plomizos y cursilería,
amor de manos frías, de turba vengadora, de palabras tímidas,
de silencios cobardes, no te consultaría ni pagado ni gratis,
ni en tabú ni en amuletos, ni en fiambre de grata mano amiga
ni en monótono déficit de los desalientos!

¡Amor de monoaminos y glucocorticoides,
de carencias hormonales, de pánico y de histeria,
me aburres, me hiedes, me lastimas!...

... pero tú, amor discreto, socialmente lleno de pupilas,
orejita que estudia a los fracasos, tú que vas y vuelves
en friega negándote a morir a pesar de que el otro
se marcha y se endurece, siempre estás al tiro...

... y yo a veces solo, te veo y te amo
porque contigo se está siempre acompañado,
aunque no estés presente y se te siente nutriciamente alerta,
rica, cómplice, sujeta a un mismo padecer que el mío,
invocable como el primer día que el amor dice:
Quiero, soy, me gustas...

¡Vamos a hablar de la realidad (no de lo que has sido)
de lo que puedes ser, a pesar de todo, lo que eres...
y la distancia afectiva que te burla y el proceso necesario de ser
contra la expectativa, que tiene tu encuentro si la esencia permite
porque ya no hay sombra ni discurso ni fondo por rebasar
ni sementalidad de simulacro!

Aquí, cuando te nombro, ya existes,sin interpretatividades
y curas y solves y eres verdad y honra del ser mío,
el ser-acompañante, aunque siempre hay
quien ama másy alguno que ama menos.

13-4-1989 / Tantralia


Monday, April 07, 2008

El seductor

«Eros: Nada quedará oculto para tí. Los hombres llaman esta flor narciso; yo la llamo Deseo».

«No conoce el cielo quien no ha atravesado por la tierra y los infiernos.

Perséfona: ¿Puedes hacérmelos comprender?»: Diálogo entre Eros y Perséfona

Detrás de los álamos y mirtos,
a orillas de un riachuelo, rumoroso,
en la pradera florida, la halló él: Eros,
el más antiguo, pero el más joven
de los dioses y él es astuto,
seductor, deseable, misterioso…

La madre se había ido, mas antes dijo:
Hija mía, esposa celeste de Dioniso,
¿por qué dejaste la gruta? Regresa y teje.
¡Toma la aguja y no recojas más flores!
La tierra es seductora; no ha de ser tu mundo.
Has nacido para las cumbres del éter;
no pierdas la luz del cielo. Obedece.
¡Sé casta porque en el Empíreo te espera
el prometido! Vuelve a la gruta,
cubre tus senos, que el cielo es tu patria.
El universo es tuyo.


Y Démeter se fue en su carro de fuego,
tirado por serpientes y la niña, hija inocente,
dichosamente desnuda, sin el kalathos,
se fue a cortar más flores a su gusto.

… y llegó él, el seductor, hermoso mozo,
risueño, en apariencia, dulce y débil
como niño, siendo el todopoderoso
y dueño de las llaves de la Tierra y el Cielo.

¿Qué flor es ésta que no sé?, preguntó
al visitante. ¡La maravilla! ¡Pétalos blancos
del narciso! La flor del alma y del renacimiento.

2-07-2003 / Estéticas mostrencas y vitales

* Perséfone: Deidad de los infiernos, esposa del Hades. Hija de Stix, río del Infierno. Hades, hermano de Zeus, la raptó un día que se hallaba junto a sus ninfas, recogiendo flores de una pradera cercana. Aparece, con su madre Démeter, como centro de los Misterios Eleusinos. En Roma fue identificada como Proserpina; Hades, el raptor, fue conocido como Plutón. El evento del rapto sucede al abrirse la Tierra y emerger Plutón de las profundidades en medio de truenos subterráneos. Eros ha entregado a Perséfone por la flor del narciso, la flor mágica del alma, cuyo perfume da el conocimiento de los «monstruos del abismo, la tierra profunda y el corazón de los hombres».

La pobreza espiritual



Live life like a lotus that is untouched by water
even when it dwells in it:
Bhagavad Gita
Madre amada, te bendigo. Agradezco
el loto, flor de tu vientre. Guárdame unos pétalos;
los urgiré algún día. Los suplicaré como besos indispensables
sin los cuales me hundiría en aguas turbias,
me asfixiaría en el fango.

Lakshmi, gracias por la visión de una vida
(que debe ser pura porque lo es en su esencia);
pero, ¿sabes? me ha alcanzado el vendaval
de la impureza; ya resbalé y estoy en lodo.

Ya en el libro de la ley soy delincuente
y el estilete del escriba, no se equivoca.
Te deshoro, hundido en dolor, no veo la vida.
El fondo es polvareda, sucio musgo,
seco, pudrido, decadencia, desecho.

¿Qué puedo dar y recobrar un loto,
sino la muerte? ¿Qué darte, Siva,
señor del libro santo, señor del Juicio,
si apenas tengo el poder evocador de la palabra,
si mis ojos se gastaron, viendo mi desastre,
el limo y los gusanos, mi caída?

¿A qué Asuras, señores invisibles, clamaré,
cómo decirles ángeles, si ya no canto
de alegría? Ya mendigo, pordioseramente,
una tristeza menor a la que tengo.

Agni, alma mía, fuego sagrado,
¿cómo es posible que te hayas apagado,
cómo que yo pueda creerlo, tú, Soma
del Eterno Femenino, alma del mundo,
cómo mi labio reseco, sin beberte,
cómo el hambre de tí, que me pegó
a los huesos, dónde quedaste, Surya,
hija del sol, donde Pushán, dios que alimenta?

Mira esta soledad, dios Agni.
Mira el desamparo, Soma.
El mundo me parece tan frío
desde mi olvido, mi vagar en tinieblas
sobre la tierra densa, amarga, estéril,
sin un hogar como aquel que dejé
y era morada de sol y yo, en él,
embrión e hijo de sus ondas y sus rayos.

Durga, no me ofrezcas tu rostro inaccesible.
Uma, no dejes de ser benefactora.
Retira esta tormenta de miseria.
Acércame al palacio esplendoroso
que un día fue llamado el Alma.


3-11-2000 / Tantralia

El regalo


La vida es, por amor, un regalo generoso.
Un proyecto infinito del origen,
un sacrificio cósmico, dispensación
del Sol de soles, el Padre sagrado,
el Uno de la perfecta armonía.

La vida es energía, edad-de-luz
de la Suprema Idea, lo Real de lo visible,
lo maravilloso de lo oculto e ignorado.

La vida viene de la vida. No se crea,
se dispensa, se guarda en universos
de sustancia, se remite desde sus raíces
que son eternas, increadas y sublimes.

La vida, por regalo, se malvive;
se rechaza, se oculta, se malagradece.
A menudo la vida es un pabilo
cuya llama se apaga y no es que muere.

Nunca muere la vida; sucede que la extraviamos
al confundir lo que es, al menospreciarla.
La vida es para algo que ya hemos olvidado.

¡Amarla, agradecerla, alimentarla!

La vida es un regalo que salió
de un Quien-Espíritu, residente en lo oculto,
en lo menos aparente, en lo secreto
impalpable de la Carne.

3-09-1992 / Tantralia

http://www.mundopoesia.com/foros/poemas-fantasticos-ciencias-ocultas-miticos-y-tecnologicos/140104-el-regalo.html#post1331540

Sunday, April 06, 2008

Canción del éter


¡Oh, Agni! ¡Fuego sagrado! ¡Fuego purificador!
Tú que duermes en el leño y subes en llamas brillantes
sobre el altar, tú eres el corazón del sacrificio,
el vuelo osado de la plegaria, la chispa escondida
en todas las cosas y el alma gloriosa del
Sol:
Himno védico / Ciclo ario

Everything then, emits
LlGHT ... everything ... everything.
We live in a world full of SHINING
matter!:
Barón Karl Von Reichenbach



Como del éter el pan imponderable.
El éter es mi fe, una fe que emite luz,
fe que vibra en mi ventana, la carne viva,
mi luna de apetitos, mi sol de sensaciones.

Yo digo tengo un Alma y no es sólo lenguaje
ni un terreno de símbolos. No es sólo voz antigua
que llega hasta el presente. Con el alma defino
al cuerpo mismo y a la vestidura luminosa
que no veo, pero teje en mí como araña
su misterio y me da gravitaciones, espirales,
quanta, ondas, supercuerdas,
más alma cósmica y espíritu.

Mi fe es un éxtasis cotidiano de sustancia,
entusiasmo dionisíaco, pese a que el mundo
despedaza mi canto y me prohíbe el pan que como.

Digiero el éter, principio capital de la cosmogonía.
Lo proceso como alimento secreto, más sutil
que la tierra, el fuego, el aire. Lo absorbo
como si el viento solar lo metiera en mi boca;
lo como, no por miedo a la noche,
no por arrebato de luna, no por ninguna histeria emocional,
no por miedo a lo invisible; yo no necesito amuleto
para asomarme a la ventana más real,
mis sensaciones, mi cinco sentidos.

Proceso el éter digestivamente. Lo trago.
Lo inhalo. Lo expiro. Lo bendigo
con los ojos abiertos, en razón intelectual
y en emociones; pero el éter es fe, el odylo
que la ciencia no quiso, el chi, el prana,
el orgón, la quinta esencia, el alma del mundo,
el agente universal imponderable,
el fluído cósmico, luz astral del Verbo,
inefable fusión de mi vida y el cosmos.

A veces al aether lo sudo por los poros
y es más luminoso que lo que Aristóteles creyera
cuando lo llamó energía oscura. Contenido en mí,
acudo a más memoria de mis continuidades
y sigo siendo el hombre sembrado
como árbol en carne natural y, sin embargo,
el poeta en mis palabras se conmueve.
Es fe por la acacia perpetua, el árbol que no muere,
siempre verde, el árbol previsor
que dejó atrás el Destino, el pasado, el dolor.

Por eso, en los tiempos de una ciencia cuantitativa,
sin calidad de misterio, y del agnosticismo
con exaltada soledad y dogmatismo fatuo,
seguiré comiendo la palabra, el texto dulce
que transmite mi sonido por la luz.

Agni es mi boca hambrienta, mi intelecto creador;
Soma es lo que como de él, sustancia de su fe,
esencia de su Ser, sol y luna unidos.

El pan que me alimenta a diario tiene la potencia
de un cristal que quema; como el prisma
que origina colores donde sólo hubo resolana.
Ahora vendrán los alcoiris tras el rayo de luz.
Zeus mismo lo dispara.

En los ejes ópticos del cristal, yo siento
la energía; veo chispas, azules de cielo,
la dimensión de la pureza ódica. La luz vibra.
Da calor y dice, desde ese abrazo:
«Encenderé la zarza ardiente del Horeb».

El pan que me alimenta es sensorium Dei,
el cerebro de Dios por Paracelso descrito
en el fondo de los alambiques, por Newton
designado éter que llena intersticios del espacio
entre astros y constelaciones, entre soles y planetas.

Mi pan es fuego purificador, chispa escondida
en todo, hasta en mis sentidos,
a flor de piel; la fe quema. ¡Quema
como si fuera llama gloriosa del sol!

5-11-2002 / Estéticas mostrencas y vitales


http://www.mundopoesia.com/foros/poemas-espirituales-misticos-religiosos-ateistas-y-o-filosoficos/140096-la-cancion-del-eter.html#post1331453

Saturday, April 05, 2008

Meditación de Teón sobre su hija





A Hepatía de Alejandría, asesinada por los monjes de la iglesia de San Cirilo de Jerusalén en el año 415


¡Qué orgulloso estoy de tí! Eres encantadora:
la belleza te hizo mujer. La curiosidad, memoria;
entusiasmo. Diosa en carne y hueso
que habla en la casa del maestro.

Todo te llama la atención, el cielo y el paso
de las horas, los colores y las penumbras,
ciclos de luna, el sol de la mañana clara,
la noche con estrellas. Constelaciones.

Todo lo exploraste porque tus ojos son grandes
y sueñan, en tres mundos, no sólo en lo aparente.
Tú miras las noosferas; tú, mi pequeña alumna;
oyente desde niña, sabia adolescente.

Mi voz, como alimento, te dio libros y conceptos;
tú, con perseverancia y atención, me das respeto.
Me sorprendes hondamente. Aprendo de tí
mientras te hablo. ¡Cómo me honras!
Es que yo he sido tu maestro.

2.

Todo lo meditas cuando ya duermo; tú escribes
libros propios y cartas, consultas mis pergaminos.
Ya nada puedo enseñarte; ya eres filósofa
y la ciencia brota de tu pensamiento y en el círculo
de Olimpiodoro, más notable eres que Filipón y Hierocles.

Ayer te hablé sobre árboles por esquivar tus temas.
Sociedad, política, fanatismo. Te hablaría de pájaros y ríos
como cuando eras niña y mi devoción fue tu dulzura
de trino, tu rumorosa risa, alegría de vivir. No fue posible.
Eres pagana, entusiasmada, te apasiona el mundo.

Eres empática, hija mía. Eres combativa.
Amarías más que yo a estos pueblos
canallescos, crédulos, explotados, bajo el yugo
de autócratas, dogmáticos, bestiales.

Pero comprende: estoy viejo y te quiero.
Conocí el Imperio de Bizancio y lo que Roma
hoy pretende con su catolicismo; debo advertirte mi visión
para que no te sorprenda, confiadamente,
la porfía y traición que se organiza y viene.

3.

¡Qué orgulloso estoy, Hipatía!
Tu sonrisa te embellece, tu risa canta
con la fuerza de tus convicciones; ¡qué feliz
que aprendas, hija amada! cuando el mundo
se ha tornado tenebroso, necio, intolerable,
y pocos son los observan los astros, pocos,
los que como tú, meditan los números,
esencia secuencial de lo que existe…

Anuncio a quien conozco que contigo ha renacido
la sabiduría en Alejandría; lo digo a todos,
con el orgullo de un padre que te admira
y lo han ofendido los secuaces de Teófilo.

Sinesio de Cirene, obispo de Ptolemaida,
y Oreste, por igual, tus alumnos gratos,
me dijeron que a todo neoplatánico
lo sacarán del pueblo; habrá violencia.
Que Cirilo, el Obispo, es fanático y te odia.
Te envidia, te ama y te odia a la vez.

Que te cuides de los cristianos
(ellos me han dicho). Que te lo diga, hija sabia
pues enemigos son y se acercan a escucharte
y sólo te espían. Te llaman, ¿lo supiste?
la bruja de los libros, la atea del platonismo,
neoplatónica, hereje venusina y nestoriana.

La ciudad no es como antes, tú sí sigues pagana.
Alejandría ha cambiado, se cristianiza y sin discernimiento.
El populacho se convence de que eres peligrosa,
demonio de pelo largo, bruja por tu conocimiento.

Han comenzado a acusarte de herejía.
Ha triunfado el catolicismo intolerante y pendenciero.
Comienza la tiniebla. Las ondas del Leteo.

Hija, adelante. Jamás te frenaré;
pero, cuida tus tratos. No son los monjes buenos.
Tengo miedo por tí; corazonadas. Me informaron
tus discípulos que, en secreto, contra tí
se conspira y el empeño es matarte.

12-8-1900 / «Estéticas mostrencas y vitales»

_____

Hipatía de Alejandría, nacida en el Siglo IV de la Era Cristiana, superó en sus conocimientos de Astronomía, Matemáticas, Oratoria y conocimiento de diferentes religiones, a su propio padre, Teón. Ella viajó a Atenas y a Roma siempre con el mismo afán de aprender y de enseñar. La casa de Hipatia se convirtió en un lugar de enseñanza donde acudían estudiantes de todas partes del mundo conocido, atraídos por su fama. Desafortunadamente, el fanatismo cristiano durante el Obispado en Alejandría de Cirilo hizo que se desacredita su sabiduría, se le acusara de bruja, idólatra y hereje, y se le asesinara por unos monjes católicos.

Los escritos de Juan Nikio, obispo de Egipto, cuenta la forma en que murió durante un tiempo en que hubo, por igual, matanzas de judíos por cristianos. En su ataque, «la golpearon, la desnudaron y la arrastraron por toda la ciudad hasta llegar a un templo llamado Cesáreo; allí continuaron con la tortura cortando su piel y su cuerpo con caracolas afiladas, hasta que murió». Finalmente, descuartizaron su cuerpo y lo quemaron.

Friday, April 04, 2008

La queja de Eros

Soy yo, Amada mía.
El que más te ama y en la montaña vive.
El que más distante de lo triste funda un nido.
El cazador de amores, el que cautiva
el aliento y vuela como un beso a la boca.

Tu amado soy. No te asustes.
El que llama su jardín tu cama blanda
por el aroma de tu rosa, por tu cuerpo
sabroso, abierto y tibio.

Escucha mi dulzura, amor, mis latidos.
Yo los susurro con la ternura posible.
Entiéndelos con la sensación de mis besos,
con un soplo de alas; con muy pocas palabras
porque el discurso miente.
Y la imagen se vuelve vaporosa.

Tú no preguntas más. Sólo recíbeme.
Abre el abrazo a mi noche; abre el corazón al mío.
Mi pisada es tenue y musical como un arpegio.
Vendré a tí como si realmente volara
por deseos de consumir enteramente tu alimento.

Te elegí entre las más hermosas niñas
de Anatolia y, en verdad, me prohibieron amarte.
Me dijeron: «Házte, serpiente alada,
házte, aborrecible, y ténla»;
pero acaso,
Psykhe), ¿quejas tiene de mí?

Te he amado y me dices: «¡Oh, cazador
de la montañas, eres el más adorable de los hombres!»

Son tus hermanas las hijas de tu tierra,
máscaras aún de la vida y la muerte.

¡Quédate con la delicia que te doy!
Te aseguro son más gratas que las brumas
del Erebo y los conos lunares de la sombra!

2.

Eres tú la más hermosa. No estás sola.
Yo soy el amor; no tengas miedo.
Otras te convocan a dividir tu mundo,
a deshacer lo Uno. Te piden que me quieras menos.

Que fundes la sospecha que extravía,
la incertidumbre que duele, que devalúes la dicha.
¿A quién piensas creer, Amada mía?

Extrañas tus hermanas y, a tus espaldas,
te envidian porque mereces la verdad
que para ellas todavía está en lo oscuro.

Te doy lo que ahora puedo, la caza del amor,
mi propia corazón herido por la flecha.
Es la verdad que ofrezco.

Tú eres el encanto, eres mi alma
y aún, en la carne que resiste,
la atracción mutua nos tiene satisfechos.

No preguntes más. Grata es la noche;
tú, me estremeces con el gozo;
el amor así es tan intenso,
no requiere nada más.
Ni identidad ni nombre.

6-11-2002 / Estéticas mostrencas y vitales


Wednesday, April 02, 2008

La amante oculta

«Fe es creer en lo que no se ve; y la recompensa es ver lo que uno
cree»:
San Agustín de Hipona

Como una amante oculta eres.
La esposa secundaria, la corteja.
Aparentemente despreciada y, en el fondo,
amada como ninguna, deseada.
Como la acción callada, así eres.
Así se te ejecuta, a la sombra, en anonimia,
sin que nadie lo sepa. Así: tú y ella
y la Ley que los ve y la morada del Yamarash
y el silencio y la esperanza.

Lo que no quieres que sepan
los mensajeros de la Yama,
lo que no quieres que el mundo confirme,
lo cobarde de las lealtades escondidas,
esa es Ella, como un chiste malo
del fracaso, como una cara de ángel
en cuerpo de diablesa o de diva,
Ella es; harapienta en el quebranto
porque está contigo; solitaria, unico apoyo
cuando, en vergüenza y en humillaciones,
a tus ojos corresponde que se vean llorar...

Es única, aún más digna que la pública
y oficial señora de tu casa, ella es la esposa
del eterno secreto, la memoria del éter,
la princesa bendita y olvidada.
Chispa de Jiva-atman, espíritu latente,
original, tan puro, savia dormida
que recorre desde el fondo del árbol
hasta el borde de la copa de los labios
y la niegas, sin embargo, porque…
se llama
Fe, esperanza,
caridad.


6-12-1990 / Tantralia


* Jiva-atman: chispa del Espíritu Divino (atman) que todos tenemos, en latencia como sabiduría original. En el concepto oriental el ser humano olvida su naturaleza superior y se identifica erróneamente con el cuerpo en el momento del nacimiento.

* Yamarásh: Morada del encargado del Karma, el invisible Iama Rash (el «rey de la prohibición») y sus mensajeros «iama-dutas» («mensajeros de Yama»). Después de que una persona abandona su cuerpo al momento de la muerte, los yamadutas le arrastrarían hasta la morada de Yamarásh, donde es juzgado duramente de acuerdo con las acciones, registradas una por una en el libro de la vida, que recita Chitra Gupta, el secretario de Yamarash.

Todo es verbo: el secreto del Kri


Kri: Sanskrit root meaning «to do», «to make». Literally, Karman as noun-form means «doing», «making», action. A chain of causation.


Lo que no veo / ni se ve / ni se oye / estará
por probarse a la vista de todos como kri.
Algún día se hará. Lo escucharán hasta las piedras;
lo verán hasta los ciegos. Dirán: ¡Sí, existe!

Hoy se menosprecia el secreto del Kri.
Hoy pocos son quienes creen que haya algo
más sutil que el aire. Más poderoso que la fe.

Será porque no es todavía el verbo manifiesto.
Es una idea, no más. Aún inmensurable, en apriori,
ideación metafísica. A falta de kri, la duda;
a falta de kri, la nada. Incertidumbre.

Uno no ve las palabras ni la vibración de los sonidos;
uno oye por fe y observa, en el corazón, antes del hecho
de ver y oír sensorialamente. Uno instuye el kri
de lo que existe. El kri del hacer y lo llama, Memoria,

Todo proyecto e ideación es fe. Existe antes
de ser visto. Existe como kri porque todo es
por un hacer. Todo es verbo. Recordar el verbo.

Un día lo invisible será manifiesto.
Ese día palparemos la fe y sabremos que la fe
«es la fuerza de la vida» y su «significado».


Lo que yo forje y construya con alguna suerte
de manos, con alguna herramienta o utensilio,
lo tocará la gente que no creyó que lo tuve en secreto.
De la fe-activa del hacer sentirán consecuencias.

Y, si por la fe que se vive,
uno y cada uno de nosotros, si lo real
no se define en términos de lo que tendrá
que haberse visto a posterori, ¿a qué llamaré
Acción / Karman, sino a la fe? ¿No es la acción
sumar a lo que en sí la tiene, a la posible apofánsis
del kri! ¡La fe activa es mi secreto, la fe
que visualiza un mundo antes y un mundo después!
La fe activa da la memoria de kri y el sentido de la vida.

12-06-2000 / Tantralia